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Historia 27558 — capítulo 2
Luna Lovegood se encontraba en un banco del ministerio de magia junto a mucha gente: aurores, los Weasleys y trabajadores del QUISQUILLOSO a esas horas todo el mundo mágico sabia lo que había pasado: Xenophilius Lovegood había sido asesinado por mortifagos.
Y con su declaración no había duda alguna, ella fue la única testigo, y ahora estaba sola.
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Luna, no sabes cuanto lo siento - dijo Ginny al momento que la abrazaba - hemos venido a penas nos enteramos.
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Lo siento mucho - dijo Ron detrás de su hermana.
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Gracias chicos.
Junto a ellos estaba Harry y Hermione, que habían decidido pasar unas semanas en la madriguera.
Mientras tanto algo lejos de ahí, una mujer alta y refinada paseaba de un lado al otro dentro de una enorme mansión, la muerte de Xenophilius le había caído como balde de agua fría, Luna se quedaría sola y desamparada y eso significaba que debía cumplir una promesa que hizo hace 16 años atrás cuando Draco era un niño y Luna estaba por nacer. Cerró los ojos y comenzó a recordar.
Se encontraban dos rubias mujeres caminando por una plaza, una de ellas con un pequeño niño rubio en los brazos, la otra estaba embarazada y en cada momento acariciaba su vientre con una enorme sonrisa, el parecido de aquella mujer con Luna era sorprendente, sin duda era su madre.
- Sabes Narcisa, estoy muy feliz, no sabes como espero que nazca mi pequeña. - dijo una de las mujeres. - Lo sé, es lo mas maravilloso que pueda suceder, la primera vez que vi a Draco, juré que nunca me separaría de él y que lo cuidaría con mi vida. - dijo la otra al momento que besaba la frente del niño. - Lo mismo haré yo, cuidare a mi niña con la vida... ¿Pero y si algo me sucede? - Tranquila, nada malo te sucederá. - dijo Narcisa. - Narcisa, quiero pedirte algo, hemos sido amigas de toda la vida y yo... - Dilo, pídeme lo que quieras. - Si algo llegara a pasarme a mi y a mi esposo, prométeme que no dejarás a mi bebe sola, que la cuidaras como si fuese tu hija hasta que se convierta en una mujer... - Por favor... no digas tonterías nada malo les pasara, ustedes son jóvenes, saludables y... - ¡Por favor Narcisa!, dame esa seguridad... yo te prometo lo mismo, si algo te pasara a ti o Luicius, nosotros nos haremos cargo del pequeño Draco, no lo dejaremos solo jamás, lo cuidaremos como si fuese nuestro hijo. - Gracias - dijo emocionada Narcisa - gracias amiga.. y te prometo, te juro y te doy mi palabra de mujer y de amiga que si algo llegara a pasarte a ti o Xenophilius, y tu pequeña queda sola e indefensa yo la cuidare, como si fuese mi hija, la educaré y apoyaré hasta que sea un adulto. - Gracias, no sabes como me tranquiliza.
Narcisa estaba espantada, había llegado el momento de cumplir su promesa, a pesar de todo ella era una mujer de palabra..
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¿Madre, te encuentras bien? - dijo un muchacho rubio, que bajaba junto a otro de cabellos castaños y ojos verdes, era Blaise Zabinni.
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si, es solo... estoy algo nerviosa.
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¿Por qué? ¿Haz sabido algo de mi padre?
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No, sigue en azcaban - dijo tranquila la mujer.- es... algo sobre...
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¡Wow!... mira asesinaron al papá de la Lunática...- dijo Blaise que en ese momento hojeaba EL PROFETA.
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¿Mortifagos? - preguntó Draco.
- Al parecer.
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Se lo tenia merecido, quien le manda a publicar en su porquería que apoyaba al idiota de Potter... ¿Qué pasó con Lovegood?
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Mmm... dice que solo recibió un cruciatus.
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OH...demonios tendremos que aguantarla otro año en el colegio. - dijo Draco y al momento ambos chicos comenzaron a reír a carcajadas.
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Blaise, tu madre me ha enviado una lechuza... al parecer necesitaba hablar contigo, deberías responderle.
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ok.. gracias Sra. Malfoy.
Al momento que Blaise abandonó la sala Narcisa miró a Draco y suspiró, sabia que seria muy difícil convencerlo de lo que pronto sucedería.
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Me dirás de una buena vez que es lo que pasa - pregunto exasperado Draco.
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Hace mucho tiempo atrás hice una promesa... que ahora debo cumplir.
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¿Promesa? ¿que tipo de promesa?
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La madre de Luna y yo... éramos muy amigas y...
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¿Tu y la madre de la Lunática?
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Si... ella es de excelente familia, solo que se caso con el loco de Lovegood.
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Aps... no tenia idea.
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Bueno, el punto es que yo le prometí a ella que si algo le pasaba a ella o a su esposo, cuidaría de Luna, y como ahora quedo sola yo...
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Espera, espera, espera... ¿A que quieres llegar? ¿Tendrás que darle dinero a la Lunática?
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No.
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Entonces no me importa. - dijo Draco intentando salir del salón.
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Tendré que cuidarla como si fuese mi hija, y eso significa que tengo que traerla a vivir aquí... - hablo la mujer, tan rápido que fue sorprendente que no se le enredaran las palabras.
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¿Qué? ¿Estas demente? Por supuesto que no...¡Me niego rotundamente a compartir mi techo con esa desquiciada! Si mi padre se enterara...
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¡No Draco! No estoy demente, y no te estoy pidiendo permiso ni a ti, ni a Lucius... esta casa es tan mía como vuestra, solo te estoy avisando, mañana es el funeral de su padre y en la tarde la traeré... ¡No romperé mi promesa con un muerto!
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¡Ben! Haz lo que te plazca pero no me pidas que sea su nuevo mejor amigo. - dijo Draco molesto al momento que salí de la habitación.
Narcisa suspiro aliviada, lo peor ya había pasado... o al menos eso creía.
Los funerales fueron al día siguiente, asistió prácticamente todo el mundo mágico, a pesar de que el editor del QUSQUILLOSO estaba loco de remate, todos lo querían mucho y su perdida afecto muchísimo a todos...
" Mi padre fue asesinado, por mortifagos, por sucios sirvientes de Voldemort, mi padre fue asesinado por dar a conocer su opinión, por pensar diferente... tenemos que seguir luchando, tenemos que acabar con el reinado de oscuridad, no podemos permitir que vuelva a gobernar nuestro mundo. Tenemos que hacerlo por mi padre, por su memoria y por todas aquellas personas que han sido asesinadas, inocentes, valientes, por todos nuestros héroes..."
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Que grandes palabras haz dicho - dijo Harry a su rubia amiga.
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Excelente discurso - acotó Hermione.
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Gracias chicos.
La gente había comenzado a alejarse y fue recién entonces cuando Luna pensó en que seria de ella ahora...
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Cariño... puedes ir a nuestra casa, no tenemos problema en que te quedes - dijo Molly al momento en que abrazaba a la rubia de mirada triste.
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Gracias, Sra. Weasley, yo...
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No se preocupe ella vendrá conmigo - dijo una voz detrás de ella.
Las pocas personas que quedaban voltearon a ver... era Narcisa Malfoy.
- Luna, soy tu madrina, y como haz quedado sin tus padres soy tu tutora legal.
Luna abrió los ojos como platos y con un rostro totalmente de sorpresa miro a su alrededor... toda la gente estaba con la misma cara.
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¿Como dice? - pregunto Luna
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Lo que he dicho, debes venir a mi mansión, yo te cuidaré como si fueses mi hija.
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No te preocupe señora, yo me encargaré de ella. - dijo Molly al momento que acercaba a la niña hacia ella.
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No, ya se lo he dicho. Luna, tomarás tus cosas y vendrás conmigo y es la ultima palabra, tranquila no te haré daño.
Luna la miro algo extraña era la primera vez que veia a esa mujer tan de cerca y la primera vez que esta le hablaba... ¡y era su madrina!
No tenia otra alternativa, vivir con Narcisa en su mansión, esa sería su vida ahora, vivir con ella tal vez no sea muy difícil pero y con...¡Draco Malfoy! ¿Acaso podría con eso?