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Historia 30266 — capítulo 7

Draco abrió la puerta de la habitación de Ginny.

Necesitaba comprobar que daría el señor tenebroso por su nueva putita.

Vio a la pelirroja profundamente dormida, y sonrió.

La verdad es que era bonita, y no quería hacerla daño, pero debía aprovecharse de la debilidad de su señor para ser el amo de su destino.

Era lo que siempre había soñado, tener el puesto del señor oscuro, tener sus propias decisiones, y sobre todo…vengarse.

Odiaba con todo su ser a Voldemort.

----------------------------------------------FLASH BACK------------------------------------

Draco entró en la sala del trono acompañado de su padre.

Los odiaba, a los dos, a su padre y a Voldemort, no podría creer que su propio padre le obligara a tener un amo y a no ser dueño de su destino, ser un…esclavo.

Su padre se arrodilló, pero Draco no.

Voldemort sonrió con desprecio.

-Déjanos solos, Lucius.-ordenó.

Lucius salió de la sala del trono, y se quedó en silencio.

Voldemort se levantó de su trono y se acercó al chico.

-Draco, tu padre me ha dicho que no quieres unirte a mí, y eso no es buena idea, por que alguien podría salir muy mal.-dijo al oído del rubio.

Draco intentó mantenerse inexpresivo.

-¿Qué quiere decir?-preguntó Draco.

-Lo que estoy diciendo es que si no te unes a mí, mataré a tu madre.-le amenazó.

Draco se quedó sin aliento.

-Lo haré.-dijo sin pensarlo.

Draco extendió el brazo y Voldemort sacó su varita…

------------------------FIN FLASH BACK-----------------------------------------------------

Pero Voldemort había admirado su valentía y le había hecho su heredero.

Pero Draco sabía que no se iba a morir muy pronto, y si no se moría ya, le ayudaría a morirse.

Caminó hacia la pelirroja y sacó la varita.

-Desmaius.-susurró apuntándola.

La cogió en brazos y la sacó de la habitación.

Blaise y Pansy le esperaban fuera del castillo.

Se reunió con ellos y desaparecieron.

Ginny abrió los ojos.

Ese no era su cuarto, su cuarto era más grande y de color negro…la cama más cómoda, y a su lado tenía que estar Tom.

Ginny miró a su alrededor asustada, y vio a Pansy Parkinson, que la miraba con odio.

Draco estaba al lado de un caldero humeante, que por cierto olía fatal.

-Ya está, solo necesitamos los pelos.-dijo el rubio.

-¿Estás seguro que va a funcionar? Seguro que se da cuenta.-dijo Pansy preocupada.

-Sí, sólo tienes que acostarte con él, y ya.-respondió Draco.

Draco se acercó a Ginny con unas tijeras.

La pelirroja retrocedió como pudo asustada.

La tiró del pelo y la acercó a él, y la cortó un mechón.

Soltó a Ginny que tenía los ojos llenos de lágrimas.

Vio como Pansy la miraba con una sonrisa de desprecio.

Draco echó el mechón pelirrojo a la poción y se la tendió a Pansy que la miró con asco.

Pansy se la tomó, y en poco segundos tenía el aspecto de Ginny.

-¿Qué vais a hacer?-preguntó Ginny asustada con una ligera idea de lo que iban a hacer.

Ninguno la respondió, y siguieron a lo suyo.

Pansy se puso un vestido negro, con mucho escote, y la espalda al aire, una raja desde la cintura donde se veían unas piernas blancas como la nieve.

-Te acuestas con él, cuando se duerma, lo matas, ¿lo has entendido?-dijo Draco muy serio.

Pansy asintió y se desapareció.

Antes de que Draco pudiese dado cuenta, Ginny se había abalanzado sobre él, tirándolo al suelo, intentando quitarle la varita.

Blaise oyó el ruido y quitó a Ginny de encima de Draco.

Draco se levantó muy furioso.

-Zorra.-masculló dándole una bofetada a la pelirroja.-Vas a vértelas conmigo, átala bien para que no s escape, cuando matemos a Voldemort te arrepentirás.

Blaise ató a Ginny las manos a los postes de la cama, y cerró la puerta con llave y con un hechizo.

Ginny desesperada miró como caía nieve por la ventana.

No volvería a verle.

Una lágrima corrió por su pálida mejilla.