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Harry Potter y la fuente de Kassandra — capítulo 1

Era la primera semana de julio y todo parecía estar en perfecto estado, nada de lo que sucedía era fuera de lo normal, lo único era el insoportable calor que por esos días se sentía por todos lados, pero no era nada de raro para esa fecha, en una hermosa casa en un exclusivo barrio se encontraba sentado una familia, la cual se encontraba disfrutando de la tarde, claro que nadie podía sospechar que aquella familia era lo menos normal de lo que uno pudiese imaginar.

Esta familia estaba compuesta por dos hombres, una mujer y un joven que debería de estar cerca de los veinte años, claro que eso no era lo raro, ya que lo que les extrañaba a los vecinos era que se los veía muy tranquilos, nadie sabía a que se dedicaba ni lo que hacían, solo veían que ellos salían temprano (o en ocasiones no los veían salir)y varias veces desaparecían por días o semanas, para después volver como si nada.


Pero para los habitantes de esa casa todos sus actos eran normales, ya que era algo a lo que ya estaban acostumbrados, y es por esa familia en particular no era del todo normal, puesto que se trataba de una familia de magos, claro que ninguno de los que habitaba esa casa era realmente familiar de sangre, pero cada uno de ellos consideraba a los demás como su única familia.


Uno de los hombres era alto y fornido, sus ojos de un color azul intenso y una mirada que, aunque a veces fría, daba una total confianza. Su nombre era Sirius Black, y durante muchos años se le acusó del asesinato de sus mejores amigos, claro que ahora se había de mostrado que era inocente y se estaba recuperando el tiempo perdido (12 años) haciendo lo que había prometido, cuidar a su ahijado.


El otro hombre era un poco más bajo que el anterior, pero parecía más ágil, claro que siempre llevaba grandes ojeras, que indicaban que aquella persona no dormir mucho, pero lo que en verdad ocurría era que aquella persona sufría de una enfermedad que hasta ese momento no tenía cura. Este hombre era Reamus Lupin y era un hombre lobo, claro que el resto de sus amigos sabía de esa condición y jamás lo han rechazado.


La mujer era delgada y atlética, su pelo era de un color paja y sus ojos era cafés, a diferencia de los otros dos ella había llevado una vida casi común, la única diferencia era que había pasado casi quince años disfrazada cuidando de su ahijado, quien en ese tiempo no conocía la existencia de ella, su nombre era Arabella Figg.


El último de los integrantes de esa familia era el más interesante de todos, ya que el chico era uno de los personajes más famoso del mundo mágico y aunque le molestara no podía evitarlo, ya que el chico había derrotado al mago tenebroso más grande de los últimos tiempos, claro que antes de hacer eso ya era famoso. Harry Potter era el nombre del chico, y no era nada fuera de lo común, era de estatura normal, su condición física era muy buena ya que hacía mucho deporte, su pelo era de un color negro azabache, pero siempre estaba desarreglado, sus ojos eran de un hermoso tono verde esmeralda (heredados de su madre), pero tenían algo que hacía que donde fuese alguien lo identificara, una cicatriz en la frente en forma de rayo.


Esa cicatriz era lo que había convertido a Harry en algo especial, sobretodo por la forma en la que le fue hecha, ya que cuando tenía un año, Voldemort (el mago tenebroso) mato a Lily y James Potter, los padres de Harry y cando trató de hacer lo mismo con el bebé, la maldición rebotó en Harry haciendo desaparecer a Voldemort, pero no murió.


Así fue que Harry fue dejado al cuidado de sus únicos parientes vivos, y no supo nada del mundo mágico hasta que cumplió los once años, que era la edad con que se entraba a estudiar a Hogwarts, la escuela de magia y hechicería más grande del mundo. Pero desde el mimos día en el que entró, se vio en la obligación de luchar contra Voldemort y sus intentos de retornar al poder.


Durante tres años pudo derrotar los intentos de Voldemort, pero ya en el cuarto el mago tenebroso consiguió volver y Harry escapó por los pelos de ser asesinado, pero desde entonces los encuentros entre Harry y Voldemort se volvieron más violentos, en quinto año Harry derrotó a Voldemort utilizando un viejo amuleto que pertenecía a las hadas, ganándose la amistad de ellas.


El sexto año y con Voldemort haciendo de las suya, Harry y sus amigos crearon un grupo para entrenarse para cuando tuviesen que enfrentar nuevamente al mago tenebroso, cosa que sucedió al final de ese año y Voldemort tuvo que huir nuevamente ya que durante ese combate Harry utilizó a su fénix para que los ayudara, pero como siempre el mago oscuro logro escapar.


El siguiente año las cosas comenzaron volverse más difíciles, ya que Voldemort crecía en poder y muchos magos se unían a su causa, pero Harry hizo todo lo posible ese año por aprender a utilizar un hechizo muy antiguo, que solo un mago había podido realizar, y con ayuda de ese hechizo logró derrotar definitivamente al mago oscuro, claro que en ese enfrentamiento murieron muchas personas, entre ellas su novia.


Las cosas parecían haber llegado a su fin, pero Harry quedó un estado anímico muy malo, peor gracias a la ayuda de la reina de la hadas el chico comenzó a salir adelante, ya que ella quería que el chico la ayudara en la búsqueda de unos extraños amuletos que permitirían sellar las prisiones de unos demonios muy peligrosos, y Harry aceptó hacer esa búsqueda y junto a sus mejores amigos lograron encontrar las cuatro llaves de poder.


Ahora precisamente hace menos de un mes Harry había logrado detener a los demonios junto con sus amigos, claro que durante la batalla muchas criaturas mágicas murieron, pero como Harry había aprendido, ese era el precio que había que pagar cuando se luchaba por el bienestar de los demás, aún así a veces le costaba hacerse la idea de que así era la vida, mas que mal aun era joven.

Harry estaba estudiando en la universidad de Camelot, la mejor universidad del mundo, y se preparaba para ser Auror, cazadores de magos tenebrosos, la misma carrera de sus padres y de todos los adultos con los que vivía y se encontraba por empezar su último año, cosa que lo tenía realmente contento ya que al fin podría ponerse a trabajar, y no era por el dinero, mas que mal sus padres le habían dejado el suficiente dinero como para que no tuviera necesidades.

  • ¿No has pensado ir a ningún lado estas vacaciones? –le preguntó Reamus a Harry.

  • Aun no – contestó el chico.

  • ¿No has tenido noticias de tu novia? – preguntó Sirius.

  • No – dijo el chico – sabes lo difícil que es para ella poder comunicarse.

  • Solo espero que no tenga muchos problemas – comentó Arabella.

  • Lo sé – dijo Sirius – solo espero poder conocerla pronto.

  • He pensado varias veces ir a verla – dijo Harry – pero no me he decidido aún.

  • En todo caso no creo que debas hacerlo sin que ella sepa – comentó Reamus – mas que mal son las costumbres de su país.

    Durante el curso anterior, Harry había conocido a una hermosa chica de descendencia árabe, de nombre Shahaala, pero en el país de la chica la magia estaba destinada solo a los hombres, por lo que ella lo hacía de manera ilegal (para su país), además de hacerlo a escondidas de la familia del mago con la que la habían comprometido, pero ella se las había arreglado para anular ese compromiso momentáneamente.

  • En todo caso – dijo Arabella – lo mejor que debes pensar es en lo que harás el resto del verano.

  • Aun no nos hemos juntado con los chicos de la hermandad – dijo Harry.

  • Pero sabes que se juntaran tarde o temprano – dijo Reamus.

  • En todo caso ya sabes que Ron y Hermione vendrán a quedarse un par de día con nosotros.

  • Pasando a otro punto – dijo Arabella – supiste lo de la madre de Amanda.

  • Desde luego – dijo Harry – ella me escribió para contarme

  • Por lo menos es algo que está hecho para ella – dijo Sirius – mas que mal es una verdadera experta en artes oscuras.

Amanda era una compañera de Harry, pero lo que la hacía especial es que era la hija de Voldemort, claro que era todo lo contrario al mago tenebroso, y la madre de la chica era una ex partidaria del Voldemort, pero que había escapado cuando supo que el bebé que estaba esperando era niña y no niño, que era los que necesitaba Voldemort para hacer un sacrificio y absorber la vitalidad del bebé y así alargar su vida.

Marian (la madre de Amanda) ahora trabajaba para el ministerio de magia británico, en el departamento de investigación de la magia oscura, en la que ella era una verdadera experta, así que por lo menos estaba haciendo algo que en verdad podía servir para el bienestar del mundo mágico, ya que ese departamento investigaba la manera de contrarrestar los efectos de la magia oscura.

Después de esa conversación se dieron cuenta de que se les estaba haciendo un poco tarde, por lo que decidieron entrar para empezar a prepara la cena, cosa que Harry tenía que hacer al ser su turno, entonces mientras se encontraba en la cocina vio como entraba una lechuza con una carta atada a ella (esa es la forma de mandarse correspondencia entre magos), entonces el chico dejo de hacer lo que estaba haciendo y se dirigió a ella, le sacó la carta y la lechuza se marchó, entonces vio la carta, y se alegró un poco, ya que se trataba de una carta de su novia.

Harry:

Espero de verdad que estés pasando un verano agradable y que pienses en mi seguido, ya que yo a cada momento cuanto los días que faltan para volver a estar contigo, claro que desde aquí es lo único que pudo hacer, ya que las cosa se han complicado un poco y con mamá no hemos podido salir mucho.


Te escribo para decirte que no sé cuando pueda volver a escribirte y pedirte que no conteste a esta carta, ya que no sé si esta te llegue, la familia del mago con la que estaba comprometida nos mantienen encerrada y vigiladas, con orden de no dejarnos salir ni que nos comuniquemos con nadie, claro que gracias a mis estudios de ocultismos he podido salir de la casa y mandarte esta carta.


Sé que quizás esto te moleste, pero espero que comprendas y no intentes venir en mi busca, ya que podrías causarle problemas a mi madre, la cual en estos momento se encuentra un poco confundida y no sabe como saldré para continuar con mis clases, pero de eso sí, que verá la forma de ir ya que nada ni nadie me impedirá ir a Camelot.

Muchos besos.

Shahaala.

Al terminar de leer la carta se sintió un poco mal, claro que después de eso no pudo seguir meditando la carta, ya que una nueva lechuza entró por la ventana, y esta era una hermosa lechuza de plumas negras, con una hermosa mancha en el pecho en forma de medialuna, Harry reconoció de inmediato a la lechuza, ya que se trataba de Godwig, la lechuza perteneciente a un chico al que Harry había apadrinado en el mundo mágico.

Harry:

Espero en verdad que estés pasando un buen verano, acá las cosas son fantásticas, ya que con Ana hemos estado recorriendo todo lo referente al mundo mágico, y gracias a los datos que nos dio Hermione hemos encontrado lugares realmente sorprendentes, pero el motivo para escribirte es para informarte que estaré devuelta a fines de Julio.

Atte.

Michael.

Michael era un chico que vivía frente a la casa de Harry y hace un año había empezado su educación mágica apadrinado por Harry, ya que la familia del chico, si bien lo querían, no estaban dispuestos a correr con los gastos en lo que se refería a la educación mágica del chico, además que todos en casa de Harry estaban contentos con los avances del chico, el cual era muy inteligente.
  • Así que por fin dio señales de vida – dijo Sirius refiriéndose a la carta de Shahaala.

  • Si – dijo Harry- pero solo para decirme que no puedo escribirle.

  • En todo caso si algo malo pasa sé que serás el primero en saberlo – dijo Reamus.

  • Espero en verdad que nada malo le pase – dijo Arabella.

  • Apenas pueda se las traeré – dijo Harry

  • Eso espero – respondió Arabella.

  • Arabella – dijo Reamus – creo que estas atrasada para tu turno.

  • Es cierto – dijo ella – será mejor que me vaya.

  • Adiós – dijeron los tres al mismo tiempo.

  • Espero que se comporten – dijo ella –no vaya ser que nos caiga otra multa por su culpa.

  • Esta vez no tenemos pensado hacer nada –dijo Sirius.

  • Entonces hasta luego – dijo Arabella.

La mujer se retiró del salón y se desapareció, dejando a los tres hombres solos en casa, cosa que a ellos le gustaba, puesto que hacían magia a gusto, el problema que al vivir en una zona residencial muggle (personas sin magia) lo que por ley estaba penalizado, pero aun así ellos lo hacían solo para divertirse, claro que esa noche no hicieron mucho eso, ya que desde que llegara de vacaciones que no habían podido estar solos y por fin ahora hablarían de las cosas que Harry había hecho en Camelot.

  • Terminamos el mapa – dijo Harry.

  • Que bueno – dijo Reamus.

  • Y lo mejor es que no necesitaste de nuestra ayuda – agregó Sirius.

  • Y vieras las cosas que encontramos – dijo Harry – en verdad que existen muchos secretos en el castillo.

  • Me lo imaginaba – dijo Reamus - mas que mal se dice que Camelot es mucho más antiguo que Hogwarts.

  • En todo caso aun tenemos que revisar a fondo varios de los cuartos secretos – dijo Harry.

  • Solo espero que no encuentres nada peligroso – dijo Sirius

  • Lo que yo espero que pueda tener un año que al que le pueda llamar normal – contestó Harry.

  • Pero si lo normal para ti es que te ocurra algo interesante – dijo Reamus – si no sería normal para ti.

  • Por lo menos hasta el momento no tengo nada que hacer –dijo Harry.

  • Por el momento – dijo Sirius.

  • En todo caso – prosiguió Reamus – lo que importa es que una vez que termines el curso comenzaras a trabajar.

  • ¿Estas seguro de que postularas a grupo de contención?- preguntó Sirius

  • Claro que si – respondió Harry – los duelos es una de las cosas que mejor hago.

  • Lo sabemos – dijo Sirius – solo que puedes ver algún otro departamento en el que puedas desempeñarte.

  • Así es – dijo Harry – por eso es que tomé las especialización de investigación mágica y la de vigilancia y espionaje.

  • Las más solicitadas – dijo Sirius – y las con más trabajo, sobretodo el departamento de investigación.

  • En todo caso a mi me gustaría que trabajaras conmigo – dijo Reamus

  • Aun tiene todo el año para ver a que departamento postula- dijo Sirius.

Las cosas continuaron así, las cosas en el mundo mágico estaban realmente tranquilas y no había casi nada que perturbara esa quietud, a excepción de una que otra manifestación de magia oscura, la cual era rápidamente controlada por los miembros del ministerio de magia y sus aurores.

El fin de semana Harry no tenía nada planeado, y ahora que había terminado todos sus deberes tendría mucho tiempo libre, así que tenía que pensar en algo rápido para no aburrirse y como no conocía a nadie en los alrededores tendría que buscar a alguno de sus amigos con los que salir, claro que hasta ese momento aun no lograba ubicar a ninguno.

El sábado en la mañana Harry recibió una invitación que sabía que no podría rechazar, ya que se trataba de una carta de Elizabeth, la madre de Marlene, quien lo invitaba a pasar el fin de semana con ella en la casa de campo de la familia Malfloy, por lo que Harry arreglo sus cosas y avisó a Sirius y finalmente se dirigió a la chimenea para comunicarse con la casa los Malfloy para avisarles que se aparecería-

  • Señor Potter – dijo Lokky, el elfo domestico de la familia Malfloy – la señora Elizabeth lo está esperando.

  • Dile que apareceré en el vestíbulo.

  • Está bien señor – Lokky hizo una reverencia y desapareció del salón.

Harry se despidió de su padrino y de Reamus y después de eso se concentró en el salón de la casa de los Malfloy y después de eso sintió la sensación de ir viajando rápidamente, de pronto se sintió que había llegado al lugar deseado y se encontró en un hermoso salón muy limpio, claro que antes de poder dar un paso escuchó la voz de Elizabeth que entraba corriendo al salón.

  • Harry cariño que bueno que viniste – dijo ella alegremente.

  • Sabe que vendré cuantas veces me lo pida – contestó Harry.

  • Solo espero que no sea tan a lo lejos como lo has hecho continuamente.

  • Sabe que he estado muy ocupado.

  • Es cierto – contesto la mujer – pero lo que ahora me importa es que estés aquí conmigo y pasemos un agradable fin de semana.

  • ¿Que es lo que tiene pensado hacer?- preguntó Harry.

  • La verdad es que con Narcisa teníamos pensado que nos llevaras a conocer un poco más del mundo muggle.

  • Así que convenció a la señora Malfloy de acompañarla

  • Desde luego – comentó riéndose Elizabeth – aunque me costó bastante hacerlo.

  • Claro que no iremos solas – dijo Narcisa entrando en la habitación – Severus nos acompañara.

Esa noticia no le agradó mucho a Harry, ya que Severus Snape y él o se llevaban nada de bien, sobretodo porque Snape había tenido problemas con James Potter, el padre de Harry, y desde que esté último entrará a Hogwarts, los dos habían tenido varías diferencias, por lo que no podían verse, sobretodo por que Harry era sobrino de Sirius, claro que los dos se trataban de tragar sus diferencias cuando estaban con Elizabeth.

  • Parece que no te gustó mucho esa idea – dijo Elizabeth mirando la cara que había puesto Harry al saber que irían con Snape.

  • No – mintió Harry – solo que me pillo de sorpresa.

  • A nosotras no nos mientas – dijo Narcisa – esa es la misma cara que puso Severus cuando le dijimos que iríamos contigo.

  • Sé que Snape no es de tu agrado – prosiguió Elizabeth - pero ya sabes lo bien que se ha portado conmigo.

  • Lo sé – respondió Harry.

  • Entonces solo tenemos que esperar a que llegue para irnos. – dijo Narcisa.

  • ¿Donde tienen pensado ir? – preguntó Harry.

  • A varias partes – dijo Elizabeth – pero primeramente iremos al zoológico muggle.

  • Sí – dijo Narcisa – y mañana iremos a uno mágico.

  • A propósito – dijo Harry - ¿qué es de Draco y Pansy?

  • Ellos están pasando unos días en el caribe – respondió Narcisa – la verdad es que han te ido un año muy duro y necesitaban descansar un poco.

Draco Malfloy y Pansy Parkinson eran dos chicos que eran pareja, claro que Harry los conoció el primer día que llegó a Howgarts, claro que no fueron precisamente amigos, es más, nadie en todo el colegio recordaba una enemistad tan grande como la de ellos dos, pero es el último curso Draco cambio su actitud cuando supo que Voldemort había asesinado a su padre (quien era uno de sus servidores más fieles), ahora estaban como amigos.

  • Por lo menos se están relajando un poco – comentó Harry.

  • Desde luego que nos invitaron – dijo Elizabeth – pero sabemos que ellos necesitan un espacio para ellos, mas que mal apenas tienen tiempo para ellos.

  • Que tal si vamos a esperar a Severus al otro salón, por lo meno ahí podremos tomar un poco de té.

Dentro del hermoso salón los muebles estaban tan limpios como de costumbre, y las paredes estaban adornados con los mismos cuadros antiguos, estaban tomando una taza de té cuando sintieron a alguien apareciendo en el salón destinado para las llegadas de las visitas, entonces Harry supo de inmediato que debía de tratarse de Severus.

Entonces esperaron que el recién llegado se les uniera y después de los típicos saludos se dispusieron a salir para aprovechar el día de la mejor manera, entonces de mutuo acuerdo se aparecerían en el Caldero Chorreante, una posada que conectaba al mundo mágico con el mundo muggle, por lo que no habría problemas en que llegasen a ese lugar.

  • Señor Potter – dijo Tom el cantinero al ver que Harry aparecía cerca de la chimenea - ¿qué lo trae por estos lados?

  • Solo vengo a dar una vuelta – dijo el chico.

  • ¿Paseará por el callejón?.

  • No – dijo Harry – iré a pasear por el mundo muggle con unas personas cercanas.

  • Entonces no le quito mas tiempo – dijo el cantinero – espero que pronto nos venga a visitar.

Cuando los cuatro magos estaba reunidos salieron al mundo muggle y caminaron en dirección a la parada de autobús para luego dirigirse al zoológico. Elizabeth y Snape ya habían viajado antes de esa forma, pero Narcisa, que había vivido toda su vida en el mundo mágico y no conocía las cosas muggle, era una verdadera novelad, por lo que fue la que más disfrutó del viaje.

Llegaron al zoológico y Harry comenzó a mostrarles todos los animales que habían ahí, por lo que pasaron mucho rato recorriéndolo, después de eso decidieron pasar a comer algo a una de los restaurante que habían dentro del recinto, en donde comenzaron a hablar de los animales que habían visto hasta el momento, entonces llegaron al punto que Harry había temido.

  • Así que al final te convertiste en animago – dijo Elizabeth.

  • Claro que no – se defendió Harry.

  • No nos mientas – dijo Narcisa – no he venido nunca al mundo muggle, pero eso no quiere decir que los animales no saben reconocer a un animago.

  • Además que es algo que perfectamente harías – dijo Snape.

  • Vamos Severus – dijo Elizabeth – por lo que me di cuanta Harry no es el único animago no registrado ¿cierto?

  • ¿A que te refieres?- dijo esté con cara de susto.

  • Sé que la mayoría de los servidores de Voldemort eran animagos – dijo Narcisa – por eso es que conseguían información tan fácilmente.

  • Pero ese no es el caso – se defendió Snape – estábamos hablando de que Potter es un animago no registrado.

  • Pero en ese caso usted también lo es – dijo Harry – ya que solo sé de tres animagos registrados estos últimos años, y su nombre no está en dicha lista.

  • Así que los dos son animagos no registrados – dijo Narcisa - ¿quien es quien?

  • ¿Como?- dijeron Harry y Snape al mismo tiempo

  • Ya saben - dijo Elizabeth – quien es el león y quien es el lince

Harry miró a Snape mientras el antiguo profesor de pociones hacía lo mismo con el chico, ya que de inmediato ambos supieron la forma animaga del otro, por lo que se dibujo una leve sonrisa en el rostro de ambos, claro que no duró mucho ya que ambas señoras volvieron a repetir la pregunta.

  • ¿Nos van a contar cual es cual?

  • Creo que esta vez no – dijo Snape – arruinaría el disfraz perfecto.

  • Creo que por esta vez estaré de acuerdo con el profesor Snape –dijo Harry.

  • Así que por lo menos por una vez están de acuerdo en algo –dijo Elizabeth

  • Por lo menos pueden contarnos desde cuando que son animagos – dijo Narcisa.

  • Por lo menos yo – dijo Snape – desde que estaba con Voldemort

  • En mi caso –contestó Harry – desde que estaba en sexto.

  • Vaya – dijo Snape – entonces tenía razón cuando le decía a Dumblendore que estabas tratando de convertirte en animago no registrado, pero siempre te defendió.

  • En todo caso esa condición me ha salvado varias veces la vida – dijo Harry.

Así hablaron un buen rato, cuando decidieron continuar con la visita al zoológico, claro que esta vez irían a la sección de reptiles, ya que Snape quería ver como se encontraba Naginni, la serpiente de Voldemort que había sido capturada por los muggles claro que solo unos pocos sabían de ello, ya que la serpiente tenía una conexión con el mago tenebroso, Dumblendore pensó que cuando volviera a reencarnar la serpiente escaparía para buscarlo, y así por lo menos podrían tratar de evitar que se volviera un mago tenebroso.

  • Vaya – dijo Snape- sigue siendo la serpiente más concurrida de todas.

  • Parece que ahora le cambiaron el nombre – dijo Narcisa

  • ¿Que es lo que dices?- preguntó Snape dirigiendo la vista a donde señalaba la madre de Draco.

  • Vaya – dijo Harry – por lo menos ya se dieron cuanta que no se trataba de una serpiente común y corriente.

  • Por lo menos están muy lejos de saber que se trata de una variedad modificada de basilisco.

  • Es que para los muggle los basiliscos son solos animales mitológicos – dijo Harry.

  • Pero de ahí a que sea una mezcal entre pitón reina y cobra real es ridículo – dijo Snape.

  • No lo niego – dijo Harry – pero por lo menos tiene algo de imaginación.

  • Eso no lo niego – dijo Snape – sobretodo por la explicación que dieron acerca de la alineación planetaria del hace un par de semanas.

    Así el resto del día pasó volando, después del zoológico Harry los llevó a comer a un centro comercial, en donde los comedores eran comunes de todos los, locales de comidas, así fue como Harry y Snape fueron a hacer las compras correspondientes y después disfrutaron de comida, finalmente hicieron un par de compras y finalmente se fueron al Caldero Chorreante, desde donde volverían a la casa de campo Malfloy para la cena.

  • Creo que mejor nos retiramos a dormir – dijo Elizabeth – mañana será un día muy largo.

  • Es cierto – dijo Narcisa- el zoológico mágico es mucho más grande que el muggle.

  • Pero tenemos la ventaja que nos podemos aparecer frente al animal que queramos ver- dijo Snape.

  • Aún sí hay muchos animales muy interesantes que ver – dijo Elizabeth –además que creo que es la primera vez que Harry lo visita ¿cierto?

  • La verdad es que si – dijo Harry – no tenía idea que había un zoológico.

  • Bueno – dijo Narcisa- mañana lo conocerás.

Harry subió a la habitación que estaba destinada par él, la misma que ocupara en su visita anterior. Vio que sus cosas estaba acomodadas, entonces se desvistió y acostó, entonces se quedó pensando un momento y no se dio cuanta cuando se durmió, claro que ya tenía la costumbre de dormirse rápido, pero a lo que más se había acostumbrado era a despertarse muy temprano para hacer una serie de ejercicios, puesto que había aprendido a continuar con su acondicionamiento físico.

Era aun de noche cuando Harry se levantó y salió de la habitación en dirección al jardín, entonces comenzó a hacer sus habituales ejercicios de calentamiento, para después comenzar a correr, no supo cuanto tiempo estuvo corriendo, pero cuando estaba por regresar vio aparecer al elfo domestico para decirle que pronto servirían el desayuno.
  • ¿Cómo supiste que estaba aquí? – preguntó Harry.

  • Lokky sabe exactamente donde están cada una de las personas que están dentro de los terrenos de mis amos – contestó el elfo.

  • Vaya – dijo el chico – no sabía que podían hacerlo.

  • Es algo que de nuestros deberes de elfo.

  • Entonces volveré de inmediato para alcanzar a ducharme – dijo el chico.

  • Será mejor que se aparezca – dijo Lokky – así por lo menos tiene más tiempo para prepararse.

  • Tienes razón.

  • Si me disculpa tengo que terminar las cosa en la cocina – dijo el elfo haciendo una reverencia y desapareciendo.

Entonces apareció en la casa de los Malfloy y subió a su cuarto donde primeramente se dio una larga y reparadora ducha, para después vestirse y bajar al comedor, en donde vio al resto de los adultos que ya se encontraban sentados esperando a que Harry llegase para empezar el desayuno, después de eso se dirigieron a la salón de apariciones de la casa, ahí Elizabeth le pasó un papel a Harry con la ubicación del zoológico mágico, miró el papel y comenzó a concentrarse en la coordenadas hasta que se sintió transportado y después de eso sitio como estaba en otro lado.

  • ¿Que te parece? –preguntó Elizabeth al ver la cara de Harry.

  • No pareciera que hubiese un zoológico aquí – dijo Harry.

  • Desde luego – dijo Snape – se supone que todos los edificios mágicos están escondidos de la vista de los muggles.

La entrada era en realidad un arco formado por dos enormes árboles, y que al otro lado mostraba una especie de camino, pero Harry le bastó solo unos segundo para darse cuanta que se trataba de una ilusión, por lo que dedujo que el zoológico aparecería apenas cruzara el espacio que había entre los dos árboles.

  • Es buena la ilusión –dijo Harry – pero cualquiera que la viera de cerca sabría de inmediato que se trata de una de ellas.

  • ¿Porque dices eso? – preguntó Snape.

  • Porque el viento está soplando en dirección a la entrada – dijo Harry – arrastrando las hojas secas, y estas desaparecen al atravesar el portal, por lo que se deduce que es una ilusión.

  • ¿Y como lo harías tu para disimular eso? – preguntó Snape.

  • No lo sé – dijo Harry – solo observé que es fácil darse cuenta de la ilusión.

  • Ya no empiecen a discutir – dijo Narcisa – y entremos luego.

Entonces Harry atravesó el portal, tomado del brazo con Elizabeth, entonces vio como frente a él aparecía un gran edificio y se escuchaban una sería de gritos de animales, varios de ellos debían de ser de tamaños descomunales, después de mirar brevemente a todos lados camino junto al resto de los adultos hasta la entrada, en donde un joven mago les cobró la entrada y después de eso les entrega los pergaminos.

  • ¿Donde quieres ir? – preguntó Elizabeth a Harry.

  • La verdad es que no lo sé – dijo el chico

  • ¿Que les parece si vamos primero a ver le sección de animales voladores? – dijo Narcisa.

  • Me parece bien – contestó Snape.

Entonces Harry vio como los adultos miraban el pergamino que les habían entregado en la entrada, entonces hizo lo mismo y vio como esta marcaba la ubicación de ellos y después mostraba la ubicación de todas las secciones en las que estaba dividido el zoológico, entonces vio como los otros tres señalaban con la punta de su varita el sitio de animales voladores y después de eso desaparecían, por lo que él mismo repitió lo que hicieron los adulto y después sintió como algo lo jalaba desde el estomago y finalmente sintió como sus pies tocaban el suelo.

Harry vio un hermoso edificio que tenía un letrero que indicaba que se encontraban frente a la sección de animales voladores, entonces miro en todas direcciones en busca de los adultos, pero no necesitó buscar demasiado ya que Elizabeth se acercó a él para tomarlo del brazo y conducirlo al interior del recinto. Snape iba con detrás de ellos acompañado de Narcisa, claro que Harry sabía que su antiguo profesor de pociones hubiese preferido ir al lado de la madre de Marlene.

Dentro del recinto Harry vio una enorme cantidad de animales, muchos de los cuales había visto e la clase de cuidado de criaturas mágicas, pero otras claramente les eran desconocidas, o simplemente las había visto en alguno de los libros de la clase de cuidado de criaturas mágicas que había hecho en Howgart. Entonces llegaron a una vitrina en que no se podía ver ningún tipo de ave, Harry miró en todas direcciones para buscar el ave al que tenía que estar en ese lugar, pero por más que lo hizo no apareció ninguno.

  • Se supone que es la jaula de un Quetzal – dijo Elizabeth.

  • Nunca ha visto ninguno – dijo Harry

  • Son muy raros – dijo Snape – pero aun quedan unos pocos en el mundo.

  • ¿Donde se supone que está? – preguntó Harry.

  • La verdad es que debe estar descansando en la fuente de agua – dijo Narcisa.

  • Los quetzal son aves que descansan en el agua – explicó Elizabeth al mirar la cara de Harry.

  • Entonces es un ser acuático – dijo Harry - ¿porque está en la sección de aves?

  • Porque es un ave- dijo Snape – se podría decir que son como los fénix, pero no tienen mucho poder mágico.

Apenas Snape terminó de decir eso de la fuente se vio un leve resplandor y después de eso se vio como una especie de chorro de agua subía, Harry logró mirar brevemente a los lados, ya que una gran cantidad de personas se concentró cerca de la jaula del quetzal, pero dejo de prestar atención a las personas cuando vio como emergía del chorro una hermosa ave de un una mezclas de colores azulinos y en verdad muy parecido a un fénix, salvo en las plumas de las colas, que parecían plumas de avestruz y la forma de sus pie, que parecía como si fuesen de pato, el quetzal volaba para posarse en una de la ramas que estaban cercas de la vitrina.

  • Míralo mamá – Harry escuchó a un pequeño que parecía estallar de la emoción cuando el ave había aterrizado- que ave más linda.

  • Si querido – dijo la madre del chico- tienes suerte de haberlo visto saliendo del agua

  • Lo sé – respondió el chico – pero después de todas las veces que hemos venido era lo mínimo.

  • Ahora espero que no encuentres otro animal extraño al que quieres conocer – dijo la madre del chico mientras que ambos se alejaban

  • Vamos Harry – dijo Elizabeth – es hora de continuar con el recorrido.

  • Sabes que el zoológico le ha pedido muchas veces a Dumblendore que les done a Flakkes – dijo Snape – estoy seguro que harían lo mismo contigo si supieran que tienes uno.

    Siguieron el recorrido por la sección de animales voladores, claro que varios de ellos eran muy poco interesantes, ya que se trataban de aves que lo más interesante que hacían era cambiar de colores usando magia, u otros que servían para hacer algún tipo de poción sencilla.

    La siguiente sección que fueron a visitar fue la sección de animales terrestres, que era una de las secciones más grandes que había, dentro de ellas se encontraban una sería de animales, desde simples gusaragos a peligrosas mantícoras, hasta una muy rara raza de dragones que no tenían ala, pero eso sí tenían una piel muy gruesa.

  • En está sección lo único que falta es un unicornio – dijo Elizabeth.

  • Pero a ellos no les gustaría estar encerrados – dijo Harry.

  • Es cierto – dijo Narcisa – pero para suplir esa falencia es que hay una sección de animales raros.

  • A esa iremos después de almuerzo – dijo Snape.

  • Es verdad – dijo Elizabeth – no me había dado cuenta de que era muy tarde.

Los cuatro se dirigieron al uno de los restoranes que habían dentro del recinto, entonces ordenaron una comida rápida mientras que eso ocurría vio como varias personas hacían lo mismo, pero lo que le gustaba mirar era la cantidad de niños que estaban con sus padres, en esos momento el chico pensaba en lo que hubiese pasado si sus padres no hubiesen muertos.

  • Vamos Harry – dijo Elizabeth al ver la mirada de Harry – pensé que habías superado lo de tus padres.

  • Claro que lo he superado – dijo Harry – pero no puedo dejar de preguntarme como hubiesen sido las cosas si ellos no hubiesen muerto.

  • Eso es algo que nunca podremos saber – dijo Snape.

  • Será mejor que continuemos el recorrido – dijo Elizabeth.

  • Estoy de acuerdo – dijo Narcisa.

Pagaron la comida y continuaron el recorrido por el zoológico, en está ocasión se dirigieron al la sección de animales acuáticos, en donde lo que más llamó la atención de Harry fue una sección dedicada a las sirenas y tritones, donde los visitantes podían ver la vida de las criaturas, puesto que el estanque en el que se encontraban ere muy grande, además que lo compartían con una gran cantidad de animales de otras especies.

Después de eso de dirigieron la sección de animales mixtos, aquellos que no podían ser catalogados por nadie ya que cumplían con muchas características, en el caso del los dragones, que había de tantos tipos que no se les podía considerar como voladores o terrestres, por fuera esta sección parecía ser la más pequeña de todas, pero apenas entraron a Harry le quedó claro que era todo lo contrario, muchos rugios indicaban la cercanía de los dragones.

  • Vamos a ver los dragones noruegos – dijo Elizabeth

  • No – dijo Narcisa – Vamos a ver los dragones blancos

  • Los noruego - dijo Elizabeth

  • Los blancos – replicó Narcisa

  • Que ellos decidan – dijo Elizabeth

  • No será una decisión justa – dijo Narcisa – ellos dirán los noruego.

  • La verdad es que ya he visto un dragón noruego – dijo Harry – preferiría ir a ver el dragón blanco.

  • Yo prefiero el noruego – dijo Snape.

  • Dos contra dos – dijo Elizabeth.

  • Que les parece si Harry y yo vamos a ver el dragón blanco y tu y Severus van a ver el dragón noruego

  • Si Harry no tiene problemas – dijo Elizabeth – no pondré problema.

  • Claro que no – dijo el chico tomando el brazo de Narcisa y caminando en dirección contraría al de Elizabeth y Severus.

  • Harry – dijo Narcisa con una sonrisa – el dragón Blanco está para el otro lado.

  • Perdón – dijo Harry riendo – se me había olvidado que no conozco este sitio.

Llegaron el sitio en el que estaba el dragón blanco, Harry se preguntaba como sería dicho animal, entonces se pusieron frente al vitral y comenzaron a buscar la ubicación del animal, claro que de pronto vio como Narcisa buscaba un animal hacia abajo y no hacia arriba, como era el común que se mirara a los dragones, entonces Harry hace lo mismo, pensando que esa clase de dragón estaría en una espacie de jaula bajó tierra.

  • Ahí está – dijo Narcisa señalando a un grupo de plantas que se estaba moviendo.

  • ¿Donde?- dijo Harry

  • Ahí, detrás de esas ramas.

Harry miró con más atención y vio al dragón blanco, claro que en ese momento se llevó una verdadera sorpresa, ya que se trataba de una especie de dragón bastante pequeño, es más la verdad que el tamaño de aquel dragón era como el de un elefante común y corriente de un color blanco nieve y unos intensos ojos rojos, la primera impresión de Harry es que se trataba de una cría de dragón, claro que no alcanzó a pregunta nada ya que fue Narcisa que pareció adivinar el pensamiento de Harry.

  • No crecen más que eso – dijo ella.

  • Valla – dijo Harry – yo creía que todos los dragones eran muy grandes.

  • No todos – dijo ella – está es la raza de dragones más pequeña que existe, además que son muy raros.

  • Se ven muy tranquilos – dijo Harry

  • Pero son tan peligrosos como los dragones de tamaño normal, ya que estos se mueven muy rápidos, además que lanzan fuego a más distancia que los otros, y son resistentes a los ataques mágicos.

  • Ahora si que no me gustaría encontrarme con uno de ellos- dijo Harry.

  • Ahora que lo vimos – dijo Narcisa - que animal te interesa ver.

  • Cualquiera- dijo Harry – no tengo preferencia.

  • Entonces vamos a ver a los otros dragones y de ahí vamos a la sección de animales raros – dijo Narcisa.

Aprovecharon de mirar varios tipos de dragones antes de encontrarse con Elizabeth y Snape entonces ahí comenzaron a ver algunos otros dragones claro que en se les fue m mucho tiempo, pero aun les quedaría algo de tiempo para ver la sección de animales raros, por lo que apenas salieron de la sección en la que estaban abrieron el mapa y después de eso señalaron el sitio de animales raros y aparecieron en el sitio deseado.

Al entrar Harry pensó que estaba en una especia de museo muggle, ya que había una gran cantidad de cuadros, huesos y documentos, además de lo que Harry supuso deberían ser estatuas a tamaño natural de los animales, entonces el primero al que fueron a ver es a la representación de los unicornios, en donde habían un viejo pergamino que hacía referencia al reino de los unicornios y el poder de su cuerno.

  • Me gustaría ver uno – dijo Snape.

  • Pero Harry te los puede describir – dijo Narcisa – no es secreto que él los ha visitado.

  • Eso ya lo sé – dijo Snape – me gustaría ver uno en vivo y en directo no que me digan como son.

  • Por lo menos has visto a Falcore – dijo Elizabeth.

  • Pero ya había visto – dijo Snape – además que también ha visto a Flakkes.

  • Será mejor que vayamos a ver otros animales – dijo Narcisa.

La siguiente visita fue a la sección de animales mitológicos, varios de ellos Harry los había visto durante la búsqueda de la llaves de poder, pero sol él y sus amigos que habían participado en esa búsqueda y uno que otro mago, pero para el resto de las personas del mundo mágico seguían siendo animales que aun no se había comprobado su real existencia.

  • Creo que es hora de volver a casa – dijo Narcisa

  • Es verdad – dijo Elizabeth – Lokky tiene que tener la cena lista.

  • Bueno entonces vamos ala entraba y de ahí nos vamos a tu casa – dijo Snape.

Salieron del zoológico y después de eso se dirigieron a la casa de los Malfloy, ahí Lokky ya tenía todo listo para que llegasen a comer, la cena en verdad fue muy agradable, Harry extraño la falta de ironías por parte de Snape, claro que este no cambiaba la mirada fría de sus ojos, especialmente cuando se la dirigía a Harry, pero esté no la tomaba en cuenta, así después de la cana Harry se dirigió a su habitación para ordenar sus cosas para dirigirse a su casa.

A la mañana siguiente se despertó temprano y realizó sus acostumbrados ejercicios, hasta que Lokky llegó para avisarle que el desayuno estaba por servirse, Harry llegó a la casa se ducho y bajó a desayunar, después de eso fue a su habitación cogió sus cosas y bajó a despedirse de Elizabeth y Narcisa, finalmente se dirigió al salón de apariciones de la casa y finalmente se concentra en la casa de Arabella, en donde lo esperaban Sirius y Reamus para que les contara lo que había hecho durante el fin de semana.