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Historia 30385 — capítulo 32

-¿estás lista?- pregunto el chico

-ya te dije que si… anda, deja ir la snitch

Obviamente, creo que es innecesario decir de quien se trata, ¿no?

-¿segura que ya sabes a lo que te enfrentas?- pregunto James desde el suelo, viendo como su amiga volaba montada en la escoba, con más seguridad de la que anteriormente la había visto

-que si… - dijo algo desesperada Emily- confía en mi, ¿quieres?

James no muy convencido, saco de su capa, una pequeñita pelota dorada. En cuanto abrió la mano, la snitch lucio sus hermosas alas doradas para emprender vuelo ante el cielo despejado que estaba encima del estadio de quidditch del colegio.

-si tanta suerte crees tener…- dijo para si James- ahí tienes tu bendita snitch

La pelotita alada rápidamente desapareció en el cielo, dejando a su paso, una búsqueda demasiado difícil para quien no estuviera acostumbrado a hacerla, como Emily Breslin.

-¿segura que podrás encontrarla?- pregunto James al mismo tiempo que se agachaba al suelo para recoger unos papeles que salieron de la mochila de Emily por una ráfaga de viento que lo había tambaleado- no es que no confié en ti, Emily… pero es que solo trajimos una escoba… no quiero ir corriendo por otra

-aquí esta- dijo Emily un segundo después

-¿Qué cosa?- pregunto extrañado James volviéndose a parar con los papeles en mano

-la snitch- Emily con una sonrisa nada disimulada en la cara, le mostraba con la mano izquierda como la pequeña snitch dorada que hace a penas un minuto había dejado escapar

-¿Cómo pudiste?- pregunto asombrado James, dejando caer los papeles- ¿Cuánto te tardaste…? ¿Dos, tres…?

-de echo me tarde un minuto y diez segundos- dijo la chica viendo su reloj de pulsera- ¿no es asombroso?

-¿Cómo lo hiciste?

-pues ya ves… cuando se quieren las cosas, se pueden hacerlas

-aja- dijo no muy convencido, viendo detenidamente a su amiga- para mi que ya traías una snitch bajo la manga

-si claro, ¿de donde voy a sacar una snitch?- pregunto divertida Emily

-no lo sé… pero veamos, si puedes traerla otra vez tan rápido- dio James tomando la snitch con brusquedad- cierra los ojos

-¿Qué?

-que cierres los ojos… así no podrás hacer faltas y no podrás ver a donde va

-si tu quieres- Emily cerro resignada los ojos

James, algo ofendido por la rapidez de su amiga para encontrar la pelotita, la lanzo con fuerza al cielo, y en cuanto ésta, sintió el aire a través de ella, abrió las alas para emprender nuevamente el vuelo y desaparecer entre las gradas.

-listo, búscala- dijo con una sonrisa amarga James

-de acuerdo…

Emily no tardo un minuto con diez segundos, sino que tardo medio segundo para encontrar la snitch que se encontraba entre los aros de una portería.

-¿Cómo…? ¿Qué demonios…?- pregunto enojado James viendo bajar a su amiga de la escoba con la pelotita en mano

-digamos que tengo suerte

-si claro- dijo irónico James- ahora me vas a decir que solo fue suerte de novato, ¿no?

-tal vez- dijo Emily dándole la snitch- yo digo que he mejorado demasiado, ¿no crees?

-has estado practicando- mas que pregunta fue una afirmación

-no he tenido tiempo, y en tu casa menos

-¿entonces como me explicas tu repentino crecimiento en quidditch? Porque si no mal recuerdo, hasta tú le tenias miedo a volar, y de repente llegas, volando demasiado bien

-el miedo se me quito hace mucho… y lo de volar demasiado bien… pues es suerte

-¿suerte?

-si… suerte- Emily saco de su capa una botellita con tapón de corcho, en la que guardaba en su interior un liquido dorado y reluciente

-¿Qué es eso?

-ya te dije, suerte

-¿suerte…?- James veía atento el liquido, en algún lado lo había visto antes- suerte… suerte… ¡Suerte!- lo vio en la clase de Slughorn- ¡Felix felicis!

-exacto- dijo contenta la chica

-¿de donde la sacaste?

-tu madre me pidió ayuda para limpiar su armario- explico Emily- en una de esas, encontré un botiquín lleno de pociones, y me encontré con la suerte liquida

-¿tomaste la poción ahora?

-si, tenia que probar si funcionaba… y me doy cuenta que si

-¿no sabes que eso es ilegal?

-pero…

-si te descubren que bebiste Felix, son capaces de además de suspender el partido, suspenderte del quidditch, y suspenderte del colegio

-no creo que sea para tanto

-¿a no? Si descubren que bebes esa poción, pensaran que toda la vida he bebido eso, y al hacer eso, creerán que todos mis logros de quidditch, de las excelentes notas que he tenido y de mi increíble talento son el resultado de un tonto liquido dorado

-bueno… viéndolo de ese modo, si esta mal que me descubran

-¿verdad que si? ¡Ay, Emily!

-¿Qué?

-con razón se me hacia extraño que pudieras encontrar la snitch tan rápido- dijo James calmándose- creo que será mejor que dejes de tomar esa cosa

-¿Por qué? ¡Me ayuda mucho!

-¿quieres que te recuerde los "porque" no debes de tomarla?

-solo la uso para darme un poquito de suerte… además, todo el trabajo lo hace tu cuerpo, y no la poción

-¿Cómo?

-si… tu cuerpo ya esta acostumbrado a volar, así que lo único que hago al beber la poción, es recordarle como hacer esas fantásticas hazañas en el aire

-pero…

-confía en mi- repitió Emily- tendré cuidado para que nadie me vea tomándola

-¿estas completamente segura de que solo es para darte una ayudadita?- pregunto temeroso James

-claro, tu cuerpo es listo, y él hace todo el trabajo, y claro, con una "ayudadita de la poción"

-de acuerdo… ¡Pero ahí de ti, si me ven tomando eso!

-pierde cuidado- dijo calmada Emily- nadie me vera

-¡Y mucho menos los merodeadores, porque ellos no dejan de picar, hasta que sepan la verdad!

-ya deja de ser tan paranoico, ¿quieres?- dijo Emily molesta- tendré cuidado, no soy tan despistada, como todos creen

-no quise decir eso- dijo apenado el chico- pero es que…

-te preocupas por tu imagen, lo sé, pero ya te dije que tendré cuidado, nadie me vera tomar la cucharadita de Felix Felicis antes del partido

-mas te vale… bueno, al ver que tu desempeño es muy bueno, creo que es mejor preocuparnos en otra cosa- dijo James mientras caminaba fuera del estadio- deja la escoba, no la utilizaremos

Emily dejo en el suelo la escoba y se dispuso a seguir a su amigo. Se había salvado por un pelito, pensó por un momento, que al tener ese afán de James a decir siempre la verdad, y que las mentiras eran odiosas, no aceptaría su propuesta de la poción. No lo hizo al principio, pero al final, esa vena que todo chico amante al quidditch tiene, lo convenció a aceptar el trato.

-¿A dónde vamos?- pregunto Emily viendo que James se dirigía a otro camino que no era el de regreso al castillo- el castillo queda para allá

-lo sé, pero no vamos al castillo

-¿entonces a donde vamos?

-al bosque

-¿al bosque? ¿Para que vamos para allá?

-necesitamos a alguien de ahí

-¿para que?

-¿me puedes decir que fecha es hoy? Claro, en el calendario lunar

-ah pues el sábado que viene es luna creciente, ¿y eso que?- pregunto Emily. Por sugerencia (aunque fue mas una amenaza mas que nada), de James, se tuvo que aprender el calendario lunar de los siguientes seis meses.

-¡Auuuu!

-¿au…? ¡Oh! ¡Remus!- exclamo Emily al entender la suma de "aullido + luna = Remus en problemas"

-exacto- dijo James- en vacaciones estuve diseñando un plan para la siguiente transformación de Lunático… y creo que funcionara, pero para eso necesitamos ir al bosque

-bueno… vamos

Los chicos caminaron por el sendero que los guiaba al bosque, mientras llegaban empezó la platica de lo sucedido el día anterior, el primer día de clases.

-¿y como te fue después del acercamiento del tercer tipo con Sirius?- pregunto James viendo el suelo para no incomodar a Emily

-eh… bien, en lo que cabe

-fui yo o me dio la impresión que estuviste a punto de besarlo, ¿eh?

-¡estas loco! ¡Yo no haria eso!

-¿Por qué no?

-eso seria la setencia para que te mataran

-aja

-ademas, si lo hubiera echo, tu fama de Don Juan de Hogwarts se iria al caño

-¿tu crees?

-claro que si

-yo creo que no

-¿Por qué dices eso?

-¿acaso no viste a las chicas en ele salon cuando Sirius te tomo de la barbilla? ¡Amaban esa fantasia!

-¿Cuál fantasia?

-¡el amor prohibido entre hermanos! ¡Incesto!

-pero que no el incesto…

-si, se usa para los que se meten con un familiar, pero seria lo mismo… a Sirius y a mi, nos ven como hermanos…

-que loco

-si… ¡Le hubieras dado el beso!

-¡callate!

-¿Qué? ¿A poco no te morias por un beso suyo? Ademas, no besa tan mal, ¿eh?

-¿y tú como sabes eso?

-digamos que nunca (repito nunca), combines cigarro, whisky de fuego, un juego llamado "hasta el fondo" y tus amigos que mas bien parecen ser tus alcahuetas… y menos si no has comido nada

-¿insinuas que…?

-¿Qué? ¿Qué bese a Srius? Eh… si- dijo James muy quitado de la pena

-¡Ah!- dijo pasmada Emily- pero… como…

-¿quieres saberlo? ¿estas dispuesta a oir todos los detalles sucios de la vida sexual que Sirius tiene conmigo?- pregunto Cornamenta, evitanado mirar a la chica, para no soltarse a reir

-¡James!- dijo asqueada- ¡Claro que no quiero saber eso! Aunque…

-¿Qué?

-¿eres gay?

-¡Por supuesto que no!

-pero tu dijiste que…

-Srius y yo no hemos hecho nada… salvo el beso que nos dimos (aclaro, que fue de "piquito"), pero eso fue producto del alcohol… estabamos muy atarugados por el alcohol, el humo del cigarro, el festejo de Peter… jeje ahora recuerdo… estabamos celebrando el cumpleaños de Meter; él y Remus estaban cantando, mientras Sirius y yo bailabamos… ya no teniamos equilibrio, asi que fue asi como su boca termino encima de la mia

-¿seguro que no fue un beso apasionado?

-ya te dije que no, mi lengua jamas ha tocado la de Canuto- y al ver que su amiga lo veia esceptica, agrego- ¡Juro solemnemente que Sirius no ha sido mio en palabra, obra o pensamiento! (N/A: por un segundo pense en la Biblia)

-de acuerdo… y volviendo al tema del bosque ¿A dónde vamos?

-aquí- dijo señalando un rio que se desprendía del lago a unos metros de donde estaban, ya habian entrado mucho al bosque, tanto que casi no veian la luz del sol a traves de las copas frondosas de los arboles

-¿para que necesitamos un rio, James? ¿James? ¿James? ¿Qué haces…?- pregunto Emily volviendose para ver como el chico se desvestia, ya se habia quitado la capa, la falda y estaba desabrochandose la blusa- ¿Qué haces?

-me desvisto… a menos que quieras que tu ropa se rompa al transformarme

-¿te piensas transformar?

-si… asi no creo poder atraer a… bueno, mejor ayudame con este maldito torturador- dijo James mientras sus brazos trataban de desabrochar el sostén- ¡No puedo!

-listo- dijo Emily tras desabrocharselo

-gracias… no sabes lo torturador que puede resultar esta maldita prenda del demonio

-esa maldita prenda del demonio, se llama sostén, so bobo

-como sea…

-¿Qué tramas?

-tu solo espera… cuando yo te diga, lo petrificas

-¿petrificar? ¿a quien?- pregunto Emily recogiendo la ropa que James dejaba botada por el suelo- ¿James? James te estoy… ¡Ah, genial!- dijo al ver que su amigo, ahora era una hermosa cierva -¿Qué voy a petrificar?

La cierva solo la veia con esos ojos cafes que le recordaban que en el fondo, estaba un ser humano.

-¿Qué hacemos mientras esperamos a "eso"?

James se dirigio al rio, y empezo a beber agua. Emily, viendolo con desason y pensando "¡Me trajo al bosque solo para verlo beber agua!", se sento en una roca que estaba junto al rio.

Diez minutos… quince minutos… media hora… una hora…

-James- dijo aburrida la chica- ¿no es hora de irnos ya?

De pronto, de entre los arboles, aparecio una manada de ciervos que venian a beber al rio. Habia de todos los tamaños. Al frente se encontraban los machos, luciendo sus increíbles, grandes y dominantes cornamentas, en medio se encontraban las hembras que a su vez cuidaban a las crias, que se encontraban al final.

James, camino lentamente hacia la manada. Primero se dejo oler por el macho alfa de la manada. Una vez que dio su permiso para acercarse, James se dirigio a los demas machos, como si buscara a su pareja ideal. Emily vio como James se detenia frente a uno que sin duda era aun joven, ya que la cornamente era aun chica y en sus ojos se veia la poca experiencia que solo los jóvenes tenemos.

Con un ademan con la cabeza, James le indico algo a Emily. Al principio no le entendia. Pero al recordar lo que le habia dicho, levanto su varita, y exclamo: ¡Petrificus Totalus!

El pobre ciervo se puso rigido, y cayo directamenmte al suelo. La demas manada corrio estrepitosamente ante el ataque de Emily y desaparecio de los limites de su vista antes de que se pudiera dar cuenta.

-¿y ahora?- pregunto Emily una vez que la manada se habia ido, dejandola algo nerviosa- ¿James?

James ya se habia transformado en humano. Se habia puesto unicamente la capa sobre el cuerpo desnudo de Emily.

-¿James…?

-él sera parte de mi plan

-¿Cuál plan?

-en vacaciones me di cuenta de que… bueno…

-James… ¿Qué tramas?

-tú nunca has estado enfrente a un hombre lobo- dijo James sentandose en la misma piedra en donde estaba hace un momento Emily- un "niño lobo", es tranquilo… no daña por dañar, sino que lo hace por la inexperiencia que tiene… un "hombre lobo", te daña, pero no lo hace jugando, sino que ya sabe a lo que va, ya que esta conciente de lo que puede o no hacerte… pero un "adolescente lobo", es peor… de por si un adolescente es bastante intranquilo, inexperto, temperamental… imaginate si tiene la condicion lobuna

-Remus…

-Remus tiene ataques de furia, en los que no sale muy bien que digamos… una vez estuve a punto de perder un ojo

-…

-no dejare que estes en presencia de Remus… es demasiado peligroso

-¿en su presencia?

-si… me di cuenta, de que mi cuerpo sigue acostumbrado a transformarte, eso significa que… yo puedo transformarte en ciervo

-¿en serio?

-si, pero como ya dije, no lo hare, es peligroso

-pero…

-ademas, yo no puedo ir otra vez con ellos… podrian sospechar, ademas de que no duro demasiado tiempo transformado

-¿Cómo?

-tu cuerpo no esta acostumbrado a la transformación- dijo James- asi que es doloroso hacerlo… y no aguanto tanto tiempo como ciervo, digo, como cierva

-¿Cómo que doloroso?

-si, mira- James le mostro que sus brazos estaban rojos al igual que sus piernas- tu cuerpo no es el de un animago como yo

-¿entonces? ¿Qué propones?

-a él- señalando al ciervo tendido en el suelo

-¿eh?

-a la cuenta de tres- dijo James parandose y apuntando al ciervo con su varita- diras en contrahechizo, y yo dire… bueno lo que tenga que decir

-pero James…

-confia en mi, ¿quieres?

-de acuerdo…

-una… dos… ¡tres!

Emily dijo el contrahechizo, pero su voz quedo silenciada ante la exclamación de James:

-¡Imperius!

-¿Qué…?- Emily no podia creerlo- James… jeje, creo que no escuche bien…

-yo creo que si- dijo el chico con una sonrisa triste

-¿escuche…?

-¿Imperius? Si, dije una maldición imperdonable

-pero… ¡James!- dijo escandalizada la chica- ¿Cómo pudiste?

-es la unica forma que se me ocurre para solucionar el problema…

-pero… es ilegal hacerle una maldición…

-¿Igual de ilegal que tu Felix Felicis?

-¡No es lo mismo!- regaño la chica- lo mio lo solucionan con una expulsión del equipo… o a lo mucho de la escuela… pero esto…

-es un animal, Emily- dijo James- a lo mucho me dan unas semanas en Azkaban y ya

-¿y se te hace poco eso?

-no, pero al menos sè que Remus estará bien, y que tu no correras peligro alguno

-pero… esto es muy arriesgado

-por mis amigos estoy dispuesto a todo… a maldecir, a morir… o en su defecto a matar- dijo seriamente James- no te espantes, pero es la verdad

-no me espanto… solo que me asombro

-¿de que?

-de lo mucho que quieres a tus amigos, los amas tanto que no te importa lo que te pase a ti- dijo Emily sentándose en el suelo, recargándose en las piernas de James- te admiro por eso, James

-callate, me haras sonrojar

-pero… todavía no me dices lo que tienes planeado

-es cierto- James vio al ciervo tirado en el suelo, y dijo: levantante y toma agua

El ciervo, se levanto y tomo agua del rio, tal y como James le había ordenado

-ironicamente, odio las artes oscuras, y mirame, soy bueno en ellas

-¿Por qué este ciervo?

-porque es el mas parecido a mi… antes de noviembre (mes en el que cambiaron de cuerpo), los chicos y yo, encontramos esta manada… Sirius decía que èste era mi gemelo perdido… y mira que lo es, es idéntico a mi… lo utilizaremos

-¿Cómo?

-este es mi plan…

^^^^^^^^^^^^

-¿a quien esperamos?- pregunto Scarlett, quien estaba sentada en una silla en el salón de música

-al chico que me ayudara con la canción- dijo James, sentado frente al piano tocando el "do, re, mi, fa, sol, la, si" con el dedo- no te impacientes

-pero… explícamelo nuevamente, Emily- dijo la chica- ¿Por qué tienes que cambiar de canción?

-ya te dije que la que iba a cantar es como para bailar… y yo no quiero bailar, y mucho menos eso… infartaría a McGonagall, además, creo que es mejor una tranquilita… ¿no crees?

-si tu lo dices…

-perdon por llegar tarde- dijo un chico, desde la puerta- pero es que no encontraba mi capa… ah

-hola Remus- dijo Scarlett sorprendida

-h-hola… eh… ¿me disculpan un segundo?- y se marcho

-¡Ah, no!- James se levanto y corrió detrás de su amigo- ¡Petrificus Totalus!

Scarlett que estaba sentada dentro de la sala, solo escucho como un cuerpo azotaba en el piso. El cuerpo de Remus.

-lo siento, Remus… pero no me dejas alternativa- decía James entrando a la sala, con varita en mano, y con amigo petrificado volando a un lado

-¿Qué hiciste?- pregunto nerviosa Scarlett

-veras… tengo dos problemas, uno mi canción, y dos, ustedes

-pero…

-pero nada, quiero que hablen ustedes dos- dicho esto, James despetrifico a Remus, que lo veía con odio- y no me importa que me veas con esos malditos ojos color miel, conmigo no se juega

Remus se sorprendió ante la dureza de la chica. Scarlett solo pensaba que su amiga esta un poquito safada de la cabeza y que no había solución para ella.

-¿Qué quieres que hagamos?- pregunto de pronto Remus

-quiero que hablen… por favor- dijo James suplicando- pero para eso…- salio corriendo de la sala, cerrando tras de si la puerta con un conjuro-… necesitan privacidad, asi que los dejo solos

-¡Abre la puerta, Emily!- dijo enojado Remus

-no

-¡Nena, ábrenos ya!- exclamo Scarlett que ya se había parado de su asiento y estaba recargando la oreja en la puerta- ¡Emily!

-¡no pienso abrir la puerta!

-pero…

-no, la abrirá solo si pasa una de dos: o escucho gemidos de ustedes, lo cual seria la mejor manera de reconciliación de ambos (aunque me quede traumada de por vida), o se gritan, que seria una manera de saber que al menos ya se hablan (aunque seria muy incivilizado por parte suya), asi que decidan

Remus y Scarlett se vieron, y se dieron cuenta que Emily no jugaban. Tenían que hablar.

-Scarlett… yo…

-Remus, perdón

-pero yo debería de ser el que te pida perdón, no tù a mi…

-sabemos que todo empezó por mi culpa, asi que perdón

-pero…

-lo siento, no pensé que nuestra amistad fuera a parar a algo mas, sabes que yo te quiero como a un amigo, y que… bueno… yo…

-¿eres feliz?- pregunto de pronto Remus

-¿perdona?

-¿eres feliz?

-pues… tengo a mi familia conmigo, tengo a mis dos grandes amigas que me apoyo (aunque una de ellas esta mas loca que una cabra), tengo mas no excelentes, pero buenas notas… y pues….

-anda, dilo

-soy feliz con mi novio, asi que si, soy feliz

-con eso soy feliz yo

-Remus…

-¿amigos?- pregunto Remus con una sonrisa y tendiéndole la mano

-amigos- reafirmo la chica, estrechándole la mano

-¡Emily!- exclamo Remus

-¿Qué?- pregunto desde afuera James

-ya nos reconciliamos

-no es cierto…

-claro que si… mira, quedamos como los buenos amigos que somos

-no les creo nada

-¿a no?

-no…

James, desde afuera, escucho como armoniosamente, un piano y un violin interpretaban una melodía alegre y divertida. Con eso, le dio a entender que Remus y Scarlett, se habían reconciliado.