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Historia 29796 — capítulo 4
Lily estaba feliz de tener el día de su cumpleaños franco aunque infeliz porque sabía que tendría que pasar toda la tarde limpiando y ordenando el departamento, se debatía entre cuál actitud tomar cuando abrió la puerta y entró a su ¿dulce? hogar.
Por toda la sala, que ocupaba el 70% de todo el depto, y sin un solo lugar libre había palitos de helado, algunos estaban pintados con acrílico por lo que el piso de parqué lucía relucientes gotas en lugares estratégicos (o sea donde no puede cubrirse con alfombra), encima de la mesa había un cesto de basura que obviamente había sido usado de aro de básquet, y a su alrededor muchos bollos de papel, cartulinas, y fibrones indelebles eran parte de la decoración de esa tarde. En un rincón, totalmente concentrado en la tarea estaba el responsable de tal desastre: Peter.
Antes de que Lily pudiera reaccionarel chico en cuestión empezó a gritar, patalear y llamar a gritos a su madre, quien no parecía percatarse de nada.
-Mamaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!- gritó Peter
-Aliiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiice!!!
- gritó Lily.
Lily cruzó los brazos al ver aparecer desde la cocina a su amiga con 30 frascos de distintos colores y tamaños en sus manos, intentando con poco éxito que no se le cayeran.
-
¿Qué pasa tesorito? - dijo la chica del flequillo.
-
Ma-má!! vino tía Lily! - dijo la rata haciendo pucheros
-
Uh
-
Y dijiste que no venía hasta las 9, ahora vió el regalo que estaba haciéndole y no será sorpresa - las lágrimas estaban a punto de estallar en los ojos de Peter.
-
¿Regalo?
-
dijo Lily al ver 500 mil palitos pegoteados y una cantidad exacta desperdigados por doquier.
-
Estaba haciéndote un portarretrato - dijo Ali con dulzura - lo vió recién en Art Atack.
-
Mmm - dijo Lily sosteniendo su teoría de que no tenía forma de nada.
-
Bueno, bueno, no te pongas mal - dijo la chica sacando 5 knuts de su túnica - Ve y cómprale algo en el Callejón Diagon. Tómate la tarde, quizás puedas hacer nuevos amiguitos.
-
Yupiiiii
-
dijo la rata pasando por encima de todos los palitos, haciéndolos astillas y enchastrando aún más el piso.
Las chicas lo vieron alejarse.
-¿No es tierno?
Lily supo hacer uso del silencio.
-
Por qué volviste tan temprano? - dijo Ali dejando todas las botellas sobre la mesa.
-
Son las once. - dijo la chica - incluso llegué más tarde que lo usual.
-
Ah, no me dí cuenta - dijo la chica sacando el corcho con la boca a una botellita gorda y con contenido celeste - ¿Qué será?
-
¿Qué haces? No me digas que tienes en mente otro microemprendimiento - se quejó la pelirroja mientras se servía un vaso de leche.
-
Lo es, peeeeeeeeeeeero, es distinto a los otros.
-
Siempre dices lo mismo.
-
Ya verás.
-
¿Y qué es esta vez? ¿Una planta industrial de portaretratos hechos con palitos de helado, una clínica psiquiátrica para gente con hijos piscológicos o una venta de capas invisibles que ni tú misma ves?
-
Nada de eso - dijo la chica desdeñando sus antiguas iniciativas - Son flores de Bach!! no es genial? - silencio - ¿No lo es? - silencio - Si está re a la moda - silencio - ¿Estás enojada?
-No, pero sé que me voy a enojar - Lily comenzó a lavar juntar palitos de helado.
-Crecen tan rápido - dijo Ali desde la puerta saludándolo con la mano.
-¿Tomates Valium de nuevo? - dijo la pelirroja
-¿Se nota mucho?
-Igual no te libras de ayudarme a acomodar, anda, búsca una esponja que estos pegotes no salen.
-¡¡No puedo!! - se quejó la chica - tengo cita con mi peluquero a las seis - pero te compensaré, haré la cena mañana.
-Espera un segundo... - dijo la pelirroja
-Está bien, también re haré los brownies - dijo Ali girándose en la puerta.
-No es eso... dejame ver algo - dijo Lily yendo precipitadamente a la heladera y haciendo un recuento - no queda helado... ni pastel... ni dulce... ni chocolate ni....
-¿Quieres que vaya al supermercado?Se me hace tarde Lily.
-No hay dulces, tomaste Valium, le regalas dinero a Peter y tienes turno al peluquero... ¿rompió contigo?
Alice se mordió el labio inferior.
-Cuéntame todo, pero primero ¿cuál de todos fue?
-Jaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaames
- gritó su mejor amigo desde el segundo piso del centro comercial muggle,muchos se volvieron averlo - Aquí estoy.
-Un momento Sirius - dijo James mientras intentaba subir con pocoéxito las escaleras mecánicas que bajaban.
James finalmente pudo subir siendo por supuesto el centro de atención de las demás personas y se reunió con su mejor amigo de la escuela.
-Las del despacho de Dumbledore no funcionan así, igual son más listas que las de la casa de Lily - dijo James mientras abrazaba a su amigo - ¿Y tu novia? - añadió con cara de frustración
-Tardaste demasiado, se fue - dijo Sirius sonriendo.
-¿Quién nos ayudará ahora a elegir el regalo muggle a Lily?
-Tenía clases - dijo a modo de disculpas - Tranquilo, me ha dejado algunos tips.
-Bien, acabemos con esto de una vez - dijo James despeinándose.
-Ok, ok, según la lista podríamos intentar con ropa.
-Eso le va a gustar! - dijo James entusiasmado - siempre tiene ropa...o casi siempre - dijo más entusiasmado todavía.
Para hacerse una idea de la situación: dos chicos de 18 años comprando ropa no son muy buenos que digamos, menos si la ropa es de mujer y menos si las personas en cuestión son magos cuyo sentido de la moda bien podría ser un cubretetera en la cabeza, menos si los susodichos tienen entradas para ver Quidditch en una hora y menos aún si esos dos son James y Sirius.
-Hola.
- dijo una voz que provenía de unos pantalones blancos al menos eso fue lo primero que vieron los chicos.
cri cri
-¿Puedo ayudarlos en algo? - dijo la voz
-Seeeeee- (nota contextual: cara de libidinosos)
-¿Qué será? - dijo la voz
-Tantas cosas - dijo Sirius suspirando.
-Estemmmm, venimos a comprar ropa - dijo James recordando el motivo: su novia.
-¿Buscaban algo específico gordis? - dijo la chica
-Ropa - dijo James siguiendo a la vendedora sin saber en lo que se metía.
-¿Crees que me falta hacer ejercicio? - preguntó Sirius a James apretándose un rollo.
20 minutos después...
-... y si no te gustan estas remeritas de acá negri tenemos esos jeans de allá corazón o estos palazos gordis o camperitas de silicona negri o buzos de friza gordo o estas camisetas de NBA o aquellos shorts de lycra o....
-Espera, espera, espera...- dijo James mareado y pensando que le quedaban minutos para comprar e irse al juego - no es para mí la ropa.
-¿No?
-No - dijo Sirius mirando para otro lado
-Es para mi novia - dijo James
-Pero aquí solo vendemos ropa de hombres - dijo la chica de pantalón blanco
-¿Y por qué no dicen eso en la vidriera? - preguntó Sirius enojado.
-Lo dice ¿ven? - les dijo la chica mostrando las enormes letras doradas que decía "Moda para caballeros"
20 minutos después...
-
¿Qué talle es? - dijo la chica flaquita del local que entraron
-
¿A? - preguntó James extrañado.
-
Que qué talle es. - repitió la chica.
-
120 - dijo Sirius sonriente.
-
¿120? - dijo la chica - ¿seguro?
-
Sí - dijo Sirius ensanchando más la sonrisa.
-
¿No me dijiste que era como yo? - preguntó al dependiente ofendida - Yo uso jean mucho más chicos.
¿Ahhhhhhhh de jean hablan? - preguntó Sirius - No, perdón me confundí
La chica lo miró medio mal, pero inmediatamente les ofreció unos pantalones diminutos, una remera animal print de leopardo dorado brillante y una botas rojas que tenía de clavo hacía 10 años, total los tipos parecían unos nabos totales que no tenían idea ni de la moda ni de las mujeres como ella.
- Lo llevo todo - dijo James sonriente de sacarse ese peso de encima.
Dependienta con sonrisa diabólica de que se sacó un gran clavo y tendría mucha comisión - ¿Efectivo o tarjeta?
Chicos con cara de confusión. - Errrrrrrrr....¿cómo tarjeta?
-Claro, para que sea en cuotas. Recibimos todas las tarjetas
-¿Todas?
- dijo James.
-Absolutamente
-¿Tenemos alguna Canuto?
-Pues parece un capricho del destino, pero mi madre me ha enviado una esta mañana por lechuza - dijo Sirius - no pensé que nos sirviera para el mundo muggle.
-Pagaremos con tarjeta.
-Bien, acompáñenme - dijo la chica guiándolos hacia la caja.
-Vaya paradoja ¿no? Mi madre dándome medios de pago para muggles.
-Cada día me sorprenden más, y luego Lily se queja que no les alcanza el dinero.
-Son 123 con 35 - dijo una mujer sin cuello y despeinada que estaba encargada en la caja
-Tome - dijo Sirius feliz de la nueva experiencia que estaban viviendo.
-¿Qué es esto? - graznó la mujer.
-Nuestra tarjeta.
-¿Es broma?- dijo la cajera devolviéndoles una tarjeta de cartulina color caoba cuyas letras plateadas decían "Compra un bosque y piérdete" y que al abrirse cantaban el himno a Slytherin.
-¿Disculpe?
- los chicos estaban desconcertados.
-Estas tarjetas no sirven para pagar.
-¿Es porque no corresponde a una ocasión determinada? Quizás si trajese la del día de la madre que le envié a la señora Black diciendo feliz día del animal ¿serviría? Porque la tengo en casa, me la devolvió al instante.
-¿Es una cámara?
-No - James no entendía por qué la total disposición de su amigo no servía para esa mujer que no parecía entrar en razones - pero me han dicho que la cámara es una leyenda, ya sabe, no fue abierta en realidad y que Hagrid no es culpable, igual... no sabía que usted supiera eso, según el estatuto...
-SEGURIDADDDDDDDDDDDDDDD
20 minutos después y 3 calles a la derecha ...
-Detente Sirius, detente- dijo James tocándose el bazo - no podemos seguir corriendo, tenemos que conseguirle un regalo a Lily.
-¿Y si probamos ahí?
-¿Ropa interior? - dijo James pudoroso - ¿Está en la lista?
-No, pero de eso sabemos. - dijo sabiamente su amigo - y mucho.
-Con probar una vez más no se pierde nada.
-Además, el juego está por comenzar.
-...y entonces hip... así de la nada... hip.... me dijo que... hip.... yo... hip... y él... hip.... no... hip... eramos... hip.... psicológicamente compatibles hip...
Alice interrumpida por el hipo del llanto, totalmente desbastada con el rimel corrido, su piyama rosa de invierno y cara de corderito le contaba a su gran amiga cómo el doctor Adams había terminado con ella.
-Te dije que no lo engañaras - dijo Lily suspirando
-No fue por hip... eso
-No, pero implica que no te interesaba tanto, cuando piensas en alguien más creo que es porque ya no te interesa.
-No... hip, entiendes, hip nada...
-Aliiii....te digo que es mejor así.
-¿Qué sabes? Monógoma
-A mucha honra - dijo la pelirroja desestimando el tono de insulto que había aplicado en la palabra su amiga. - Bueno, igual te queda un buen recuerdo de él ¿no?
-Msé - la sonrisa traviesa de Ali confirmaba sus palabras.
-Y podrás estar con el chico que estabas el otro día sin problemas.
-No, su novia volvió de viaje.
-¡Tenía novia! - dijo Lily enojada
-Recuerda que me estás consolando - dijo Ali a quien el hipo se le había curado del susto.
-Si engañabas a Adams no debes estar tan dolida entonces.
-¡¡Pero si Adams también tenía novia!!
-Alice Macon...
Las estadísticas señalan que cada vez que alguien usa el nombre completo de algún allegado, las palabras que siguen a la oración nunca, pero nunca son de nuestro agrado; ésta no fue la excepción.
-...Alice Macon, como alguien que está de novia y no quiere que lo engañen, como alguien que es tu amiga y no quiere que sufras, como alguien que soporta el llanto de tu hijo psicológico por las noches y sabe que necesitas un padre para él; como alguien que está a punto de cruzar la barrera de los 20 y empieza a sentir la depresión del día de su cumpleaños, como alguien que te ha visto fracasar en cuanto microemprendimiento comiences pero igual deja que lo hagas, como alguien que tiene que dar una fiesta y debe acomodar el departamento de 3 por dos pero que no puede porque su amiga está emocionalmente inestable te digo: déjate de pendejadas.
Otros 20 minutos después.
-
¿Sabés por qué pasa esto? - dijo Sirius mientras comía una hamburguesa gigante con queso, pepinillos, bacon y cebllo, papas fritas aireadas y coca cola extra grande - por pajero - añadió antes de zambullirse en la comida.
-
Pasa porque no cambié la plata.en Gringotts en horario comercial y los últimos 20 pesos muggles los gastamos en comida.
-
No, porque si no le hubieras dado el anillo de compromiso tan rápido ahora quedaba re bien pero nooooooooo, el señor se lo da todo porque le cuentan un cuento de nenas.
-
Yo no me arrepiento de eso.
Sirius sacudió la cabeza: - Hay muchas otras formas de llevarse a la cama a una chica, no todos los hombres que quieren un polvo se declaran ¿sabías?
-¿Cómo tú? - dijo James comenzando a comer sus papas.
-Es distinto.
-¿Por qué?
-Quiero hacer las cosas bien por una sola vez en la vida.
-Mierda, que te ha traumado Alice ¿eh?
-No es por ella
-¿Vas a salir de nuevo con el discurso de tu tío?
-Mi tío Alphard...
James abrió su hamburguesa y empezó a sacarle todos los ingredientes que no le gustaban,
-... cuando cumplí mis 17 años vino a verme y me dijo: este reloj no es solo un adorno, es la llave de tu libertad....
-Úsala bien - dijo una voz a sus espaldas - ya me sé tu discurso de memoria.
-¡¡REMUS!!!
- Sirius pasó por alto la reprimenda - Has vuelto.
-Qué bueno verte, tú me ayudarás con el regalo de Lily a tiempo para ir al juego.
-Claro.
-Has vuelto - dijo Sirius palmeando a su amigo aunque este le tomara todo el helado.
Lily andaba de acá para allá acomodando, primer paso para limpiar. No ayudaba mucho una enorme cantidad de palitos de helado que aparecían por cualquier lado ni las botellas que su amiga llevaba de aquí para allá. Para tamaña tarea se había vestido para la ocasión, unos joggins grises y desteñidos que habían sido de una tía segunda bigotuda, una remera que le habían regalado en el supermercado y que decía "Pum para arriba con citronina", como todas las remeras de promoción eran blancas, enormes y rotosas, y el pelo agarrado de cualquier manera con el gran aliciente que eran los guantes plásticos amarillos. En ese estado se encontraba cuando golpearon la puerta, pensando que era Peter la chica abrió en chanclas para toparse cara a cara con....
Dumbledore!!!
- Profesor
- dijo la chica helada - pase, pase, disculpe que lo recibamos....
Pero el plural de modestia se fue al diablo cuando Alice salió de la habitación impecablemente vestida, bañada y perfumada.
-
.. así - terminó la frase la pelirroja.
-
¿Cómo le va Albus? - dijo la chica extendiéndole la mano, sin un rastro de las lágrimas que hacía minutos había derramado.
-
¿Albus? - dijo Lily con la mirada, pero no lo manifestó
-
Me olvidé de avisarle Lys - dijo Ali sonriendo en una actitud un tanto extraña -Albus avisó que pasaba a comer hoy.
-
Ah, este yo... - la chica comenzó a sacarse los guantes pero estaban pegoteados y le resultaba difícil - no sé, no preparé nada para comer pero mmm puedo improvizar algo con un...
-
No se preocupen - dijo su ex director - no quiero molestarlas.
-
Para nada Albus - dijo Alice sobradoramente - ya tengo listo el lomo a la mostaza, sólo me llevará un segundo.
-
¿Lomo a la mostaza? - dijo Lily totalmente desencajada
-
Con papas noisette ¿te gustan no? - dijo la chica
-
Si yo...
-
dijo la pelirroja
-
Em, disculpa querida, me refería a él.
Lily funció el ceño. Albus sonrió. Si sus sospechas eran ciertas ahora su amiga iba a por su ex director y eso era demasiado, hasta para ella.
Y así quedamos señores, con Ali tuteando al ex director y lo que es más importante!! cocinándole; con Peter comprando un regalo igual que los otros 3, con Remus apareciendo y al parecer salvando a James (da miedo pensar qué van a regalarles esos 3), con Lily al borde de un ataque (como siempre digamos) pero lo que es más importante... con un nuevo capi cociándose. Espero que les guste la segunda parte de esta saga y que sea así o no, me la cuenten. Muchos besos... Analianopolis