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Historia 30010 — capítulo 17

Sentimientos

…Jasper se quedo a mi lado toda la noche. Seguía sin respirar, seguía luchando pero existía ese aire de tranquilidad en la habitación.

Cuando amaneció, Jasper se tuvo que ir. Así que me quede sola con el chico. Me quede mirándolo, aun alejada de él. Tenía miedo de que de pronto, yo saltara sobre él y lo matara. No despegue la mirada de su rostro, vendado. Me acerque un poco mas pero con miedo. Temor a herirlo. Pase una mano por sus vendas. No pude reprimir una mueca cuando mi dedo pasó por una parte de carne, que se encontraba algo suelta.

Me senté en una silla alejada, y cerré los ojos. Los pensamientos que se arremolinaban fuera de la puerta no me daban tregua. Carlisle estaba por pasar, con una mujer…dos mujeres, más bien. Seguía con los ojos cerrados, cuando Carlisle hiso pasar a las mujeres.

Abrí los ojos para verlas mejor. Ambas eran de piel morena, cabellos negros y largos. Menos la mas bajita. Ella tenía el pelo entre cano, era regordeta y hablaba español. No paraba de gimotear al ver a su hijo. Trague saliva. La otra era alta y estaba embarazada. No lloraba, pero estaba afligida.

-Doctor Cullen, ¿Qué le paso a mi esposo?-.Hablaba con un gran acento. Volví a tragar saliva. Si Carlisle decía que yo lo había golpeado hasta casi matarlo…

-Fue arrollado por un camión, la señorita lo encontró tirado cerca de su casa-.Mire a Carlisle con los ojos fuera de las orbitas. Era un excelente mentiroso.

-Debo darle las gracias señorita. De no haber sido por usted, mi Pedro habría muerto-.La mujer más bajita corrió a abrazarme y me beso ambas mejillas. Yo estaba aturdida.

-No…no ah sido nada-.La mujer bajita me dijo algo en español que pude entender como un “Muchísimas Gracias, niña”.

-Mi nombre es María Quesada, ella es mi suegra Doña Meche-.Sonreí, algo confundida y le extendí mi mano. Ella la tomo con otra sonrisa de agradecimiento.

-Soy Scarlet Lindermann.

-Mucho gusto Scarlet, dígame, ¿Cómo encontró a mi marido?-.Esa parte me costó bastante trabajo. Tome aire y mire a Carlisle, que me miraba con atención.

-Salí de mi apartamento y lo vi ahí, sangrando. Me subí a mi motocicleta y lo lleve en la parte de atrás-.Cuando termine, casi yo me lo había creído. Pero la mujer y la señora, estaban “requeté” contentas con lo que dije. Ellas si se lo habían creído. Incluso, jure que Carlisle también.

-Muchas gracias, de nuevo, Scarlet. Le salvaste la vida a mi esposo-.Le dio un beso al vendaje, donde debería estar su frente. Me estremecí y trague saliva de nuevo.

-No ah sido nada.

-¿Cómo podemos recompensarte?-.Me quede estática. Aquella mujer sabía que no podía dar mucho dinero, tenían recursos limitados, y dos hijos que mantener. Junto con el que venían en camino.

-Nada, de verdad nada. No lo merecería-.Y era verdad, no merecía nada de la familia a la cual estuve a punto de quitarle a un miembro.

-¿Segura? Mira no tenemos mucho dinero, pero tenemos un sitio, de comida Cubana y Mexicana, pásate por ahí, el día que quieras. Por favor es lo menos que podemos ofrecerte-.Sonreía expectante. Estaba emocionada por la simple idea de que yo comiera ahí.

-No lo sé, señora, pero yo veré que puedo hacer. Muchísimas gracias-.Sonreí, con algo de culpabilidad.

-Me parece perfecto. A si, cuando Pedro se recupere, podrás irnos a visitar-. Algo dentro de mi cabeza se burlo de mí. “No puedes comerte algo de lo que ya sabes su nombre”. Hice una mueca. Pero la corregí en una sonrisa.

-Sí, creo que será perfecto que valla, un día me pasare por ahí. Gracias de nuevo.

-No gracias a ti-. Miro a su esposo-. Doctor, Scarlet, ¿nos podrían dejar a solas con él?

-Claro-.Carlisle volvió a hablar y me abrió la puerta para que saliera.

En cuanto salí, no pude reprimir soltar el aire. Me apoye en la pared y mire a Carlisle. Me lleve una mano al pecho. Pensé que mi corazón comenzaría latir completamente loco. Pero no era así. Los abrí asustada. Le quite con velocidad a Carlisle su estetoscopio. Me lo puse en el pecho. Mi corazón latía con lentitud. Aunque yo me sentía agitada. Carlisle se acerco y tomo el estetoscopio para oír. También se quedo asombrado. Me levanto y me dirigió hacia un pasillo. Entramos a una habitación, muy elegante. Rodeada de libros, títulos…etc. Se sentó detrás de su escritorio y junto los dedos. Yo me senté frente a él, mirando por la ventana.

-Lo que acabas de hacer, frente a la señora Quesada…-.Lo mire.-Me dejo sorprendido, pensé que le pedirías dinero, algo parecido.

-Tú no me conoces, como para decir que hubiera hecho eso-.Sonrió, pero volvió a ponerse serio.

-¿Sabes porque Alice, Bella y Rosalie te odian?-.Suspire. Negué con la cabeza, no estaba cien por ciento segura de por qué me odiaban. Pero, seria genial oírlo de la voz de Carlisle.-Alice, porque te quedaste viendo a Jasper, demasiado tiempo, y eso no le agrado. Mucho menos que te acercaras a él. Rosalie -.sonrió-. No le agrada que le quiten a su “osito”. No le gusto que ustedes dos jugaran, como diría Emmett. Y Bella, porque Edward se te acerco. Y porque eres pelinegra.

-Oh-.por dentro me estaba muriendo de la risa, no podía creer que solo por que estuviera cerca de sus hombres.- .Pero Esme no me odia.

-Esme no te odia, porque sabe que yo la amo a ella, y porque duda que alguien de mi edad, se acerque a una niña como tú.- Volvió a sonreí.

-Vaya, Edward tenía razón -.Carlisle me miro con interés. Parecía ser que su hijo no le había informado de nuestro encuentro.- Que me meto en muchos problemas, doy más problemas que soluciones-

-En eso concuerdo con él, pero sé que tú lograras encontrar la manera de no dar tantos problemas-.miro su cintura-. Me llaman, si vas a estar por aquí, te sugiero que no intentes comerte a nadie.

-Muy gracioso Carlisle-. Me levante. Ira a echarle un ojo a Pedro...