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Historia 30385 — capítulo 10

Capitulo 9

-¿piensas decirme qué demonios acabas de hacer?- pregunto Emily enojadísima en el gran comedor a la hora de la cena

-¿eh?- pregunto James, haciéndose el inocente

-¡No te hagas el inocente conmigo, James Potter!- exclamo la chica llena de cólera

-¿quieres hacer el favor de callarte?- exclamo ahora enojado James- si no te has dado cuenta, todo mundo nos está observando…

-ah…- dijo Emily ruborizándose levemente- bueno, mejor vamos a otra parte donde pueda decapitarte sin testigos

-¿perdona?- pregunto impresionado

-¡muévete!- exclamo indignada

Los dos chicos salieron (o intentaron salir) del comedor; Emily empujaba constantemente a James que quería al menos terminar su plato de cereal que se había servido para cenar.

-¿quieres dejar el maldito cereal en la mesa?- pregunto enojada

-¡Pero tengo hambre!

-¡ah! ¡Pues si tanta hambre tienes, llévatelo, pero ya vámonos!

-de acuerdo- James tomo feliz su plato de cereal y ahora sí, camino sin tropiezos fuera del comedor.

-vamos a los jardines, espero que no haiga nadie que nos interrumpa- dijo Emily

Cuando llegaron a los jardines del colegio, solo había una que otra pareja que aprovechaba la escasa luz que tenía ese lugar; lugar conocido como el "pulpo" (imagínense porque, solo puedo decir, que tiene que ver con ocho manos… o mas)

-sabes a que vienen todas las parejas aquí ¿verdad?- pregunto James sentándose en un escalón donde si había al menos un poco de luz, que alumbrase lo que se estaba comiéndo

-eh…

-¿no sabes a que vienen?

-¿y a mi que me importa eso?

-como no lo sabes… te lo dire. Estas parejitas vienen a este "recinto" a… ¿en serio no lo sabes?

-pues tengo ideas vagas… ¿Y a mí que me importa?- exclamo enojada Emily recordando porque estaban ahí

-pues solo lo decia por si no querias que te vieran conmigo… bueno, con mi cuerpo

-¿de que hablas?

-a este lugar solo vienen las parejas para… para… bueno, ya sabes

-ahh

-y si te ven conmigo aquí, solos… pues no sé… tal vez piensen que tú y yo…

-¿en serio?

-seee… y como tu cuidas demasiado tu reputación… solo era un aviso

-bueno, gracias. Pero no, nos quedaremos aquí

-como quieras…

-es mejor que estar en el comedor… ahí todo el mundo esta hablando….

-seee

-¡es cierto!

-¿Qué?

-¿Se puede saber que demonios acabas de hacer?

-¿Cuándo?

-¡Hoy!

-hmmm… no recuerdo nada

-¡James Charlus Potter!

-ah… odio que me llamen por mi nombre completo

-¿pues porque crees que te lo dije?

-de acuerdo- dijo James dejando a un lado el plato de cereal vacio- vamos, regañame. Saca toda la ira que esta en ti…

-¡eres un idiota! ¡No! ¡Eres un tonto chico que no le importan las consecuencias de sus actos!

-¡Vaya! Si sacaste tu ira- dijo James sorprendido

-¡Y todavia no acabo!

-bueno… se puede saber por que tanto odio contra mi… En la mañana estabamos bien

-¡En la mañana! ¡Ahorita es la noche!

-seee….- dijo James viendo la luna resplandecer en el cielo azulado que tenian como techo. La luna se encontraba en cuarto creciente. Un escalofrio le recorrio las venas al recordar a su amigo.

-¿Qué te pasa?

-¿eh?

-¿Qué te pasa?- pregunto nuevamente Emily- te dio un escalofrio

-¡no es cierto!

-claro que si… yo conozco mi cuerpo… ¿Qué te pasa?

-pues… es de lo que te iba a contar en la mañana

-ah, eso… bueno ahorita hablamos de eso. Dejame acabar de matarte y despues vamos con tu asunto

-bueno… termina de una buena vez

-¿Cómo pudiste decirle eso a Diana?

-¿Qué cosa?

-¡eso! ¡Que vas a participar en las audiciones!

-¡Ah! ¿Eso? ¿Tanto drama por eso?

-¡James!

-¿Qué?

-¿Cómo pudiste?

-pues… no iba a permitir que la tarada de Diana se saliera con la suya

-pero…

-ella te ha hecho sufrir muchas veces… y no solo a ti, sino a las demas chicas de colegio… ya es hora de que alguien la ponga en su lugar

-pero…

-ademas, ¿es cierto que sabes cantar?

-pues… algo

-¿algo?

-si… al menos no me desafino

-eso es un buen inicio

-¿de que?

-al menos sé que si voy a cantar, no voy a desafinar

-¡tu no vas a cantar!

-¿Por qué?

-¡porque es una locura!

-¡oh vamos, Emily!

-¡no!

-¿Por qué?

-por que no… y punto

-no… algo tienes

-…

-¿Por qué no quieres que participe?

-…

-¿tienes miedo de quedar en ridiculo?

-si- admitio Emily con la cabeza cabizbaja

-¿Por qué?

-toda mi vida ha sido asi…

-¿eh?

-me han humillado… se han burlado de mi… y todo ha sido por los ridiculos que he hecho… ya no quiero que hagan conmigo lo que quieran…

-Emily…

-tengo bastantes ridiculos como para un vida

-hmmm…. Piensa que la que va a cometer el ridiculo voy a ser yo

-¡pero es mi cuerpo!

-lo sé… pero…

-por eso no quiero que participes

-pero… ¿y si ganamos?

-¿Qué?

-¿y si ganamos? ¡Todo puede suceder!

-pero…

-mira: si tan solo confiaras un poco en ti, te darias cuenta de lo maravillosa que eres como ser humano, y sobre todo como mujer….

-¡Oh!- dejo escapar una Emily bastante sorprendida- ¿James? ¿Te sientes bien?

-see…- dijo riéndose, sabia que no era lo suyo decir cosas tan lindas

-Hmm… si… quizá podamos ganar… pero… ¡No! ¡Que estupidez!

-¡vamos! ¡Dejame participar!

-pero…

-¡Juro solemnemente que no hare un ridiculo en tu cuerpo!

-¿Qué?- pregunto divertida Emily- ¿Qué fue eso?

-mi promesa… dejame participar en la audicion, solo para ganarle a la odiosa de Diana- suplico James juntando sus manos, como si fuera a rezar.

-hmmm… de acuerdo

-¿en serio?

-si

-¡Gracias!- dijo James abalansandose contra Emily

-¡Calmate!

-no te vas a arrepentir- dijo James dándole un beso en la mejilla a Emily

-eso espero…

-Gracias. Gracias. Gracias…- decia James como niño chiquito

-bueno, acabando con nuestro problema… ¿Qué paso con el tuyo?

-Ah… bueno, es que no sé como decirte esto…- dijo James desapareciendo de él todo signo de felicidad

-¿Qué es? ¿Es algo malo?

-no… bueno, yo no lo veo malo. Pero personas lo tachan como abominable.

-¿Qué cosa?- pregunto la chica espantada

-bueno… ¿Cómo puedo decirte esto?

-pues…

-ven- dijo el chico tomando la mano de la chica, y caminando hacia el pasillo.

-¿A dónde vamos?

-al bosque

-¿al bosque? ¡Estás loco!

-¿Por qué?

-¿Cómo se te ocurre querer ir al bosque… y ahorita, en la noche?

-pues mejor… así nadie nos vera

-¿Qué es, James?

-eh… solo confía en mi

Emily no pudo resistir a esa frase "confía en mi". Desgraciadamente para ella, cada que James decía esa frase, era porque realmente quería que le tuvieran la confianza, que por lo general nunca le tenían.

-de acuerdo- dijo Emily dejándose llevar por James

-gracias… eh, primero hay que ir por mi capa…- dijo James caminando con Emily de la mano, rumbo a la torre de Gryffindor

-¿Cuál capa?

-la capa de invisibilidad

-¡Ah! ¡Esa!

-si, esa…

-oye- dijo Emily

-¿Qué paso?

-tengo que contarte algo…

-¿Qué cosa?- pregunto el chico deteniéndose en seco

-pues…

-Emily

-eh… el partido- dijo rápidamente, cerrando los ojos para no ver la loca reacción que podría tener James

-¡El partido!- exclamo James abrumado- ¡No puede ser…! ¿Por qué me lo vienes diciendo hasta ahorita?

-porque hasta hoy en la mañana me acordaron de él…

-ah… ¿Qué vamos a hacer?

-¿vamos? Me suena a manada- dijo Emily, queriendo salirse de esa enredo

-vamos, porque si no recuerdas, tú tienes mi cuerpo… por lo tanto tu eres James Potter, el capitán del equipo de Gryffindor

-¿capitán?- pregunto la chica de mal humor "¡Capitán! ¡Ahora si estoy perdida! ¡Entre tantos chicos que hay en el colegio, me tuve que transformar en el capitán de quidditch de mi casa… y lo peor, es el que juega fenomenal!

-¡Emily!- exclamo James por tercera vez

-¿Qué?

-¿quieres hacerme caso?

-¿Qué pasa?

-es la tercera vez que te llamo- exclamo irritado James

-perdón… ¿Qué pasa?- pregunto calmándose, sabia que no llegarían a ningún lugar si seguían enojándose por tonterías.

-no sé como vamos a resolver estos dos problemas…

-¿dos problemas?

-¡Si!

-¿Cuáles?

-Problema numero uno: ¡Tú tienes mi cuerpo, por lo que tienes que jugar en el próximo partido, y tienes que ganar!

-¿perdona?

-¡Lo que escuchaste, tienes que ganar!

-¿y como para que, o porque?

-¡Eres James Potter! ¡Uno de los mejores jugadores que tiene el colegio! ¡Y perdóname por dejar mi modestia por los suelos, pero es la verdad!

-no pues si… pero yo tengo una objeción contra eso

-¿Cuál?

-yo no sé volar

-¿Qué?

-que yo no sé volar… bueno, si sé… pero odio volar

-¿Por qué?- pregunto desesperado James

-porque le tengo un temor horrible a las alturas… por eso, prefiero los polvos flu, que la escoba

-¡ah, Emily!- James estaba dando vueltas alrededor de Emily- ¿Qué vamos hacer?

-no sé… puedes decir que te enfermaste, o que te caíste… no sé, inventar algo para que no juegues

-tal vez… pero no es suficiente

-¿Por qué?

-¿Cuánto tiempo estaremos así?

-pues no sé, ya te dije mil veces que aun no llega la carta de mi tía… así que no sé que hacer para regresarnos a la normalidad

-hemos estado así durante casi un mes… ¿y si seguimos así durante mas tiempo? ¡No siempre que me toque jugar podre decir que me rompí el brazo o que pesque un catarro!

-oh, James- dijo Emily deteniendo a James, tomándolo de los hombros, lo miro fijamente a los ojos- todo va a salir bien, si mi tía no sabe que hacer, pues ya veremos la manera de solucionar las cosas

-eso espero- dijo James bajando la mirada, por alguna rara razón, no podía sostenerle la mirada a su propia mirada.

-bueno… y ¿Cuál es el segundo problema?

-¡Ah, es cierto, vamos!

Después de diez minutos (en los que Emily iba al dormitorio de los chicos por la capa de James; y James iba al de las chicas por la capa de Emily - ¡recuerden que es Inglaterra, y que en las noches hace mucho frio!-), salieron los dos, cubiertos por la invisibilidad heredada a James de tiempos de los Pewerrell.

-¡Que linda noche!- dijo James, viendo el cielo estrellado, no había ninguna nube que impidiera ver la magnifica constelación que tenían arriba de ellos.

-¿Qué?- pregunto Emily extrañada, James no era de esas personas que dijeran cosas lindas

-nada- dijo James ruborizándose, cada día al estar metido en el cuerpo de Emily, decía más tonterías. Tonterías relacionadas con cosas de chicas ^-^

-¿hasta donde vamos?- pregunto Emily

-vamos a… tú sígueme

Caminaron dentro del bosque alrededor de diez minutos -aunque para Emily esos escasos minutos le parecieron horas-.

La noche hacia que el bosque pareciera más terrorífico de lo que era. Los arboles llenos de hojas, impedían pasar la luz de la luna y de las estrellas - por lo que Emily se tropezaba cada medio segundo-. Al ir adentrándose al bosque, las ráfagas de viento soplaban con más intensidad, ráfagas que al estar en contacto con el cuerpo de Emily, le causaban tremendos escalofríos. James al no estar totalmente acostumbrado a la falda, temblaba de pies a cabeza.

-¿tienes mucho frio?- pregunto Emily

-algo…

-espera- dijo Emily

Se detuvieron, se quitaron la capa de invisibilidad -ya no había nadie quien pudiera verlos-, y Emily en un gesto de caballerosidad, se quito el suéter que tenia debajo de la capa para dárselo a James

-toma… te sirve mas a ti que a mi

-gracias- dijo James sorprendido, tomando el suéter y cubriéndose con él las piernas- ¿no tienes frio?

-no… creo que al tener tu cuerpo, aguanto mejor las cosas- dijo Emily abrochándose la capa- ¿todavía falta mucho?

-no… solo que lleguemos a la orilla del lago que queda por allá- señalando con la manos un lugar hacia el noroeste

-bueno…

Y siguieron caminando. Platicaron de lo que habían hecho en el día, para al menos, entrar en calor y no morirse del frio. Hace tiempo que no hablaban de esa forma tan pacifica y tranquila.

-¿puedes creer que Jacqueline Hale me dijo que porque la cambie por ti, por Emily Breslin?- pregunto divertida Emily

-ah…- dijo James queriendo evitar la pregunta

-oye, ¿andabas con Jacqueline?- pregunto picarona Emily

-pues… andar lo que se dice andar…no

-ah- dijo un poco decepcionada- era para solo una noche

-pues algo así…

-me puedes contestar algo, James

-si…- dijo temiéndose lo peor

-¿Por qué hacen eso los chicos?

-¿Qué cosa?

-¡Eso! ¡Tener una chica para solo una noche!

-pues…- dijo James ruborizándose mas de lo que había hecho anteriormente

-¿James?

-pues… no sé, creo que es porque…- ni él mismo sabia porque hacían eso

-no tienes ni idea, ¿verdad?

-la verdad… no

-¡Ay James!- dijo la chica poniendo los ojos en blanco- ¿Cómo no puedes saber eso?

-pues es que no hay una explicación para eso

-¿Cómo no va a haber una?

-pues no sé… y si la hay, yo no la conozco

-bueno… pero porque crees que los hombres son así

-quizá por la forma en la que no hemos venido educando

-aja

-o por que realmente somos unos desgraciados por hacerles eso- dijo sinceramente

-pues de que son unos desgraciados, no hay duda… pero, ¿Por qué?

-no sé…mira Emily, no sé porque los hombres seamos tan ojo alegre… pero tampoco, tú sabes porque las mujeres son tan… tan…. ¡Susceptibles!

-pues…- tenía razón

-¿ves? ¡Ni tú sabes porque las mujeres son así!

-bueno, si, no sé porque…- aceptando su ignorancia

-ja,ja,ja- la cara de Emily le causaba mucha gracia a James- ja,ja,ja… bueno, aquí es

Habían llegado a una orilla del lago, donde Emily nunca había estado. Alrededor no había tantos arboles, por lo que había la luz necesaria para ver.

-mejor siéntate- dijo James

Emily obedeció, y se sentó en el suelo. Miraba como el agua del lago negro, era tan clara en las orillas. Podía ver las piedras en el fondo del mismo. A pesar del frio, tenia un gran capricho en meterse a nadar.

Jamás lo había hecho, a lo mucho, había metido los pies descalzos en el agua, junto con sus amigas.Ellas si se habían metido…

Inicio del Flashback

Era inicios de primavera de hace dos años. El clima era perfecto para sumergirse en el agua: un sol radiante,ninguna nube en el cielo, el viento era caluroso y refrescante.

Ella, junto con sus amigas, se encontraban sentadas, en otra orilla del lago.

-¿saben que?- pregunto de pronto Scarlett desabrochándose la blusa

-¿Qué?- pregunto Lily que estaba acostada en el suelo, con los ojos cerrados, tomando el sol

-tengo ganas de entrar a nadar…

-¿nadar?- pregunto Emily

-si, nadar… hace mucho calor… si hay un lago, que al menos sirva en algo productivo

-yo también quiero- dijo Lily enderezándose y viendo a sus amigas- pero, ¿Cómo vamos a entrar? ¿Con el uniforme?

-no… aquí traigo la solución- dijo Scarlett sacando de su mochila tres trajes de baño

-¿Dónde los conseguiste?- pregunto Lily, mientras miraba cual le quedaría mejor

-los compre en un bazar muggle… ¿no están monos?- pregunto Scarlett aventándole a Emily un traje color rojo

-si…- dijo Emily poco convencida, al ver el diseño "extravagante" del traje

-entonces, ¿nos metemos a nadar?

-si- dijo automáticamente Lily

-pero, ¿nos dejaran?

-pues- dijo Scarlett "buen punto… ¿nos dejaran?"

-esperen aquí…- dijo Lily levantándose y corriendo en dirección al castillo. Tardo un cuarto de hora en regresar. Traía consigo algo que parecía cobijas.

-¿que es eso?- pregunto Scarlett- ¿son… cobijas?

Cuando la pelirroja llego, vieron que no eran cobijas, sino, tres toallas. Las chicas sentadas no sabían porque su amiga tenía una gran sonrisa en la cara

-¿A dónde fuiste?- pregunto Emily

-a pedir permiso…- dijo Lily aun más sonriente

-¿Qué?

-fui con la profesora McGonagall a pedir permiso… y bueno, de algo tenia que servir que fuera prefecta

-¡Bien hecho, pelirroja!- exclamo feliz Scarlett

-entonces… ¿vamos a nadar?- pregunto Emily, casi temerosa

-si… para eso traje las toallas

Scarlett tomo un traje color azul, y con ayuda de Emily, Lily y sus capas (que hacían la función de "casita"), se pudo cambiar y ponerse el traje.

-¿no es mejor ir al castillo y cambiarse allá?- pregunto Emily

-pues si… pero es mas tardado

-si, ahora ayúdenme- dijo Lily. Ella había escogido un traje color verde

Algunos de los chicos que habían salido a tomar el sol, se quedaban pasmados al ver a las chicas en traje de baño.

A pesar de tener solamente quince años, las chicas ya prometían tener una muy linda figura. Figura que derretía a más de uno.

-ahora vas tu- dijo Scarlett

-¿eh?

-vamos… a ver, toma tu traje y empieza a quitarte la ropa

-pero…

-nada de peros…

-¡Evans, Ritman!- exclamo una voz a lo lejos

Lily volteo para ver quien la llamaba; se trataban de alumnos de su mismo curso, pero de las demás casas

-¿Qué quieren?- pregunto Lily

-¿podemos acompañarlas?

-ah… pues si- dijo Lily, sin mirar la cara de Emily que decía que no

Muchos alumnos se acercaron corriendo hasta la orilla, los hombres con solo la ropa interior se metieron al lago. Las chicas si tuvieron que ir por algo de acuerdo a la ocasión a sus respectivas casas.

-no pensaras meterte ¿o si?- pregunto una voz de mujer detrás de Emily.

La chica se sobresalto, pues había escogido un rincón entre los arboles, para poderse cambiar sin ser vista por alguien. Volteo y viendo quien era, dijo:

-pues si me voy a meter ¿algún problema?

-no pues por mi no hay ningún problema- dijo Diana Durran quien estaba envuelta en una toalla. Ya traía puesto su traje de baño- pero para los demás… o para ti

-¿Qué quieres decir con eso?

-pues…- dijo acercándose para ver el traje que tenia en la mano Emily- ¿ese es tu traje?

-si…

-uy… que valiente

-¿perdón?

-si… eres muy valiente como para ponerte ese traje

-¿Por qué?

-¡Tan solo míralo! ¡Está algo descubierto por la espalda! ¡Tan solo con imaginarme en él, y con los ojos de todos esos chicos encima de mi… uy!

-ah…- dijo Emily asustada. Tenía razón. Todos esos chicos mirándola.

-pero se necesita ser muy valiente como para ponerse semejante traje y obvio, tener un cuerpo envidiable para poder lucirlo

-¿eh?

-si, un cuerpo envidiable… sino, ese traje estará siendo desperdiciado por quien lo usa… ¡Tiene que lucirse en alguien hermosa!

-ah…- volvió a decir Emily. Otra vez tenía razón. "¡Yo no tengo un cuerpo envidiable!"

-pero bueno… como tu tienes esas dos cualidades, no te preocupes, puedes ponerte ese traje y lucirlo frente a todos esos chicos…- dijo con sarcasmo Diana riéndose de la cara de Emily

-pues…

-¡Oh mira!

-¿Qué?

-son los merodeadores, por un instante pensé que no vendrían… ¡Pero que tonta soy! ¿Cómo no van a venir? ¡Si aquí están Lily y Scarlett! Además, Sirius -arrastrando cada letra del nombre- no se perdería esta oportunidad

-¿Cuál?- pregunto Emily

-pues la oportunidad de ver laschicas mas guapas del colegio en traje… bueno, ya me voy. Apúrate en cambiarte, no querrás hacer esperar al lindo de Sir…

-¡Cállate!- exclamo enojada Emily, mientras veía como Diana se quitaba la toalla, y varias chicos -por no decir la mayoría-, se le quedaban viendo embobados.

"Ella si es valiente… y si tiene un cuerpo envidiable" pensó la chica, mirando como lucia Diana de las dos cualidades que no tenia ella. "¡Todo mundo la mira…! ¡Incluso Sirius!". El chico, a pesar de estar peleado con los de Slytherin, no podía negar la belleza de Diana.

Emily, mirando el traje de baño que tenia en la mano, decidió que lo mejor era irse. Y sin que fuera vista por sus amigas; se fue corriendo hacia el castillo, dejando el sueño de gustarle a un merodeador y una que otra lagrima.

Fin del flashback

Un golpe de viento frio la trajo al presente. Se encontraba de noche sentada en el suelo de una orilla del lago desconocida por ella, esperando a James.

"¡James!" pensó la chica, recordando que no venia sola "¿Dónde se habrá metido?"

-¡James! ¿Dónde estas?- exclamo la chica

Nadie respondió. Solo se oía el susurro del viento a través de las hojas de los arboles.

-¡James! ¡No me esta gustando nada esto… ¿Qué tramas?

Nada. Ningún ruido de algo viviente a su alrededor.

"¿Dónde estará?" preguntándose a si misma; cada vez sentía mas frio. Era casi medianoche.

Un ruido detrás de ella.

Rápidamente volteo -con los ojos llenos de temor-, para ver que se enfrentaría.

Se trataba de una cierva.

-ah- rumoro aliviada

Una hermosa cierva color miel se encontraba a unos veinte metros de donde se encontraba la chica.Su piel y ojos relucían con la luz de la luna.

-¡Ay! ¡Me espantaste!- dijo Emily- ¿De donde eres, bonita?

La cierva, solo la veía con interés. Incluso había un dejo de disimulo en su mirada.

-oye, linda… ¿No has visto a mi amigo?

La cierva la venia con más ímpetu.

"¡Genial!" pensó la chica "¡ahora hasta con animales hablo!"

-¡James! ¿Dónde demonios estas?- grito

La cierva hizo un ruido con la boca, como si chasqueara la lengua.

-¿James?

El chasquido nuevamente.

-¿James?

La cierva se acercaba lentamente hacia Emily. "¡Que raro!" Pensó "¿No debería tenerme miedo…? ¡Tal vez quiera comer!"

-mira bella, no tengo comida… ni siquiera sé donde estoy… así que no te me acerques- dijo tajantemente Emily, sin embargo la cierva se iba acercando mas y mas…

-¡No te me acerques!- exclamo fuertemente la chica- ¿Qué no entiendes? Te pareces a…

"¿James?" se sacudió la cabeza "¡Emily! ¿Cómo puedes pensar semejante cosa? ¿Cómo va a ser James esta…? Aunque…"

-¿James?- pregunto Emily a la cierva

La cierva chasqueo la lengua. Por primera vez, Emily se percato que ese no era un chasquido, sino una palabra. Mal pronunciada, pero estaba segura que era una derivación de "¿Qué?"

-¿James? ¿Eres tú?

La cierva movió la cabeza en señal de acierto.

-¡No! ¡No puede ser…!- exclamo la chica- ¡Tú no puedes ser James! ¡Tiene que haber una respuesta lógica parea esto! ¡Y si la hay… yo ya estoy loca!

La cierva negó con la cabeza.

-¿no estoy loca?- pregunto, y viendo que la cierva volvió a negar con la cabeza-pero… entonces… tú… ¡No entiendo nada!

La cierva agarro con el hocico, una rama de árbol de suelo. Camino hasta donde estaba Emily, y se la tiro a sus pies.

-¿Qué es esto…?

Tomo con la mano la rama. No era una rama, era una varita. Era su varita, para ser precisos.

-¡Mi varita! Entonces eso significa que tú eres… ¡Pero...!

La cierva todo con la nariz la punta de la varita que tenia en la mano Emily. Poco a poco, se fue transformando en lo que era.

De la cierva surgió el cuerpo de una chica. Era James en el cuerpo de Emily.

-¡Ah!- grito James- ¡Hace frio!

Estaba totalmente desnuda en medio del bosque. Emily automáticamente se quito la capa y se la dio a James. Éste, temblando le dio las gracias.

-¡Nada de gracias! ¡Explícate!- exclamo la chica

-pues… yo pensé que con una demostración era suficiente

-¿suficiente para que?

-para que entendieras…

-¿Qué cosa?

-pues… soy animago

-¿Qué?

-eso, que soy animago

-pero… ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Por qué?

-¿Cómo? Pues así soy, eso si, con mucho esfuerzo. ¿Cuándo? Pues desde quinto. Y ¿Por qué? Pues… por necesidad de ayudar.

-¿necesidad de ayudar?

-si

-¿a quien?

-a… a alguien

-¡James!

-¿Qué?

-dime la verdad

-pero…

-¡Ahora!

-pues… bueno, te diré la verdad. Pero júrame que no le dirás nada a nadie

-esta bien. Te lo juro.

-de acuerdo… la historia empieza así:

"No sé si recuerdes que antes, Remus siempre se iba de viaje o salía del colegio por cosas que ni al caso… Siempre que salía a sus "viajes" iba acompañado de Dumbledore, bueno pues, y un día los seguimos. Se detuvieron en el sauce boxeador. Remus entro por un agujero que hay en las raíces del árbol, dejándole toda la ropa a Dumbledore… Cuando él se fue, nosotros -Sirius, Peter y yo-, nos acercamos para ver que pasaba… Lo único que vimos fueron unos ojos hambrientos y un aullido desgarrador que nos helo la sangre"

"Era Remus. El secreto de sus tontos viajes estaba ante nuestros ojos… Remus es un… es un… licántropo"

Emily ahogo un grito. No podía creerlo. Como no se había dado cuenta. Siempre estaba enfermo en luna llena. Y cada que regresaba estaba cansado y con rasguños por toda la cara.

-pero…-dijo Emily agitada por la noticia- como no pude darme cuenta…

"Después de lo que vimos, nos regresamos al castillo. Sabíamos lo que teníamos que hacer. Cuando Remus regreso, lo llevamos al bosque y le contamos lo que habíamos visto. Le dijimos que sabíamos su secreto. Él estaba aterrado. Pero a pesar de que estaba temblando por la idea de que se lo diríamos a los demás, le juramos lealtad."

-¿Qué?

"Le juramos que no le diríamos a nadie sobre su secreto. Y que no le importara lo que es… que siempre estaríamos con él. De ahí, es que somos animagos…"

-¿Somos?

-si, Peter y Sirius también son animagos…

-¿y ellos en que se convierten?

-Peter en una rata (y con toda razón ^-^). Sirius en un perro negro

-¿y tu en una cierva?- pregunto sin entender nada

-¡En un ciervo!- exclamo enojado- solo que al ser mujer, obviamente me convierto en cierva

-ah, perdona… pero aun no entiendo porque la transformación…

-¡Nos transformamos en animales que fueran capaces de detener a un hombre lobo! ¡Siempre estaremos con él! ¡Nosotros acompañamos a Remus en sus transformaciones!

-¿Cómo animales?

-si… es la única manera de hacerlo… si lo hacemos como humanos, Remus no nos reconoce y nos puede atacar… pero siendo animales, es mas fácil…

-ah… ahora entiendo todo… por eso Remus esta cada vez mas débil

-Si y es porque se acerca la luna llena- dijo James mirando al cielo

-es cierto.., ¿y que vamos a hacer?

-pues es lo que no sé… ¡Tú no sabes como ser animago! ¡Y ni modo que vaya yo!

-¿Por qué no?

-porque se van a dar cuenta… ¡Soy una cierva!

-ah, cierto

-¿Ahora ves los dos graves problemas?

-si…

Emily: ¡Yo tengo que volar en tu lugar en el siguiente partido, cuando le temo a las alturas!

James: ¡Y yo tengo que encontrar la manera de que Sirius y los demás no se den cuenta de que en vez de ser ciervo soy cierva…! ¡Y para colmo, las audiciones de canto! ¡Yo no sé cantar!