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Historia 28037 — capítulo 1
Él siempre lo había tenido claro. Pero más aún desde quinto. Tenía que salir con aquella chica que le quitaba el sueño. Su larga cabellera pelirroja, sus verde ojos almendrados, su cuerpo perfecto … Toda ella era perfecta.
Y él también. Era un chico guapo. Cualquier chica a la que le pidiera salir lo haría sin pensarlo dos veces. Pero ella … ella era otro cantar. Claro que ella se fijaba en él. Se fijaba en lo engreído e idiota que era.
No era más que un chulito que iba presumiendo de ser el mejor buscador, jugando con su maldita pelotita dorada, revolviéndose el pelo …
Pero aquel era su último año en Hogwarts. Tenía que salir con ella o … La perdería para siempre y no iba a permitirlo. No iba a dejar que ocurriera. A la mierda con la guerra, a la mierda con aquel-que-no-debe-ser-nombrado, a la mierda con los estudios, a la mierda con todo lo que fuera necesario para conseguirla. Durante los tres primeros meses de curso había intentado acercarse a ella solo como un amigo, ayudado de su querido amigo Remus Lupin.
Pero ahora que la navidad estaba a la vuelta de la esquina … Todo cambiaría. Todo era posible en navidad.
Estaba paseando por el pasillo cuando la vio. “Lily”, pensó al verla. Y también estaba allí, colgando del techo, la plantita que iba a ayudarle. Lanzó con discreción un hechizo para hacer que la mochila de la pelirroja se rajara. Sus libros cayeron con estrépito al suelo de piedra y ella se agachó para recogerlos.
-Ya te ayudo, Evans - dijo él, mientras avanzaba hacia ella revolviéndose el pelo. Murmuró un hechizo y la mochila quedó arreglada -. Suele decirse algo así como gracias.
-Gracias Potter, pero no necesitaba tu ayuda.
-¿Por qué eres tan desagradable conmigo?
-Si quieres que te de razones no acabamos hasta el día de año nuevo. Pero si quieres te doy un resumen: eres un chulo, un engreído, un idiota al que le gusta jorobarme la vida, te metes con todos los que son diferentes de ti …
-Respira, guapa, que te va a dar un sincope - la interrumpió.
-¡No me interrumpas, Potter! Ves, ya estas otra vez.
-¿¡Qué!?- se defendió James.
-Ya me estas liando y molestando y …
-Reconoce que te gusta, si no, ya te habrías largado.
-¿Qué? No puedo creer lo que estoy escuchando.
-Venga, Lily. Tu me gustas y, estoy seguro, de que yo a ti también te gusto. Así que, no te demores más y salimos juntos.
-¡Ahhhhhhhhhhh! - gritó Lily, enfadada - ¿Cómo puede haber alguien tan creído, tan …
-¿Sabes que cuando te enfadas estas muy guapa?
-¡Potter!¡Estas enfermo, demente!¡Eres un loco!
-Ves, hasta cuando gritas tu voz parece el dulce canto de los pajaritos de primavera. ¿Dónde habré dejado mi lira? Te recitaría unos versos de un poeta de esos muggles que a ti tanto te gustan.
-¿Tan divertido es putearme?
-Yo solo te demuestro mi amor, Lily.
Lily Evans parecía estar al borde de un ataque de nervios. Y no dijo nada.
-Mira hacia arriba, Lily. Ves que plantita más linda. Cuando una pareja esta debajo se tiene que besar.
Dicho esto, James Potter, se acercó a Lily para besarla.
Pero lo único que recibió en sus labios fue un libro de la chica, que se alejó a toda carrera gritando:
-¡Potter, eres un obseso!