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Historia 30385 — capítulo 46
NA: les dejo uno de mis orgullos, pues aunque no se me ocurría gran cosa al principio, al final de cuentas, salieron de mis manos y de mi cabecita loca, mas de quince hojas de Word! Así que disfruten y comenten! XD
-¿todavía sigues con eso?- pregunto molesta Lily, mientras buscaba entre los grandes y algo empolvados estantes de la biblioteca, un libro de Transformaciones, para la tarea impuesta por McGonagall, que mas que tarea, parecía tesis.
-¡es que es la verdad!- reclamo Severus, que iba siguiendo a la chica- ¿Por qué no ves lo mas obvio del mundo?
-¡porque es imposible!- reclamo cansada- ¿crees que Dumbledore dejaría que…?
-¿…que un chico lobo, ande, duerma y estudie en este colegio? ¡Si, si lo creo!
-¡Por todos los cielos, Sev! ¡Eso seria irresponsable y poco seguro!
-aun así… ¡Ay, Lil! ¡Conoces a Dumbledore! ¡Él confía ciegamente en la gente! ¡Capaz y el tonto ése le aseguro que no seria peligroso para los demás alumnos, le prometió que seria tan inocente como un corderito, en lugar del lobo que es, y así fue como lo convenció! ¡Dumbledore es muy tierno con la gente que no se le tiene que quitar el ojo de encima!
-bueno- dijo la chica, volteándose para verlo a los ojos y dejar a sus espaldas los libros mágicos- supongamos que lo que tú dices…
-si lo es
-¡no me interrumpas!
-lo siento
-bueno, te iba diciendo, supongamos que lo que tú dices es real… me puedes decir, ¿Dónde lo esconden cuando hay luna llena?
-¡En la Casa de los Gritos!
-¿ahí?
-si… un día, por poco descubro sus secreto, ¡Si no hubiera sido por el tonto de Potter!
-¿y ahora él que tiene que ver aquí?- pregunto la pelirroja, poniendo los ojos en blanco
-¡Fue el día en que supuestamente me salvo!
-oh… ¿arriesgaste tu vida solo para descubrir solo una suposición tuya? ¡Estas loco, Severus!
-¡Tenia que saber que tramaban!
-¿Qué no puedes vivir sin molestarlos, Sev?- pregunto cansada y siguiendo su caminata, ya con el libro de Transformaciones debajo del brazo
-¡ellos fueron lo que empezaron! ¿Qué no recuerdas el primer día? ¿No recuerdas al tonto de Potter y al engreído Black? ¡Nos empezaron a molestar cuando ni siquiera los conocíamos! ¡Ni siquiera poníamos un pie en el colegio, cuando ese par nos estaban haciendo la vida difícil!
-si los recuerdo…- dijo, mientras se sentaba en la mesa y abría el libro- te diría que esos comportamientos son típicos de niños de once años… pero…
-¿pero que?
-pero lamentablemente, siguen los comportamientos aun cuando ya tienen 17 años- y miraba al horizonte, dando la señal de que estaba recordando algo- aunque…
-¿Aunque que?- pregunto el chico, viendo como las pupilas de la chica, se dilataban
-nada… solo recordaba cosas- y le sonrió para evitar mas cuestionamientos
-¿me crees o no?- pregunto Severus, regresando de nueva cuenta al tema del principio
-¿no te quedaras en paz hasta que lo descubras, cierto?
-no
-mira, es loco lo que me dices acerca de ellos…-dijo dejando a un lado el libro- y bueno, es cierto que Remus siempre a finales o a principios de mes se tiene que internar en la enfermería por lo mal que esta… y que esas hospitalizaciones siempre coinciden en las lunas llenas… y también es cierto que sus amigos, siempre, después de las lunas llenas tengan rasguños, cicatrices o moretones en los brazos, pero… ¡son hombres! ¡Los hombres se pelean! ¿No es así?
-¿cada mes, después de la luna llena?
-¡Severus!
-¿Qué? ¡Si tan solo unieras los hilos, Lil!
-ya los uní, pero… me niego a creerlo
-¿Por qué?
-bueno… Remus es mi amigo, y creo que tenemos la suficiente confianza como para que me dijera que es un hombre lobo ¿no crees?, y lo de sus amigos… ¡serian unos idiotas al acompañarlo en las lunas llenas! ¡Un hombre lobo puede lastimar a cualquier persona, aun cuando sea su mejor amigo! ¡Los puede matar!
-pero aun así, ellos van…
-¿y me puedes decir como le hacen para salir vivos y con solos unas cuantas cicatrices?
-¡esa es una excelente pregunta!- exclamo fuertemente Severus, haciendo que varios alumnos que estaban con la tarea, lo callaran molestos
-¡silencio!- exclamo la propia Lily, y tras verlo a los ojos por al menos unos quince segundos, agrego con voz baja y seria- Sev… esta bien; te creeré lo de Remus, pero lo de que sus amigos lo acompañan, no
-¿Por qué no?
-¡porque es imposible! ¡Cuando tengas la razón del porque ellos van y siguen enteros y no en cachitos por las mordidas de un hombre lobo, me avisas y veremos si te creo!
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-piensas ir, ¿no?- pregunto James una vez que el profesor de Encantamientos los dejaba de ver, para seguir viendo las practicas de los demás alumnos
-¿tengo remedio?- pregunto Emily, quien era la pareja de James, para la practica del encantamiento del día de hoy- ¿pero como…?
-¡Recuerda el plan!- aseguro James impaciente- ¡todo va a salir bien!
-¿y si no? ¿Y nos cachan?
-¿Quién podría cacharnos?
-¡no lo sé! ¡Algún alumno, algún profesor! ¡Incluso tus amigos!
-ningún alumno esta fuera a tan tarde- dijo James, que trataba de conjurar el encantamiento al mismo tiempo que platicaba- los profesores… ¡esos ni enterados! Y mis amigos…- y dio un pequeño vistazo a donde estaban peleándose Remus y Sirius por lo mal que había echo el encantamiento Canuto, ya que las consecuencias las había pagado Remus (de un cabello color miel, paso a ser un cabello tan hermoso, brillante y sedoso como una veela)
-tus amigos son algo difíciles de engañar, James
-lo sé
-¿tan seguro estas de que no nos van a cachar? ¿Ni siquiera ellos?
-¡si no estuviera tan seguro de mi mismo, ni siquiera me llamaría James Potter!- dijo el mismo Cornamenta, e hizo que la cabellera (su cabellera original) del sexy James Potter fuera del largo de una mesa del gran comedor.
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Al día siguiente, un jueves por la mañana
-¡hoy es el día!- exclamo Severus al oído de la pelirroja
-¿el día de que?- pregunto ella, que estaba tomando su jugo de calabaza
-¡El día!
-¿Qué tramas?- y volvió a tomar mas jugo
-¡Hoy sabremos como es que sobreviven a Lupin!
-¿Qué?- y escupió parte del sorbo del jugo- ¿Qué tratas de decirme?
-¡hoy es luna llena!
-¿no pensaras en ir…?
-¡Claro! Y tú vendrás conmigo
-¿yo porque?
-¡para que te convenzas de una buena vez que lo que digo es real!
-pero…
-¡tan solo míralo!
En esos momentos, por la puerta del comedor, iba entrando (con ayuda de Sirius y de Emily) un Remus sumamente pálido y débil.
-¿así o mas obvio?- le pregunto Severus, que ya se había sentado a lado de la pelirroja- ¡La luna lo debilita!
-mmm- Lily sabía que tenía la razón su amigo, pero ya no se le ocurrían mas ideas para convencer a Severus de que dejara su plan por la paz- Severus…
-¿eh?
-yo no quiero ir
-¿Por qué no?
-¡Porque eso no nos corresponde! ¡Si Remus es lo que dices que es, bien por él!
-¿de que hablas?
-hablo de que, nosotros no somos quienes para ir e investigar algo que solo nos traerá problemas, si somos descubiertos… ¡Y mas a ti!
-¿Por qué a mi?
-¡Porque seguramente Black y Potter te matarían tras haberlos espiado!
-¡¿crees que me importa ese par de idiotas?!
-¡pues deberían de importarte! ¡Ellos no dejaran por nada del mundo que tú salgas de la Casa de los Gritos con semejante información! ¡Capaz y te matan antes de llegar a poner un pie dentro del colegio!
-no te preocupes, Lily- dijo Severus, que sabia a donde quería llegar su amiga- me se cuidar, así que no se les hará fácil eso de matarme
-pero… ¡Pero si el que te mata no es ni Black ni Potter! ¡Que tal si se mata el hombre lobo! ¡Yo no quiero pensar en eso!- e hizo un puchero de niña chiquita que enterneció a Severus
-mira… estaré bien, no te preocupes por mi- dijo él, sonriéndole para que se calmara
-pero…
-pero nada, Lily. Estaré bien, te lo prometo- y se levanto para irse a su mesa
-¡Severus!- exclamo Lily, después de pasar una mirada al semblante de Remus y comprender que su curiosidad era más grande que su sentido de protección- ¡Yo voy contigo!
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El mismo jueves, en el anochecer, en la casa de Gryffindor:
Lily camino rápidamente hacia el hueco del retrato, tenia que pasar inadvertida ante los ojos de los curiosos, para que nadie sospechara de la perfecta prefecta Lily Evans.
-Detenten ahí, Lilian Elizabeth Evans- Scarlett, que estaba sentada en un sillón, con un libro en las manos, y a pesar de estar leyendo con atención, había visto pasar a su amiga, con lavista periférica que solo las mujeres tienen- ¿A dónde vas?
-eh…- la chica se había detenido de sopetón (después de haber echo una cara de ¡Rayos!), y en esos momentos se daba la media vuelta lentamente- eh…
-¿una cita, tal vez?
-pues… supongamos….
-¿con quien?
-eh…
-¿James?
-¡no!
-oh- dijo desilusionada Scarlett, mientras bajaba el libro y veía a la chica a la cara- ¿entonces quien?
-Severus
-¡yiuck!- exclamo la chica- ¿Cómo puedes salir con esa cosa?
-¡no le digas cosa a Severus!- reclamo la pelirroja- ¡además no es una cita, es solo...!
-mira Lily, una cita es una cita, aquí y en China
-pero…
-mejor ya vete, sino se te hará tarde, y mira que no quiero ver a Severus gritándote por el hueco del retrato para que salieras como en quinto año… ¡Fue todo un espectáculo!
-de acuerdo… nos vemos…
-espera- y la volvió a mirar a la cara- ¿sabes donde esta Emily?
-¿no esta?
-no… ni ella ni Jam… ¡oh!- y se callo para no seguir metiendo la pata
-¿ni ella ni quien?
-nadie
-Scarlett...
-¿Qué?
-¡Dime!
-nadie, ya te dije… mejor ya vete, a tu no-cita con Severus
La pelirroja, pensando que era más importante lo que tenía con Severus que lo que no tenía con James, mejor salió rápido de la sala común. A las afueras, ya la estaba esperando Severus.
-pensé que no vendrías- dijo Severus
-yo también, pero mejor ya vámonos, antes de que me arrepienta y te deje solo en esta tontería
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En el bosque:
-¿me puedes decir como es que no tienes algún remordimiento al hacer eso?- pregunto algo asqueada Emily, viendo como el pobre ciervo obedecía ciegamente a las indicaciones que le decía James
-porque sé que el fondo es mejor hacer esto que dejar a un amigo en su soledad animal
-pero aun así…
-mira, mejor repíteme lo que tienes que hacer, para ver si de verdad estas metida o no en esto
-aunque no lo creas, si me interesa Remus, ¡mas de lo que tú crees!
-demuéstramelo
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-bien, señor Lupin, aquí es donde lo dejo- dijo la enfermera, una vez que habían inmovilizado al Sauce Boxeador
-muchas gracias, como siempre- dijo débilmente el chico- en serio… no tenia que molestarse en traerme hasta aquí. No soy tan importante como para hubiera venido a dejarme personalmente, ya sabe que me puedo cuidar solito de aquí a que llego a la Casa…
-¿Cómo que no me tenia que molestar, chico? Además, ¡Eres muy importante para Dumbledore! ¡Recuerda que él fue el que te convenció de venir a Hogwarts a pesar de esta maldita condición! Te quiere, así que no lo defraudes
-eso quisiera hacer… ¡Ahhh!- un intenso dolor en la parte baja de la espalda le indicaba que la luna llena estaba a unos momentos de iniciar su proceso de transformación
-mejor ya metete- dijo algo asustada la enfermera, al oír el grito de dolor de Remus- espero que pronto termine esto…
-igual yo
-te veo en la mañana
Y se fue.El chico se apresuro como pudo a entrar al hueco del árbol, en donde, sabia que al final del largo pasadizo, se encontrarían sus amigos, la manera mas fácil de defraudar a Dumbledore.
-¿ves?- pregunto desde lejos una voz de hombre, entre los arboles
-¿Qué cosa?- pregunto la inconfundible voz de Lily
-¡ya se metió!
-¿y eso que?- pregunto la chica, aunque era verdad que estaba sorprendida por el echo de que Remus pasara por dentro de los arboles mas peligrosos del mundo
-¡Eso lo dirige a la Casa de los Gritos!
-¿y como sabes eso?
-¡porque una vez fui a la casa, y descubrí el pasadizo!
-¿Qué? ¿Cuándo?
-hace poco… y sé, que termina aquí
-pero…
-¿quieres ir ya?
-¿Qué? ¿Por el pasadizo? ¡Ni soñando!
-¿Por qué no?
-¡Que tal que Remus ya se convirtió en hombre lobo y nos ataca!
-¡Lo aceptaste!- exclamo alegre el chico
-¿Qué cosa?- pregunto sin entender nada
-¡que Lupin es un hombre lobo!
-ah… bueno… yo… eh…
-déjalo así, Lily… mejor vámonos
-¿a donde?
-¡a la Casa de los Gritos!
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En la Casa de los Gritos:
-¿te pasa algo, James?- pregunto Sirius, que estaba contento de haber salido de la enfermería, antes de que la luna llena y la diversión se hubieran ido
-no, nada, Canuto- dijo Emily que pedía al cielo que todo saliera bien, y que ignoraba olímpicamente que Peter y Sirius estaban solo con los calzoncillos puestos. Ella por su cuenta, se había quedado con el pantalón puesto solamente.
-mmm- dijo Sirius nada seguro
-¡ahí viene!- exclamo Peter, que estaba en las escaleras
Vieron como del hueco del pasadizo, salió Remus mas muerto que vivo. Rápidamente se apresuraron a ayudarlo y a meterlo a una habitación que había sido ya marcada por la bestia en la que se convertía Remus, pues contenía varias mordeduras en las paredes, rasguños en los suelos de madera, las ventanas rotas y la puerta a medio caerse.
-¿Qué tal te sientes, amigo?- pregunto Sirius una vez que lo sentaron en una sillón viejo
-fatal… ¡ahhh!
-calma, amigo- dijo Peter, que le quitaba con cuidado la ropa- pronto terminara
-¡pues no veo el fin! ¡ahhhhh!- el dolor seguía aumentando, y no solamente en la parte baja de la espalda, sino ahora iba recorriendo toda la espalda, hasta llegar al cuello, dejando en su recorrido, dolor para que fuese mandado a las extremidades superiores e inferiores- ¡ya quiero que acabe!
-falta poco- apenas dijo Emily que estaba horrorizada por el dolor que sentía Remus, y que era notable en el cuerpo de James, ella casi sentía como la licantropía rasgaba sus entrañas para sacar el hombre lobo que duerme y que despierte cada luna llena
-¡ahhhhh!
Un grito desgarrador. Eso significaba que la transformación sucedía en esos momentos. La columna vertebral del chico se estiro y doblo hasta un punto donde no era normal;crecía y daba lugar a un ser de mas de dos metros de largo.Los brazos y las piernas, se alargaban con tanto dolor, que parecía que todos y cada uno de los músculos, gritaban de dolor junto con Remus. La cabeza y el rostro pasivo y sereno del chico, desapareció tras el hocico de grandes dientes puntiagudos y ojos aun color miel, del hombre lobo.
Ante los ojos aterrados de Emily, un hombre lobo había nacido. Remus, estaba en el suelo, jadeando después de la insufrible y agotadora transformación que lo perseguía desde niño.
-¿Remus?- se aventuro a preguntar Sirius- ¿estás bien?
El licántropo, alzo la cabeza, los miro con atención. Enseguida se fue levantando del suelo, sin quitarles la mirada de encima. Los tres chicos mantenían la respiración para asegurarse de que animo estaba el lobo.
Éste, una vez que se había parado en sus dos patas traseras, los olisqueo de lejos. Un gruñido los hizo saltar, algo le parecía desconocido.
-¿Qué le pasa?- pregunto susurrando Peter- esta bien que así no nos reconoce bien, pero no le somos desconocidos…
-no sé- dijo Sirius igual en voz baja, (para lo que servía, el hombre lobo si los podía escuchar)- debe ser nuestro aroma lo que lo pone así
Emily sabia que no era el aroma de ninguno de los tres, sino que, en el fondo, Remus sabia que uno de esos tres seres humanos que tenia enfrente, no conocía.
El licántropo gruño nuevamente, ahora enseñando los dientes, en forma de amenaza. Estaba intranquilo y se sentía amenazado.
-no viene de humor- dijo Sirius- de acuerdo, esta noche será larga
Acto seguido, se transformo en perro, ante la mirada atónita de Emily. Igual Peter se transformo. Ahora falta ella. Canuto lo miro, y con mirada le dijo un claro: "¿Qué esperas?"
Emily tomo su varita, haciendo tiempo nada más, y la apunto a su cabeza. El hombre lobo, al movimiento sutil que había echo Emily, se había inquietado bastante. Le gruño más fuerte, haciendo que la varita se le cayera al suelo por el susto.
Se empezó a agachar para recoger la varita, pero el licántropo, pensando que era un movimiento de ataque, se le aventó. El perro, tan ágil como ningún otro, se le cruzo en el momento exacto para que no mordiera a Emily. Lamentablemente, Sirius no contuvo el impacto de Remus, así que se fueron los dos en contra de Emily, quien termino siendo aventada hacia una pared, donde cayó estrepitosamente. Desde el suelo, vio como Sirius peleaba con Remus, que por todos los medios, quería atacar a Emily.
-Auuuu- se oyó desde el bosque que encerraba a la casa
El lobo se calmo un segundo, y puso atención al aullido.
-Auuuu- nuevamente provenía del bosque
Remus, al seguir sus instintos de licántropo, salió por la ventana (rompiéndola más de lo que ya estaba), hacia el bosque, en búsqueda del llamado de su igual.
El perro algo desconcertado por la salida del hombre lobo, se le quedo viendo a Emily, que seguía en el suelo, mas estupefacta que de costumbre.
-¿Qué espetas?- insinuó Emily, entendiendo lo que quería Sirius- ¡Ve por Remus, ahorita los alcanzo!
Sirius, haciéndole caso, salió corriendo, con Peter en el lomo. Emily evitaba por todos los medios, no llorar, aun cuando en el fondo, se moría del miedo, al haber visto su vida pasando enfrente de sus ojos, en forma de hombre lobo.
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En los alrededores de la Casa de los Gritos:
-¿seguro que es por aquí?- pregunto Lily, pues habían caminado varios minutos, sin rumbo definido
-eso creo…
-¿Cómo que eso creo?- pregunto enojada- ¡Estamos perdidos, Severus!
-claro que no
-¡entonces dime donde estamos!
-pues…- miraba los arboles grandes que cubrían con sus frondosas hojas el mas mínimo detalle del cielo, las estrellas, y obviamente la grande y luminosa luna llena
-no sabes donde estamos, ¿cierto?
-la verdad es que no
-¡Ay, Severus!
-¡lo siento!
-¿y ahora que hacemos?
-¿seguimos caminando?
-pues ya que…
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El hombre lobo seguía corriendo y poniendo en alto sus orejas, para seguir el rastro del otro hombre lobo que había en ese bosque.
-Auuuu- se volvió a escuchar, lejos de donde estaba
Remus cambio de dirección, ahora hacia el sur, de donde venían los aullidos, con Sirius y Peter siguiéndole los pasos. Emily por su cuenta, iba caminando hacia el sitio donde había quedado con James.
En pocos minutos, y tras varios kilómetros, el licántropo, visualizo en el fondo de un claro, un ciervo de tamaño considerable, color café, casi avellana, que lo miraba fijamente. El lobo se acerco brevemente, lo identificaba, pero no se le hacia conocido. Como lo hizo hace un momento, lo olisqueo, y al no haber reconocido nada, le gruño.
El perro y la rata habían llegado, y visualizaron al ciervo. El perro al identificar su aroma, supo que era James, y Peter, al ver que Sirius le daba su aprobación, dio por hecho que era el chico. El único que no se dejo convencer fue ellicántropo, pues a pesar de tener el mismo aroma que James, algo tenía que no conocía.
Le gruño nuevamente. El ciervo le mostro la cornamenta, en señal, también, de próximo ataque.
Y empezaron a atacarse. El licántropo para dañarlo y el ciervo para defenderse. Tenía prohibido lastimar de más al hombre lobo. Era tal la pelea, que el ciervo, al saberse acorralado sin poder atacar, salió corriendo por entre los arboles. El licántropo lo siguió, junto con el perro y la rata.
-¡Diablos!- exclamo James, que estaba trepado en el un árbol, y había visto todo- ¡ya se dio cuenta!
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-¿y que me cuentas?- pregunto de pronto Severus, tras un largo momento en silencio
-¿perdón?- pregunto Lily
-si, que me cuentas… si vamos a estar perdidos aquí hasta quien sabe que horas, al menos hay que hacer conversación, ¿no crees?
-¡Pero que cosas dices, Severus!
-¿Qué tiene de…?
Los dos, oyeron que detrás de ellos, algo venia corriendo a gran velocidad. No tuvierontiempo de voltear a ver lo que era, cuando un ciervo pasó casi volando a lado de Lily para irse corriendo hasta perderse en el bosque.
-¿Qué esta pasando?- pregunto Lily, tratándose de acomodar el cabello, que se le había revuelto por el aire que el ciervo le había aventado al pasar- ¿Qué paso…?
Se dieron la media vuelta y lo que vieron, los dejo helados.
Un hombre lobo de más de dos metros, estaba enfrente suyo, con el hocico abierto, mostrando los peligrosos dientes.
Severus ahogo un grito. Lily por su cuenta, lo dejo escapar: ¡Ahhh…!
-¿quieres callarte?- pregunto Severus, una vez que le había tapado la boca con la mano- ¿quieres que nos mate o que?
Los ojos de la pelirroja, estaban llenos de temor, no sabia que hacer.
El licántropo, se fue acercando a los chicos. Severus había pasado a Lily para atrás por si atacaba la bestia.Remus se fue acercando mucho mas a los humanos, los olisqueaba, y los miraba atentamente.
Como era de esperarse, no los reconoció y empezó a gruñir ferozmente (cosa que altero más los nervios de la chica)
El perro había llegado y visualizo a Lily y Severus. No tenía idea del porque estaban ahí, pero sabia que eso traería consecuencias malas. Quiso distraer a Remus con ladridos, pero éste lo ignoro.
Pronto, Remus se les aventó para atacarlos, pero de igual manera, Sirius se interpuso en el camino. Severus que tenía la varita en la mano, más el miedo le hizo olvidar cuanto hechizo y maldiciones se sabía, le grito a Lily: ¡Vámonos!
Los dos corrieron por donde se había ido el ciervo. El licántropo se quitaba de encima al perro para atacar a los humanos; Canuto no se lo permitía, y de vez en cuando lo mordía para que se enojara con él y dejara en paz a Lily y Severus.
El licántropo, por fin se quito de encima al perro arrojándolo a un árbol y dejándolo semiinconsciente. La rata, ni sus luces.
Se fue acercando más a los chicos, que seguían corriendo más. Al no haber luz, ni siquiera de las estrellas, Lily se cayó con una rama de algún árbol. Severus trato de levantarla, pero en ese momentos, una pata de licántropo lo arrojo lejos, estrellándolo contra un árbol, y dejándolo inconsciente por completo.
Lily sentada en el suelo, empezó a retroceder desesperadamente del hocico del hombre lobo.
-Remus… Remus…- decía con la voz entrecortada- ¡Soy yo! ¡Soy Lily… tu amiga!
Pero Remus no entendía y la seguía acorralando, hasta que ella llego a un árbol y no pudo más. Estaba atrapada y pronto seria comida de hombre lobo.
De pronto (NA: ¡como amo esta escena!), un hermoso ciervo con una grande cornamenta, embistió al hombre lobo, haciéndolo olvidar de su presa. Su pelea fue peor, ya que había mordidas, rasguños, jalones y demás por parte de los dos. Cada uno se protegía y atacaba a la vez.
Tras varios segundos, en los que Lily veía como el ciervo evitaba por sobre todas las cosas, que Remus se le acercara, el perro llego, haciendo un poco mas justa la pelea: ciervo y perro vs el hombre lobo.
Entre ambos, hicieron cambiar de idea a Remus (tras varias mordeduras por parte de Sirius y unos cuantos astillazos por parte del ciervo) de que Lily no era para comerse. Poco a poco, el hombre lobo se fue alejando de la chica, al ser dirigido por Sirius, como si en lugar de lobo, fuera una oveja a la que se le tiene que meter al corral.
Pero al ser un ente de humor cambiante, se dio la vuelta, para seguir con lo que tenía desde un principio: devorar a la chica. Ni tardo ni perezoso, el ciervo se interpuso entre Lily y Remus, recibiendo así, un golpe de su pata derecha en el cuello, lo que le saco el aire de golpe y lo tiro varios metros de donde estaban.
Lily otra vez quedo a la merced del hombre lobo. Empezaba a medio llorar por el terror…. El ciervo, aun cojeando protegió a capa y espada a la chica. Sirius volvió a ladrar e incitar a Remus que mejor era irse.
El licántropo, al ver que tenían razón (o quizás por aburrimiento), decidió mejor irse en búsqueda de algo mejor, dejando a una Lily que estaba punto de darle un ataque nervioso y a un ciervo tambaleante.
Sirius miro al ciervo, pero éste, con un movimiento de cabeza, le indico que estaría bien, y que mejor siguiera a Remus. Así lo hizo y salió corriendo tras el lobo (con Peter en las espaldas, que había salido después de ver que no había peligro alguno).
Lily que se hiperventilaba, miro como el ciervo caía en el suelo, cansado y por varios rasguños (como el del cuello), que lo habían debilitado.
Como por arte de magia, el ciervo, dejo de ser ciervo. Y dio paso a un ser humano.
A un hombre.
A James Potter.
-¿Qué…?- la chica se levanto con tropiezos, se acerco ycomprobó que no estaba loca; ¡El ciervo se había convertido en hombre! ¡En James Potter!
-¿James?- pregunto temerosa, con la voz entrecortada- ¿eres tu?
-hola, pelirroja- dijo el chico- ¿estas bien?
-¿Cómo es posible…?
-eso no importa- dijo cansado- lo importante, es que estas bien
-pero…
-¿estas bien, si o no?
-si…
-me alegro… al menos valió la pena
-James… no entiendo nada…
-¿nada?
-¡no! ¿Qué paso?
-pues… ya ves… tu amigo tenia razón
-pero…
-¿no te puedes quedar con la duda al menos ahorita?
-yo… bueno… ¿Por qué?
-¿Por qué que?
-¿Por qué me salvaste?- pregunto la chica, mientras se arrodillaba ante el chico para ver sus horribles rasguños
-¿no es obvio?
-¿eh?
-¡te elegí!
-¿me elegiste? ¿De que hablas?
-te elegí… te elegí…
Y cayó desmayado. La chica estaba mas asustada que sorprendida. Al ver que James aun respiraba y que su pulso era decente, dejo salir lo que desde hace rato tenia dentro: miedo.
Comenzó a llorar, haciendo salir de sus hermosos ojos bastantes lágrimas. Se fue acostando y acurrucándose en el pecho del chico, para sentir que estaba vivo, para sentir que alguien la cuidaba en esos, sus peores momentos de toda su vida, para sentir el latir del corazón de la persona que la había elegido…
-lo siento- dijo alguien detrás de la chica, conjurando un hechizo para que Lily cayera dormida al instante- lo siento…
Era James. Había llegado a la escena del ataque, y rápidamente saco sus conclusiones. Se acerco a Emily, y quitándole de encima a Lily, lo despertó por medio de la varita.
-Emily… Emily…. Emily...
-¿Qué paso…?- pregunto Emily, que se iba despertando, adolorida- ¿Qué paso…?
-al parecer, Remus quería atacar a Lily y la defendiste
-ah… cierto…- mientras se sentaba.
-¿Qué haces aquí? ¿Por qué te convertiste?
-porque necesitaban ayuda… ¡Remus estaba muy nervioso e inquieto!
-lo sé… vi como reacciono ante la presencia del ciervo… que por cierto no sirvió de nada…
-si, te dije que era mala idea
-¿pero? ¿Cómo te convertiste?
-digamos que investigue un poquito… además vi como Sirius y Peter lo hacían… además, tu cuerpo esta acostumbrado y es mas fácil, no como el mío
-ah…- James miro a la dormida Lily, que tenia los ojos hinchados por llorar. Después miro a Emily, que tenía peor cara que de las que él pudo haber tenido en sus tiempos de hombre. Y valorolo que había echo. Valoroque se hubiera arriesgado por la seguridad de la mujer que amaba. Valoroel gran esfuerzo que hizo Emily para seguir de pie, aun cuando esta muriéndose del terror por dentro. Valorola fuerza interna que solo las mujeres pueden tener, que sale al descubierto, cuando un ser querido se encuentra en peligro.
-vámonos… es mejor que despierte fuera del bosque- dijo James, haciendo levitar a la chica- ¿Cómo te sientes?
-mal…
-lamento que tengas que soportar esto
-tu tienes que soportar mis cólicos
-¡pero no se compara!- exclamo James
-aun así, no importa- dijo Emily, mientras se paraba con ayuda de James- ya vámonos…
Emily, miro de reojo, como en el rostro de James, la culpa lo invadía. Sabia que hizo algo que ninguna persona la hubiera hecho de a gratis, y con tanta facilidad.
Pero de todos modos, sabia que lo que James hacia desde quinto, para ayudar a Remus a que pasase una mejor vida al tener la condición de licantropía, era mas asombroso de lo que lo había echo ella, hace unos instantes. Valorola entrega que James que daba a sus amigos, valorocomo a pesar de todo, él se preocupaba por sus amigos y hacia todo para que ellos estuvieran bien, aun cuando él no lo estaba. Valorola entrega que los hombres dan, para la felicidad de sus amigos.
Poco a poco, fueron caminando para salir del bosque, cuando de pronto, oyeron un gemido de dolor, que salía de entre los arbustos.
-¿los arbustos gimen?- pregunto Emily
-solo si los arboles los complacen de verdad y llegan al orgas…- dijo James, sonriendo
-¡no seas tonto, James! ¡Lo digo en serio!
-¡pues claro que no!
-¿entonces de donde salió ese gemido?
-no sé…
James se acerco, y vio que entre las ramitas, las hojas y las piedras, estaba acostado Severus, con un golpe en la cabeza, y la muñeca derecha doblada de una forma anormal.
-es Severus…- dijo James- ¡espera! ¿Qué demonios hace Severus aquí?
-mejor pregúntate, que demonios hacía esta parejita aquí- dijo Emily, viendo como dormía flotando la pelirroja detrás suyo.