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Historia 30385 — capítulo 12
"Como quisiera recordar… bueno, de que recuerdo, recuerdo. Pero me gustaría poder recordar cada detalle… cada movimiento… cada imagen… cada aroma… ¡Todo! Pero sé que es imposible regresar al presente todos los recuerdos del ayer"
Severus Snape se encontraba solo recargado en un árbol, en la orilla dellago un viernes a la hora del crepúsculo. El paisaje era realmente bello: el agua cristalina, con un tono azulino en el que se reflejaban las copas de los arboles que estaban cercanos a la orilla, y mas allá, en el centro del lago, se podía ver el reflejo de las pocas nubes que ocultaban las estrellas que apenas se distinguían en el firmamento. A lo lejos, como despidiéndose de la faz de la tierra, se encontraba el sol, iluminando con sus últimos rayos a todo el cielo, haciéndolo cambiar de un azul celeste a un rojo anaranjado.
"Fue tan... tan… ¡no existen palabras para poder decir lo que fue eso!"
A lo que se refería, era a su pequeña (pero no por eso, emocionante) "cita" -dejémoslo ilusionarse XD-, con la pelirroja, Lily Evans.
"Si tan solo pudiera recordar como fue... sé que ella no dijo algo revelador… pero para mi fue el despertar de una vida llena de rencor y arrepentimiento…"
Por primera, después de muchos años de ver al mundo en tonos grises, vio los bellos colores rojizos delatardecer disipándose ante su mirada…
Era sábado por la mañana, y aunque era un día en el que se valía despertarse hasta tarde (e incluso no despertarse) él se había despertado temprano, mas que temprano, de madrugada.
La emoción lo había despertado desde las cinco de la mañana, supuso que el sol aun no habría salido, era difícil saber eso, ya que estar en las mazmorras le impedía ver el exterior del castillo.
Se mantuvo acostado en su cama alrededor de dos horas. Oía como sus demás compañeros dormían (uno que otro ronquido y pequeños murmullos inentendibles salían de las camas de alrededor); aun así decidió no salirse de su cama, por dos grandes motivos: uno, que todo el colegio estaría dormido aun, así que aunque fuera al comedor a desayunar, éste estaría cerrado y le negarían comida a esas horas de la madrugada. Y dos: los nervios al acercarse la hora de la cita, le impedían salir de su cama, de su segura y calientita cama.
Quiso prender una vela, al menos para iluminarse en esa total oscuridad. Mala idea. Suscompañeros le renegarían y seria mejor evitarse molestia, hoy tenía que ser un día perfecto, y unas simplezas como esas, no lo arruinarían.
Así que se quedo, ahí, acostado a oscuras en su cama. Sus pupilas ya se habían acostumbrado a la oscuridad, por lo que, ya podía distinguir diferentes objetos a su alrededor. Lo que veía en ese momento era el techo. Un techo blanco, que no daba ningún interés al ser eso, un simple techo.Pero para Severus, se había vuelto un lienzo donde bellas imágenes se reproducían:
En todos ellas, se encontraba una linda pelirroja. El motivo de ser para el espectador, que admiraba con júbilo las imágenes.
Las imágenes eran como un paso por lo años, ya que empezaron con un parque como fondo, una pelirroja de apenas diez años de edad se encontraba jugando junto con una hermana un poco pretensiosa de la que es mejor olvidarse. La imagen cambio a una niña, o no tan niña de trece años, que dejaba el cuerpo de niña para adquirir el cuerpo de mujer que enloquecía al madrugador. Después le siguió una, donde se encontraba la pelirroja (ahora de quince años) en el gran comedor, sentada junto con sus amigas, riéndose de la vida, como si no existiera otra cosa mas que la felicidad de aquel momento…
De ahí en adelante, las imagen se tornaron en un ambiente un tanto sombrío: la chica estaba en la biblioteca leyendo con mucha concentración, sin siquiera repararse en que la habían observando desde que había llegado. Otra imagen señalaba como la pelirroja caminaba tranquilamente por el corredor del segundo piso, con los libros en mano, sin siquiera darse cuenta en los ojos negros que la miraban con ternura…
Todo había cambiado a partir de la tontería cometida en quinto grado.
"¿PORQUE DIABLOS LE DIJE SANGRE SUCIA?" se reclamaba todos los días al despertarse.
Ese fue su gran error. Decir algo que lo perjudico con la pelirroja solo para quedar bien ante los ojos de los demás, que al final de cuentas no valían la pena.
Pero el daño estaba hecho, no podía hacer nada para arreglarlo. Incluso ella le había dejado muy en claro que no quería saber nada de él, que él había escogido ya su camino, un camino muy diferente al de ella.
Pero hoy iba a cambiar todo eso. Hoy tenía una cita con ella. Con Lily Evans. Con la chica de cabellos de fuego y ojos de esmeralda. Con la pelirroja. Con su pelirroja…
"¿Mi pelirroja?" se pregunto Snape con la vista clavada en el techo "Ella no es mía… aun. Y aunque todo saliera bien hoy… no creo que quiera… ¡No! ¡Deja de pensar en eso, Severus! Es muy arriesgado pensar en esa maldita ilusión mía, que, al romperse el encanto y descubrir la verdad, es lo que duele, ya no tanto el amor, sino la ilusión… las malditas ilusiones… ¿Por qué demonios tenemos ilusión de algo que sabemos que pronto acabara, o que peor, que nunca sucederá?"
"Aunque… siempre existe el otro lado de la moneda, y tal vez en el fondo… muy en el fondo si quiera… o podría querer. O tal vez, siempre ha querido, pero por ser un tonto no me he dado cuenta… y que por diversas circunstancias del destino, no se pudo realizar a su debidotiempo"
"Pero… ¿Y si ella no quiere? ¿Qué hare? ¿Resignarme?"
"¡Jamás! ¡Eso es lo que estado haciendo toda mi vida, resignarme a no tener algo propio! ¡Ella debe de ser mía! Pero… ¿si no quiere? ¿Qué hago? No puedo obligarla a nada de lo que ella no quiera… la haría infeliz y yo sería un completo imbécil al hacer eso… ¡No! ¡Ella tiene que querer! Sino lo quiere… resignación, mi ultimo camino…"
"No obstante tal vez no quiera ahora, pero quizás, en un tiempo no muy lejano, ella acepte… ¡Olvidar la resignación! ¡Tomar el camino de la conquista! Pero para ello tengo que dar todo de mi… dejar salir al verdadero Severus Snape"
"¿Pero y si algo se lo impide...? ¿Qué podría impedírselo? ¿Qué cruel circunstancia le impediría la felicidad conmigo?"
"¿Algo como Romeo y Julieta? Que nuestras familias se odiasen, y aunque queramos con toda el alma y el corazón no podamos estar juntos… No, creo que no. Dudo mucho que nuestras familias se conozcan…"
"O algo como lo que sucede a Sheba y Gabe, en Infierno en la tierra* ¿Seria posible eso? ¿Qué ella tenga al infierno y miles de sufrimientos por delante solo por el simple hecho de estar con el único chico que la hace olvidarse de su verdadero propósito? Aunque… no, tampoco lo creo posible… ella no es una diablesa encargada de alterar la vida humana… ¿o si?"
"¿Qué mas podría alejarla de mi?"
Y fue cuando la tenebrosa idea llego a su mente por si sola. Le daba miedo pensar en ello. Sabía que ésa era la única opción creíble de todas las que había barajeado hasta entonces.
"¡Ella esta enamorada de otro!"
"Pero… ¿de quien?"
Hasta el momento, la pelirroja no había tenido muchos novios que digamos. Ninguna de sus citas había llegado a la segunda cita. O era porque en realidad no le satisfacían los pretendientes que tenia o porque simplemente, estaba esperando una cita con el verdadero dueño de su corazón.
¿Quién era el sujeto que le arrebataba el amor de la pelirroja?
"¿Gabriel Christensen? El chico de sexto de Ravenclaw, con el que se dijo que mantuvo un fugaz noviazgo ¿Él? Mmm… no lo creo… no. Es un reverendo inútil al que solo le importa estar en el inútil Club de las Eminencias del inútil profesor… en pocas palabras, quiere ser inútilmente reconocido y admirado por los inútiles ignorantes que hay en este colegio"
"¿Jason Reed? ¿El capitán del equipo de ajedrez mágico? ¿El intento de ratón de biblioteca que trata de impresionar a las chicas -cosa que nunca pasa o que pasara- con su gran cerebro? ¿Ese niño tonto de lentes que no sabe ni siquiera distinguir entre un animago y un licántropo?"
"¿Un licántropo? ¿Podría ser que ella estuviera enamorada de…? ¿Remus Lupin? Mmm… de todos los que recuerdo… es el único con el que se habla bien, ya que es al único al que no le avienta un libro en la cabeza por impertinencias… Se llevan bien, pues los he llegado a cachar juntos en los jardines, platicando solos… Van en la misma casa… ¡En la maldita casa de Gryffindor!... Son inteligentes, ya que son los prefectos de su casa… Además son compatibles… ¡Muy compatibles, de hecho!"
"De acuerdo" pensó Severus tratando de tranquilizarse "El pequeño licántropo tiene las de ganar… pero no podrá conmigo… jamás… tengo que idear la forma de que ellos dos dejen de ser amigos… o que al menos no sean tan amigos… Quizá si Lily aceptara de una buena vez lo que es el tonto de Lunático… posiblemente si todo el mundo se enterara, lograría entrar en rezón. ¡Esta podría ser la oportunidad de revelar al fin el secreto que tiene guardado junto con sus tontos amigos, Black y Potter…!"
Oh, oh. Llego a la realidad. A la cruda realidad. Ya había encontrado la razón que quizá fuera la que alejaba a Lily de su lado.
"James Potter" pensó enfurecido y melancólico a la vez.
Para resumirlo todo, la simple razón por la que Lily no era suya, era por él. Por James Potter. El desgraciado Potter, que con solo pedirlo, conseguía todo lo que quisiera.Desde una magnifica calificación hasta la admiración de cuanta chica conocía.
"¿Ella esta enamorada de él? ¿Del tonto al que no soporta… del tonto que se cree la octava maravilla del mundo… del tonto al que tanto odia?"
"Pero… ¿en realidad lo odia?" Una vez había oído de unas chicas de su casa, que del odio al amor solo hay un paso… después de pensarlo, había llegado a la conclusión de que era cierto. "¿Y si ella ya cruzo ese paso? ¿Y si ella ya esta total e irremediablemente enamorada de Potter? ¿Qué hacer?"
"¿Y si ella esta enamorada de él… pero él solo la quiere para llevársela a la cama? ¡Ni modo de quitarle la bella ilusión del enamoramiento! ¿O si? ¡No puedo dejarla abandonada ante los caprichos lujuriosos de Potter! ¡No dejare que le toque siquiera un cabello! Pero tampoco la quiero hacer sufrir al alejarlo de ella… ¡Yo no la puedo dañar! ¡No podría verla sufrir! ¡Y menos por un idiota como él!"
Y así pasaron dos horas. Ilusionándose y desilusionándose de las maravillas que hace el amor. Recreando el fabuloso encuentro que tendría dentro de algunas horas con la pelirroja, dueña de su ser.
Bajo a desayunar, como todos los días. Solo con la pequeña diferencia de que ese día tenia un motivo por que soportar la vida.
No comió gran cosa. La emoción lo invadía y de vez en cuando se atragantaba al ver a cuanta chica entraba en el comedor, con la ilusión de que alguna fuese la pelirroja.
Cuando medio termino de comer, se dirigió al sanitario más próximo. Entro al baño con el estomago revuelto. O era porque le hizo daño algo que comió (de lo poco que comió) o los nervios lo estaban traicionando.
Fue directamente a los lavabos. Se miro al espejo. Y no le gusto lo que vio.
"¡Por Merlín! ¡Que cara tengo!" pensó al verse al espejo.
Y era de esperarse. Siempre había sabido que no tenía una hermosura como rostro. Pero esperaba que eso no fuese impedimento para que la pelirroja notara que él era hombre y que lo viera como tal, y no como el amigo fiel que siempre haba sido para ella.
Pero tal vez ese fuese el problema… él no era guapo. Ni lo anterior. No tenía buen rostro. Sus facciones no eran muy prometedoras. Su piel se veía con un tono medio nauseabundo. Los ojos oscuros no eran lindos pues no tenían ese brillo que se da por tener el motivo por que vivir; y la mirada que en ocasiones es mas bella que los mismo ojos, no tenia chiste… Algunas chicas clasificaban las miradas, por ejemplo, había "mirada de ensueño", también esta la "mirada tan clara y pura que podías ver su alma a través de ella" o una "mirada penetrante que te enamora en el primer vistazo". Él no tenia la mas retoma idea de que era eso. Y dudaba mucho que su mirada llegase a ser una de las ya mencionadas.
Era un caso perdido. Todo él era un caso perdido.
Tratando de mejorar un poco el desperfecto de nacimiento que tenia como rostro, se echo agua en el cabello para medio alizar el revoltijo de cabello. No había remedio, definitivamente.
Salió del baño, encorvado. Con las expectativas de enamorar a una de las chicas mas guapas del colegio por los suelos.
Hacia algo de frio, por lo que decidió ir por su capa. Tenía tiempo de sobra. Todavía faltaba al menos media hora para su cita.
En los sillones dela sala común de Slytherin se desplomo, después de haberse puesto la capa.
"Esto es una locura" pensó triste
-Hola, Sev- dijo una voz de chica
El chico levanto la cara para ver quien se dignaba a dirigirle la palabra. Era extraño que alguien le hablase, y mas una mujer. Cuando la identifico, supo porque le hablaba. Era la única chica a la que le hablaba, todas las demás le tenían miedo. Ella no. Ella tenía algo que le indicaba a Severus que era de confianza,
-hola Diana
-¿se puede saber que haces tan temprano y con la capa puesta?- pregunto la chica sentándose a su lado
-voy a salir
-¿Qué?
-que voy a salir…
-¿Tú? ¿Salir?
-si… ¿Qué? ¿No puedo salir o que?
-no te enojes… puedes salir, claro. Pero se me hace algo realmente raro…
-¿Por qué?
-porque tu prefieres quedarte aquí, dentro de la sala común leyendo algún libro sobre magia oscura que salir a pasear… tan… tan…tan formal- sentencio Diana al no encontrar otra palabra adecuada
-¿Formal?
-si… bueno, eso es lo que da a entender tu capa planchada, tu cabello mojado y medio peinado, y el aroma de colonia… ¿Colonia? ¡Debe de ser algo realmente importante!
-pues si…
-¿Qué es? ¡Dime!
-eh… tengo una cita
-¡Oh!- chillo la chica, acercándose a Severus en tono confidente- ¿con quien?
-eh…
-¡Dime!
-pues…
-¿Qué no me tienes confianza?
-si… pero te burlaras de mi
-oh… no, juro que no me burlare de ti. ¡Dime!
-¡voyasalirconlilyevans!- dijo rápidamente
-¿Qué? ¡No te entendí nada!
-que… voy… a salir… con Lily Evans
-¿Qué? ¿Con la tonta pelirroja ésa?
-¡Cálmate! ¡No permitiré que le digas de esa forma!
-mmm… bueno, perdón… no quería… bueno, si pero…
-¿Diana?
-¿Qué?
-mejor cállate
-si… creo así esta mejor
-si…
-pero… ¿Cómo puedes salir con ella?
-¿Qué tiene?
-es tan artificial… se cree la gran cosa… solo porque medio colegio anda detrás de ella… ¡Que insolencia!
-¿medio colegio?- pregunto el chico nervioso
-si… no creerás que eres el único que esta detrás de ella ¿o si?
-pues…
-¡Que inocente eres, Sev!
-¿Por qué?
-pues es obvio que eres el numero quinientos en la lista de los que han invitado a la pelirroja esa…
-Diana…
-Perdón… aunque admito que de todos eres el que mas ventajas tiene
-¿Por qué?
-porque eras su amigo… ¿o no?
-y eso que tiene que ver ¿eh?
-que de todos los inútiles con los que ha salido, tu eres el único que sabe las cosas que realmente le gustan
-ah
-aunque también esta medio feo eso de que seas su amigo
-¿Por qué?
-porque muy difícilmente, una mujer cambia la forma en la que ve a un amigo
-traducción, por favor
-en pocas palabras, espero que ella pueda verte como hombre y no como el amigo que fuiste para ella hace dos años
-¿me estas diciendo que una mujer no puede ver a un amigo como algo mas?
-si. Es difícil que una mujer cambie la perspectiva acerca de un amigo… y mas un amigo como tu, Severus
-no te entiendo nada
-si… tu eras su mejor amigo… ¡Mejor amigo! ¡Una de las personas en las que la mujer jamás piensa en opción para noviazgo!
-aja
-y no lo sé, tal vez sigas siendo un amigo fiel para ella. Ahora imaginate que llegas y le declaras tu amor. Obviamente no te va a responder en el acto… tal vez lo piense mucho y llegue a la conclusión de que se llevan mejor como amigos que como algo mas
-gracias por tu apoyo
-no es por mala onda, Severus, pero no quiero verte mal por ella
-mmm
-eres un buen chico… eso que ni que… pero
-¿pero?
-pero… ¡Ella no te merece! ¡Eres mucho para ella, Sev!
-¿Cómo lo sabes?
-porque… ella es mas sociable, mas normal… mas… mas… no sé, no encuentro la palabra
-¿y yo como soy?
-tu eres diferente… tu tienes buenos sentimientos y ella
-¿ella no?
-no, ella no
-¿Cómo puedes decir eso? ¡No la conoces!
-pero eso es lo que yo siento… es lo que intuyo
-claro, como no…
-aunque no lo creas… yo siento que ella no te va a ser feliz….
-¿el sexto sentido, acaso?
-búrlate si quieres. Haya tu, yo no te consolare cuando esa pelirroja pelos de tomate te rompa el corazón
Diana, sumamente enojada, salio disparada hacia los dormitorios de las chicas. Severus solo podía verla caminar, y en el fondo de su mente, sabia que ella podía tener razón.
Él y Lily eran totalmente opuestos. ¿Qué tendrían en común? ¿Cómo podrían llegar a ser algo más que simples amigos?
"Amistad" pensó Severus mientras caminaba hacia su cita "una barrera demasiado gruesa que atravesar para llegar al amor verdadero"
Llego ante la puerta. El lugar acordado para su cita. No podía ver otro lugar que no fuera el pasillo donde vendría ante si presencia la bella pelirroja.
Tardo alrededor de diez minutos. Cada que salía gente era un salto al corazón de Severus. No podia estar de pie ante la emoción que lo invadía en verla.
De pronto, como si el subconsciente del chico lo previera, hizo que mirara nuevamente el pasillo (había dejado de hacerlo, pues estaba convencido de que esperando como tonto, no serviría de nada) y ahí estaba. Lily Evans. La linda pelirroja… venia caminando hacia él… no caminando, flotando. Con esos delicados pasos que daba, que hacia que el cabello rojo se moviera graciosamente…
(El saludo nos lo saltamos… ya lo escribí XD)
Iban caminando juntos, sin decir gran cosa. Con trabajos salieron del "hola".
-y… ¿Cómo estas?- dijo Severus al ver el incomodo silencio
-bien… ¿y tu?
-bien… ¿Cómo te ha ido?
-pues bien… con la misma tarea que tu tienes… con los mismos exámenes que tu tienes. Todo normal
-ah… asi que… ¿A dónde vamos?
-no sé… ¿Dónde quieres ir tu?
-pues… ¿y si vamos simplemente a caminar?
-si… me parece buena idea.
Como ya la habrán visto no hablaban mucho que digamos.
Para Lily era incomodo estar nuevamente con la persona que había sido su mejor amigo… y Severus estaba incomodo por hacer sentir incomoda a la chica...
En si no platicaron de mucho… si acaso de los exámenes, de las tareas, de lo mal que estaba el clima últimamente (imagínense como ha de haber estado la cita, si hasta del clima hablaron ¡Cielos!)
Severus no le importaba en lo mas mínimo de lo que hablaban, solo estaba atento a ver a Lily… sus cabellos… sus hoyuelos que se le hacían cuando reía… sus bellos ojos verde almendrado que lo envolvían en una burbuja en la que nada ni nadie podía romper con esa felicidad…
¡Booom! Severus Snape se encontraba en el suelo con un golpe en la cabeza del lado izquierdo. Se había quedado dormido y gracias a su mal equilibrio al dormirse sentado, se cayo y se despertó.
El sol se había ido. Las estrellas se podían ver en el firmamento. La luz del castillo le indico que era mejor regresar a menos de que quisiera un castigo.
Todo había sido un sueño. Un sueño bastante real.
Un sueño que pronto tendría su continuación. Había quedado de verse con la pelirroja el domingo por la tarde.
*"Infierno en la tierra" del libro "Noches de baile en el infierno" escrito por Stephanie Meyer y demás escritoras (¡muy bueno, por cierto!) J