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Historia 28105 — capítulo 4
-hola, Lily
-hola, Remus
-se que estas molesta por lo de tu ropa interior, pero debes saber que yo intenté que James no lo hiciera
-no importa, no me va a importar, olvidémoslo
-y hablando de olvidar ¿no sientes que se te olvida algo?
-no...bueno, siento que me falta hacer algo... MIERDA! el castigo, es dentro de quince minutos, bueno, iré comiendo en el camino, tengo una charla pendiente contigo, Remus, adiós- dijo Lily dándole un beso en la mejilla a Remus quien se sonrojó un poco por alguna razón desconocida.
Lily iba corriendo lo más rápido que podía con una tostada en la mano, ¿por qué el castillos es tan grande? ¿por qué tenía que haber tanta gente?
- ¿por qué me miran así? Joder, ni que tuviera dos cabezas, en fin, nunca me importó y no me va a importar ahora...y recordaré dejar de hablar sola.
Por fin logró llegar a la biblioteca, notando que tenía que compartir castigo con su "personita favorita" y para no arruinar su identidad su nombre comienza por "j" y termina en "ames"
-que fastidio con mi memoria, es un desastre
-¿por qué?
-había olvidado el castigo, en fin, me dedicaré a buscar algo en dónde subirme para llegar a las estanterías
-la señora pince prohibió que nos subiéramos a las sillas
-¿por qué?
-es parte del trabajo en equipo, digo, según sus palabras
-bueno, nada que con algo de magia no se pueda arreglar- dijo Lily convirtiendo una silla en escalera
-debes entregar tu varita
-no han dicho cuando- y justo en ese momento apareció la señora Pince
-tu varita, pero antes...
-¿qué?
-debes devolver a la escalera su forma iriginal
-qué detestable, bueno, ya veré que hago
-se les recuerda que no deben utilizar magia, que no pueden irse hasta que termine la hora del castigo y sobre todo NO DAÑEN LOS LIBROS ¿entendido?
-entendido
-pero...bueno, entendido
-y por cierto, tomen-dijo la señora pince lanzándoles un par de trapos my malolientes y viejos, y con ésto último, se fué
-muy bien, manos a la obra, Ahora veré cómo me voy a subir sin sillas...pero claro las mesas
-¿segura que se pueden mover?
-si, lo comprobé yo misma
-¿cómo?
-mala experiencia, bueno, solamente las tengo que mover un poco- y tras un par de miutos Lily ya se encontraba de pie en la mesa levantando polvo por todos lados
-achis...no pretendes ayudar...achis...¡vamos!
-no-dijo James viendo cosas que no debería ver
-¡oye! es gracias a tí es que estoy aquí, asi que traslada tu gracioso trasero hasta aquí y ayuda, porque no soy tu secretaria
-oh, si, ya lo veremos-dijo Potter subiéndose a la mesa con un brillo extraño en los ojos- ya lo veremos, preciosa, ¿sabes qué?
-oye, Potter, me estás asustando y en verdad ¿qué haces? demonios-Potter rápidamente tomó a Lily por la cintura, y por más que ésta forcejeaba no lograba zafarse de los brazos de Potter, era demasiado fuerte para ella
-su-suel-tame Po-Po-Potter ¡Rayos! suéltame Potter, no tienes dere...-Potter empezó a besar a Lily, la cual se retorcia entre sus brazos, pero Potter la sostenía muy fuertemente, Lily lo pisó varias veces, pero no funcionó, aunque realmente más que un beso era como si le estuviera intentando succionar la cara, como un dementor, solo que con más...babas hubo un momento en el que Lily se puso realmente furiosa y con fuerza sacada de quién sabe dónde empujó a Potter alejándolo de ella
-ya basta, estoy harta de que me jodas la vida más de lo que ya está, realmente me repugnas y lo peor es que tu pobre cerebro de maíz no da para entenderlo ¿cómo más quieres que te lo diga?-dijo Lily con la voz queda y algo quebrada-y va a ser mejor que TERMINEMOS para que nos dejen salir-dijo finalmente tomando el trapo que estaba usando anteriormente dándose la vuelta
-realmente no entiendo a las mujeres-se quejó Potter mientras que Lily trataba de disimular las lágrimas de rabia