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Historia 27413 — capítulo 30
-Por Dios Mione, el coso Sexy vestido de negro al que te entran ganas de arrancarle la ropa, morderle los pezones y violarlo si es necesario.
A Hermione esa descripción le sentó muy mal, valla que sabía que era Severus, SU Severus, pero Rebecca no tenía nada que andarle viendo a su novio y mucho menos hacer esa clase de comentarios (N/A Hermy tranquila Rebecca solo esta exteriorizando sus pensamientos y con ellos los de muchas, muchas chicas, me declaro culpable jaja ¿alguna otra de las lectoras lo hace?…creo si una que otra).
-¿Quién?- Hermione prefirió fingir demencia y hacer sufrir a su prima un poco, que podía decir, ella también tenía su lado Slytherin.
-Bueno, creo que tenemos casa llena- interrumpió Alexander Granger la conversación de las dos primas.
-Si, creo que iré a preparar un poco de té, porque no pasan todos a la sala y charlamos un rato.
Dicho y hecho todos comenzaron a pasar a la sala empujando a Rebecca y Hermione en el proceso pero la castaña logró librarse de la masa familiar y llegó hasta Severus que seguía recargado en la escalera con una fina sonrisa sarcástica en los labios.
Desde lejos alcanzó a notar la mirada perspicaz y enigmática de Hermione, señal inequívoca de que estaba planeando algo y eso le gustaba, sacaba su lado Slytherin.
-Sevie, te acabas de dar cuenta de que con toda la gente que llegó mi casa está llena- dijo ella con aire inocente.
-No, a decir verdad no lo había notado, pero ahora que lo mencionas… Espera, si tu casa está llena, donde demonios quedo yo- dijo recapacitando al fin.
-Muy sencillo Sev- dijo ella acercándose a el de manera que al profesor le sonaba sumamente sexy y sensual, que acaso esa chiquilla no podía ser más seductora cuando estaba con él -Tenemos dos opciones, o nos vamos a tu casa…o te quedas en mi habitación, papá decide y la verdad es que no creo que ninguna le haga gracia…pero después de lo que te dijo se merece sufrir un poquito- terminó llegando por fin a la altura de su novio (N/A por que no puede se MI novio?) que la tomó posesivamente por la cintura.
-Otra pregunta- dijo Severus con los labios sumamente cerca de los de la castaña -¿la loca que se me aventó hace rato en la sala era tu prima?- Hermione asintió al tiempo que el enojo la invadía -¿la misma que vi en tus recuerdos cuando te enseñaba Oculmancia?- otro asentimiento -valla ahora entiendo porque es así, pero yo te prefiero a ti.
-¿Está usted seguro Profesor Snape?
-Completamente Señorita Granger- dijo él cerrando la distancia que los separaba devorándola de un beso prácticamente.
Aunque le costara admitirlo lo excitaba de sobremanera que la castaña lo tratara de usted y más que lo llamara profesor, le recordaba que disfrutaba de un manjar prohibido que era suyo y de nadie más, que tenía una fruta prohibida para su delirio personal. A Hermione le encantaba que la llamara señorita, siempre que lo hacía cuando estaba a solas con ella un escalofrío le recorría la espalda, le recordaba el ser, a sus ojos (N/Ay a los míos), completamente perfecto que tenía para ella sola, era, como bien había dicho su prima Rebecca, Un Dios Griego para su deleite exclusivo.
Desde el marco de madera que dividía el recibidor de la salita en la que estaban todos, una chica rubia observaba con los ojos como platos la escena que se desarrollaba en las escaleras, sobre todo después de haber escuchado lo de "Profesor Snape" y "Señorita Granger".
Profesor y alumna se separaron y se tomaron de la mano para encaminarse a donde se encontraba reunida la familia de la castaña, Beckie se alejó del marco lo más rápido que pudo y se sentó en uno de los brazos del sillón individual donde estaba Jean-Luc y Sophie en el otro brazo. En cuanto Severus y Hermione entraron de la mano se hizo un breve silencio que fue interrumpido por la tía Elizabeth que seguía conversando con Jane Granger acerca de la receta de los pastelillos de chocolate sin darle mayor importancia al asunto. Al no haber más lugares disponibles Severus acercó una silla que se encontraba reposando en una esquina junto a la ventana y se sentó, Hermione le sonrió y se sentó en sus piernas permitiendo que el mayor rodeara su cintura con los brazos y colocara su cabeza en el hombro de ella provocándole ligeras cosquillas cuando el cabello negro de él rozaba su tersa mejilla que estaba algo sonrojada.
-Hegmione, quegida, ¿quién es este hombge que te acompaña?- pgegunto… (N/A lo siento es que se me pega el acento) preguntó su tío mirándolos con curiosidad.
-Es mi novio, tío Fabrice, Severus Snape- respondió la castaña sonriendo ampliamente.
-Valla linda no sabía que tuvieras novio- dijo su tía sonriendo ampliamente -¿Cuánto tiempo llevan juntos?
-A finales de Agosto hacemos un año- respondió ella como si nada. (N/A buaaaa yo no lo puedo tener ni una noche…bueno en mis sueños y fantasías, pero no en carne y hueso…y ella ya lo ha tenido casi un año…LA INJUSTICIAAAAA…me las pagaras Hermy…ehhhh…te voy a a…a….en cuanto encuentre un castigo lo suficientemente cruel te lo avisaré, porque tu mereces algo feo, muy feo, tan feo que ni siquiera se lo que es….(Kathy tose se pone roja y mira a otro lado recordando que esta escribiendo)…recuerden ustedes no leyeron nada ehh..jiji).
-Cielos eso es interesante- continúo Elizabeth Loustalet -y ¿hace cuánto que se conocen?
-Mmm…creo que…- Hermione miró a Severus.
-Hace cerca de tres años madame- respondió Severus por ella.
-Planean pasar el verano juntos, eso es tan romántico- intervino Sophie tan soñadora como siempre.
-A decir verdad así es- le respondió la castaña a su prima.
-Pero, pero, pero- el señor Granger no sabía que decir -Hermione, nena, ya no quedan habitaciones disponibles, tenemos seis habitaciones, la nuestra, en la que se quedaran tus tíos, en la que se quedaran Gérard y Dorian, en la que se quedaran Sophie y Rebecca, en la que se quedará Jean-Luc y la tuya…
-No- interrumpió inesperadamente (N/A chanchanchanhchan…adivinen quien) Sophie -Jean-Luc se queda conmigo, además Rebecca siempre necesita habitación para ella sola.
-Pero- iba a decir el señor Granger.
-No te pgeocupes Alexandeg, esta bien- respondió Fabrice sonriendo.
-Aún así, no queda habitación para Severus.
-Eso no importa papá se puede quedar en la mía- respondió Hermione con voz angelical poniendo cara inocente.
-No, eso si que no señorita, por ningún motivo voy a permitir…- el señor Granger comenzaba a alzar la voz, pero su pequeña hija lo detuvo.
-Papá, voy a pasar el verano en compañía de Severus, tú decides…él se queda conmigo en mi habitación o yo me voy a su casa como el verano pasado- le dijo mirándolo retadoramente.
El silencio se hizo en toda la estancia, bien se habría podido escuchar el sonido de un alfiler cayendo al suelo. Alexander Granger no sabía como reaccionar, su pequeña e inocente Hermione lo había puesto entre la espada y la pared, absolutamente todas las miradas estaban posadas en él. Definitivamente no quería que Severus y su hija compartieran habitación, pero estando en casa al menos podría vigilarlos, en cambio si se iban, lo cual estaba seguro que no dudarían en hacer, no tendría la más mínima idea de lo que ocurriría con ese par.
-Yo…- el señor Granger suspiró audiblemente -está bien.
-¿Está bien el que?- preguntó su hija sonriendo maliciosamente.
-Severus se puede quedar contigo en tu habitación- dijo resignado mientras miraba por la ventana intentando disimular la frustración por la derrota…y con su propia hija. (N/A no hay que subestimar a Hermy…jaja y menos ahora que desarrolló su lado Slytherin y aprendió del maestro de la persuasión)
Hermione sonrió al mismo tiempo que Severus quien además de eso la aferró más fuerte por la cintura pegándola completamente a su cuerpo. En eso retomaron todas las conversaciones en la sala, la de los pastelillos de chocolate, la de la nueva película de algún actor sexy, la de los nuevos carritos Hot wheels, y claro la de Severus y Hermione que consistía en pensar todo lo que podrían hacer ese verano, sobra decir que ninguno tenía ideas muy inocentes en mente.
-Y ¿Cuántos años tienes Jean-Luc?- preguntó despreocupada Jane Granger sacando un nuevo tema de conversación.
-Veintidós señora Granger- respondió el aludido.
-Hablas muy bien el inglés- reconoció ella.
-Es que mis padres son ingleses, pero se fueron a vivir a Francia hace tiempo, entonces en casa siempre he hablado inglés desde pequeño- respondió Jean-Luc sin perder su sonrisa.
-Y ustedes ¿Cuánto tiempo llevan juntos?- indagó el señor Granger.
-Cinco meses tío- respondió Sophie sonriendo.
-Valla, últimamente las jovencitas siempre buscan a alguien mayor que ellas- resopló Alexander.
-Es que nos cuidan mejor, además ya no tienen las hormonas tan alborotadas, eso es una gran ventaja, por no decir la experiencia…- dijo Sophie sin dejar atrás su tono soñador.
-Experiencia… ¿Qué tipo de experiencia?... ¿Experiencia en qué?- indagó AlexGranger sumamente preocupado.
-En todo tío- rió su sobrina
-Bueno, cgeo que lo mejog segía que todos ageglagamos nuestgo equipaje y nuestgas cosas- dijo Fabrice con su indiscutible acento francés poniéndose en pie.
-Cierto papá- intervino Hermione- nosotros tampoco hemos acomodado nada.
Sin esperar respuesta Hermione se puso en pie, tomó a Severus de la mano y ambos salieron corriendo escaleras arriba dejando a la familia de la castaña en la sala. El señor Granger no sabía como controlar su enojo (N/A QUE SE PONGA A CONTAREN ROMANO JAJA), la señora Granger no tenía nada que reprocharle a sufija, después de todo Tom Riddle había sido veintitantos años mayor que ella, Severus solo era diez y ocho años mayor que Hermione, el resto de la familia solo sonreía, nunca habían visto a Hermione con alguien y realmente se le veía feliz.
-Severus quiere mucho a Hermione, no es así- dijo de repente Elizabeth Loustalet -aunque también se ve algo mayor ¿Qué edad tiene? Unos veinte veinticinco.
-Es algo mayor- tienes razón respondió Jane -pero no recuerdo su edad, solo sé que mientras haga a Hermione feliz estará bien, y tú- dijo mirando a Alexander -no los vas a estar espiando, monitoreando ni nada por el estilo ¿entendido?
-Pero cariño, vana a estar en el mismo cuarto que tal si…si ellos…
-Alexander Granger Hermione ya es lo suficientemente madura para tomar sus propias decisiones, y se ve en los ojos de Severus que él nunca la forzaría a hacer nada que ella no quisiera así que los vas a dejar tranquilos ¿Quedó claro?
-Pero…
-Dije que si quedó claro.
-Si cariño lo que tú digas.
-Así me gusta, ahora en lo que ustedes se instalan creo que yo prepararé una galletas- dijo ella encaminándose a la cocina seguida por su marido
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-Albus, no encuentro a Severus Snape por ninguna parte del castillo- comentaba Minerva Mcgonagall al director de hogwarts.
-Tranquila Minerva, después de todo son vacaciones de verano, seguro tendrá cosas mucho más interesantes que hacer que quedarse aquí ¿no te parece?
-Es que es extraño Albus, el siempre se quedaba a excepción del año pasado y ahora…comienzo a pensar que está viendo a alguien. ¿No lo has notado? Este año no se enojaba tan frecuentemente, a veces incluso podría jurar que lo vi sonriendo eso sin contar con su cambio de apariencia y juraría que se está lavando el cabello con ese shampoo para cabello extra grasoso que le habías regalado.
-Lo que hace el amor ¿verdad Minerva?- dijo el anciano con tono soñador -déjalo tranquilo este verano, ya intentarás interrogarlo cuando regrese.
-Y claro que lo haré…necesito respuestas, su comportamiento no es normal.
Lo último que se escuchó en el antiguo despacho del director del colegio Hogwarts de Magia y Hechicería fue una alegre carcajada por parte de Albus Dumbledore.
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Severus y Hermione acababan de entrar en el cuarto de la primera. Era de color amarillo suave con un enorme ventanal de frente a la puerta y unas simples cortinas blancas debajo de la ventana junto la puerta de cristal había un diván color café claro del mismo tono que todos sus muebles, al centro de la habitación una cama matrimonial adoselada con cortinas de color blanco con detalles en dorado que se veían suaves casi transparentes, el edredón era también de color blanco y sobre éste había muchísimos cojines de color blanco y negro de diversos tamaños frente a éste un tocador con muchas botellas de perfume, algunas fotografías y un par de figuras de porcelana y cristal, en la esquinaderecha había una enorme cantidad de muñecos de peluche. También había un enorme equipo de sonido y una televisión muy grande con (N/A se que es 1993, pero sean comprensivas yo nací en ese año no tengo idea de cómo era así que lo modernizaremos todo ehhh) un Dvd y un sistema de Teatro en casa, o Home theatre. En la habitación había tres puertas de madera clara, la primera conducía a un baño de mármol blanco con detalles en negro, había una gran tina circular de color crema al nivel del suelo, un lavamanos, un wc por supuesto, y un enorme mueble de madera que ocupaba toda una esquina con toda cantidad de jabones, shampoo, acondicionadores, baño de burbujas, sales minerales, velas aromáticas, inciensos, toallas blancas y negras afelpaditas (N/A todo tenía que combinar y si el baño es blanco con negro la toallas también jaja), además todo estaba perfectamente distribuido, inclusive había una plata de bambú detrás de la tinay una espaciosa regadera con detalles en plateado. La segunda puerta conducía a un amplio vestidor con taburetes, muchos cajones y armarios de diferentes tipos (N/A alguien vio "El diario de la princesa 2" pues el armario es igualito al suyo jaja ya saben una "Tienda individual" jiji) la última era un estudio con un escritorio de madera tallada y muchas lámparas, una chimenea de mármol negro y una biblioteca extremadamente extensa con libros tanto muggles como mágicos, la biblioteca inclusive tenía varios niveles y unas escaleras de caracol color rojo escarlata con el barandal dorado, sobre el escritorio había una computadora un tintero una pluma y trozos de pergamino viejo.
-Y bien Severus, ¿Qué opinas?- preguntó castaña entrando al estudio y abrazándolo por detrás.
-Yo creo que tu cuarto es precioso y que Draco Malfoy moriría de un infarto al ver tu casa porque es extremadamente parecida a la suya, quien viera a la pequeña sabe-lo-todo viviendo como princesa.
Después de eso salieron de nuevo a la habitación de la chica y Severus notó que al lado de la puerta principal había un marco que conducía a una pequeña salita con un sillón para dos personas un par de taburetes unos puffs todo con una mesa de café al centro y una bella chimenea de piedra, pasó a esa habitación y vio varios cuadros en las paredes de pintores muggles reconocidos.
-Definitivamente tu casa me ha sorprendido.
-Me alegra.
La voz de Hermione se escuchaba desde la otra habitación (N/A wow la otra habitación dentro de la habitación…creo que me complico la existencia jajaja), Severus siguió en sonido de la voz de la castaña y la encontró sentada en la cama con las piernas cruzadas y las manos recargadas en el colchón.
-No tengo muchos ánimos de ordenar todo- dijo la castaña mirando tanto su equipaje como el de Severus que estaban al pie de la cama.
Severus tenía muchas cosas en mente, pero ninguna incluía tomarse su tiempo en deshacer el equipaje así con un simple movimiento de varita ordenó todo en a penas escasos segundos y encogió las maletas para guardarlas en un cajón junto a la terraza en la que se podía ver un camastro color beige una mesita con tres sillas y varias macetas con jazmines. Rápidamente se giró para ver a Hermione que sonreía desde la cama.
-No sabes cuanto me gustaría ser mayor de edad- dijo la castaña mirándolo a los ojos.
-No te preocupes yo arreglo todo mientras eso sucede dijo acercándose seductoramente a la cama donde se encontraba la chica.
Severus agitó su varita dos veces y luego la dejo sobre el tocador de la chica. Se acerco y puso sus manos a ambos lados de Hermione dejando sus labios a escaso milímetros de los de ella que velozmente cerró la distancia que los separaba apoderándose de los labios de Severus en un hambriento beso. Ambos cayeron en la cama arrugando el edredón, la castaña logró girar quedando encima de Severus con una pierna a cada lado de su abdomen.
-¿Y si viene mi papá?- preguntó ella sin perder la sonrisa.
-Puse un hechizo silenciador y otro para cerrar la puerta- respondió el maestro inmediatamente.
-OH, y ¿Qué es lo que tiene en mente profesor Snape?- preguntó Hermione agachándose- porque lo que yo estoy pensando no es nada bueno…