30 maneras de verlo. — capítulo 1
Límite Por Cheis
Caminaba decidida. Llevaba las manos en los bolsillos, la mirada enfrente, y el valor en su cuerpo. Era momento de detener la situación. No sabía que se había apoderado de ella. Prefería no pensarlo hasta que estuviera hecho. Los pasillos parecían haberse vaciado con el único propósito de dejarle vía libre hasta su objetivo. Estaba cansada e iba a dejarlo claro.
Entró a la biblioteca como si fuera dueña de la misma. Los estudiantes que allí se encontraban no dieron por enterada su presencia. A ella no le importó. Buscaba a una única persona. Una persona en particular. No tardó en verle en su mesa de siempre, al final del enorme espacio, oculto tras su lectura. Sus pies le diriguieron hasta allí por magnetismo, y sus manos dejaron caer un grueso libro sobre la tarea del muchacho con violencia.
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Pero... tu. - Desdén escapó de los labios del chico, lo que hizo que ella enfadara aún más.
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Si, yo. - No gritaba, pero la fuerza de sus palabras logró hacer trastabillar al muchacho. Ella sonrió satisfecha y luego señaló el libro. - Explícame qué es eso.
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Eso es un libro, Granger.
Sin inmutarse por el tono acusador de la respuesta, abrió el tomo por la mitad, y volvió a arrojarlo con fuerza en la mesa, logrando algunas miradas curiosas y una reprobatoria de Madam Pince.
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Eso.
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Ah, hablas de eso. - en los ojos del muchacho se veía una sonrisa que irritaba aún más a la chica. - Eso es claramente un mal cuidado de un libro, Granger. - Inocencia emanaba de sus poros. - Deberías cuidar más tus pertenencias.
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Has pasado el limite, Zacharias Smith. Esto es la guerra.
Hermione tomó el libro y se dio medio vuelta. Sangre bombeando su cuerpo, atravesando sus venas. No había andado más de unos pasos cuando sintió que él respondía.
- Estoy ansioso por luchar en ella.