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Historia 28925 — capítulo 1
Prólogo
- ¡¡¡¡JANE!!!!
Una hermosa rubia, con los ojos azules, la piel blanca, delgada, de finas facciones, un carácter… bueno… ¡¡VARIABLE!! y una encantadora sonrisa; subía corriendo a toda prisa las escaleras de la mansión Black en el número 12 de Grimmauld Place. La joven pronto llegó a su destino… Una puerta blanca que poseía el enunciado: “¡NO MOLESTAR!” gravado sobre ella con unas magnificas demostraciones de fuegos artificiales… Sin hacer caso a esto, entró a la habitación y una vez allí dentro extrajo su varita al mismo tiempo que una sonrisa traviesa atravesaba su rostro… con un majestuoso movimiento hizo aparecer un balde de agua fría, el cual hizo levitar sobre la cama que se encontraba junto a unas de las ventanas…
- AHHHHHHHHHH!
Una joven blanca, con el cabello castaño claro, ondulado y largo hasta la espalda; con nariz respingona, labios carnosos, y unos inexpresivos ojos grises; profirió una sonora maldición al ser alejada de su maravilloso sueño gracias al contacto con el agua del balde que la rubia había hecho derramar sobre su cabeza… Perezosamente alzó la mirada al mismo tiempo que con su mano izquierda tapaba los escasos rayos de sol que se colaban por la ventana… Poco a poco logró enfocar a la culpable de su repentina “sorpresa”… y tras regalarle una amistosa mirada asesina dijo:
-
Narcisa… ¿No sabes que existen miles de formas para despertar a alguien?
-
Posiblemente lo habré escuchado mencionar… -dijo la aludida con una sonrisa inocente en el rostro…
-
¿Entonces por qué demonios lo haces de esta manera, Cissy? ¡¡Estaba en medio de un… hermoso sueño!!
-
¡Y yo que iba a estar sabiendo que estabas soñando, OTRA VEZ, con ese chico al que NUNCA en tu vida has visto y las condiciones de conocerlo son… ¡¡CASI NULAS!! -soltó de un solo la rubia ante la mirada incomprensible de la castaña.
-
Cissy… primita querida -comenzó la castaña levantándose de su cama para acercarse a Narcisa y abrazarla por los hombros- Existen ocasiones e que realmente no te reconozco…
-
¿Qué quieres decir?
-
Nada -inquirió encogiéndose de hombros como quien no quiere la cosa…
-
A mi no me engañas Jay… ¡Así que mejor me dices, de una vez por todas a que demonios te refieres!
-
No es nada… en serio -añadió al ver que la rubia abría la boca para quejarse y como eligiendo cuidadosamente sus palabras continuó- es sólo que… bueno… las chicas y yo hicimos una… PEQUEÑISIMA… apuesta…
-
¿Una apuesta?
-
Si… es que ninguna de ellas me creía que bajo tu hermosa cabellera rubia existiera alguna neurona con vida…
Sin esperar a observar la reacción de su prima, la soltó y emprendió la huida con dirección a la puerta… al comedor… o a algún lugar donde se pudiese poner a salvo…
-
¡¡MARY JANE BLACK!! -exclamó la rubia bajando las escaleras de dos en dos siguiéndole los pasos a la castaña- ¡¡¡¡DETÉNTE EN ESTE PRECISO INSTANTE!!!!
-
No gracias… -respondió la aludida cuando tuvo valor para detenerse, algunos segundos, a tomar aire, cuando observó a Narcisa a la distancia, prendió pólvora nuevamente al correr- Mi cabeza luce muy bien allí donde est…
Pero no pudo terminar la frase… al intentar pasar por la puerta del comedor, topó con tan mala suerte que en ese preciso instante, alguien tuvo la gran idea de hacer lo mismo, sólo que en dirección contraria a la suya… ¿producto? Un doloroso choque… Sin ser consciente de cómo sucedió el incidente, Jane perdió el equilibrio al momento del impacto… ¡y se hubiese caído de no haber sido porque el otro la sujetó de la untura con gran delicadeza y determinación… evitándole así un “agradable” contacto con el suelo…
- ¡JANE! Jane… ¿estás bien? –preguntó Narcisa algo preocupada al llegar junto a ellos.