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Historia 30264 — capítulo 12
Capítulo 12: Cayo.
Cleo se miraba las manos avergonzaba bajo la mirada de los Cullen.
-¿Cómo has podido ir a la Push?-preguntó Edward por enésima vez fuera de sí.
Cleo suspiró antes de contestar.
-Yo sólo quería ver a Jake.-dijo Cleo en voz baja y sin mirarles.
-¡¡QUE SÓLO KERÍAS VER A JAKE!!! NOS HAS PUESTO EN PELIGRO A TODOS!!! ¡¡¡AHORA PUEDEN ATACARNOS CUANDO QUIERAN!!!- explotóEdward.
-Lo siento.-se disculpó Cleo con los ojos llenos de lágrimas.
Edward abrió la boca para decir algo pero Carlisle le interrumpió.
-Ya vale Edward.-dijo Carlisle con voz autoritaria.-Emmet, Jasper, Edward, me acompáñareis al bosque para hablar con los licántropos.
Los chicos se levantaron y se fueron rápidamente.
-Cleo.-dijo Esme con voz dulce poniendo la mano en el hombro de la chica.
Cleo le quitó la mano de un manotazo y se fue a su cuarto.
S e tumbó sobre la cama y empezó a llorar con fuerza.
Por su culpa todos estaban en peligro, su relación con Jake era un error.
Se levantó de la cama y fue hacia la ventana.
La abrió y salió por ella al patio.
Empezó a correr hacia el bosque.
Paró a verle, y se quedó a unos metros de él, que la miraba ccon indiferencia.
-Hola Cayo.-dijo Cleo en tono neutro.
Carlisle se paró en el mismo instante que olió a los licántropos.
Edward, Jasper y Emmet se pararon a su lado.
En ese momento, 7 lobos lso rodearon.
Jake se transformó en humano y lo miró con sus penetrantes ojo negros.
-Queremos volver a firmar el tratado.-dijo Carlisle seriamente.
Jake no contestó enseguida.
De repente se quedó helado.
Miró a Carlisle fijamente.
-¿Dónde está Cleo?-preguntó Jake.
Cleo caminó al lado de Cayo sin decir nada.
Llegaron a una cueva en el bosque y entraron.
Cleo miró los ojos dorados de Cayo que relucían en la oscuridad.
-¿Cuándo salimos?-preguntó Cleo en voz baja.
-Cuando los licántropos se vayan.-respondió tras unos instantes.
Cleo cerró los ojos.
Tenía que alejarse de allí lo antes posible, por que había sido una egoísta y ahora todos estaban en peligro por su culpa.
-Pensé que estarías con Marco.-comentó Cayo mirándola fijamente.-Pero no, tú con un licántropo y él con una humana, patético.
Cleo se aguantó las ganas de darle la paliza de su vida.
Cayo rio suavemente.
-Pero no te preocupes, Marco vendrá con nosotros.-dijo el vampiro.
Cleo no entendía por que Cayo decía eso, hasta que un olor humano inundó la cueva.
Cleo se levantó y siguió el olor, hasta que se topó con el humano.
Se llevó la mano a la boca en gesto de sorpresa cuando vio el cabello pelirrojo de la chica.
-¿Qué la has hecho?-preguntó Cleo enfadada.
-Nada, está desmayada.-respondió sin darle importancia al asunto.
Cleo se volvió a santar y esperó pacientemente.
-Ya viene.-murmueó Cayo.
En ese instante la figura de Marco apareció en la entrada de la cueva.
-¿Dónde está Amanda?-preguntó Marco con agresividad.
-Estará a salvo si vienes con nosotros a Italia.-dijo con tranquilidad Cayo.
Marco se avalanzó sobre Cayo y lo acorrló contra unas rocas, sacó los colmillos.
-¿Me estás amenazando?-preguuntó Marco con agresvidad.
Cayo no se sorprendió ante la reacción de Marco.
-Aro quiere que volváis, los dos.-dijo el vampiro sin responder a la pregunta de Marco.
-Aro no es nuestro dueño.-respondió Marco.-Cleo, ¿qué haces aquí? pensé que estarías con el licántropo.
-Lo nuestro no funciona, y voy a volver a Volterra.-respondió la chica con expresión impasible.
Marco frunció el ceño y no dijo nada.
Conocía a Cleo bastante, y sabía que algo malo había pasado con Cleo y el licántropo.