Tituladas 17.2% · 34,223 de 199,415 descubiertas
Rescatado 94.6% · 90,457 de 95,612 páginas identificadas · 89,852/90,212 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 30266 · de

Historia 30266 — capítulo 3

Capítulo 3:

Sólo tú me puedes salvar Ginny tragó saliva, él la estaba mirando fíjamente, y ella temblaba ante su mirada.

La pelirroja sabía que él disfrutaba viéndola temblar.

Había vuelto ese mismo día, Ginny sabía que esta noche la obligaría a acostarse con él.

Lord Voldemort estaba sentado en su trono, a su lado sentada en el suelo estaba ella, viendo la suerte que corrían los hombres que traicionaban al lord.

Las puertas se volvieron a abrir, a Ginny le dio un vuelco al corazón, cuando un muchacho de pelo rubio y ojos grises entró en la estancia.

Se arrodilló ante Voldemort.

-Hemos encontrado el refugio de algunos de los rebeldes, en la casa solo estaban la mitad, los hemos traído al castillo para interrogarlos, el jefe y los demás escaparon antes de que llegaramos.

-informó Draco con voz fría.

-¿Les habéis sacado algo de información?-preguntó Tom.

-No, y ya han matado a cuatro, los sometemos a todas las torturas pero no hablan.-respondió el rubio.

-Utiliza la oclumacia para saber su debilidad y utilízala contra ellos.-dijo con un brillo diabólico en sus ojos oscuros.

Draco volvió a hacer una reverencia, y su pelo rubio le tapó la cara, antes de levantarse me guiñó el ojo y sonrió socarronamaente.

Se dio la vuelta y salió de la estancia con un potazo.

Ginny rezó silenciosamente pidiéndo a Dios que Tom no se hubiera dado cuenta de los gestos de Draco.

Para sorpresa de Ginny, él se levantó del trono y cogió a Ginny fuertemente del brazo, arrastrándola fuera de la estancia, y la llevó hasta su habitación, cerró la puerta con un hechizo y se volvió hacia Ginny con el mismo brillo diabólico que tenía en los ojos hace un momento, haciendo que la pelirroja empezara a temblar.

-Virginia, sabes que este día llegaría, no se por que te da tanto miedo, he estado mucho tiempo esperando este día.-dijo Tom acerándose a ella lentamente.

Ginny retrocedía, pero sabía que eso no pararía a Tom, recordó que él disfrutaba viendo sufrir a la gente, y se prometió silenciosamente, que la hiciera lo que la hiciera, no lloraría ni suplicaría.

Tom lanzó a Ginny a la gran cama de la habitación y se puso encima de ella, la pelirroja se revolvió intentando que la soltara.

-Ahora no te va a salvar nadie.-rió él.


-¡Draco!El aludido se volvió y miró al lord que caminaba hacia él.

-Señor.-saludó el rubio con una reverencia.

-Ve a mi cuarto y vigila que no se escape.-le ordenó el lord

.Cuando Draco entró en el cuarto, vió a Ginny tumbada en la cama sin moverse, y con los ojos cerrados.

Le tocó el cuello y comprobó que tenía pulso, todavía estaba viva.

Draco la miró de arriba abajo.

Sus labios estaban rojos e inflamados.

De la comisura de los labios le salía un hilillo de sangre, una de sus mejillas estaba roja y empezaba a inflamarse.

Su brazo tenía marcas rojas, su muñeca estaba rota.

Y tenía todo el cuerpo lleno de morados.

Draco comprendió que ella no estaba dormida, se había quedado inconsciente, él se imaginaba como había tenido que sufrir Virginia esa noche, volvió a sentir pena por ella, él había visto a todas las mujeres que el lord había poseído, pero nunca había pegado a ninguna, comprendió que ella se había resistido.

Vió como la pelirroja abría los ojos lentamente, y le miraba con los ojos llenos de lágrimas.

Draco le limpió las lágrimas sin decir nada, y empezó a vendar su muñeca.

El rubio evitaba mirar a los ojos a Ginny, que le miraba como un animalillo indefenso y malherido, que necesitaba protección.

-¿Tienes hambre?-preguntó Draco.

Ginny asintió.

Cuando terminó de darla de comer, se levantó para irse, pero ella recogió del brazo para impedirlo.

Draco se dio la vuelta, y ella con los ojos llenos de lágrimas de desesperación, dijo:-No me dejes sola.