Tituladas 16.2% · 32,381 de 199,415 descubiertas
Rescatado 63.6% · 59,982 de 94,296 páginas identificadas · 59,972/60,586 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 29288 · de

Historia 29288 — capítulo 2

Por mas que Arcus les rogó para que lo acompañaran a la fiesta para celebrar la victoria, ni Harry ni Hermione accedieron, argumentando que el día siguiente había trabajo y no podían darse el lujo de desvelarse, puesto que Harry debía ir a Francia para seguir el rastro de unos dementores rebeldes que seguían sin obedecer al ministerio después de que derrocaran a Voldemort.

Y Hermione debía ver al jefe del departamento de Regulación y Control de Criaturas Mágicas para algo de su actual trabajo, sabia muy bien que Cobden- su jefe- se retiraría en ese año y su meta era obtener ese puesto, aunque era muy joven, el mismo Cobden había aceptado que su capacidad profesional iba mas allá de quedarse de oficinista en ese departamento.

Se despidieron del equipo, que por ser amigos de Ginny ya eran parte del mismo, y desaparecieron del estadio cuando se dieron cuanta de que su amiga ya no se encontraba en ese lugar.

Aparecieron en el centro de Londres, cerca del ministerio, Hermione tenia un departamento en esa zona, aunque estaba muy vigilada, Harry le había puesto unos cuantos encantamientos encima, no había muchos coches por las calles salvo un Cooper escarlata-propiedad de Hermione- que usaba para aparentar ser muggle.

-Nos vemos mañana- se despidió de Harry.

-No habrás creído que no me quiero desvelar- dijo Harry.

-Sabes muy bien que no voy a…

-Eres una mal pensada- la atajó antes de que terminara- quiero platicar contigo sobre nuestra futura boda.

-En ese caso puedes entrar- dijo Hermione dejándolo pasar avergonzada por lo que habia pensado.

Su departamento parecía un lugar perfectamente inhabitado, todos estaba escrupulosamente en su lugar y con una organización aterradora, el recibidor era un largo pasillo con un par de fotos y una mesita en la entrada para poner objetos recurrentes como las llaves del auto y de la casa.

Encima de la misma mesa había un teléfono, el cual solo tenia un numero escrito- el de la casa de sus padres- que era de uso limitado, también una lámpara y una libreta con una pluma.

Los muebles entonaban para todo, a Hermione le había dado por decorar su casa en monocromia, los muebles en su totalidad eran negros con ciertos aspectos en blanco como los cojines.

En medio de la sala una pantalla de plasma enorme, que era el delirio de Harry, a él le encantaba pasar tiempo en el departamento de su novia por la comodidad de que ahí no tenía mucho que hacer, más que disfrutar de su compañía y de la gloriosa vista del televisor.

Le encantaba una serie muggle en la cual exageraban un poco la vida amorosa y sexual de seis amigos, comparaba su relacion con la de Steve y Susan(N/A.:: para aquellos que no hayan visto la serie ó sepan de lo que estoy hablando, esta se llama Coupling y me ha ayudado mucho para inspirarme en este fic::.) tan perfecta é irreal, invadida por los celos de sus ex novios, en el caso de Steve, Jane no podia olvidar su relacion aparte de ser la mejor amiga de Susan.

No había nada fuera de lo habitual en esa casa, más que la perfección. Aunque daba la impresión de ser un domino por la combinación de colores, en resumen era una casa muy contemporánea.

-Y bien?

-Pues…eh…por donde quieres que empecemos??- dijo Harry.

-No lo sé, que tal si fijamos una fecha para la boda- sugirió ella- que tal en 3 meses…?

-Tanto!!

-Si- contesto con tono decisivo- quiero que todo sea perfecto y como no se planear una boda, quisiera tener tiempo para tenerlo todo listo- expuso su argumento- te parece?

-Si, por que no??- dijo Harry encogiendo los hombros, era evidente que no lo estaba- y quienes serán tus madrinas.

-No es obvio!!!

-Mmm…creo que si, Luna y Ginny se pondrán muy felices- expresó Harry animado.

Hermione torció el gesto dudando de la segunda.

-Yo creo que Neville y Ron estarán encantados con la idea- dijo cambiando el rumbo de la conversación.

Harry imito a Hermione cuando nombro a Ron.

Ambos se sentaron en el sillón, Hermione se acurruco entre los brazos de su novio y comenzó recorrer el pecho de su amado con el dedo. A Harry le rondaban toda clase preguntas en la cabeza y como no podía contenerlas por mucho tiempo soltó una al ver a Hermione tan cómoda jugueteando.

-Y… cuantos hijos te gustaría tener?

-No había pensado en ello- declaró algo confundida por la pregunta- pero ya que lo preguntas creo que con 2: un niño y una niña, estaría conforme.

-Pienso lo mismo…me gustaría que la niña se llamara como mi madre: Lily y el niño James.

-Que te parece si tu le pones el nombre a la niña y a mi me dejas el de mi hijo…- dijo la castaña incorporándose para ver los ojos de Harry- de lo contrario vamos a crear un circulo vicioso, te gustaria que nuestros nietos se llamaran igual a nosotros cuando “Lily y James” los nombren.

-Mmm…creo que no- dijo- me parece justo que le pongas tú el nombre al niño.

-Me gustaría que se llamara Jeffrey, es un nombre muy lindo- confesó recargando su barbilla en el pecho de Harry.

-Si, es agradable…Jeff Potter…se oye bien.

Los dos callaron por un rato, contemplándose el uno al otro, sin articular palabra, Harry abrazo a Hermione y le acaricio el cabello tiernamente, besándola eventualmente, dejándose por su imaginación a lo que habían dicho, imaginaron la familia que tendrían y después de algunos minutos de anonadamiento, Hermione decidió romper el silencio.

-Harry…tú me engañarías?

-No, de ninguna manera, nunca!!- respondió sinceramente incorporándose bruscamente- moriría antes de hacerlo, si lo hiciera mi corazón dejaría de palpitar con solo saber el daño que te hago- levanto su rostro y la besó.

-Solo por curiosidad…aun sientes algo por Ginny?- dijo después de que se terminara el beso dando a entender cierta inconformida con la respuesta, ya que tenia un prospecto para que Harry faltara a su palabra.

-Nada mas allá de cariño por nuestra amistad…a que vienen tantas preguntas?? Creeré que no me tienes confianza- dijo él como si lo hubiese ofendido- dime una sola vez en la que te haya mentido en estos 3 años de feliz relación…?

-Ahora no recuerdo ninguna pero…- dijo ella captando el mensaje de reprocho.

La frase quedo en el aire, no podía quejarse, Harry era un novio perfecto, no cometía los típicos errores, siempre tenia un detalle y nunca faltaba a su palabra si estaba en sus manos cumplir lo que prometía, en esos 3 años no había dado una excusa para una queja de su parte, tampoco recordaba ni una riña.

-Lo vez, no creo que pueda hacerte daño- dijo Harry al ver la duda en el rostro de Hermione- pero si te hace sentir mejor, te juro que de mi parte no vas a sufrir. (“Que equivocado estaba.”)- te lo juro por lo mas sagrado en mi vida que eres tú.

No creía que poner su vida bajo juramento fuera lo más adecuado pero asintió con una gran sonrisa.