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Historia 27713 — capítulo 7
Cap. 7 Ahora un Profesor
A la mañana siguiente:
En la clase de la Profesora MacGonagall:
Bien alumnos empiecen a copiar el siguiente texto, es la manera de transformar un perro en un pequeño dragón.
Varios alumnos se pusieron a copiar lo del pizarrón, pero otros no, y Minerva no toleraría el desorden.
Sr. Finnigan, ¿porqué no escribe?
-No tengo ganas profesora, en realidad lo que quisiera ahorita es besar a Lavender. –Hola preciosa-le saludó con la mano a la rubia quien se ruborizó, mientras la profesora molesta le dijo:
-Aquí no es para hacer citas, Sr. Finnigan, así que por favor obedezca.
-¿Usted nunca se ha enamorado Profesora?, tal vez por eso se enoja que de exista el amor-comentó Ángela Philips de Hufflepuff.
La profesora se puso blanca, cosa que no pasó desapercibido para los alumnos, quienes curiosos la veian.
Si, si he estado enamorada, pero deben de copiar este… -no terminó porque le empezaron a preguntar.
-¿Y quien era él? ¿Cómo se llamaba? ¿La dejó por otra?- abatida Minerva solo atinó a sentarse en su silla y aunque no quisiera empezó a hablar.
- Yo… yo tenía 22 años cuando lo conocí.
-¿Era guapo?-preguntó Parvati quien muerta de curiosidad miraba a la profesora para no perder detalle.
-Sí, muchísimo, tenía los ojos azules más maravillosos del mundo-expresó con actitud soñadora.
-Y ¿se iban a casar?-interrogó Seamus interesadísimo.
-Sí, yo tenia puesto mi traje de novia, pero…
-¿La engañó?, ¿se fugó con otra? Ó ¿no llegó?- quiso saber Hannah Abott, mientras se comía las uñas de los nervios.
-Ninguna de las tres cosas… la verdad, me dio miedo y… no me casé, huí de ahí y no lo volví a ver hasta 1 año después.
Ohhhh-un coro de alumnos perfectamente sincronizado se dejo oír en el salón, Minerva esta muerta de vergüenza, no quería seguir, pero ellos seguían preguntando sin parar.
-Cuando lo volví a ver, estaba muy arrepentida, me di cuenta que sin él no podía vivir y deseaba decirle que nos casáramos de inmediato, estaba en el callejón Diagon cuando lo vi, estaba mucho más guapo que antes, el entró en uno de los negocios, yo embelesada lo seguí, le daría una sorpresa, pero al final, la sorpresa fue mía, cuando le tapé los ojos y le dije: ¿adivina quien soy?
Él dijo con tristeza: Minerva.- lo solté y lo miré a los ojos , pero me acongojé tanto, había tanta tristeza en sus ojos, que me sentí muy mal, yo había sido para el Minnie, jamás me decía Minerva, además ya no era el chico alegre y chispeante de antes, ahora era más serio, callado y lo peor de todo fue cuando una joven muy guapa se le acercó y lo tomó del brazo con mucha confianza, él la miró con ternura y me dijo sin verme a los ojos:
-Ella es Ágata, mi esposa, bueno nos vemos Minerva que estés bien. Y con asombro de su esposa que me lanzaba miradas asesinas en cuanto supo quién era yo, se fueron discutiendo, y al voltear ella, vi lo que no había visto antes, estaba embarazada.-Empezó a llorar desconsolada la profesora y las chicas con ella, los alumnos varones, no sabían que hacer, consolar a las chicas ó decirle algo a la profesora. Fue una hora muy triste para esos alumnos.
Mientras en la sala de los menesteres, un grupo de jóvenes alumnos estaban platicando, eran los Slytherins que no querían decirle nada a nadie, hasta que llegó Draco por ellos, el profesor Flitwick les había ordenado asistir a clases. De muy mal humor fueron llegando a la clase y se sentaron en sus respectivos lugares.
Malfoy se atrasó y al llegar a una esquina se tropezó con:
-Auch, fijate por donde andas Malfoy, le dijo molesta Hermione, a lo que él le respondió:
-tienes algo en la mejilla Granger-ella a su vez se limpió con la mano, pero Draco hizo señas de que aún tenia algo.
-Permíteme- y sin que ella pudiera hacer algo para evitarlo, ya lo tenía a dos centímetros de ella.
-Gracias Malfoy yo pue…-No terminó de decir la frase pues Draco le dio un apasionado beso que la dejó, primero sorprendida y luego sonrojada. Jamás espero una reacción de Malfoy así. Cuando se separó de ella, con una encantadora sonrisa:
-primero las damas-y con la mano le hizo la reverencia y le indicó que ella pasara primero.
Sin poder creer lo que acababa de suceder Hermione se metió a toda prisa al salón y decidió no mirar para nada a Malfoy.
Mientras Draco se había quedado ahí mismo, suspirando por la chica cuando otro suspiro más sonoro se escuchó.
-¿Tú?-y se echo a correr hacia el aula atemorizado de ver a Crabbe haciéndole “ojitos”.
-No te vayas muñequito, ven a mis brazos-mientras lo veía correr lejos de él.
Volteó a preguntarle a Goyle:
-¿Crees que algún día lo pueda conquistar?-y suspiró ruidosamente, Goyle se aguantaba las ganas de reír ante la escena, pero solo comentó:
-Si te esfuerzas y eres detallista con él, a lo mejor.-Y se fue detrás de Pansy quien muy coqueta se fue al aula. Ó eso creo.
Crabbe se quedó maravillado ante esa respuesta y con singular alegría con un movimiento de varita conjuró un gran ramo de rosas rojas y una caja de bombones en forma de corazón, ya no entró a la clase, pero espero a que salieran todos al terminar la clase, vio que Draco estaba platicando con Blaise y llegaron hasta el tercer piso, donde se separaron, entonces el grandulón esperó con ansias detrás de una armadura para saltar sobre su amorcito y justo cuando estaba a punto de saltar otra persona que llegó le cortó la inspiración.
-Mira nada más quien esta aquí-lo dijo Draco con sorpresa al toparse casi de frente con Hermione quien al verlo, se sonrojó de tal manera que las rosas que llevaba Crabbe palidecieron al lado de ella.
-Malfoy no me molestes, déjame pasar, pero al intentar pasar por algún recoveco que ella veía, de inmediato él le cerraba el paso.
-Por favor Granger… -paso saliva le costaba trabajo lo que iba a decir- Hermione por favor, dame una oportunidad, sé que he sido malo contigo pero… -
-Malo, es poco Malfoy has sido conmigo tan… tan… -pero no encontraba adjetivos para decirle algo, no sabia porqué pero se sentía halagada por lo que estaba haciendo él, mientras Crabbe no perdía detalle de cuanto ocurría y empezó a sentir un odio atroz por la “sangre sucia” que le robaba a su Draco, si la Griffindor pensaba que se saldría con la suya, ¡que equivocada estaba! Esto significaba la guerra y ya vería esta engreída de que manera. Mientras no pudo evitar derramar una lágrima de celos al ver a su rubio con esa tipa.
-Por favor Hermione permíteme hablar contigo de manera civilizada, dame una oportunidad,¿ te parece?-le suplicó Malfoy quien estaba desesperado verdaderamente por hablar con ella.
Mordiéndose el labio inferior Hermione no sabia que hacer, pero tomó una decisión.-Esta bien Malfoy, hoy a las 9:00 en la sala de los menesteres, pero es solo una oportunidad, no mas, ¿ok?
-No te arrepentirás preciosa, ya verás- entonces la dejó pasar y solo se fue hasta que la perdió de vista. Después salió Crabbe, con un plan en mente.-¿Con que a las nueve eh?