Tituladas 16.8% · 33,560 de 199,415 descubiertas
Rescatado 65.7% · 61,915 de 94,296 páginas identificadas · 75,868/76,289 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 30023 · de

Historia 30023 — capítulo 9

( IX ) La predicción ( PARTE 1 )

*** EN EL CAPITULO ANTERIOR ***

Albus y Scorpius quedaron alucinados. Nunca pensaban que ese pueblo pareciese tanto al Callejón Diagon, pero es que todo pueblo mágico tenía que tener sus cosas, y esas eran.

Albus no sabía cuál pedir trabajo. Todas parecían alucinantes, y más la de Quiditch. Pero pensó, que lo más importante eran que tenían que coger información, y lo más para conseguirla, era la tienda de Compra y Lee, Lee y Aprende ( C.L.L.A. ).

Se fueron hacia la tienda, ya pensando que lo que tenían que conseguir era información, y que más buena tienda que la que está repleta de libros.

Llegaron, y solo había un hombre bajito, pero mas alto que Albus y Scorpius, sentado en su silla repleta de libros extraños. Parecía muy viejo, ya que tenía una pequeña barba blanca.

Albus se puso delante de el, y empezó a decirle lo que llevaba rato planeando:

  • Hola, señor, soy Albus Potter, y estoy interesado en trabajar en esta tienda de libros mágicos. Claro, si usted me otorga el sitio. Si no puede ser así – Siguió Albus después de coger aire – yo me ire. Que me dices, señor?

  • Mmm… Me gustas la manera de hablar, y hace tiempo que quiero unas vacaciones, pero no las puedo coger… Mmm… Vale, contratado. Empiezas el lunes, pasado mañanade 9:30 am a las 7:30 pm, y tienes 2 horas para comer. De lunes a viernes, y cobras 50 galeones a la semana. 200 galeones al mes.

  • De acuerdo, el lunes ya vendré a trabajar. Así que hoy es sábado… Gracias de nuevo. – Y dicho esto, salieron los 2 amigos juntos de la tienda.

Caminaron contentos, ya porque los 2 tenían trabajo, y al cabo de una semana ya empezarían a tener fortuna. A la semana, entre Albus y Scorpius conseguirían unos 60 galeones ( 50 de Albus y 10 de Scorpius ).

Pasando hacia el hostal, encontraron un banco un poco grande, de 5 pisos. Estaba dirigido por humanos. Albus y Scorpius se miraron. Ya sabrían que hacer la semana que viene, una caja acorazada para cada uno.

Y, felices los 2, se fueron a su habitación, y se pusieron a dormir, ya que mañana empezarían a trabajar. Scorpius en la barra del bar, y Albus aún voltando en las tiendas.

*** FIN DEL RECUERDO ***

Albus se despertó. No se dio cuenta hasta dentro de un rato, que ya era muy tarde. Miró su reloj, y se dio cuenta de que eran las 10:27 am. Se levantó, y vio que Scorpius ya no estaba en la cama. Se lo volvió a pensar, y s edió cuenta que ya estaría trabajando en la tienda.

Se cambio rapido, y bajó a desayunar. No tendría dinera para ir a las tiendas hasta dentro de 1 semana, cuando empezaría a trabajar.

Cuando llegó abajo, se dio cuenta que la taberna no había nadie, porque todo el mundo aún dormía, ya que era domingo. Se sentó en la barra, quien lo atendió el mismísimo Scorpius.

Desayunó rápido, y lo pagó con un galeon, y le tuvieron que devolver unos 5 sickles de plata, y 46 knuts de bronze. Cogió el canvio, y se dirigió primero al banco de los magos, dirigido por humanos. Entró, y se quedó mirandolo todo fascinante.

Tenían las paredes todas de color plateado, todo lleno de escaleras, escaleras que subían, escaleras que bajában… Todo era un sinfín de escaleras. También estaba llena de personas corpulentas, bajitas pero grandes, altos y esprimachados.

También se dio cuenta de que en la primera planta había sólo los puestos de información, clasificados en Trabajo, Cámaras Acorazadas, y Personal. Albus se fue directo al puesto de Cámaras Acorazadas. Cuando llegó, un hombre se lo miró y dijo:

  • Hola, muchacho. Veo que sois vos el nuevo chico que trabajo de lunes a viernes. Si, te lo acaban de cambiar, y como sabia que vendrías aquí, me a dicho que te lo dijese. Así, tienes 2 dias libres a la semana

  • Muchas gracias. También quería preguntarte si podría darme una cámara acorazada. Es que no tengo, y quiero tener una para poder guardar mi dinero.

  • Estaré encantado de darte una. Tu escoge, en el subsuelo o arriba. Esta mejor abajo, digo yo. Tu escoge.

  • Prefiero la de abajo. Si pudiera ser, dame el numero 127.

  • Claro, ahora mismo. Si tienes dinero, te lo guardarémos ahora mismo. Ya que, seguro, querás guardar aunque sólo sean unos knuts de nada. Pero si no quieres, yo te la enseño, y ya esta.

  • No, si claro, quiero guardar algo de dinero. Vamos, por fabor.

Dicho esto, Albus y el chico de la recepción, se encaminaron hacia las escaleras que bajaban a la bagoneta, un vehículo que les servía para poder ir más rápido.

Llegáron, y allí, Albus guardó unos 3 galeones y 10 sickles, quedándose el con 50 sickles y 100 knuts.

Salieron a la superficie otra vez, y allí se dio a conocer, grácias al chico de la bagoneta, que les faltaban recolectores de dinero. Albus, le pidió que le dijese a que días se podría trabajar, ya que él le iría perfecto trabajar también allí, de recolector de tesoros. El chico le explicó que lo que necesitában era un hombre ( o niño ) que se fuera por las afueras del pueblo, por las montañas, un día, y que recogiese todos los tesoros, pieles, animales extraños, y todo lo que encontráran.

Albus se dirigió hacía allí, y preguntó si podría hacer ese trabajo, con el domingo de exploración. Saldría el sábado por la noche, y volvería el lunes por la mañana para darles lo encontrádo.

Ellos se lo miráron, y dijeron que vale, estaban de acuerdo. Solo lo necesitaban una vez por semana, y 2 semanas al mes, tendría libre. Y pagaban unos 100 galeones a la semana, como mínimo, por haber traído unas 2 pieles de animal. Si traía más, le pagarían más.

Así, Albus se fue todo contento. Se dirigió al hostal, dónde seguramente, Scorpius aún no habría empezado su turno para comer, y así podría comer con él, y hablarle de lo ocurrido.

Llegó a la taberna, y encontró que Scorpius le estaba esperando en una mesa de empleados, con una silla delante suyo sin nadie, y una comida que esperaba ansiosa. Albus se acercó, y se sentó. Los 2 habláron durante toda la comida, hasta que Scorpius tuvo que volver a trabajar.

Así paso el resto del domingo, Albus descansando, y Scorpius trabajando.

*** AL DIA SIGUIENTE ***

Albus se despertó a la misma hora que Scorpius, las 6:00 am., ya que Albus se tenía que preparar para poder ir a trabajar. Desayunó, dejó a Scorpius trabajando en el bar, y se fue hacia la librería.

Así, se puso a trabajar, todo el rato que no entrába gente, leyendo libros sobre mágia misteriosa, cosa que Albus esperaba encontrar algo allí sobre viajes en el tiempo. Peró se miró entero 2 libros en todo el dia trabajando, peró no encontraba nada.

Al llegar su final de turno, se fue hacia el hostal, para poder ir a explicarle lo sucedido en su búsqueda.

Al llegar casi al hostal, se encontró con una mujer que tenía toda la pinta de vomitar, ya que estaba blanca como el papel, y también tenía los ojos en blanco.

Albus se acercó, y preguntó por su nombre. La mujer respondió:

  • Muchacho, mi nombre es Amelia Trelawney, una visionera del futuro. Veo algo muy oscuro dentro de ti, muchacho, un futuro MUY oscuro.

Albus se la quedó mriando, extrañado. No sabía que hacer. Hasta que, de prronto, Amelia empezó a decir como un tipo de predicción, con tiempo de coger una bola de cristal y guardarla alli:

  • “ Vosotros, viajeros del espacio, habeis venido de vuestro tiempo con un propósito, pero que eso desaparecerá, ya que uno de vosotros no volverá. 4 habéis venido, 3 volveréis, con una muerte colgandoos por la espalda, volveréis con vuestro amigo, con la luz de sus ojos apagados, y muerto de esperanza. Vuestro tiempo habrá cosas terribles, y sólo los 3 amigos inseparables, ya que uno no volverá, podrán parar esa catastrofe con el coche volador Anglia. Aviso, sólo 3 de vosotros volveréis con vida, y uno muerto por su temeranzia. Hasta que los tiempos se vuelvan a juntar, nuestros mundos serán huecos, para los 3 fantásticos “.

Al decir eso, la bola de cristal cogió un humo dentro, y la señora Amelia le dio a Albus. Sólo pudo pronunciar unas palabras antes de caer desmayada:

  • Chico, tú esta profecia no se la enseñes a tu amigo tan cercano en estos instantes, o caerá sobre ti, el poder del espacio… tiempo… - Dijo esto, y cayó en un estado durmiente.

Albus lo comprendió. No habían viajado en el espacio-tiempo porque sí, lo habían hecho con una misión, una misión que fracasarían. Y esa bola de cristal, no se la podía enseñar a Scorpius. Estaba muy desorientado…