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Historia 30102 — capítulo 8
-se preocupa por mi…- exclamo asombrado sin dejar de
mirar a la castaña.- no me conoce…y aun así…se preocupa por mi!!!
-la señorita Granger tiene un gran corazón. Fue la única que no te juzgo, por el contrario; se preocupo por tu bienestar.
-Hermione siempre fue una gran persona…- suspiro el chico, comenzando a entender el porque su amiga era tan especial.- hasta cuando terminara todo esto profesor…cuando regresare a mi mundo?
- este es tu mundo Harry, es aquí a donde perteneces ahora.- exclamo el director mirándolo con tristeza. Se levanto del banco y emprendió marcha hacia la salida. El ojiverde lo siguió no sin antes dirigir una última mirada a la castaña, que regresaba a su lectura.
Caminaron en silencio por los oscuros pasillos del castillo. Filch paso a su lado apresuradamente murmurando por lo bajo, seguido de la señora norris. Harry miro a la gata tensarse al pasar a su lado, Acaso podía sentir su presencia? Restándole importancia al asunto, recordó el rostro de la ojimiel. Era el mismo que había visto infinidad de veces, el mismo que ella mostraba cuando estaba muy preocupada por él. Como era posible que aun si conocerle se preocupara tanto? Ni si quiera ginny lo hizo!!! Y se supone que ella si lo conocía he incluso pasaron varios veranos juntos.
Pronto llegaron a su habitación. Atravesaron la puerta encontrando a un furioso Ron que golpeaba todo lo que tenia enfrente.
-tranquilízate Ron – suplicaba un asustado Neville cubriendo su rostro con las sabanas cada vez que el pelirrojo golpeaba la pared con sus puños.
-ese mal amigo…- refunfuñaba el ojiazul. – encontró el modo de meter su nombre en el cáliz y nunca me lo dijo…claro!!! Quería ser solo él al que admiraran. Como si no tuviera suficiente fama con ser Harry Potter
-a mi me parece extraño. – comento Deán terminando de abrochar la camisa de su pijama. – No creo que Harry sea lo suficientemente astuto como para burlar la magia de Dumbledore…quiero decir, ni siquiera tus hermanos lo lograron- razono el chico.
-
Nunca entendí como es que Ron quería arriesgar su vida en ese torneo infernal…
-
El señor weasley tan solo quiere un poco de la fama de la que tú gozas, te lo explique en tu primer año.
-
No aprecia lo que tiene…yo daría lo que fuera por tener una familia como la suya.
-
No es el único que no aprecia lo bueno que le da la vida. –sentencio Dumbledore caminando por la habitación. El de gafas, que sintió como si lo hubiesen golpeado en el pecho, se sentó al borde de su cama reflexionando las palabras de su profesor. El ya se había dado cuenta de que necesitaba a Hermione, que sin ella no tendría a Sirius a su lado y seria un verdadero cobarde. Que mas tenia que pasar? Realmente se quedaría allí para siempre?
-
No eché mi nombre en el cáliz!!!- exclamaba el Harry de 14 años con una mueca de enfado.
-está bien- respondió el pelirrojo.- pero esta mañana dijiste que lo harías de noche, para que nadie te viera. No soy tonto sabes?
Tan perdido estaba en sus pensamientos, que no se percato del momento en que su otro yo ingreso a la habitación, mucho menos de cuando comenzaron a discutir ambos chicos. Vio a Ron cerrar bruscamente los doseles de su cama, y la expresión de si mismo al ver que su mejor amigo no le había creído.
Pasaron tan solo unos segundo en los que parpadeo, para que todo cambiara a su alrededor. Estaban en la sala común en el momento justo en el que su otro yo descendía por las escaleras con la tristeza impresa en el rostro. El ojiverde salió por el retrato de la señora gorda sin mirar atrás, dejando a los hermanos Creevey muy desilusionados.
Albus emprendió marcha tras él, y Harry lo siguió con desgano; sabiendo que sin Hermione en su vida, en esos momentos estaría mas solo que nunca.
No tuvo que esperar mucho para verse a si mismo sentado a las orillas del lago completamente solo. No tenía a Sirius para aconsejarlo y Hermione ya no era parte de su vida. No pudo evitar preguntarse donde estaría ginny en ese entonces, porque no estaba a su lado apoyándolo?
-estúpido Ron…- murmuro el Harry adolecente arrojando piedras al calamar gigante.- estúpido colegio…estúpido torneo…
Observo con asombro como miles de lágrimas corrían por las mejillas del chico. Se veía tan infeliz y vulnerable que no pudo contener el impulso de arrodillarse a su lado y colocar una mano en su hombro, Pero esto fue imposible. Todo lo que consiguió fue atravesarlo como si fuese un fantasma.
-
No puedes tocarlo.- inquirió el ex director
-
Profesor Dumbledore…realmente me quedare aquí? Nunca mas en la vida tendré a Hermione a mi lado?
-
Fue lo que deseaste no? –reclamo el anciano mirándolo duramente. El ojiverde bajo la vista avergonzado, nunca pensó que su vida se alteraría tanto sin Hermione como su amiga – no pienses que tu tristeza me conmueve Harry…
-
Porque es tan duro conmigo? Porque me trata así? – reclamo el chico desviando la mirada para que su profesor no viese lo cristalino de sus ojos.
-
No es ni la mínima parte de la crueldad que tú has utilizado con la señorita Granger.
-
Desde cuando usted se convirtió en el guardián de Hermione?
-
Sabes perfectamente lo mucho que te estimo Harry…pero me disgusta el ver lo malagradecido que eres con una maravillosa persona como lo es Hermione Granger. No puedo entender como es posible que estimes mas al señor weasley…mucho menos como puedes llegar a querer a su hermana
-
Hermione tiene muchos defectos – chillo molesto levantándose de golpe.- ella no es tan maravillosa como usted cree.
Por una fracción de segundo, la mirada de Dumblerdore cambio de frialdad a decepción y profunda tristeza.
Sin decir nada, se acerco a la horilla del lago y poco a poco entro en él. El ojiverde suspiro con exasperación, siguió al anciano echando un último vistazo al chico de gafas que lloraba amargamente oculto tras unos arbustos.
Cuando su cuerpo estuvo completamente sumergido en el lago, sintió como caía bruscamente hasta golpearse el cuerpo entero con una gran roca.
-donde estamos? – cuestiono adolorido, frotando su brazo derecho.
-en hogdsmade.
-que hacemos aquí?
- tú estas aquí, y es indispensable que veas lo que pasara.
Se encaminaron a la afueras del pueblo, deteniéndose en el camino que llevaba al colegio. Por la ladera, venia caminando el chico de gafas con desgana, lo más sorprendente fue verlo, pues traía puesta la capa de invisibilidad.
-podemos verlo? – cuestiono asombrado, viendo como el chico esquivaba a sus compañeros
-si.- respondió Dumbledore consultando su reloj. Con la luz dándole de lleno en la cara, Harry pudo notar como el profesor se veía más viejo y cansado que en su habitación. Sus ojos se veían rojizos, y bajo estos tenia unas marcadas ojeras que le daban un aspecto enfermizo.
-le ocurre algo profesor?- pregunto preocupado.
-no es nada…no lo pierdas de vista…se esta alejando.
-que es lo que pasara profesor? –cuestiono el de gafas caminando tras de si mismo.
-esto!!! No lo vez!!! -soltó como si fuera lo mas obvio.
-yo solo me veo caminando solo como un idiota.
-precisamente…solo – agrego al ver la cara de indignación del ojiverde
-no me sorprende, es todo lo que he visto desde hace horas…
- si no estoy equivocado – comenzó el anciano ignorando el tono sarcástico en la voz de Harry. –en estos momentos la señorita Granger estaría caminando a tu lado, intentando hacerte sentir mejor y reconciliarte con el señor weasley.
-si…eso es lo que ella hizo – susurro con una mueca de dolor y tristeza. Misma que provoco una extraña sonrisa en el profesor.
-donde esta Hermione? –pregunto repentinamente ensanchando la sonrisa de Dumbledore.
-en el castillo, en la biblioteca.
-porque no vino?
-ella prefiere pasar su tiempo libre haciendo algo productivo, que merodear por ahí completamente sola.
Antes de que pudiese hacer otra pregunta, el ex director se acerco a él y con un ligero movimiento de varita los transporto al castillo. Ahora se veía a si mismo en la biblioteca tras un montón de libros, frotando sus ojos con cansancio.
Se acerco hasta la mesa que ocupaba y observo la pasta de uno de los libros. “todo acerca de dragones”
-
Este libro lo leyó Hermione…-comento sonriendo nostálgicamente. –no encontró nada que pudiese serme útil…
-
Supongo que la búsqueda sin ella será muy difícil- murmuro el profesor sacando de su túnica unos dulces de limón
-
La búsqueda sin ella es inútil…- agrego tristemente negando el ofrecimiento de dulces. Se alejo un poco de aquella meza sin darse cuenta que había chocado con nada mas y nada menos que viktor Krum.
Cayó al suelo golpeando su nariz, bastante molesto se levanto rápidamente frotando la zona lastimada. Miro al búlgaro calcina mente deseando en lo mas profundo de su ser poder tocarlo para propinarle un buen golpe.
Algo llamo su atención, viktor quien aparentemente leía, tenía el libro de cabeza y no miraba sus páginas, sino un punto fijo detrás de Harry. Con bastante curiosidad, giro sobre sus talones mirando en la misma dirección que Krum lo hacia. Sintió como si hubiesen pateado su estomago hasta el cansancio, al ver a Hermione sentada junto al ventanal sumida en su lectura.
-no puede ser…-susurro con rabia apretando fuertemente los puños.
NOTAS DE LA AUTORA.
en este cap. tome algunos sucesos del caliz de fuego. pues es donde Hermione pasa mucho tiempo con Harry cuando Ron se molesta con él. aqui por primera vez hace su aparicion Viktor Krum y con el paso del tiempo y los capitulos venideros, se convertira en una pesadilla para Harry. bueno espero les haya gustado, y tengan tiempo de dejarme un RR. gracias por todo nos vemos mañana...
un beso de su amiga EmghityPotterGranger ^.^