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Historia 30102 — capítulo 21
Permaneció largo rato admirando las habilidades artísticas de Hermione. Verla patinar hacía que la viera aun más hermosa de lo que alguna vez le pareció. Ella no era fea, pero nunca se había dado cuenta de lo condenadamente hermosa que era; porque Hermione no solo era hermosa por dentro, sino también por fuera.
A pesar de que recientemente había descubierto lo mucho que le gustaba su mejor amiga, se sentía pleno, en paz y tan feliz como nunca en su vida lo había estado; ni siquiera cuando besó a Ginny por primera vez después de aquel partido de quidditch se había sentido así. Con Hermione siempre era diferente, siempre era mas intenso todo lo que le hacia sentir.
"¡¡¡Tú la amas!!!"
Recordó vagamente como esa voz que era idéntica a la de la castaña, le había repetido esa frase infinidad de veces. ¿Amarla? No estaba seguro, solo sabia que la quería mas que como una simple amiga.
No pudo evitar pensar en que haría cuando llegara su momento de actuar ¿Qué le diría? ¿Estaría preparado para hablar con ella? ¿Podría acaso ser prudentey no mencionar nada de su otra vida? ¿Cómo demonios se acercaría a ella? Todo era complicado, sobre todo porque estaba seguro que no podría estar a menos de cinco metros lejos de ella sin tener el impulso de besarla de nuevo. ¿Por qué la vainilla tenia que ser tan endemoniadamente adictiva? ó ¿Era acaso que Hermione era la adictiva?
Suspiró profundamente, cansado de escuchar como la chillona voz de Ginny le repetía una y otra vez que solo sentía lastima por la castaña. ¿Acaso lo creía tan idiota como para no darse cuenta de lo que sentía?
Gruñó por lo bajo cuando se percató que realmente había sido un idiota, pues tuvo que desear no conocer a su mejor amiga para darse cuenta de lo que sentía por ella.
"bien, el primer paso para avanzar es aceptar. Fui un verdadero idiota y en verdad me gusta Hermione. ¡Me gusta mi mejor amiga!" - pensó feliz, dejándose caer en la nieve.Miró el cielocon una sonrisa en los labios, sus pensamientos lo llevaban a ver a su amiga hasta en esa pomposa nube que cubría levemente los rayos del sol.
De repente, a su mente llegó la imagen de la chica pelirroja y no pudo evitar cuestionarse sobre lo que sentía por ella. Nunca estuvo muy seguro de que lo que sentía era amor, pero se sentía tan cómodo con ella que los sentimientos no importaban. Porque ahora lo sabía con certeza, lo que sentía por Ginevra Weasley no era más que comodidad y atracción. Le agradaba de sobre manera sentirse querido por la hermana pequeña de su mejor amigo, saber que esa chica lo deseaba por sobre todas las cosas y que pese a que pasaron mucho años, espero por él. Pero todo eso se vio en el olvido al averiguar en ese mundo que Ginny solo se había enamorado de él por ser "el niño que vivió" y que se había mantenido a su lado porque se convirtió en "el salvador del mundo mágico."
Recordó entonces a Hermione y lo recientemente descubierto. Ella se había enamorado de él, del verdadero Harry; no del niño que vivió, no de Harry Potter ni de la imagen que pintaba en un estúpido libro. Hermione se había enamorado de Harry, el chico inseguro e imprudente que había conocido en el vagón del tren.
Entendió entonces lo diferentes que eran ambas chicas, pues a diferencia de Ginny; Hermione no salió con ningún otro chico para "llamar su atención"y tampoco le reclamaba por cualquier estupidez. No, Hermione no era así. Ella era tan maravillosa que lo único que buscaba era verlo feliz. Siempre lo apoyaba, lo comprendía y lo aconsejaba; incluso cuando se trataba de chicas. Con ella no requería comprar infinidad de regalos para pedir su perdón,Hermione lo perdonaba con una disculpa sincera.
No pudo evitar maldecirse internamente al imaginar el daño que le debió haber hecho a Hermione cuando le contó lo que ocurrió con Cho Chang después de que los dejara solos en la sala de los menesteres, y peor aun, lo mucho que debió haber sufrido al ver el beso que le dio a Ginny en la sala común.
Pero ¿Y si para ese entonces Hermione ya no sentía nada por él? Las palabras de Dumbledore le decían lo contrario, pero la intriga seguía ahí, dentro de él. ¿Por quéle había ayudado con Cho? ¿Por qué aconsejo a Ginny? ¿Y por qué se veía tan feliz cuando lo vio besara la chica Weasley? ¿Qué clase de mujer ayudaba a su "amor secreto" con la chica de sus sueños? ¿Quién en su sano juicio haría algo así?
"Una persona que ama realmente" -dijo una voz desconocida.
-Pero… ¿Qué?
Todo pensamiento se borró de su mente cuando vio frente a él a Hermione. Su cabello ondeaba jugando con el viento, una hermosa sonrisa adornaba su rostro y la tenue luz solar que la iluminaba le daba un toque celestial. Era quizás la imagen más hermosa que sus orbes verdes pudiesen apreciar.Todo dialogo coherente se perdió en su garganta, provocando que ésta se secara rápidamente.
Hermione giró velozmente, riendo cuando el hielo que desprendían sus patines daba directo en la cara de Krum. Harry la observó embobado, guardando en su memoria todos y cada uno de los gesto de su amiga.
Nunca se había dado cuenta de que la luz hacía que su cabello se viese con destellos dorados, ni que al sonreírsu labio superior se curveaba de una forma exquisita, como incitándolo a besarla en ese instante.
Pero hubo algo que si notó. El brillo en los ojos de Hermione, ese que lo hipnotizaba cada vez que veía sus orbes castaños, no era tan intenso como antes. Sus ojos no tenia ni un pequeño asomo del destello que los hacia brillar siempre. No supo muy bien por qué, pero el notar eso lo llevó a sonreír como un tonto.
El viento sopló furiosamente, jugando con aquellos rizos castaños, provocando en Harry cierto sentimiento de envidia. ¿Qué no daría él por se ese viento que tenia el privilegio de rozar su piel?
-<> ¿No <> que ya es suficiente?-Viktor se acercaba a ella cautelosamente, tambaleándose de vez en cuando a cada paso que daba- ya comenzó a <>
-No, Viktor- rogó la joven con una sonrisilla que Harry nunca le había visto, pero la hacía lucir hermosa - quiero quedarme unos minutos más. ¿Sabes? estar aquí me recuera mi infancia. Cada navidad, mis padres me llevaban a Vancouver y estar así, en medio de una nevada, me ayudaba a olvidar la soledad que sentía durante los periodos del colegio. Pero sin duda, prefiero estar bajo la lluvia; siento que mis problemas se resbalan de mi cuerpo con las gotas de agua- confesó apenada. El de gafas la miró bastante sorprendido; nunca imaginó que Hermione tuviera gustos algo infantiles ¿Por qué nunca le había contado eso a él? ¿Por qué nunca lo invitó a jugar bajo los copos de nieve como ahora lo hacía con Viktor?
-Supongo que estaba bastante ocupada ayudándote a sobrevivir- comentó Dumbledore. Harry giró su rostro hasta encontrarse con el del anciano. Se había olvidado de que su ex director estaba a su lado.
-Tal vez, pero hubo momentos en los que se prestó la oportunidad de que me lo contara.
-¿En verdad te hubiese interesado?
-¡Por supuesto!- reclamó molesto - ¡A mi me interesa todo lo que tenga que ver con Hermione! ¡Siempre fue así!
- No pensaste lo mismo cuando la señorita Granger fundó esa asociación a favor de los derechos de elfos domésticos ó todas aquellas tardes que te pedía que la acompañaras a la biblioteca ó…
-Esta bien, ya entendí.
- No es mi intención hacerte sentir mal, Harry, aunque no lo creas- agregó al ver la mirada fulminante que le dirigía el chico-lo estoy haciendo para que no comentas el mismo error que yo.
-¿El mismo error? - cuestionó con una mezcla de curiosidady asombro. ¡Albus Dumbledore había cometido un error! Pensó irónicamente.
-No viene al caso contártelo ahora; solo te diré, que en aquella ocasión en que te mostré lo que había ocurrido con los padres de Tom Riddle, lo hice por una razón muy poderosa.
-¿Y cuál es esa razón?
- Cuando me preguntaste si era necesario que supieras lo que hizo MiropeGaunt te dije que sí, esperando que te dieras cuenta por ti mismo.
-¿Darme cuenta de qué profesor? -cuestionó con la poca paciencia que le quedaba. ¿Por qué Dumbledoresiempre tenia que andar con rodeos cuando hablaba con él?
- En ese tiempo me di cuenta que tu forma de ver a la hermana del joven Weasley había cambiado.Y hay ciertas similitudes entre ese hecho y lo que viste en el pensadero.
-¿¡¡¡Me esta diciendo que a mí también me envenenaron con una poción!!!?- no se sorprendió de que eso fuese verdad, después de ver cómo era Ginny realmente, la creía capaz de utilizar una poción de amor para mantenerlo a su lado.
-No exactamente.
-No quiero saber mas de eso, no ahora- gruñó al ver que el anciano pretendía continuar- tan solo quiero ver a Hermione.
Se alejó lo más posible de Dumbledore, no quería escuchar sus confesiones tardías. Buscó con la mirada a su mejor amiga y se dio cuenta de que tanto ella como Krum, se alejaban a paso lento. Emprendió marchas tras ellos, observando fijamente los rizos castaños. ¿En que momento su cabello había dejado de ser enmarañado y rebelde para darle paso a esos risos bien definidos que caían por sus hombros?
-¿Qué crees que haces? ¡Tenemos que ver lo que sucede contigo!- reclamó Albus, no dispuesto a perder más tiempo.
-No quiero. Quiero quedarme aquí, con Hermione.
-Pero tienes que ver…
-¿Qué? ¿Cómo sufro días tras día por la falta de Sirius y la poca sensibilidad de Ron?
- Interrumpió desafiante-. Lo siento, pero no estoy dispuesto. Quiero estar aquí, con Hermione- terminó tajante.
El ex director se detuvo en seco mirándolo desorbitado. Ese chico que durante mucho tiempo se mostro narcisista, aquel que decía no importarle lo que le ocurriese a la joven castaña, había dejado de pensar en él y se preocupaba por saber mas sobre ella. Sonrió felizde saber que volvía a ser el Harry que tanto quería, y no aquel joven prepotente en que se había convertido.
-Está bien.- murmuró Albus, provocando que fuera ahora Harry quien se detuviera en seco. El chico de gafas le miró agradeciéndole.Así, ambos siguieron a Hermione por una ladera. Pronto llegaron a lo que parecía ser un castillo, quizás el mas raro que Harry había visto en su vida. Todo el castillo era de mármol blanco brillante, con ventanales de todas formas y tamaños. Tan solo tenía una torre en el centro, que era mucho más alta de las que tenía Hogwarts; a un costado, tenía un gran campo de quidditch, y todo el castillo era rodeado por grandes arboles; pero sin duda, lo mas llamativo, era el gran escudo de la familia Krum que estaba en la entrada principaltallado en mármol.
Al cruzar el umbral de la puerta, se encontró en una inmensa sala de estar. Todo en aquel lugar tenía el emblema de los Krum; desdela alfombra azul eléctrico, hasta el borde de la chimenea.Se sintió muy incomodo en ese lugar, y por lo que pudo observar; Hermione se encontraba igual.
Pasaron largo rato sentados frente a la chimenea, Viktor hablaba sin para y Hermione lo escuchaba atenta mientras jugaba con sus rizos.No pudo evitar sentir envidia por elbúlgaro. Él deseaba con todo su corazón estar en el lugar de Krum y ser quien abrazara a Hermione para matar el frio.
Cuando la castaña salió de la estancia y él fue tras ella, se dio cuenta de que Dumbledore le había tomado el pelo. Ahora veía a su mejor amiga en la que parecía ser su habitación. La castaña leía un libro bajo la tenue luz de una lamparita de noche.
-¿Por qué ha hecho esto? - reclamó molesto, convencido de que el anciano no quería que lo presenciara todo. ¿Habría algo de lo que no se debía enterar?
-Estaremos aquí hasta que la señorita Granger regrese a Hogwarts, pero tomando en cuenta de que eso será en tres semanas, adelantare un poco el proceso. Te advertí que viendo esto perdemos tiempo.
- ¡Y yo le dije que no me importa!- dijo con tono altanero. Se dedicó a observar fijamente a Hermione. A lo largo del viaje que estaba haciendo, comprendió que no conocía a amiga tanto como él pensaba, y por ello, deseaba conocer más de ella; saber que era lo que le gustaba y a que le tenía miedo. *"sus padres"*pensó al recordar la forma que adoptó el Boggart en el despacho de Lupin.
Sonrió con nostalgia al ver como Hermione mordía su labio inferior. Le encantaba que hiciera ese gesto, pues era lo que siempre hacia cuando se preocupaba por él. Descubrió entonces que Hermione mordía su labio inferior no solo por preocupación, sino también cuando se concentraba en hacer algo, justo como lo hacía con ese libro.
"Fue entonces que los magos obtuvieron el control sobre los elfos domésticos, logrando dominar a una de las razas más poderosas del mundo mágico"
La chica enarcó una ceja, gesto que no paso desapercibido para Harry.
"¡Y consideran eso una gran Azaña! ¡Eso es truhan! ¿¡Cómo pueden esclavizar a una criatura mágica!? ¿¡Qué clase de magos somos!? No es justo, los elfos deberían ser libres"
"la Hermione de siempre."
Guardó en su memoria todo lo que aprendía de su amiga. El hecho de no haberse conocido no había afectado en nada el deseo de Hermione de liberar a los elfos domésticos; al parecer, era parte de su naturaleza luchar contra las injusticias, ó al menos lo que ella consideraba una injusticia.
A medida que pasaban los minutos, aprendía el significado en los gestos del rostro de la castaña.Descubrió por ejemplo: Que cuandoHermione enarcaba una ceja, era porque no estaba de acuerdo con lo que decía el autor; y cuandocontraía el seño, era porquetenía alguna duda. Tan perdido estaba en estudiar a su amiga que no se dio cuanta de que Dumbledore le hacia señas y que la puerta de la habitación se abría lentamente.
-<> descansar-murmuró la tosca voz de Viktor Krum, atrayendo no solo la atención de Hermione, sino también la de Harry.
-No tengo sueño, además me encanta leer antes de dormir. Es mi manera de despejar mi mente para así poder descansar.
-Lo sé<>
¿Lo sabe? ¿¡Como es posible que Viktor Krum, conozca mejor a Hermione, que yo!? Merlín ¡Él ha estado a su lado solo unos meses!
Giró su rostro hasta encontrarse con el de su profesor. Por la expresión de Albus, pensaba lo mismo que él. No entendía nada, ¿Por qué Hermione nunca le había contado nada de su vida? ¿Es que no confiaba en él? Ó ¿Todo era culpa suya?
Estrujó su cerebro por unos segundos, tratando de recordar algún momento en que le hubiese preguntado a Hermione algo de su vida. Nada, nunca se preocupó por saber algo más de ella. Siempre creyó que la conocía mejor quenadie. ¿Cómo nunca antes se había dado cuenta de que no era así?
-¿Y qué tiene que ver <> <> en todo esto?
- reclamó el búlgaro algo molesto. Al escuchar su nombre, Harry volteó a verle tan rápido que su cuello crujió sonoramente.
-¿Qué te pasa, Viktor?
- Es que no entiendo ¿Qué es lo que tiene que <> <> <> con lo elfos domésticos?
-¡Ya te lo dije! Según he escuchado, ha localizado la entrada de las cocinas. Quizás si hablo con él, ¡Me lleve con los elfos! -dijo Hermione con una sonrisa en el rostro.
Harry sonrió feliz. ¡Hermione quería hablar con él! Miró a Albus y su sonrisa se borró al ver la expresiónde tristeza en el rostro del anciano.
-Lo lamento Harry-murmuró el ex director con una voz que no parecía la suya.
-No tienes que <> con <> para <>a los elfos, mi amigo <> Malfoy te puede <>
-No confió en Malfoy- enarcó una ceja como clara muestra de que no estaba de acuerdo. Harry miró a su profesor y a su mejor amigarepetidas veces, ¿Qué pasaba? ¿Por qué Dumbledore le había dicho eso?
-¿Y si confías en <>?
- No- dijo rotundamente la castaña, haciendo que el corazón del joven de ojos verdes se oprimiera dolorosamente-pero estoy segura que no es tan despreciable como Malfoy.
-<> busca a alguien más que te pueda <>
-¡Pero, Viktor!- exclamó desesperada- ¿Qué tienes en contra de que hable con él?
-¡¡¡Que no se me olvida la <> en que lo <> en aquel baile!!!- gritó furioso. Harry lo miró sorprendido. Viktor Krum estaba celoso, ¿Acaso se había dado cuenta de lo que Hermione sentía por él?
-¡Otra vez con eso!
-No me vas a <> que te gustaba.
-¿¡Qué!?
-No puedes <>
-Yo siempre te lo deje claro Viktor, lo único que podía sentir por Harry Potter era admiración ¿¡Por qué no entiendes que es a ti a quien amo!?
Y así entendió el significado de las palabras de Dumbledore.Hermione Granger no sentía más que admiración por Harry Potter. Sus palabras dejaban claro que eso ya no era así.No pudo evitar que sus ojos se tornasen cristalinos. Todas las esperanzas que tenía se esfumaban de un momento a otro, mas aun después de escuchar las siguientes palabras de quien fue su mejor amiga.
-¿Entonces <> qué lo <> así?
-…Sentí pena porél -exclamó la castaña, titubeando por tan solo unos segundos. Harry, que no se percató de esto, la miró con resentimiento, con dolory decepción. ¿Pena? ¿Sentía pena por él? Nunca en su vida se había sentido tan mal, nunca había sentido ese profundo dolor que viajaba por cada partícula de su cuerpo y estallaba furiosamente en su corazón.
Cuando Viktor Krum se marchó de La habitación, Hermione se dejó caer recargada en la puerta. La expresión de su rostro atraía la atención del de gafas, más aun cuando comenzó a llorar.Harry sintió su sangre hervir y se debatió unos segundos sin saber si quedarse y consolar a Hermione ó salir en busca del búlgaro y hacerlo pagar por cada una de las lagrimas quederramaba su mejor amiga.
Finalmente, optó por quedarse junto a Hermione, y ante la mirada atenta de Dumbledorese arrodilló junto a la castaña y la abrazó. Hermione tembló ligeramente antes de comenzar a sollozar silenciosamente.Harry por su parte, sentía tan bien de poder estar así. Era como si sus brazos estuviesen hechos a la medida del cuerpo de Hermione y la cálida sensación que recorría su cuerpo derretía el hielo que hace tan solo unos segundos envolvió a su corazón. Hermione posó sus brazos sobre los de Harry, aunque realmente abrazaba sus rodillas.
-Tranquila-susurró a su oído- te prometo que no permitiré que nada vuelva a lastimarte. Siempre estaré ahí para ti porque…porque yo te quiero.
Albus observó asombrado como Hermionedejaba de llorar y sonreía. ¿Lo había escuchado? ¿Sería acaso que Harry realmente podía cambiar ese mundo? ¿Cómo era eso posible? Sus planes nunca fueron esos. Harry debía ver como era la vida sin su mejor amiga, no debía cambiar lo que sucedía. Ya había provocado que Hermione saliera con Viktor Krum, ¿Qué más iba a cambiar?
Un leve crack en su bolsillo provocó que su rostro se tornase más pálido. Miró aquel pequeño reloj dorado; ya no le quedaba casi nada de tiempo, solo el suficiente para que Harry vieselos sucesos más importantes, sobre todo, aquel que podría acabar con su vida. Con un nudo en la garganta, sacó su varita y apuntó al joven que miraba embelesado a la castaña que dormía en sus brazos. Tenía que hacerlo, por mucho que le doliera tenia que romper su promesa y adelantar los sucesos; aunque Harry lo odiara por eso.
NOTAS DE LA AUTORA
Dedico este capitulo a todas las personas que han seguido la historia a pesar de la constante tardanza de las actualizaciones; sobre todo, se lo dedico a mi mejor amigo, Zorro Granger, gracias por decir que el valor que has tenido en estos tiempos tan dificiles es por mi ejemplo, pero tú sabes mejor que nadie que no soy valiente, tan sólo me muestro fuerte ante los demás para ayudarlos en su pena. A mí me duele de sobre manera haber perdido a la persona que confiaba en mí y que se preocupaba por mi destino, pero no puedo dejarme derrumbar porque entonces mi familia tambien se derrumbaria. Ellos ven en mí el recuerdo, y tengo que intetar ser lo que ellos quieren. te admiró por todo lo que has hecho, por el verdadero valor que has mostrado y sobre todo, por el amor con el que haces las cosas y se las dedicas a tu hermana.
Te quiero demaciado, Zorro, y aunque en estos momentos nuestra relacion es dificil, te apoyaré siempre. Recuerda, "Estamos juntos en esto"