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Historia 28915 — capítulo 8
La Boda
Harry se levanto ese día algo tarde, despues de todo, el día anterior había sido muy agotador, ya que tanto la Sra. Weasley y la Sra. Delacour eran de la idea de que si hacían las cosas manualmente eran mejores que con magia; los Delacour había llegado el día despues del cumpleaños de Harry, a Harry le habían caído muy bien los Delacor, la Sra. Delacour físicamente era lo más opuesto a la Sra. Weasley, mientras la Sra. Weasley era bajita y rechoncha, la Sra. Delacour era delgada, alta, y hermosa, seguramente por su ascendencia de Veela, aunque de carácter era casi igual, sino es que idéntica a la Sra. Weasley; por otro lado el Sr. Delacour, es un hombre bajito y rechoncho , con una barba negra y puntiaguda, y aunque Harry casi no había hablado con él mucho, se había dado cuenta que era un hombre bueno y comprensivo; y por ultimo estaba Gabrielle la hermana menor de Fleur, que según Harry noto tenia aproximadamente 11 años; despues de su llegada, siguieron planeando la boda, la cual al parecer todos querían que fuera lo más grande posible y hermosa.
Harry se asomo por la venta, y vio el patio de los Weasley, el cual lucia irreconocible, hace dos semanas estaba lleno de cachivaches muggles, gnomos, y hierba, pero ese día lucia totalmente diferente, todo lo anterior había desaparecido totalmente, el pasto se encontraba muy bien cortado, despues de todo Harry lo había hecho y vaya si tenía experiencia en eso, pues los Dursley lo habían obligado a cortar el suyo un numero incontable de veces; y aunque desde la ventana no se veía donde iba a tener lugar la boda, Harry recordaba de unos días antes, estar colocando las sillas para todos los invitado que iban a presenciar la boda, Harry se fijo en las mesas, que había alrededor del patio, vaya que sí esperaban gente, las mesas estaban en la orilla del patio y en centro, había colocado una plataforma, que apenas sobresalía del suelo, de madera pulida, para que la gente pudiera bailar; en ese momento Harry recordó que en toda su vida, solo había bailado una vez, y fue por qué tenía que abrir el baile de navidad en la escuela, cuando se llevo a cabo el torneo de los tres magos; Harry no pudo evitar un suspiro al recordar aquello, en eso escucho que alguien llamo a la puerta, Harry se acerca y la abrió, quedando cara a cara con Hermione; Harry no pudo evitar sonrojarse un poco al percibir aquel olor que últimamente le encantaba, Lavanda, no sabía por qué pero…
— Buenos días, Harry — dijo Hermione, quien para alivio de Harry parecía no haber notado su comportamiento.
— Buenos días, Herms —
— Sera mejor que ya baje para desayunar, porque si no se quedaran sin él. —
— Bueno, el problema es que Ron a un no despierta — dijo Harry, mientras volteaba a ver a Ron, quien seguía tendido sobre su cama, y de vez en cuando soltaba un ligero ronquido, Hermione al verlo frunció el entrecejo.
— Deberías despertarlo, Harry — dijo seriamente.
— Lo haría, pero ya sabes cómo se pone cuando lo despiertan —
— Si, pero es igual a cuando no desayuna, — dijo Hermione, mientras mordía su labio inferior. — Al menos avísale para que sepa que vamos a desayunar. —
— Esta bien, — dijo Harry.
— Entonces te espero abajo. — dijo Hermione sonriendo, y dando la vuelta, mientras empezaba a bajar las escaleras.
Harry volvió a cerrar la puerta y volvió junto a su cama, rápidamente jalo su ropa, y se empezó a cambiar, una vez que hizo esto, estaba a puno de salir, pero recordó que a Ron, así que se acerco a él.
— Ron, Ron— empezó a decir, mientras lo sacudía de un hombre. —Ron—
—MMMMMM — Ron, levanto la cara un poco y miro a Harry — ¿Qué cosa?— dijo todavía medio dormido.
— Hay que bajar a desayunar, Ron, si no… —
— Si, si, si, — dijo Ron mientras volvía a acostarse—adelántate yo te alcanzo…—
Harry dudo, un momento, pero mejor se dio la vuelta y salió del cuarto; al llegar a la cocina vio solamente a Hermione sentada desayunando y a la Sra. Weasley, que le estaba sirviendo su desayuno, al ver a Harry le sonrió.
— Buenos días, Harry, siéntate para que puedas desayunar. — Dijo mientras servía otro desayuno, — ¿Y donde esta Ron? —
— Dijo que bajaba en un rato más — contesto Harry, mientras se sentaba junto a Hermione.
— Bueno, entonces se quedara sin desayuno. — dijo, mientras ponía un plato de gachas con avena, delante de Harry, acto seguido puso un platón con salchichas fritas y tostadas con mermelada. — Desayunen chicos, tengo que ver los últimos detalles de la boda. — Despues de eso salió rápidamente dejando a Harry y Hermione.
— Sabes Harry, creo que va hacer una gran boda, —
— Heeee… —
— Si, piénsalo un poco, Harry, despues de todos los preparativos que se han tenido que hacer, y todo, creo que va hacer muy hermosa y linda la boda. —
— Bueno, yo creo que si — dijo Harry, sin saber que decir exactamente.
— Vamos, Harry admítelo — dijo Hermione mientras sonreía divertida.
— No lo sé, yo creo que es un poco exagerado —
— ¿Exagerado? —
— Si, yo creo que sería mejor algo sencillo, no sé, pero yo preferiría algo tranquilo —
— Puede que tengas razón, tal vez si seria mejor algo más sencillo. —admitió Hermione para sorpresa de Harry.
— Sabes Harry, deberíamos ir a ver al profesor Lupin, —propuso de repente Hermione, lo cual hizo a Harry acordarse de él pues se le había olvidado completamente. — Despues de todo tenemos la mañana libre. —
— Si tienes razón, — dijo Harry sintiéndose culpable, despues se levantaron de la mesa, y se dirigieron al cuarto donde estaba el profesor Lupin.
Al entrar vieron, a Lupin, sobre una cama, alrededor de los ojos tenía una venda, al igual que en varias partes de los brazos; junto a él en un sillón dormía Tonks, pero no era la misma Tonks que recordaban, estaba muy pálida, y sus ojos estaban rodeados por ojeras, se veía muy cansada además de que por su rostro surcaban varias arrugas, seguramente por la preocupación.
— ¿Que hacen aquí chicos?, — les pregunto una voz familiar, era Beth.
— Queríamos ver como seguía — respondió Harry, mientras seguía viendo al profesor.
— Bueno, dentro de lo que cabe está bien, — dijo Beth suspirando — pero sus heridas son muchas y aunque no sean mortales, son muy peligrosas, por lo que tardaran mucho en recuperase completamente, aunque es probable que nunca sane completamente de los ojos. —
— ¿Entonces quedara ciego? — pregunto Harry, muy sorprendido.
— No completamente. —
— Pero, ¿Podrá ver algo, no? — pregunto Hermione.
— Puede ser, no lo sé, con exactitud, solo nos resta tener esperanzas. —
— MMMMMMM — Harry, no estaba contento con esa última respuesta.
— Ella se ve muy cansada — dijo Hermione refiriéndose a Tonks.
— La verdad es que si, no se ha alejado de Lupin ni una pulgada desde que llego. —
Harry se sentó una silla, mientras observaba a Lupin, se sentía culpable, despues de todo él lo había traído, y se había olvidado completamente de él; mientras estaba perdido en sus pensamientos, Harry, sintió que Hermione se sentaba a su lado.
Despues de un momento de silencio Beth hablo, — Bueno, si van a estar aquí les encargo un momento a Remus, porque me tengo que ir a cambiar, para la boda —
— Esta bien, — dijeron al unisón los chicos.
Harry se sumía más en sus pensamientos, no sabía qué hacer exactamente, tenía que encontrar los Horcruxes, pero no sabía exactamente como, ni por dónde empezar, además la vez que Lupin llego a casa de sus tíos, le había dicho algo de un Falso Mensajero, y esa noche había tenido un sueño en el que había visto, una nueva profecía, donde decía que solo podía triunfar si tenía de su lado al Falso Mensajero, así que debía de ser una persona, pero ¿Cómo podría identificarlo? Y además ¿Cómo le ayudaría este a vencer a Voldemort?, a menos qué… a menos qué el Falso Mensajero pudiera ayudarle a encontrar los Horcruxes, tal vez de esa manera, sería la forma en que lo ayudara a vencer a Voldemort, pero a un seguía la pregunta ¿Cómo encontrarlo?
— Harry, creo que será mejor que nosotros también nos cambiemos para la boda. — dijo Hermione.
— Creo que tienes razón, —dijo Harry, poniéndose de pie, despues salieron de la habitación, y cada uno se dirigió al cuarto donde estaban sus cosas.
Al llegar Harry al cuarto de Ron, vio que estaba vacío, seguramente Ron ya se había levantado y estaba desayunando, se acerco a sus cosas y saco su nueva túnica de gala, despues de todo la anterior ya no le quedaba, y en esta última semana había encargado una nueva; como no había querido perder tiempo en estar escogiendo colores y eso, había pedido una exactamente igual a la anterior, verde botella; justo cuando estaba terminando de vestirse, Ron, entro como huracán a la habitación.
— Ha, ya acabaste de cambiarte — dijo Ron, de muy malhumor.
— Si — contesto Harry, preguntándose por dentro que le pasaba a Ron.
— ¿Crees que tarden mucho con la boda?, quiero comer algo — dijo Ron, eso respondió la pregunta de Harry al instante, Ron aun no había desayunado, por eso estaba de malhumor. —Espero se den prisa y no la hagan muy larga ¿No crees, Harry?—
— Si, — Harry no sabía, que tan larga en realidad podía ser la boda, de hecho no había pensado en el hecho exactamente, y en ese momento recordó que nunca había asistido a una boda mágica, ni sabía que se efectuaba en ella, pero imaginaba que tal vez sería parecida a una boda Muggle.
— Si quieres adelántate, Harry — le dijo Ron, mientras este revolvía un montón de ropa, seguramente buscando su túnica de gala.
Harry salió de la habitación y bajo las escaleras, al salir al patio se dio cuenta que ya estaban llegando los invitados; en la entrada recibiéndolos estaba la Sra. Weasley, con su mejor vestido y aun lado de ella estaba Bill, quien llevaba una túnica de gala negra, su largo cabello recogido en una coleta, para sorpresa de Harry, llevaba su pendiente de diente de dragón, y en la cara lucia las cicatrices que le había dejado Greyback durante su encuentro en Hogwarts.
— ¡Hola Harry! — escucho que alguien lo llamaba, al volver vio a…
— Neville, no pensé verte aquí — dijo Harry sorprendido de encontrarlo.
— Bueno, mi abuela fue invitada y la tuve que acompañar — dijo Neville mientras sonreía.
— No, está bien, que hayas venido. — dijo Harry, mientras estrechaba su mano.
— ¿Y Ron y Hermione, Harry? —
— Se están preparando, pero dime… —
— ¡Hola Harry! — volvió a escuchar que lo llamaban.
— Luna, también viniste — dijo Harry asombrado, más por su vestido que por su presencia, ya que este era de una tela que en un principio parecía blanca, pero al moverse, mostraba una amplia gama de colores.
—Sí, — respondió Luna con su sonrisa encantadora, — mi padre y yo vivimos cerca de aquí. —
— Buenas días chicos, — dijo un señor que se acercaba a ellos, con una túnica plateada, el cual era de estatura normal, delgado y con un cabello blanco muy abundante, que le cubría los ojos. — soy Xenophilius Lovegood, padre de Luna —
— Hola, mucho gusto — respondió Harry. — Yo soy Harry Po…—
—.Potter, ¿no? — Dijo sonriendo — Luna me ha contado mucho de ti. — dijo dejando a Harry un poco desconcertado.
— Y yo soy Neville Logbottom — dijo Neville presentándose.
— Mucho gusto Neville, — dijo mientras veía de uno a otro — saben deberían de cubrirse los ojos, si van a tomar Hidromiel. —
— ¿Por qué? — pregunto Neville, pero Harry sabia que seguro diría algo muy poco convincente.
— ¿Por qué? — dijo Xenophilius, como si la preguntara estuviera completamente fuera de lugar. — Pues por los bardali, por supuesto, les encanta estar en las bodas, y sobre todo mirar a los ojos a las personas que toman Hidromiel para despues jugarles malas pasadas.— respondió como si fuera lo más normal del mundo.
— Esta bien. — respondió Neville, algo asombrado.
— Bueno, disculpe chicos, pero acabo de ver a mi viejo amigo Gregori, — dijo, mientras se alejaba en dirección de un hombre, que a Harry le pareció que llevaba tiempo observándolos, de hecho se le hacía a Harry muy conocido, era… era el hombre que había acompañado a Moody el día que lo habían interrogado y estaba seguro que desde hace rato lo estaba vigilando.
Harry se quedo mirando al tal Gregori, y este le devolvió la mirada de una forma que sintió que era de reto, aunque había algo en ella que se le hacía muy conocido.
— ¿Oye Harry, y donde esta Ron? — le pregunto Luna.
— Heee, — Harry se distrajo, — este… se estaba arreglando para bajar, ¿Oye Luna quien es ese tal Gregori? —
— MMMM, un amigo de papá, que lo ha ayudado con las publicaciones del Quisquilloso, — respondió Luna, como si no tuviera importancia — casi no lo conozco, por qué no va muy a menudo a casa. ¡Ahí viene Ron! — dijo emocionada, corriendo hacía él.
— Hola Luna, — alcanzo a decir Ron, mientras Luna se lanzaba contra él, — ¿he qué haces? — dijo mientras Luna, tiraba de su manga para ver si todavía tenía la pulsera.
Harry no pudo evitar sonreír mientras veía a Luna y Ron forcejear, en ese momento se quedo sin aliento, pues entre la gente vio como salía una linda chica con un vestido rojo, igual que su cabellera, era Ginny; Harry sabía que Ginny era bonita, pero así como iba en ese momento lo dejaba sin palabras; se sorprendió más cuando vio que esta se acercaba directamente hacia él.
— Oye, Neville acompáñame por favor, — dijo Ginny, para sorpresa de Harry, no podía creer lo que oía.
— Si está bien, — respondió Neville, un poco nervioso, — luego nos vemos Harry. — dijo mientras le daba el brazo a Ginny, y se alejaban.
Harry estaba totalmente sorprendido, pero comprendió todo al momento en que se alejaban, Ginny, volteo y le dirigió una mirada gélida; Harry entendió que estaba tratando de hacer lo de otras veces, salir con otros chicos para llamar su atención, pero estaba vez, no le funcionaria para nada.
— ¿Qué ves Harry?— escucho una voz a su lado, y al voltear se quedo completamente anonadado; Hermione lo miraba con intensidad, y vaya si Ginny lucia bonita, pensó Harry, Hermione se veía hermosa; llevaba el pelo recogido en un moño, llevaba en el cuello un medallón en forma de león, y lucia un hermoso vestido de color azul marino.
— Te ves hermosa, — fue lo único que Harry, pudo pronunciar, mientras extendía su brazo; Hermione lo tomo.
— Gracias. — respondió con una ligera sonrisa, mientras se ponía un poco colorada.
Harry se sentó junto a Hermione, y al poco momento junto a ellos se sentaron Ron y Luna, esta ultima venia sujeta del brazo de Ron, mientras seguía contándole sobre las criaturas raras que pretendía descubrir con su padre, Harry noto que al principio Ron estaba algo incomodo, pero despues se fue relajando y hasta estaba bromeando con Luna; por su parte, Harry se la pasaba saludando a personas que iban llegando y tomando asiento; vio hay a Angelina y Alicia, sus antiguas compañeras de equipo de quidditch, quienes iban con los gemelos, también vio varios miembros de la orden, entre ellos Moody, Strugis Podmore, Kingsley Shacklebolt, Dedalus Diggle.
Despues de saludar a otro miembro de la orden, Harry pudo ver que el tal Gregori aun lo seguía observando, este empezó a caminar alejándose del lugar donde sería la boda, y Harry estuvo seguro que le hiso una seña, así que sin dudarlo un momento, se levanto de su asiento de para dirigirse así él.
— ¿Harry, a donde vas? — escucho que le preguntaba Hermione.
— Necesito ir por algo, — respondió, mientras se acercaba más a Gregori, este camino hasta quedar fuera de la vista de los que estaba en la boda y hay espero a Harry, quien no tardo en darle alcanze.
— Necesitamos hablar en privado, Potter, — la forma en que lo dijo hizo que Harry, recordara a otra persona, pero no le dio mucha importancia.
— ¿De qué tenemos que hablar? —
— Primero tenemos que ir a un lugar, privado. — esto no le dio buena espina a Harry.
— ¿Por qué? ¿De qué se trata? — Harry vio como el extraño lo observaba detenidamente, y estaba seguro que lo estaba midiendo.
— Dumbledore, te encargo una misión y estoy aquí para ayudarte. — respondió mirando alrededor para asegurarse que no lo escuchaban; haciendo que a Harry le diera un vuelco el corazón, si era eso cierto, entonces no estaba tan solo, pero si no, ese hombre podría ser un espía, tratando de averiguar que sabía Harry.
— ¿Pruébalo? — Le dijo Harry — ¿En qué consiste la misión? —
— No, lo sé, Dumbledore, solo me dijo que tenía que ayudarte, con lo que necesitaras, si a él le sucedía algo — esto a Harry le pareció una excusa muy pobre, pero… — y me pidió que te entregara esto. — dijo mientras sacaba de entre su capa, un frasco lleno de un liquido amarillento, y se lo extendía a Harry.
— ¿Qué es?— pregunto Harry mientras lo observaba detenidamente.
— Es veneno de Basilisco, — respondió el extraño, mientras volvía a mirar hacia todos lados. — me dijo que con el podrías destruir lo que necesitabas, porque ya lo habías hecho una vez. — Harry comprendió al instante a que se refería, a los Horcruxes. Entonces si era un enviado de Dumbledore, despues de todo solo ellos dos conocía este último detalle.
— ¿Eso es todo? — pregunto Harry, despues de un momento.
— Por el momento, — respondió Gregori, — pero aun debemos de conversar en privado, tengo información del señor oscuro que te puede ser útil, pero será despues. —
— Esta bien, — respondió Harry.
— Un momento — le dijo — te aconsejo que guardes eso, antes de que regreses a la boda, y que no le cuentes a nadie de mí, ni siquiera a tus amigos. —
— ¿Por qué? —
— Por qué, así lo quería Dumbledore, además de que te puedo ayudar mejor si nadie sabe que te ayudo. —
— Esta bien, — respondió Harry, no muy convencido, mientras empezaba a alejarse, para entrar a la casa, una vez adentro se dirigió a toda velocidad, hasta el cuarto que ocupaba con Ron, donde metió el frasco en su baúl, despues de eso lo cerro y se dirigió a la puerta rápidamente, pero cuando la iba a abrir esta se abrió, rápidamente, frente a él estaba la persona que menos se esperaba.
— Hola Harry, —
— Hola Ginny — respondió Harry, tratando de imaginarse que se trae entre manos.
— Vi que saliste de la boda, que hablaste con un hombre y que te metías rápidamente en la casa, y te seguí. — dijo Ginny, mientras se acercaba poco a poco hasta que solo la separaban unos cuantos centímetros de Harry.
— Sabes Ginny, está mal espiar a las personas, — dijo Harry, mientras sentía que la garganta se le secaba.
— Bueno, entonces soy una chica mala, — dijo Ginny de una forma muy sensual, mientras terminaba de acortar la distancia y le plantaba un beso a Harry en los labios.
Harry quedo confuso en ese momento, pero separo a Ginny.
— No Ginny, —
— ¿Por qué no? Tú dijiste que estabas enamorado de mí. —
— Si…— en ese momento Ginny, se lanzo de nuevo sobre Harry, tirándolo sobre una cama, con ella encima; en ese momento Harry le respondió el beso con la misma intensidad pero al siguiente instante la volvió a separar.
— No Ginny, — mientras se ponía de nuevo de pie, — yo estaba enamorado de ti, si, pero esa chica divertida con la que jugaba quidditch y bromeaba, pero esa no eres tú en realidad, tu finges ser otra, y así no puedo seguir contigo. —
— ¿Pero qué dices? ¿Significa que me estas terminando? —
— Ginny, tú ya lo hiciste. — respondió Harry, mientras se daba la vuelta y salía rápidamente del cuarto.
— ¡VETE ENTONCES! ¡NO TE NECESITO!— escucho Harry que le gritaba, desde el cuarto de Ron.
Harry siguió bajando las escaleras molesto en parte, pero se sentía un poco aliviado, esperaba que por fin con eso Ginny entendiera de una vez.
Harry salió de la casa, y se dirigió hacia el lugar de la boda, al llegar vio que la ceremonia ya había empezado, se acerco a su lugar lo más discreto que pudo.
— ¿Dónde estabas Harry? — le pregunto de inmediato Hermione en voz baja.
— Tuve que resolver un asunto pendiente, — dijo Harry, mientras le dirigía a Hermione una mirada de luego te lo explico, que al momento capto ella.
En ese momento Harry vio que en ese momento Fleur y Bill estaban haciendo sus votos, frente a un viejo mago, que llevaba una túnica negra, muy parecida, le pareció a Harry, a las que llevaban los miembros del Winzegamot, solo que sin la W; Harry vio que Fleur sostenía una copa, en su mano izquierda, y la derecha la tenia unida a Bill, por medio de un listón, mientras Bill tenía una vela en la izquierda; Harry no termino de poner atención a lo estaban diciendo, porque en ese momento, sintió que alguien le tomaba la mano derecha, y aunque sabía quién era volteo a ver Hermione quien le dirigió una mirada que le reconfortaba enormemente.
El mago, hablaba muy bajo o eso le pareció a Harry, quien no escuchaba casi nada lo que decía este, aparte de que sus pensamientos volvían una y otra vez a Hermione y Ginny, quien despues de su pelea no había regresado a la boda; Harry no supo exactamente como paso pero un momento despues caminaba junto a Hermione, Ron y Luna, hacía las mesas, donde se sentaron en una, y aunque intento recordar, no se había dado cuenta en qué momento había terminando la boda.
Durante un largo rato Harry estuvo hablando con Hermione, y cuando se dio cuenta Ron estaba bailando con luna, estaba bailando, eso fue una gran sorpresa, nunca lo hubiera imaginado, y sin embrago estaba pasando.
— Hola Harrry y Herrr mio ne— escucharon los chicos y al volverse vieron a…
—Viktor — se sorprendió Hermione, — Hola ¿Qué haces aquí? —
— Fluer, me invito — respondió mientras se acercaba a Hermione, — ¿Herrr mio ne, bairrrlarrias conmigo?— pregunto para sorpresa de los dos.
— Disculpa Viktor, pero Harry y yo íbamos a bailar justo ahora. — mintió rápidamente Hermione, tomando por sorpresa a los dos chicos, mientras se ponía de pie y le extendía la mano a Harry. — ¿Verdad Harry? —
— Heeee…— Harry estuvo desconcertado por un segundo — Sí, claro, — respondió mientras tomaba la mano de Hermione e iban hacia la pista, pero al llegar — Herms, no sé bailar—
— No te preocupes, yo sí, — respondió Hermione mientras le ponía una mano en el hombro de Harry y con la otra tomaba su mano.
Harry solo se dejo llevar por Hermione, y momentos despues bailaba muy bien, no prestaba atención a quien estaba alrededor, o que estaban tocando, sus ojos estaban fijos en Hermione, quien también lo miraba, en ese momento ambos olvidaron todas sus preocupaciones, para ellos solo existían el otro, en ese momento empezó a tocar una canción, lenta, Harry y Hermione se acercaron más, Hermione puso sus manos alrededor del cuello de Harry, mientras él las ponía alrededor de la cintura de Hermione y siguieron bailando; Harry se sentía completamente perdido en él mar ambarino de los ojos de Hermione, fue en ese momento cuando Harry se dejo llevar por un momento y termino de acercarse a Hermione dándole un beso, en ese momento, Harry sintió que Hermione le devolvía el beso, pero a diferencia de los Ginny que eran pura pasión este era más completo, no sabía cómo describirlo, pero era por mucho, él mejor; Harry y Hermione se separaron por un momento y volvieron a darse otro beso, Harry se sentía en ese momento genial, grande como nunca lo había estado, estaba seguro que lo que le pidieran en ese momento lo hubiera podido cumplir sin ningún impedimento. Cuando se volvieron a separar Harry vio que Hermione agachaba la cara, y desviaba la mirada, entonces se empezó a separar de él.
— Lo siento Harry… yo… no puedo… — dijo mientras salía corriendo de la pista de baile, mientras con una mano se cubría los ojos, de los cuales empezaban a brotar lagrimas.
Harry estaba confundido no sabía que había ido mal, de hecho todo había ido bien, o tal vez, desde el principio todo había estado mal, no sabía con exactitud, tal vez todo estaba mal, no lo sabía con exactitud, pensaba Harry mientras se sentaba en una mesa.
— Veo que el beso fue un falso mensaje— dijo una voz junto a él.
— Viktor, — se sorprendió Harry aunque fue más sorpresa lo que había dicho, — ¿Qué fue lo que dijiste? —
— Qué el beso fue un falso mensaje. — repitió Krum.
— ¿Qué es un falso mensaje? — pregunto Harry.
— Eso mismo un mensaje equivocado — respondió Krum, como si la pregunta estuviera de más, y mientras le pasaba un vaso con hidromiel a Harry — en mi país así le decimos cuando las cosas que haces dan un mensaje muy equivocado, pero solo lo usamos cuando el errror es demasiado grrande. —
— ¿Y un Falso Mensajero? — pregunto Harry, tal vez despues de todo, Krum supiera algo.
— ¿Falso Mensajerrro? — Krum, estaba algo extrañado — pues me imagino que debe de serrr algo parrrecido, aunque no rrecuerrdo haber lo oído ante….. no, espera si lo he oído antes— Harry sintió que su corazón le daba un vuelco, — perrrro de hecho casi no la usamos, porrrque decirrr eso a una perrrsona, es una grrran grroserria, aunque muy pocas llegan a merrecerrlo. Como los que hacen grrrandes trraiciones, o engañan causando un grrran mál. —
Así que en resumidas cuentas, el Falso Mensajero, era un gran tramposo, pensó Harry mientras tomaba de su vaso de hidromiel, pero en que le ayudaría tener de su lado para vencer a Voldemort, a menos que este fuera alguien cercano a Voldemort, entonces sí podría ayudarlo, podría ser Gregori, despues de todo había mencionado algo de eso, no.
Gracias a todos por leer, dejen rr, y recomiendenla si les gusto.
Espero no tardarme tanto para el siguiente cap.
1/04/09 cap 8.- Caminos Separados. Ahora si se acabo el tiempo de descanzo Harry, tiene que empezar son su busqueda.
Saludos a todos. 4EVER H/Hr