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Historia 30023 — capítulo 6
*** CAPITULO ANTERIOR ***
Despertó... Le dolía todo el cuero, y más la cabeza...
Albus abrió los ojos, y se dio cuenta que estaba solo, perdido en un lugar que n conocía, enmedio de montañas, todo era nieve. Estaba solo.
Empezó a andar, sin un rumbo fijo. Se acordó de lo ue pasó antes. No sabría explicarlo.
Continuó adelante, hasta llegar encima de una montaña, dónde se podía ver, no muy abajo suyo, un hombre.
Albus le gritó, y se dispujo a bajar junto a el. El le pregunto el nombre, y Albus contesto:
-
Señor, mi nombre es Albus Severus Potter. Segundo hijo barón de Harry James Potter y Ginebra Molly Wealey.
-
Mmm... Ya veo.
-
Y usted, señor, me darí la bondad de decirme su nombre?
-
Si, claro, como no. Mi nombre es...
*** FIN DEL RECUERDO ***
-
Mi nombre es... aún secreto para ti, muchacho descendiente de Harry Potter. - Dijo el extraño hombre, con una leve sonrisa en los lavios.
-
No es justo, señor, yo te e dicho mi nombre, ahora me tendría que decir el suyo. - Soltó Albus todo depisa, un poco enfadado -.
-
Si, ya lo se, pero me esperare al confiar más en ti. Ahora, yo me tengo que ir detrás de las montañas del fondo. - Dijo, señalando las 3 montañas, que casi parecían a la Luna, de tan lejos que estaban.
-
Mmm... De acuerdo. Ya que no me dice su nombre, y usted se sabe el mio, lo seguiré. Y le demostraré que soy digno de confianza.
-
Jujuju... Vale, estoy de acuerdo. Per antes de eso, dime, tu padre también es un mago, no?
Albus lo miró extrañado. El no lo había dicho que fuera un mago, ni que sus padres lo fueran. Como lo sabia el?
-
Lo se porque noto una magia muy intensa dentro de ti, y esa magia tan intensa solo se peude pasar de generacion en generacion de magos.
-
Como me a respondido usted a la pregunta que e pensado mentalmente?
-
Con el hechizo Legeremence. Ahora no importa, vamos, que nos queda mucho camino aun.
Y dicho esto, el misterioso hombre se puso a andar, siguiendole Albus, aún sorprendido por lo que acabava de pasar. No se podía creer que se habá topado con un mago, y, según el, uno de los buenos.
No se preocupo más, y continuó andando. El camino parecía no tener fin, ya que no parában de andar con el mismo paso.
El hmbre extraño miraba, de vez en cuando, a ambos lados, como si buscára algun objeto, lugar, persona.
Llebávan ya 3 horas andándo cuando, de golpe, el hombre se paró en seco, y no do tiempo a reaccionar a Albus.
Albus miró enfrente del hombre y encontró un animal, de color marrón, con urpas, y unos ojos que lo querían matar. Era un oso.
El hombre extraño se lo miro fijamente, y al final sonrió. Pero eso hizo extrañar a Albus, y se tiró acia atrás. Todo fue muy rápido.
De golpe, el oso se lanzo contra el hombre extraño, quien lo de dió tiempo a reaccionar, y se protgió la cara con los brazos. El oso, sin gran esfuerzo, lo lanzó al suelo, y se dirigió a Albus, quien sacó su varita y dijo:
- Wingardium Leviosa!
De golpe, el oso se puso a levitar, y Albus lo acercó al precpicio, y deshizo el hechizo, que hizo caer el oso en las montañas, sin miedo que pudiera volver.
El hombre extraño se levantó, ya con la herida cicatrizada. Era increible.
- Mmm... Veo que has demostrado mucho valor, lo que yo esperaba de ti. Bien, pronto te daré a conocer mi nombre, aí que no te impacientes.
Al decir esto, caminó hacia una roca, la única que no estaba cubierta de nieve. El hombre le golpeo con su puño cerrado, y la roca se apartó.
Albus se quedó sorprendido, y siguió al hombre hasta dentro de la cueva.
Dentro, después de 15 minutosde caminata, encontráron un góblin forjando algun objeto, al fuego del rojo vivo. El objeto precía muy precioso, y tenía unos pequeños objetos rojos, tan preciosos como ese fuego.
-
Hola, amigo, ya tienes apunto mi espada?
-
Claro que si, señor. - Dijo el goblin, sacándola del fuego y entregándosela al hombre extraño, quien la blandió al aire, y dió tiempo a Albus a ver un nombre escrito-.
-
Entonces, usted es... - Albus empasó saliba - ¡¡¡ GODRIC GRYFFINDOR !!!
El hombre extraño, que ya no lo era, sinó que otro de Godric Gryffindor, lo miró fijamente.
-
Vaya, chico, veo que sabes mi nombre. Pues si, soy Godric Gryffindor. Y, cómo sabias mi nombre?
-
Porque usted es uno de los 4 grandes fundadores de Hogwarts, la escuela de magia y hechizeria, más grande de Europa.
-
Ah, si? Y como sabes mis planes para el futuro?
Y dicho esto, Albus le explicó su historia, la de su padre, la de Lord Voldemort, y a aventurilla suya y de sus amigos.
Dicho esto, se preocupo de sus amigos. ¿ Donde estarían en esos instantes? Esas, y muchas preguntas más, volaron por su cabeza.
Al parecer, la historia de Albus intrigó mucho a Godic, y se la tomó muy en serio. Empezó a pensar y pensar, pero no supo que decir.
Al pasar todo esto, Godric le dijo que tenían que continuar el camino hacia los trrenos lejanos, o sea, el futuro Hogwarts.
Pero esa noche la pasaron en la cueva, Godric, pensando lso motivos del viaje al futuro, y lbus, preocupado por sus amigos. Se habían separado hacía ya un dia entero, sin dar señales de vida.
Pasáron la noche muy inquieta, sin poder dormir, ninguno de los dos. Pero los dos callados, sin hacer el menor ruido por si el otro estaba dormido. Así fueron pasando las horas, y cada uno dormir poco más de 5 horas.
Ya a la mañana, Albus y Godric se pusieron a andar otra vez, hablando:
-
Godric, tengo una pregunta. ¿ Donde os encontraréis con vuestros amigos ?
-
Habíamos quedado con Rowena Ravenclaw dentro de 3 dias en la 2 montaña a partir de aqui. Los otros, nos encontrarémos en los terrenos de a valle.
-
De acuerdo... Intentaréis investigar lo que nos a pasado, porfabor, no?
-
Si, claro. No se puede oblidarnos, y también encontrar a tus amigos.
-
Vale, gracias, Godric Gryffindor.
-
De nada.
Ellos dos siguieron andando, rumbo a la montaña de al fondo. Todo parecía muy tranquilo, hasta que vieron una hombra a lo lejos, cayendo.
Albus y Godric se pusieron a correr, dirigiendose a esa ombra. Al llegar, Albus reconoció a Scorpius, tendido enel suelo, con las 2 piernas y los 2 brazos sagnando. Y también se dieron cuenta que le faltaba la mano derecha, laque sostenia la varita.
Entonces,Scorpius solo pudo articular unas palabras ante de caer desmayado:
- Albus, escapa, esun monstruo, no es normal. Por fabor, uye...
Dicho esto, Scorpius se desmayó, y apareció una figura que horrorizó a Godric y Albus.