← Historia 29505 · de
Historia 29505 — capítulo 1
1.- ¿TÚ NO QUIERES…? ¡YO TAMPOCO!
Estaba sentada en la clase de Pociones cuando un papel me dio en la cabeza, al voltear furiosa para ver quien había sido el gracioso, vi con sorpresa que había sido… Malfoy.
Él me miró deliberadamente divertido, mientras yo lo fulminaba con la mirada. Mientras el Profesor ni se daba cuenta de nada por estar describiendo los pasos a seguir por nosotros para realizar la poción de la juventud.
Volví a sentarme y ponerle atención, aunque en realidad lo que quería hacer era retorcerle el pescuezo a ese imbécil. Ya tenía más de un año que me molestaba y a pesar de que le dije muy claro que estuviera en paz, parece que le dije: moléstame todo lo que quieras.
Una vez terminada la clase, salí dispuesta a irme a mi habitación para no tener que soportarlo, pero a medio camino, me dio alcance, iba con su estúpido amigo Goyle.
Oye, Goyle, no te parece que esa chica que va adelante, esta muy flaca, necesita comer más.
No pude aguantar más, me regresé hacia donde estaba él y con furia le planté una bofetada que supongo hasta a su abuela le dolió.
-Mira quien habla, estúpido y tarado, ¿cómo le haces para que la única neurona que tienes medio funcione eh?-le espeté con ira, mientras el otro imbécil de Goyle se reia descaradamente de lo que le dije. Entonces me fui más tranquila para mi habitación.
-Malfoy me miró con odio, la marca de mi mano en su rostro no se desvaneció hasta mucho después, mientras quien lo viera se reía de él.
-¿Qué te suce…-el chico que había preguntado no terminó de formular la pregunta ya que en seguida Malfoy le hizo un maleficio el muy en boga : ¡Levicorpus!
-Cuidado y hables, gusano-le susurró al pobre chico de Ravenclaw que había osado preguntar. Él solo negó con la cabeza, y pensando que Malfoy lo bajaría vió con desesperación que él y Goyle se marchaban de prisa. Furioso le gritó:
-¡¡HIJO DE TU #$#$&%&/$&/!!
Mientras en su dormitorio Malfoy daba vueltas como un poseso por toda la habitación. Que demonios le pasaba, no lo sabia pero una cosa era cierta, odiaba a esa chica, más que a ninguna otra y molestarla le provocaba un insano placer, que no estaba dispuesto a dejar.
-Me vengaré, me vengaré de esa maldita chica.-y pensando en algún malévolo plan se acostó, se acercaba el final de cursos, iban a graduarse y de ahí se separarían y tomarían rumbos diferentes, pero no se libraría de él, no señor, estaba muy a gusto molestándola para que ahora se fuera y no la volviera a ver. De pronto una idea grandiosa se iluminó en su cerebro. Y con ese pensamiento se durmió feliz.
A la mañana siguiente la chica iba por uno de los pasillos para dirigirse al aula de Historia de la magia, le aburría pero no quedaba de otra, habían pasado los exámenes y ya estaba más relajada, e eso estaba cuando sintió un tirón de su brazo derecho.
-¡Hey!- y se dio cuenta que era…-Malfoy, ¿ahora qué demonios quieres?, por si te importa voy a la clase, así que quítate y déjame pasar, o si no…-Pero él no la dejó terminar, le preguntó:
-¿quieres ir conmigo al baile de graduación?, ya sé, ya sé que estás emocionada porque te lo he pedido, así que por favor no te desmayes de alegría, solo dime ¿a qué hora pasó por ti?-lo dijo en un tono de Casanova que le fastidio a la chica, quien contestó:
-No te preocupes, no me voy a desmayar, pero yo creo que lo que vas a necesitar va a ser una silla.-le comentó con ironía.
-Una silla, bueno si eso quieres- y con un ademán de su varita conjuró una silla.-Bien aquí está, ¿ahora?-intrigado la miró, mientras ella:
-Ahora siéntate- una vez que Malfoy se sentó ella con tono meloso agregó:
-Es para que no te canses, porque no iria contigo, aunque fueras el último ¿hombre?, lo que sea, sobre la tierra, además para tu información ya tengo pareja desde hace un mes, voy con Julius Ekshow, así que, buen descanso, nos vemos- y lo dejó con un palmo de narices mientras ella riendo dio la vuelta al corredor y entro al aula donde el profesor acababa de llegar. No vio aparecerse a Malfoy durante el resto del día y eso le agradó, por fin descansaba de él al menos unas horas y eso era un regalo.
Habían pasado dos días desde que había plantado a Malfoy y ella se encontraba en las nubes, era el día de la graduación. Vio su vestido de fiesta sobre la cama, azul plata, con accesorios negros que están en su tocador junto con el antifaz, porque sería una fiesta tipo carnaval, cosa que emocionó aún mas a Narcisa, empezó a arreglarse, se perfumó, se maquilló y por fin se vistió, una vez lista con el entallado vestido y su cabello arreglado en un distinguido chongo con pequeños mechones de pelo arreglados artísticamente, salió por fin, esa iba a ser su noche y la gozaría.
Cuando llegó al vestíbulo donde se esperaban todas las parejas, buscó con la mirada a Julius, pero no lo encontró, mientras otras chicas les daban la mano a su pareja y marchaban al gran comedor, ella esperaba, enfadada cada vez más pues ya casi no quedaba nadie, terminó por despotricar en contra de Julius.
-¿Pero que se habrá creído ese imbécil? ¿Dejarme plantada a mi?, esto no se lo perdono y ya estaba por irse, cuando vio una figura dirigirse hacia ella, por una fracción de segundo pensó con alivio que era Julius, pero no era él. Al fijar la vista se dio cuenta quien era aún opr encima de el antifaz que trai puesto.
-¿Tú?, ¿qué haces aquí?- con total sorpresa vio a un muy elegante Malfoy que con sonrisa irónica, le dijo:
-Yo voy al baile y tú no me digas que esperas a tu pareja, mmm, déjame adivinar, ¿te plantó, verdad?, que lástima, yo voy a ver con quien ligo, ya que no quisiste ir conmigo, creo que tengo dos buenos prospectos, nos vemos, que te diviertas...- y con un además de la mano, dio la vuelta y se encaminó al gran comedor, era sólo cuestión de segundos, antes de que hubiera dado 5 pasos un gritó lo detuvo.
-¡Espera!- Volteó con aire triunfal y sonrisa seductora, mientras la chica se tronaba los dedos.
-Era mucho peor no asistir a la fiesta de Graduación que ir, con el gusano ese de Malfoy, así que si no había de otra, ella no se perdería de esa fiesta por nada del mundo, así que tragando saliva, le dijo:
-Bien Malfoy tu ganas, vamos a la fiesta.- Él le dio el brazo que ella de primera instancia quiso morderle para que le doliera, pero no podía, si no arruinaría su fiesta, y ella no deseaba eso.
Una vez que llegaron, después de la deliciosa cena, comenzó el baile, ambos estaban felices, todos los miraban pues hacían buena pareja, sus amigas de ella, suspiraban al ver a Malfoy tan guapo, mientras ella bailaba feliz en brazos de este. Todo marchaba muy bien hasta que…
Una carta llegó a sus manos, quien intrigada la abrió, empezó a leer y mientras terminaba de leer se iba poniendo primero blanca y luego roja. Malfoy había ido a traer bebidas y cuando la vio con la carta en la mano, tragó saliva.
-¿Cerveza de mantequilla?-le preguntó amablemente pues llevaba el ponche en la otra mano y una botella de cerveza de mantequilla en la otra.
-¿cómo pudiste Malfoy?-le agarro el ponche y se lo tiró al a cara, mientras todos volteaban a ver que pasaba y miraban la escena.
-Malfoy se quedó de una pieza, mientras que ella, tomó la cerveza y le vació el contenido desde la cabeza que escurrió por todo el cuerpo.
-Mentiroso, ¿con que me dejó plantada eh? Lo tuviste encerrado desde hace dos días con una maldición, eres… eres…- y le dio otra bofetada-vaya que si sabia golpear, pegaba como patada de mula la condenada, pensó Malfoy sobándose la mejilla, entonces enojado fue hasta la mesa de los postres y trajo un pastel, se veía delicioso, y se lo arrojó a la cara.
-Ahhhh- dijeron a coro todo pues jamás creyeron que algo así sucediera.
Sorprendida por el ataque, ella también fue a la mesa y cogió otro pastel que le arrojó a Malfoy pero éste se agachó y le dio a una chica de Hufflepuff.
-¿Cómo te atreves?- y de inmediato fue hacia la mesa y también agarró otro pastel y se lo tiró a ella. Malfoy estaba carcajeándose de lo sucedido, pero poco le duró el gusto, pues el chico al que había embrujado le aventó un pastel que no pudo evitar y lo batió. En cuestión de segundos eso era una guerra, todos contra todos, incluso los músicos estaban batidos de meregue y ponche, mientras que Malfoy y la chica se peleaban bastante batidos de pastel. Los demás estaban muy divertidos por la guerra de pasteles.
-¡Eres un infeliz Malfoy!-le gritó furiosa
-¡Y tú una maldita bruja histérica!
-¡Eres un maldito gusano de porquería!
¡Y tú una maldita arpía flaca!
-¡eres repulsivo y detestable!
-¡Desde que te conozco te odio!
No supieron en que momento acabaron besándose apasionadamente, sólo que él mundo desapareció a su alrededor, ellos fascinados siguieron besándose, hasta que Malfoy se separó de ella y le preguntó:
¿Quieres ser mi novia Narcisa Black?
-No, no quiero-le espetó ella. Y le propinó una patada por alla donde les conté que hizo que el pobre de Lucius viera estrellitas de todos colores y se preocupara por su descendencia, despues de unos segundos de dolor se levantó y mirándola fijamente le dijo:
-¿Tú no quieres? ¡Yo tampoco!- Y se volvieron a besar apasionadamente.