← Historia 30010 · de
Historia 30010 — capítulo 34
Epilogo: “¿Me concede esta pieza?”
Seth Clearweter
Leah y Jacob bailaban... todos bailaban, era el único que estaba sentado en una mesa, aburrido. Acababa de poner una pieza más rápida y movida.
Aun seguían bailando. Mire a mi alrededor y distinguí una cabellera oscura sentada a dos mesas, de distancia. Mire con mayor atención. De pronto, unos ojos violetas se posaron en mis ojos, y me atonte.
Me miraba con una sonrisa, y noté como los ojos poco a poco se volvieron mas cercanos. Hasta que caí en cuanta de que estaba sentado junto a ella.
-Seth, que cara tienes -.Pasaba sus manos frente a mis ojos.
-Eh, lo siento -. Me sonroje y mire hacia otro lado.
-¿No vas a bailar? -.Me miraba fijamente, y eso me hizo sentir más acalorado.
-Es que no tengo con quien bailar-.Sentí unas manos frías sobre las mías que me levantaban.
-Yo quiero bailar.-Se tuvo que poner de puntillas para susurrarme al oído.-Estoy muy aburrida.- Me miro a los ojos y me sonrió.- Odio que seas tan alto.... me recuerdas a algo que una vez me dijeron
-¿A que?-Se mordió el labio y puso sus manos en mis hombros.
-Creo que mi abuelo, una vez me dijo, que nadie podía estar mas arriba de un Lindermann, que jamás debíamos mirar a alguien hacia arriba, por que todos, el resto de la gente estaba debajo de nosotros-.Comenzó a reírse, y puse con temblor mis manos sobre su diminuta cintura.
-Es un pensamiento algo...
-Nazi -.Sonrió de nuevo-. Mi abuelo estuvo en las juventudes nazis, fue coronel o algo parecido.
-No lo sabia-.Me puse un poco nervioso, al imaginar a una persona como ella, con sangre antisemita.
-Jaja, no tienes que ponerte así. Mi madre, por parte paterna era judía, así que...-.Se encogió de hombros, y seguimos bailando en silencio.
Durante un rato note, que no paraba de mirarme a los ojos, y cuando yo la miraba, me ponía completamente rojo, y ella solo se reía.
-Estas escuchando mis pensamientos-.Asintió, parecía divertida.-No hagas eso, prefiero tener un rato de...-.La última palabra no llego a mis labios, por que ella acaba de besar mi mejilla. Y pude haber jurado, que si alguien ponía gas en aquel lugar, yo podría encenderlo, y quemar el edificio.
La noche paso de lo mas divertida que jamás pude haber imaginado. Y me había dado cuenta de que Scarlet podía ser linda, cursi, tierna... en fin un millón de cosas, si se lo proponía y se le antojaba.
Cuando llego la noche, y la hora de regresar todos a nuestras casas, no pude dejar de discutir con mi hermana que me dejara estar un rato mas.
-No te preocupes Seth, ya te veré luego-.Puso su mano en su barbilla.- En fin, Forks es un lugar pequeño, y si tienes buen olfato puedes encontrarme.
Me sonroje, mas cuando me atreví a darle un beso en la mejilla, como despedida.
Los días pasaron sin muchas novedades. Hasta que me entere que se iba a Canadá por una temporada. Tenia que preparar una buena despedida.
Me había encerrado en mi cuarto, y me había puesto a ver que hacer. Recientemente mi perrita había tenido cachorros, pero solo uno había sobrevivido. Era una cachorra negra y de ojos azules. No tenia nombre, y contaba con solo 14 días de nacida.
Pase horas arreglando su regalo, y otros 20 minutos preparando la cajita donde pondría el regalo.
-Scarlet, este...quería que te llevaras algo que te recordara a mi y...-.Tosí y cerré los ojos.-Scarlet, me...me gustas...y...y quiero que te quedes con estos presentes...-.Negué con la cabeza y me lleve las manos a las sienes. Debía encontrar buenas palabras. Y un foco se encendió en mi cabeza.- Scarlet, ten es un obsequio, espero te guste mucho y lo cuides.
-¿Qué me regalaras?-.Me quede helado cuando me voltee a ver a la pequeña Scarlet.
-¿Scarlet?-.Se veía completamente diferente. Su antigua piel blanca, ahora era un poco mas oscura. Oliváceo. Sus ojos seguían siendo violetas y profundos. Su cabello peinado en muchas direcciones, al parecer con un buen rato frente a un espejo. Vestía con una bufanda roja cubriendo su cuello, y venia con una chaqueta negra, pantalones negros y botas.
-A si es, la misma-.Sonrió abiertamente.- Lamento haber entrado de es manera, es que escuchaba mucho ruido provenir de tu cuarto, y tu mamá me dio permiso.-Mamá, debía recordarme tener una larga platica con ella sobre privacidad.
-Ah, bueno....yo -.Me miraba con la misma fijeza de unas noches atrás y no pude reprimir un sonrojo gigantesco. Se acerco un poco mas y se sentó en mi cama.
-Vamos Seth, no muerdo, de eso no te preocupes -.Me volvió a sonreír y se puso a jugar con su bufanda. Me senté junto a ella.
-Creo que ya sabes que te quiero dar-.Dejo de jugar. Y se quedo inmóvil un momento. Me puse mas rojo y evite encontrarme con su mirada.
-Seth...-.No quise mirarla por miedo a que me regañara. Pero ella se puso frente a mi. Sus ojos buscaban con ansias los míos, y yo los esquivaba hasta que me cubrí el rostro. Escuche su risa plateada y sus labios en mi frente. Quite mis manos para ver su rostro muy cerca del mío.-Tonto, por que piensas que te voy a rechazar-.Arrugo la nariz en una sonrisa. Y recargo su frente en la mía. Cerrando los ojos y acostándome en la cama.
-¿Q...que haces?-.Me puse nervioso cuando sentí su peso en mi pecho.
-Nada-.Abrió los ojos.-Bueno, ¿me vas a mostrar mis regalos o no?-.Asentí con la cabeza y la aleja de mi. Respire profundamente y le di la caja grande y encime la caja pequeña.
-No son gran cosa pero...-.Volvió a sonreír y abrió la caja pequeña. Se quedo mirando un buen rato y después me miro.
-Un dije con una flor de luna en ámbar... wow-.Tomo el dije entre sus manos, y se lo colgó al cuello, junto a una pequeña crucecita. Dejo a un lado la cajita y puso sus manos sobre la caja, pero no la abrió.
-¿Qué pasa?-. Se llevo una mano a la barbilla.
-Esto esta vivo...-Volvió a poner las manos y abrió la caja de un golpee. Mire su rostro, y como observaba a la cachorrita.-Es....es un mitad lobo-.Tomo con delicadeza a la cachorrita y miro sus ojos.
-¿Mitad lobo? ¿Como lo sabes?-.Observa la cachorrita que apenas abría los ojos.
-Por que... no se me da esa impresión -.Me miro a los ojos.-Me recuerda a ti-.Sonrió.
-Ese era mi propósito-.Me sonroje.
-Gracias Seth, la cuidare muy bien-.Se acercó a mi y me beso cerca de los labios.-Tengo que irme, mi avión sale en un rato.
Mire como salía de mi casa con la cachorrita entre sus brazos. Me gustaría haber ido con ella...