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Historia 27898 — capítulo 3

El otoño ya había terminado dándole paso al invierno, los copos de nieve caían deliberadamente por todo el castillo. El viento soplaba fríamente filtrándose por los ventanales de una de las torres; misma por la que un chico de cabellos revoltosos perdía su vista. Sentía unos finos brazos aferrándose a su cintura, giro lentamente sin deshacer el abrazo observando fijamente los ojos miel de la chica.

-Her, que haces aquí tan tarde?

-no podía dormir... y tu que haces aquí?

-solo pensaba...- la conducía a una de las butacas frente a la chimenea, la chica le miraba extrañada por su actitud.-Hermione, tu...me quieres? —exclamó dudoso desviando su mirada.

-Harry sabes que si...-respondió firme acariciando su mejilla- porque lo preguntas?

-Hermione no quiero que te lastimen...voldemort...hará cualquier cosa por lastimarme...

-tuviste una pesadilla, cierto?- el ojiverde abrazo la fuertemente sin decirle una sola palabra, pero no era necesario; desde hace mucho tiempo entre ellos las palabras salían sobrando. La chica correspondió al abrazo con fuerza para después pasar a besarlo tiernamente.

-porque no puedes dormir?- cuestiono el de gafas una vez que se separaron, acurrucándola en su pecho.

-no lo se, últimamente he tenido insomnio...

-alguna razón debe haber, no?

-supongo que es la presión de las clases y de los exámenes...

-Hermione falta mas de un mes para que comiencen los exámenes!!! No te agobies con ello

-hay Harry, ya me conoces; me es inevitable

  • pasaras las navidades con tus padres?- pregunto como no queriendo la cosa, al parecer era eso lo que le molestaba, que ella se iría y el se quedaría en el castillo.

  • Si...-respondió apenada, no podía hacer nada al respecto, sus padres ya estaban entusiasmados con la idea además ella tenia muchos deseos de verlos.-porque no vienes conmigo?-soltó de repente.

  • No podría hacerlo, prometí a Ron que iría a la madriguera, pensé que talvez podrías acompañarnos

  • Sabes que me encantaría, pero mis padres tienen mucha ilusión; y yo tengo deseos de verlos

  • Lo entiendo...

  • Harry...

  • No digas nada.-susurro regalándole una sonrisa; misma que tranquilizo a la castaña.- duerme mi niña- la cobijo con su túnica y comenzó a acariciar su cabello hasta que ambos quedaron profundamente dormidos.


los copos de nieve caían sobre sus cabellos, ellos se mantenían abrazados buscando darse calor, Luna, que se iría con la castaña llegaba con aire fatigado ,juntos entraron al primer vagón que encontraron desocupado. Harry acomodo su baúl y el de la ojimiel y el pelirrojo le ayudo a la rubia mientras ella se sentaba frente a Hermione.

-es una lastima que no pasen las navidades con nosotros.-decía el pelirrojo sentándose al lado de la rubia, el ojiverde frunció el seño desviando la mirada, aquella idea no le agradaba nada, la castaña beso su mejilla buscando tranquilizarlo un poco.- definitivamente estas serán las mejores navidades, Charlie y Bill vendrán a casa y fleur también!!!

-habla por ti.-exclamo el ojiverde con aire alicaído; no sabia que era lo que le pasaba, se sentía muy raro. De solo pensar que en unas horas se separaría de la castaña un nudo se formaba en su garganta, y pese a que solo seria por dos semanas no quería hacerlo; el pelirrojo lo miro extrañado sin saber que hacer o decir, la rubia se levanto de repente mirando fijamente a la castaña.

-ahora vuelvo, voy a buscar a la señora del carrito...Ron me acompañas.? —el ojiazul capto sus intenciones y salió tras ella cerrando la puerta del vagón.

-Harry...-comenzó la castaña sin saber que decir. El chico desvió su mirada observando desde la ventana el caer de la nieve.-mírame por favor!!! —reclamo contrariada, el ojiverde la observo con pesar sintiendo algo pesado en su estomago.-no puedo irme tranquila si se que estas así...

-no quiero separarme de ti Her

-yo tampoco...- sus ojos se tornaron cristalinos, el de gafas la abrazo con fuerza sintiéndose miserable.

  • Her...- la beso lentamente buscando capturar su aliento, algo raro le pasaba; acaso se había enamorado de Hermione? Después de ese tiempo lo había logrado? O solo seria la preocupación de la pesadilla que tuvo la noche anterior?

para disgusto del ojiverde, el viaje fue corto; de un momento a otro se vieron en la estación rodeados por miles de estudiantes. Pasaron la barrera juntos, del otro lado los padres de la castaña esperaban a ambas chicas, la rubia se despidió de ambos con un beso en la mejilla y un abrazo; la castaña abrazo al pelirrojo pidiéndole en susurro que cuidara de Harry.

Cuando llego el turno del ojiverde, se lanzo a sus brazos con fuerza

-nos veremos pronto, te lo prometo...

-feliz navidad Hermione...-beso sus labios fugazmente, la castaña se separo con una risita inusual como si ocultase su nerviosismo.

  • sabes? No hago otra cosa que no sea pensar en ti...te amo Harry...- susurraba tímidamente a su oído, el ojiverde la tomo por ambas mejillas y la beso perdiéndose en los labios de la chica. Ya no tenia dudas, se había enamorado de la castaña. Con un ultimo beso y una sonrisa la vio perderse entre la multitud.

  • Te amo Hermione...-susurro muy bajito.

  • Que dijiste compañero?

  • Que debemos buscar a tus padres, deben estar por aquí...


el viaje a la madriguera fue largo, sobre todo por las indirectas de la pelirroja y los roces “accidentales” entre ellos, el chico miraba por la ventanilla del coche pensando en la castaña, era increíble que apenas hace unos cuartos de hora se habían separado y ya la extrañara como nunca pensó hacerlo. Esperaba con ansia el día de volver al castillo para estrecharla entre sus brazos y volver a besarla. Inconscientemente acaricio sus labios sintiendo aun el sabor de los de la castaña en ellos, un hormigueo se extendió por su estomago, suspiro fuertemente desconcertando a los weasley.

-Harry amigo, ya llegamos

-eh...a si claro...ahora voy...- con su baúl en una mano y la jaula de hedwidg en la otra, atravesó la puerta de la madriguera. Un aroma floral les dio la bienvenida, Harry reconoció aquel aroma que un año atrás percibió en el amortentia. Aquel hecho le extraño, pero no le dio mucha importancia.

-Harry!!!- chillo la señora weasley corriendo a abrazarlo.- OH querido como has estado? Te sientes bien? Estas muy callado...

-lo que pasa es que extraña a su novia mamá...- el pelirrojo entraba seguido de ginny, esta al escuchar lo que dijo su hermano frunció el entrecejo y paso rápidamente empujándolo.

-hey...a ti que te pasa?- reclamo el ojiazul con una sonrisa de suficiencia en el rostro.

-donde esta Hermione? — pregunto la señora weasley dirigiéndole a su hijo una mirada severa.

  • se fue con sus padres...luna fue con ella...-exclamo el de gafas como no queriendo la cosa.

  • Lo vez mamá, te lo dije; extraña a su novia...-soltó el pelirrojo con una mueca de burla. La mujer posaba su vista en ambos chicos sin comprender que es lo que su hijo había dicho. Ron suspiro sonoramente con desesperación.- extraña a Hermione.

  • Eso es normal, ella es su...

  • Su novia!!!- grito el chico sin dejar terminar a su madre. Esta observo fijamente al ojiverde que parecía querer alejarse de todo aquel embrollo, con una sonrisa en el rostro se acerco al chico y nuevamente lo abrazo, esta vez con mucha mas fuerza.

-OH Harry cariño...yo sabia que esto pasaría, si ella es tan parecida a Lily...inteligente, simpática...

-MAMA -chillo la pelirroja molesta, tomo su baúl y salió corriendo a su habitación; el pelirrojo se burlo por lo bajo y empujando al ojiverde se perdieron de vista en las escaleras.

A la hora de la cena ninguno hablo, el pelirrojo trataba de animar un poco a su amigo sin tener éxito; Ginny seguía molesta y de vez en cuando buscaba una excusa para atacar a su hermano.

-donde se abran metido Fred y George....- exclamaba la señora weasley sirviendo mas salchichas guisadas en el plato del ojiverde. —Harry cariño, no has comido nada, te sientes mal?

-no...no tengo apetito...

-mamá ya no lo atosigues, seguramente esta pensando en Hermione.

-no seas asqueroso Ron, no hables con la boca llena!!!-reprendió su madre.

-lo lamento señora weasley...me voy a dormir- el chico de gafas se levantaba y se retiraba dejando desconcertados a el pelirrojo y su madre.

Una vez en la habitación, se coloco el pijama con desgana y se recostó en la cama, estuvo vario rato mirando el techo sin poder conciliar el sueño; su mente divago en recuerdos, el beso con cho, sus celos al ver a ginny con dean, aquel ultimo partido en que la beso, su noviazgo, el funeral de Dumbledore, su rompimiento, la tarde en que le pidió a la castaña que fuese su novia, su primer beso, el beso de ginny, la reconciliación con Hermione, sus tardes en la biblioteca y junto al lago, la noche que durmieron en la sala común y por ultimo su despedida en la estación. Todo era muy confuso, sus sentimientos hacia la pelirroja habían cambiado, pese a que se dijo imposible olvidarla.

-“ te lo dije” —exclamo la vocecilla dentro de su cabeza con aire pretencioso.

-tenias razón...-comento el chico sorprendiendo a la voz.- Hermione es maravillosa y me he enamorado de ella...

-“y que hay de esa pelirroja?”

-nada...ya no siento nada...

-Harry, estas bien?- el pelirrojo ingresaba a la habitación cuidando de no hacer ruido, Harry fingió estar dormido para evitar la conversación con el chico; no quería hablar de cuanto extrañaba a la castaña, eso seria empeorar su estado. Al cabo de una hora el ojiverde verifico que su amigo estuviese dormido, se levanto y salió al jardín. Observo detenidamente las estrellas, no pudo evitar que unas rebeldes lagrimas recorrieran sus mejillas, se sintió estúpido al estar llorando por la ausencia de la castaña, pero a la vez sintió un gran vació en el estomago y un vuelco al corazón.


Desde el alféizar de la ventana en una linda casa en Francia, podía apreciarse a una hermosa joven de ojos castaños observar el firmamento; sus ojos estaban hinchados y rojizos, tenia miedo, miedo a que en ese tiempo en la madriguera el chico que tanto amaba retomara su relación con la pelirroja; y como no temer si no estaba segura de lo que el chico sentía por ella? Pese a que su comportamiento con ella había cambiado, podía ver las dudas del ojiverde en sus ojos. Recordó ese ultimo beso que le dio antes de partir, era diferente a todos los demás que le había dado; había algo en ese beso que no podía descifrar, le horrorizaba pensar que talvez era el ultimo que le daría y por eso era tan raro y a la vez especial.

-Herm...estas despierta.- la voz de la rubia la saco de sus pensamientos, seco sus lagrimas y cerro la ventana.

-adelante.- apenas y susurro intentando disimular la tristeza en su voz.

-Her, porque lloras?- cuestiono la rubia una vez que hubo ingresado a la habitación.

-no es nada...tonterías

-tu no lloras por tonterías, que te ocurre Her?- se sentó a su lado y comenzó a acariciar su cabello, la ojimiel le dedico una débil sonrisa y apretó su mano en señal de agradecimiento.

-porque no estas durmiendo?- pregunto en voz muy baja, casi en susurro; la rubia desvió su mirada y seco disimuladamente unas lagrimitas que corrían por sus mejillas.

-no puedo evitar pensar que...esta...será...la primera navidad sin...mi papá —la castaña la abrazo con fuerza mientras la rubia sollozaba en su hombro.- soñé con el día de su muerte...-confesaba.

-Luna, estoy muy orgullosa de ti por lo fuerte que has sido todo este tiempo; y estoy segura que tu padre donde quiera que este se siente tan orgulloso como yo...el nunca te dejara sola, vivirá siempre en tu corazón como lo ha hecho tu madre...y cuidara de ti...

-gracias Hermione...

-ven recuéstate, yo velare tu sueño.

-pero Hermione...tu debes descansar...-decía somnolienta sintiendo sus párpados cada vez mas pesados.

-no te preocupes por mi...estaré bien...- dirigió su vista con dirección a la luna que brillaba en lo alto. “Harry, que estarás haciendo?...”


sentía deseos de vomitar, todo le daba vueltas; se encontraba en un salón completamente blanco, en su mano sujetaba fuertemente una esfera de cristal, la dejaba caer con fuerza. Unas imágenes pasaban velozmente frente a sus ojos. Voldemort reía sonoramente sujetando a la castaña y apuntando con la varita en su vientre, esta sollozaba rogándole que la ayudara, pero el no podía moverse, observo como voldemort desaparecía con la ojimiel que gritaba su nombre. De pronto se veía rodeado de mortifagos, miro a todas direcciones en busca de ayuda, a donde quiera que volteara solo veía los cuerpos sin vida de sus amigos, Ron, Luna, Neville, los señores weasley, Fred, George, Lupin, Tonks, Hagrid, McGonagall, Fleur y muchos otros que yacían en el suelo.-Harry!!!- escuchaba la voz de la castaña lejana, la buscaba inútilmente por todos lados; se dejo caer arrodillado llorando.-Hermione!!!-grito fuertemente como si con solo llamarla ella apareciera.

-Harry...Harry despierta!!! —abría los ojos de golpe, el pelirrojo lo miraba con una mezcla de miedo y preocupación, se levanto velozmente acomodándose las gafas; estaba empapado en sudor, miro al pelirrojo como buscando una respuesta, este simplemente se encogió en hombros sin saber que decirle.

-no dejabas de llamar a Hermione...-comento sentándose en la orilla de la cama. El de gafas no dijo nada, se limito a mirarlo y volver a recostarse. Era la segunda vez que soñaba con eso, no podía permanecer tranquilo pensando que la castaña estaba lejos de el y que en cualquier momento podrían atacarla.

-mamá te espera para el desayuno...

-no tengo apetito...

-Harry hasta cuando estarás así? Eh...por Dios Harry, pronto será navidad!!!

-lo se, pero no tengo ganas de hacer nada...quiero quedarme aquí...

-y que ganas con eso renacuajo...ven anímate, a Hermione no le gustaría verte así.

-Hermione...-suspiro.

-anda, desayunemos y después vamos a jugar un buen partido de quidditch; Fred y George nos esperan.

Con desgana se levanto y salió tras de Ron, después de el desayuno tomo su escoba y se dirigió al patio donde ya los esperaban los gemelos. El ojiverde frunció el entrecejo al ver a la pelirroja al lado de sus hermanos lo que menos necesitaba era tener que soportar a ginny, suspiro profundamente para intentar calmar su molestia.

El partido lo animo un poco, parecía que lo que necesitaba en esos momentos era volar por los cielos y olvidar aquel sueño; el pelirrojo sonrío al ver la sonrisa de su amigo.

-ya cumplí Her...ya cumplí...

flash back...

la castaña se acerco al pelirrojo y lo abrazo, el chico la estrecho entre sus brazos observando como la rubia se abrazaba al de gafas.

-Ron, debo pedirte un favor...

-lo que quieras Herm.

-no dejes que Harry se deprima...yo se que tu puedes hacerlo sonreír de nuevo.

-lo haré Her, te lo prometo.

-y si tiene pesadillas escríbeme...- decía separándose de el, el pelirrojo le veía confundido, pero movió su cabeza en señal de afirmación.

Fin del flash back...

Aun era demasiado pronto para cantar victoria, todavía le faltaba escribirle a la castaña para contarle lo que ocurrió en la mañana, no estaba muy seguro de ello, sabia que al hacerlo solo acabaría con la tranquilidad de la castaña.