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Amor del Bueno¿Cómo nació entre Harry & Hermione? — capítulo 51
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I Miss You
Gimme a reason, Why I'm feeling so blueDame una razón de por qué me estoy sintiendo tan triste
Everytime I close my eyes, all I see is youCada vez que cierro los ojos, todo lo que veo eres tú
Gimme a reason, Why I can't feel my heartDame una razón de por qué no puedo sentir mi corazón
Everytime you leave my side, I just fall apartcada vez que te vas de mi lado, simplemente me vengo abajo
And when you're fast asleep, I wonder where you goY cuando caes dormida me pregunto a dónde van tus sueños
Can you tell me, I wanna knowMe puedes decir, quiero saber
A medida que avanzaba la madrugada, Harry daba vueltas en la cama pero por más no podía conciliar el sueño, apenas cerraba los ojos veía a Hermione…
No se podía explicar cómo es que ahora, ya fuera del colegio, la necesidad de sentirla a su lado se había intensificado hasta tal grado que en su ausencia era como si sus latidos se redujeran sólo para que su corazón continuase funcionando.
Suspiró abatido, y cerró los ojos con fuerza para obligarse a dormir, sin embargo nuevamente la imagen de Hermione apareció; era el recuerdo de la noche anterior… Cuando sus dedos se deslizaron por la suave piel de su hermoso rostro, memorizando cada detalle de sus bellas facciones mientras la observaba dormir tranquilamente sobre su pecho.
Because I miss youPorque te extraño…
And this is all I wanna sayy esto es todo lo que quiero decir
I guess I miss you, beautifulSupongo que te extraño, hermosa
These three words have said it ally estas tres palabras lo han dicho todo
You know I miss you
Sabes que te extraño…
I think about you when you're gonePienso en ti cuando te has ido
I guess I miss youSupongo que te extraño
Nothing's wrong
No pasa nada I don't need to carry onY no necesito continuar así...
Sonrió con esta imagen; y por poco conseguía quedarse dormido cuando un ronquido del pelirrojo echó por tierra su logro. No iba a continuar luchando, así que harto de vanos intentos tomó su capa de invisibilidad y bajó las gradas hacia la habitación de las chicas; necesitaba verla… Empujó la puerta tratando de hacer el menor ruido posible, todo estaba en penumbras y sólo los rayos de la luna se filtraban por el cristal de la ventana; las tres chicas dormían. No prestó atención en las otras dos pues localizó a su novia en la cama que ya sabía le correspondía; Hermione estaba cubierta con la sábana de pies a cabeza, algo que le extrañó bastante al chico de gafas. Lo que no advirtió antes de acomodarse a su lado fue cerciorarse de que en verdad era Hermione quien dormía en esa cama. Se quitó la capa de invisibilidad y…
-Hola hermosa, te extrañaba - susurró tiernamente, acariciando el brazo de su novia por encima de la sábana.
-Espérate, Ronnie…- rió una mística vocecita.
-¡¿Cómo que Ronnie?! - saltó con un sonoro respingo. - ¡Tú no eres Hermione! -se paró de un jalón viendo horrorizado a la chica, quien se había quitado de improviso la sábana; con los ojos azules abiertos como platos y el cabello rubio hecho una maraña.
-¡Y tú no eres Ron! - chilló escandalizada, estaba hincada sobre la cama y tenía la orilla de la sábana amontonada entre las manos.
-¡Ahhhhh! - gritaron al unísono, y se vieron estremecidos.
-¡Ahhhhh! - sus gritos despertaron a las dos chicas que aún dormían.
-¡¿Qué pasa?! - brincó espantada la castaña, llevándose la mano al corazón, el cual latía notablemente acelerado.
-¿Sí, qué pasa? - musitó Ginny, quien aún estaba adormilada.
-¡Pasa, que tu novio se quería propasar conmigo, Hermione! -exclamó alterada Luna, lanzándole una mirada indignada a la castaña, y frotándose frenéticamente los brazos como si tuviese bichos en el cuerpo.
-¡Yo no quería hacerte nada a ti! Era a Hermione a quien venía a ver porque la extraño… -se defendió el ojiverde.
-¡Uy, qué declaraciones! - la pelirroja sonrió burlona, creyó ver los colores en el rostro de su castaña amiga; aunque en realidad en la oscuridad no se podían apreciar pero lo supuso por el intenso vapor que sentía desprenderse de ésta. En eso llegó corriendo cierto pelirrojo… con la bata del pijama mal puesta, las pantuflas al revés y la varita en la mano; sus cabellos rojizos estaban tan erizados como si hubiese visto una araña de tamaño considerable. Ginny ahogó una carcajada, pues la escena le parecía de lo más graciosa.
-¿Se puede saber por qué gritabas? - inquirió asustado, y viendo a Luna como para asegurarse de que estaba realmente sana y salva; entonces la abrazó. La rubia se recargó en su pecho como una niña desvalida en busca de refugio mientras Ron le acariciaba el brazo en modo tranquilizador; pegándola más a él.
-Uy, no creo que quieras saber - negó Ginny, controlando su risita; Herm la miró con una mezcla de advertencia y súplica.
-¿Y tú qué haces acá? - parecía apenas haber reparado en su amigo de gafas, quien en esos momentos intentaba llegar hasta su novia cuando Ron lo jaló hacia atrás desde la sudadera de la pijama. El ojiverde se jaloneó pero el pecoso no lo dejó avanzar…
-Es que Harry por equivocación, confundió a Luna con Hermione - informó Ginny, con una risita socarrona. Hermione respingó, casi podía ver a su pelirrojo amigo matando a su ojiverde novio. Ron soltó a Luna para poder sujetar con las dos manos a Harry, quien tragó saliva.
-¡¿Qué?!, ¡¿Qué le hiciste?! - saltó con un tono de voz bastante amenazante y adquiriendo su rostro un tono escarlata; casi le pegaba al chico de ojos esmeralda.
-¡Afortunadamente nada! -se apresuró a decir Luna, con la voz muy aliviada y a la vez con un tono de desdén mientras veía al pelinegro.
-¿Eh? - regresó a verla el pelirrojo soltando a Harry, Hermione corrió a abrazarlo y cerciorarse de que Ron lo hubiera dejado integro. El de gafas la tranquilizó, y aprovechó para darle un rápido beso en los labios.
-Dile a tu amigo que no vuelva a hacer ese tipo de gracias - señaló ofendida la ojiazul.
-Harry, recuérdame que cuando lleguemos a mi cuarto te estrangule - exclamó Ron.
-Tú no le harás nada, Ronald Weasley -advirtió peligrosa, la castaña.
-¿Ah sí, y quién me lo va a impedir? -repuso el pelirrojo.
-¿Quieres ver? - lo encaró retándolo, Harry detuvo a su novia y Luna se apresuró a pararse frente a Ron.
-¡Guarden silencio, despertarán a mis padres! -previno la pelirroja.
Harry vaciló así que tomó la capa de invisibilidad cuando oyó pasos provenientes de las escaleras, Ron ya no pudo decir nada más; la puerta de nuevo se abrió y la estancia se iluminó cuando entraron los señores Weasley, muy alarmados. Y detrás de ellos los gemelos. Para su buena suerte el ojiverde había alcanzado a jalar al pelirrojo y meterlo bajo la capa de invisibilidad; caminando con cuidado hacia la salida, pero se tuvieron que quedar atrás de la puerta debido a que cuando entraron los gemelos ésta se cerró.
-¿Niñas, qué ocurre? ¿Están bien? - cuestionó la señora Weasley; Luna y Hermione contenían la respiración por lo cerca que estuvieron de cachar a sus novios.
-Sí, mamá. Sólo que… - respondió Ginny, disimulando una sonrisita.
-Luna tuvo una pesadilla - se apresuró a exclamar Hermione, antes de que como se imaginaba su pelirroja amiga fuera a ser muy sincera y decir la verdad.
-Ah, va… soñaste con Ronnie -comentó burlón Fred, George soltó una risa y chocó la mano con su gemelo. El aludido hizo un gesto amenazante bajo la capa de invisibilidad. Su progenitora les lanzó una mirada reprobatoria, Ginny en cambio había encontrado la observación muy buena. Luna les lanzó una fea mirada, y Herm sonrió sin poder evitarlo.
-¡Ah, ya nos habían asustado! - suspiró aliviada Molly, el señor Weasley sonrió también tranquilizándose.
-¡No fue una simple pesadilla, tendré un trauma de por vida! - recalcó la rubia, con voz muy sufrida.
-Oh, Lunita… - Fred se acercó a consolarla, y es que él siempre había molestado a su hermano menor con que la bajaría la novia. Ron ya no se controlaría más pues su hermano se estaba aprovechando, Harry intentaba calmarlo.
-Es que soñé con algo parecido al calamar gigante del lago negro, pero éste tenía más tentáculos… Y luego… tenía los ojos verdes, y gafas -explicó con una vocecita de estar a punto de llorar, bastante horrorizada; su suegra también se había acercado a consolarla y Fred le acariciaba la cabeza. Fue entonces que Ron ya estaba a punto de salirse y golpear a su hermano.
-Creo que Lunita soñó con Harry - apuntó George, el pelinegro, quien en esos instantes detenía a su amigo para que nos los descubrieran; se quedó mirando fulminante al gemelo.
-No, creo que este era más horrible… ¡Y ya es decir mucho! -puntualizó la rubia; al ojiverde le tocó el turno de querer salirse y reclamar, y al pecoso de burlarse.
-Ja, já -rió sarcástica Hermione, Luna le lanzó una disimulada sonrisita en medio de su carita de sufrimiento. La castaña negó entrecerrando los ojos, luego suspiró resignada.
-Bien, sabiendo que todo fue una simple pesadilla…- comenzó el señor Weasley.
-Todos vuelvan a la cama - ordenó su esposa.
-Ya oyeron, todos - Fred subrayó con una sonrisa socarrona dibujada en sus labios, y le dio un leve codazo a su gemelo para que viera cerca de la puerta. Se asomaban los tobillos de Ron y Harry, pero para su fortuna los señores Weasley no miraron al piso.
Gimme a reason, Why I can't concentrate****Dame una razón de por qué no me puedo concentrar…
The world is turning upside down spinning round and roundEl mundo se voltea de cabeza y empieza a girar y a girarGimme a reason, Why I now understand****Dame una razón por qué ahora puedo entender
The beauty and simplicity of everything surrounding me****la belleza de la simplicidad de las cosas.
Cuando los padres de Ron, y los gemelos se hubieron marchado… Harry se quitó muy enfadado la capa de invisibilidad.
-¡¿Se puede saber por qué estabas dormida en la cama de Hermione?! - reclamó a Luna.
-¡¿Se puede saber qué hacías entrando a hurtadillas como vil nogmo de jardín?! - replicó la rubia, cuyo rostro tenía un rojo intenso.
-¡Yo pregunté primero! - gritó enojado.
-Sí, y este es mi cuarto - impugnó la ojiazul.
-Dirás el mío - apuntó Ginny, conteniéndose la risa.
-Como sea, el metido aquí es él - Luna regresó a ver momentáneamente a su cuñada luego sus ojos aniquilaban al pelinegro.
-Mira Luna, no te quiero faltar al respeto… - dijo controlándose al máximo.
-Ni siquiera lo intentes - advirtió el pecoso, mirando peligroso a su amigo. Hermione emitió un gruñido irritada, moviendo las manos como si quisiera arañar a alguien.
-¡Suficiente! La razón por la que cambiamos de cama es que no puedo dormir, hace mucho calor… así que Luna me cedió su cama que está más cerca de la ventana - gritó, Harry se quedó viéndola pasmado.
-¿Calor?- murmuró Ron, viendo a la castaña como si se hubiese vuelto loca. - Los bochornos del embarazo - le susurró Ginny.
-¡Ves! todo sea por la comodidad de mi amiga, y tú ahí vienes de metido. No puedes aguantarte a que la tengas en tu casa y ahora sí le haces lo que quieras - exclamó la rubia, rodando los ojos.
-¡Ey! - saltó la castaña, cuyas mejillas estaban intensamente ruborizadas. Los dos pelirrojos soltaron una carcajada.
-¡Así que adiós!- la ojiazul tomó desprevenido al de gafas y lo empujó hacia afuera cerrándole la puerta en las narices. Luego se volvió, alisándose el pelo dispuesta a volver a dormir. Hermione la mataba con la mirada… mientras Ginny se limitó a pasar sus ojos por las expresiones de los tres chicos; vio a su hermano sentarse en la cama de su novia como si se estuviese instalando para quedarse allí mucho tiempo.
-Ronald… Luna dijo adiós - intervino la pelirroja, sonriendo socarrona. Su hermano la regresó a ver resentido y ella sonrió más ampliamente.
-¡Ey! Si él se queda, Harry también puede - protestó la castaña, abriendo la puerta donde en el exterior continuaba parado el ojiverde, y lo jaló hacia adentro. Luego lo besó.
-Bien, ya no digo nada…- bufó Luna, y tiraba a su pelirrojo novio sobre la cama, besándolo traviesamente. Harry y Hermione continuaban besándose.
-Oigan, si quieren me voy - ironizó la pelirroja, y las dos parejas aún sin dejar de besarse, lograron emitir un sonidito con sus gargantas que sonó a - Umjú
La expresión de Ginny fue de absoluta sorpresa, luego los miró con una sonrisa entre divertida y a la vez indignada por tamaño cinismo. Negando se acostó y se tapó completamente con la sábana.
-*Con que me extrañabas…-*musitó Hermione, con una sonrisita pícara, y mordiéndose el labio inferior. Gesto que le encantaba a Harry, quien le acarició el cabello y asintió mientras la miraba soñado.
-Ron, Harry… pueden quedarse con Luna y Hermione. Pero nada de hacer ruidos raros, ni mucho menos las situaciones que los generan - advirtió la pelirroja, soltando una risita. Sus amigas se pusieron súper rojas, y su hermano y amigo parecían estar evaporándose de la pena.
Después de unos cuartos de hora todos dormían… Harry abrazado de Hermione, de pronto sintió algo resonar ligeramente entre sus dedos y se despertó sobresaltado, vio que su mano estaba posada sobre el vientre de la castaña… ¿era posible? estaba sintiendo los latidos del corazón su hijo; sin saber por qué unas lágrimas brotaron de sus ojos y un sentimiento cálido se extendió dentro de su propio corazón.
You got a way of spreading magic everywhere****De todo lo que me rodea…tú tienes esa forma de esparcir la magia en todos lados
Anywhere I go, I know you're always there****cualquier lugar a donde voy sé que siempre estás ahí
It sounds ridiculous, but when you leave a room****Y suena ridículo pero cuando te vas,
There's a part of me that just wants to follow you too****hay una gran parte de mí que sólo quiere seguirte
A la mañana siguiente, durante el desayuno…
Harry lucía abstraído jugando con su plato de fruta, vio a Hermione, que en sus mejillas aún se asomaba un rubor al recordar la bochornosa y ridícula escena acontecida la noche anterior. A Ginny, que se reía por lo bajo pues a ella le había parecido de lo más divertido; y Luna, quien estaba que lo asesinaba con los ojos. Y por último vio a Ron, éste lo miraba con advertencia. Luego unas risillas lo hicieron voltear a ver a los gemelos, éstos no podían evitar mantener unas expresiones burlonas. Y es que ellos habían estado escuchando toda la pelea Harry vs Luna, detrás de la puerta con las orejas extensibles; aparte de que Ginny gustosa les recreó la escena. El ojiverde aún fulminaba a los gemelos y reprobaba a la pelirroja por haber contado aquello; entonces volvió a mirar a Hermione, quien se rió cuando Fred le hizo una mueca recordándole la cara de Harry cuando Luna lo sacó de la habitación de las chicas. Sólo con verla se le olvidó que estaba consternado, porque esa sonrisa podía hacer que se olvidara de todo, incluso del lugar donde se encontraban.
-¿Harry, cariño, cuándo piensan ir a valle de Godric? - preguntó la señora Weasley, él la regresó a ver un poco distraído; y sólo volteó porque Hermione hizo lo mismo, sin embargo no comprendió del todo la pregunta.
-Pensaba proponerle que fuésemos hoy, pero… - respondió la castaña, conectando su mirada con él para que el de gafas continuase la respuesta.
-Entre más pronto mejor… tal vez sí iremos hoy - dijo con un titubeo.
-Pero Hermione prometió que las tres iríamos a buscar nuestros vestidos para la boda - intervino la pelirroja, mirando insinuante a la ojimarrón.
-Y Harry y yo vamos a…- apuntó el ojiazul.
-Tú no irás a ningún lado porque hoy vas a ordenar tu cuarto, Ronald Weasley - atajó su progenitora.
-Un minuto… Si Ginny se va de compras ¿por qué yo no puedo realizar mis planes? - protestó indignado.
-Porque ella no es la que tiene su habitación hecha un revoltijo, que ni siquiera se puede entrar sin la amenaza de que te tropieces o te caiga algo encima - puntualizó Molly Weasley.
-Niñas, ustedes pueden ir a hacer sus compras sin ningún problema - regresó a ver sonriéndoles a su hija, a la rubia y a la castaña; cuyas caras se ruborizaron. Ron fulminaba con la mirada a su hermana pues ésta le sonreía con suficiencia.
Las chicas subieron por su dinero y a arreglarse un poco antes de marcharse.
En un extremo de la sala, cerca de las escaleras, los gemelos conversaban en voz baja…
-Si mi madre supiera dónde pasaron la noche Harry y Ron...- decía malicioso, Fred.
-Seguro le va peor a nuestro hermanito - concluyó George, con un brillo socarrón en la mirada.
-Dirás a los dos - señaló Fred.
-¿Crees que deberíamos decirle? - George hizo una mueca de que estaba tentado.
-Seríamos malos hijos si no - añadió su gemelo, con una expresión de fingido pesar.
-Y malos hermanos si sí - opinó Georgi, y Fred intercambió una sonrisa maliciosa con él.
-Mamá, hay algo que tenemos que… - ambos se adelantaron hacia el comedor.
-¡Ustedes no dirán nada si no quieren que sea lo último que digan en la vida! - los detuvo una femenina voz con un tono amenazante. Los gemelos regresaron a ver de quién se trataba, y se encontraron con su hermana cuyos ojos destilaban un brillo peligroso.
-¿Pero a ti en qué te afecta? - saltó Fred.
-Que tengo planes con mis amigas, y si a ellas las castigan a mí se me arruinan. No pienso arriesgarme, así que calladitos se ven lindos - exclamó exasperada. Fred y George intercambiaron una mirada, tal vez podrían sacarle provecho a la situación.
-Ok, este es el trato…- comenzó Fred.
-El trato es que mantengan su boca cerrada o… ¡cuello! - atajó Ginny, haciendo una seña violenta con su varita.
-Nos encanta hacer acuerdos contigo - negaron aparentemente asustados.
-¿Ginny, no que tenías prisa porque nos fuéramos? - la llamó Luna, ella y Hermione venían bajando las gradas. La pelirroja volteó a verlas, los gemelos discretamente sonreían orgullosos porque su hermana era de armas tomar.
Las chicas se marcharon, y Harry, desde la ventana de la habitación de su amigo, vio irse a la castaña. Hermione pareció sentir que la observaban entonces regresó a ver y se encontró con los ojos esmeralda, le sonrió y él le devolvió la sonrisa… aunque cuando ella se despidió y se dio la vuelta el de gafas suspiró alicaído.
Because I miss you Por que te extraño…
And this is all I wanna say y esto es todo lo que quiero decir I guess I miss you, beautiful supongo que te extraño, hermosa
These three words have said it all Y estas tres palabras lo han dicho todo
You know I miss you Sabes que te extraño…
I think about you when you're gonePienso en ti cuando te has ido
I guess I miss youSupongo que te extraño
Nothing's wrong
No pasa nada I don't need to carry onY no necesito continuar así...
-Harry, alcánzame ese trapo - pidió Ron, pero el chico seguía pegado a la ventana y apenas logró responder por inercia.
-Ah sí…- musitó, y distraídamente le aventó el limpión; el pelirrojo se encontraba tan molesto como para darse cuenta de que su amigo estaba ausente.
-Apenas regresamos del colegio y ya me pone a hacer trabajos… ¡Y lo que no entiendo es por qué tengo que hacer esto sin magia! mi madre ahora sí que se mandó… como si yo fuera el que la va a hacer abuela, y a ti te la pasa - rezongaba.
-¿Harry? - volteó a verlo al notar que éste ni siquiera le reclamó, entonces le impactó el trapo en la cara y eso al parecer consiguió sacarlo de su abstracción, sus ojos lo fulminaban a través de las empañadas gafas, mientras agua escurría en su rostro; Ron soltó una carcajada. Que Harry rápidamente borró al arrojarle el trapo esta vez a su cara del pecoso.
-Ya deja de quejarte y sigue limpiando - exclamó el ojiverde.
-¿Por qué te quejabas, Ronnie? - preguntó curiosa la mística vocecita de la rubia. Los dos chicos voltearon a ver, en la entrada estaba parada la ojiazul, pero en ese segundo alguien empujaba hacia el interior a Ginny, y justo detrás apareció Hermione.
-¿Luna, qué hacen aquí? las hacíamos camino al callejón diagon - titubeó con sorpresa el pelirrojo.
-Hermione… - Harry sonrió al verla, ella también sonreía; sólo que de forma traviesa.
-Es que Ginny lo pensó mejor, y nos convenció que quizás necesitarías ayuda - dijo la ojiazul, alternando su mirada entre su cuñada y su novio.
-¿Fue tu idea? - respingó incrédulo, Ron.
-¿Sí verdad, Ginny? - Luna le insistió con la mirada, y su cuñada entrecerró los ojos. Ron miraba a su hermana expectante y escéptico.
-Ginny - la castaña le dio un leve codazo, la pelirroja puso mala cara.
-La verdad es que Luna presionó - saltó molesta.
-Ya sabía yo que si por ti fuera nunca me ayudarías en nada - acentuó sarcástico, e hizo un amago de sonrisa ácida.
-Te conseguí a una de mis mejores amigas - señaló indignada. La rubia abrió los ojos sorprendida.
-Eso fue porque Luna se fijó en mi encanto - contradijo el pelirrojo, y la ojiazul se sonrojó.
-¡Iba a verme con Colin en el caldero chorreante, y ahora resulta que tengo que quedarme a limpiar tu desorden! - gritó con la cara colorada, tanto como su cabello. Sus amigos se limitaban a ver la escena.
-Con que sí, ¿eh? - al pelirrojo se le iluminó la expresión, por un minuto recobró la sonrisa al sentirse realizado porque su hermana se vio frustrada como él estaba por ser castigado.
-¡Deja de meterte en mi vida, Ronnie! - terció maliciosa, y su hermano se quedó callado; aunque su pecoso rostro adquirió un tono escarlata.
Si alguien podía dejarlo de una pieza y furioso, esa era Ginny… la pelirroja sonrió triunfal.
Unos minutos más tarde todos ayudaban en la limpieza de la habitación tributo a los Chudley Cannons…
Ginny traía en sus manos una pequeña Quaffle de plástico color naranja, con letras doradas que decían <> pero estaba ponchada. Estando a punto de tirarla al cesto de cacharros el pelirrojo la rescató de sus manos a una velocidad que hasta una snitch parecería lenta.
-¡Eso no lo tires! ¡con qué derecho te crees tú! - reclamó.
-Es basura - la pelirroja rodó los ojos.
-¡¿Qué?! Esto marcó mi infancia - exclamó, abrazando la pelota como si la protegiera.
-Y al parecer la sigue marcando - ironizó Ginny.
-Ronnie, si ya no te sirve…- intervino Luna, antes de que su novio y cuñada volvieran a envolverse en otra discusión.
-Tienes razón, amor… Tú puedes tirar lo que quieras - le tendió la quaffle, mirándola con obediencia.
-Empezando por ti - se rió la castaña, y Harry pasó su mirada de ella a sus amigos.
-Mira Hermione… si alguien quiere cambiar de novio empieza por ti, amiga - observó la rubia, y le lanzó una miradita de desdén al ojiverde. Hermione paró de reír y miró feo a su amiga, Luna se sonrió.
-Ron, podemos guardarlo para alguno de nuestros hijos - dijo a su novio, y colocó la pelota en un bote donde guardaban los objetos "útiles" Ginny volvió a rodar los ojos. Y Hermione con Harry intercambiaron una mirada, negando con una sonrisa resignada.
-Hace mucho calor aquí - se quejó la castaña, echándose aire con la mano.
-Ay Hermione, pareces vieja embarazada - se burló el pelirrojo.
-¿Y yo qué soy? - dijo con sarcasmo.
-Aclaración… eres chica embarazada - subrayó.- ¿A ti quién te entiende?, no que no te gusta que te digan vieja… y tú solita lo estás aceptando - añadió riéndose.
-¡RONALD WEASLEY! - gritó la ojimarrón, y sus ojos sacaron chispas. El pelirrojo salió corriendo de su propia habitación, y detrás de él una castaña con el rostro crispado. Tanto Harry como Luna intercambiaron una preocupada mirada y al mismo tiempo fueron tras ellos.
Para el atardecer los cinco chicos descansaban agotados… Ron y Harry estirados sobre el suelo y recargados en la cama, cada uno a los pies de sus respectivas novias, quienes estaban sentadas en ella; y Ginny en el sillón. Sus rostros un tanto sudados y sucios, cabía señalar que el cabello de Ron lucía como si lo hubiesen arrastrado; la verdad Hermione había logrado alcanzarlo pero para su fortuna Luna y Harry llegaron a tiempo y sólo pudo conseguir darle unos cuantos golpes con una almohada del sofá de la sala.
-Esto quedó tan limpio y ordenado que deberían contratarnos para limpiar lugares- suspiró orgulloso, el ojiazul.
-Pues… - susurró Ginny, pasando su mirada evaluadora por la ahora "decente" habitación de su hermano.
-Yo tengo una oportunidad más para reiterarlo - comentó la castaña.
-¿A qué te refieres? - preguntó Luna.
-Harry y yo limpiaremos la casa de valle de Godric - vio a su novio.
-¡Tú no harás nada! - apuró la ojiazul.
-¿Entonces quién ayudará a Harry con la limpieza? - terció sorprendida.
-Nosotros - Luna se señaló a sí misma, a su novio y a su cuñada.
-¿Eh…? yo sólo bromeaba - vaciló el pelirrojo.
-Por favor, ¿Ronald el señor flojera? Que sólo con quejas y ayuda pudo limpiar su recamara - observó sarcástica, la ojimarrón.
-¡Ey! - protestó viendo feo a su castaña amiga.
-Será muy flojo, pero ayuda cuando quiere - señaló su novia, Ron hizo un puchero y la rubia se rió.
-Yo pensé que Harry se quedaría a vivir en mi cuarto- expuso el pecoso.
-¿Entonces nos dejarás tu cuarto? - preguntó la castaña, sonriendo ingenuamente; Luna captó la verdadera intención de esas palabras.
-Sé lo unidos que son, pero sería muy incómodo que vivan los tres… ¿y qué pasará cuando yo quiera verte a solas? -la rubia jugaba con el cabello de su novio, enroscando mechones en su dedo índice derecho.
-¿Cuándo quieres que empecemos a limpiar? -regresó a ver a Harry apresuradamente, éste sonrió contrayendo el entrecejo, bastante sobrecogido de lo maquiavélicas que podían llegar a ser las chicas; sobre todo su novia y su amiga. Luna y Hermione intercambiaron una mirada de complicidad, la ojiazul conocía bastante a su novio como para que aquellas palabras no lograran su propósito.
Aldía siguiente fueron a Godric's Hollow… sólo Harry, Hermione, Ron y Luna; porque Ginny por fin pudo escaparse para encontrarse con Colin.
Se aparecieron, aunque Harry lo hizo abrazando a Hermione, ya que ella no podía aparecerse por sí misma debido a su embarazo. Aparecieron justo frente a la casa de los Potter. El encantamiento Fidelio debía de haber perdido su eficacia al morir James y Lily, porque los cuatro la veían. El seto había crecido desmesuradamente en los casi diecisiete años trascurridos desde que Hagrid rescatara a Harry de entre los escombros esparcidos por la hierba, que ahora les llegaba por la cintura. Gran parte de la casita seguía en pie, aunque cubierta por completo de oscura hiedra, pero la zona derecha del piso superior estaba destrozada. Harry tenía la certeza de que era allí donde la maldición había rebotado. Se quedaron de pie frente a la verja contemplando las ruinas de lo que, en su día, fue una casita muy parecida a las que había a lado.
El chico de gafas miraba impactado, quizás después de lo que había vivido, creyó que estaría preparado para enfrentarse a algo como esto; pero la verdad es que nunca lo imaginó.
-¿En serio piensas que aquí podrán vivir? - rompió el silencio el pelirrojo, ganándose dos codazos a ambos costados; el de Luna más moderado.
-No entiendo por qué no la reconstruyeron - susurró Hermione, tomando de la mano a su novio.
-A lo mejor es que no se puede. Tal vez pasa como con las heridas producidas por magia oscura, que es imposible curarlas - balbuceó el ojiverde, cuyos ojos estaban llenos de lágrimas contenidas. Se atrevió a tocar la oxidada verja, no con la intención de abrirla, sino simplemente por tocar una parte de la casa.
-¿No piensas entrar? no parece muy segura, podría… - comenzó ansiosa, la castaña.
-¡Podría haber arañas! - intuyó temeroso Ron, que con la sola idea se traumó. Y abrazó a su novia fuertemente, Luna se sintió algo asfixiada; pero lo comprendía y trató de tranquilizarlo.
-¡Oh, Harry! ¡Mira!- señaló Hermione.
Por lo visto, el roce de la mano sobre la verja había provocado que en el suelo, frente a ellos y entre la maraña de ortigas y hierbajos, surgiera un letrero de madera, como una extraña flor de crecimiento rápido, con una inscripción en letras doradas.
En este lugar, la noche del 31 de octubre de 1981, Lily y James Potter perdieron la vida. Su hijo, Harry, es el único mago que ha sobrevivido a la maldición asesina. Esta casa, invisible para los muggles, permanece en ruinas como monumento a los Potter y como recordatorio de la violencia que destrozó una familia.
Alrededor de esas frases pulcramente trazadas, otros magos y brujas que habían visitado el lugar donde <<el niño que sobrevivió>> logró escapar, habían añadido anotaciones. Algunos se limitaron a firmar con tinta imperecedera; otros grabaron sus iniciales en la madera, y otros escribieron mensajes. De entre éstos, los más recientes, que brillaban sobre los grafitis mágicos de dieciséis años de antigüedad, decían cosas muy parecidas: <<Buena suerte, Harry, dondequiera que estés>>;<<Si lees esto, Harry, que sepas que estamos contigo>>, o bien, <>
-¡No deberían haber escrito en ese letrero! - se indignó Hermione. Pero Harry la miró esbozando una sonrisa radiante, y replicó:
-Es genial. Me encanta que lo hayan hecho… - luego se detuvo y reflexionó sobre algo, borrándosele un poco la sonrisa.
-Pero Dumbledore no mencionó esto… a lo mejor no pensó que yo iba a querer vivir aquí… O puede que sea una de esas lecciones que te hace aprender de extraña manera - dijo viéndola, y Hermione coincidió.
-¿Y si contratas esos arqui… arquitec…? - sugirió la rubia, pero se trabó, no lograba recodar bien el nombre de la profesión que había dicho en una clase su profesora de estudios muggles.
-Arquitectos, Luna - dijo la ojimarrón.
-¡Ah sí! - la ojiazul le sonrió con las mejillas un poco sonrosadas.
-Pero no creo que Harry quiera que esto cambie - la castaña regresó a ver a su novio.
-Sólo si Harry es un tacaño - soltó una risita baja, el ojiazul. Hermione lo fulminó con la mirada, pero Harry sabía que el comentario de su amigo era para aligerar el ambiente.
-Podrías comprarle una nueva casa a Hermione - apuntó la rubia.
-*Luna -*musitó la castaña, cuyas mejillas se habían sonrojado fuertemente.
-¡Luna, tienes razón! - exclamó repentinamente el ojiverde, luego se dio cuenta de lo que había dicho.
-Repítelo - solicitó la ojiazul, con una sonrisa suficiente.
-¿Qué? - se hizo el desentendido.
-Que tengo razón - le instó. Detrás de las gafas los ojos verdes se entrecerraron.
-¡Ni lo sueñes! - resaltó provocador. Ron y Hermione intercambiaron una mirada, negando;sabían que la relación de Luna y Harry era tan antagonista como la de ellos. El pelinegro abrazó a la castaña…
-Hermione, ¿cuándo quieres ir a elegir la casa que algún día será nuestro hogar? - preguntó, pero no pudo evitar que su rostro ardiera. Y es que para nada quería que su novia malinterpretara sus palabras y creyera que volvía a presionarla.
-Harry… - le sonrió radiante y cómplice.
It's such a hard life in most of the time I'm just surviving La vida es tan difícil, y casi todo el tiempo sólo estoy sobreviviendo That's why I want you to know Por eso es que quiero que sepas
In the world where sincerity has lost its meaning Que en un mundo donde la sinceridad ha perdido su significado
You fill my world with so much hope Tú llenas mi vida de tanta esperanza…
Habían decidido que ese mismo día irían a ver casas, ya que el ojiverde no podía a quedarse en la madriguera hasta el día que se casara con Hermione. El pelirrojo contrarió esto, sin embargo él y Luna los acompañarían. Pero antes irían a Privet Drive 4 para recoger un objeto importante que el de gafas olvidó.
-¡Vaya Harry!, y mi madre dice que yo soy desordenado - comentó burlón Ron, que había aparecido justo sobre un montón de sábanas sucias.
-Mi tía debió comenzar a desmantelar mi habitación…- observó su cuarto, las paredes tenían el color verde grisáceo de siempre pero lucían tan vacías sin los afiches que él mismo había despegado el verano pasado. El escritorio y ropero tenían un aspecto desolado sin ningún papel, libro o ropa; y en la cama estaba el colchón sin mantas… No reconocía el espacio que había sido suyo aunque fuese sólo por seis veranos, sin embargo esto no lo hizo evitar sentirse dolido; esperaba que su tía tardara más tiempo en limpiarlo, <<o tal vez entre más rápido se deshiciera de sus recuerdos era lo mejor>> pensó amargo.
-Si por mí fuera jamás hubiese vuelto a pisar este sitio…- dijo con indiferencia, no obstante Hermione pudo notar que sus ojos verdes se tornaron cristalinos.
-Pero teníamos que venir por la llave de la cámara de Sirius en Gringotts… la olvidé - confesó avergonzado. Unos pasos provenientes del pasillo, alertaron a los chicos.
-¿Qué demonios…?- la puerta se abrió y en la entrada apareció Vernon Dursley. - ¡¡Qué haces aquí, Potter!! - sus pequeños ojos se desorbitaron.
-¡Creí que habías dicho que jamás lo volveríamos a ver! - reclamó a su esposa.
-Eso creí también yo… - titubeó Petunia, cuyo rostro había palidecido.
-Ni crean que volví por gusto, olvidé algo importante y tenía que regresar por él… pero ya nos vamos - cortó ácido Harry, asegurando la llave que acaba de tomar del cajón oculto de su mesilla de noche. Rodeó la cintura de Hermione dispuesto a que se desaparecieran.
-Un momento, Harry…- la castaña lo detuvo.- Nosotros no somos ladrones como para salir huyendo - atajó y caminaba hacia los Dursley, que retrocedieron asustados, los mismos pasos que la chica dio. - Desde el primer instante que los vi en la estación de trenes cuando volvimos la primera vez de Hogwarts, me di cuenta que ustedes eran personas mezquinas y desagradables… que todos estos años han tratado horrible a su sobrino. Y lo lamento por usted Petunia, que en el fondo sé que lo quiere… sin embargo el rencor y envidia que aún siente por su hermana, la ciega… - se dirigió a la tía de su novio, ella la miró atónita ante tal atrevimiento. Y clavó su furiosa mirada en su sobrino. - Tal vez desee que Harry jamás sea feliz, pero entérese que él no está solo, tiene mi amor para siempre - esta vez regresó a lado de Harry y lo abrazó.
-Harry ¿ella es tu novia, la que va darte un hijo? - preguntó Dudley, quien acababa de llegar justo cuando la chica terminó de hablar.
-¡¿Qué dijiste, Dudley?! - saltaron sus padres, y de inmediato regresaron a ver escandalizados a la joven pareja, que permanecía abrazada.
-Sí, soy yo- le respondió con orgullo y determinación. Harry apretó su mano y la miró igual de orgulloso. Dudley la veía sorprendido, y a su primo con cierta envidia. - Así que ni crean que Harry se quedó sin familia, digo si a ustedes se les podía llamar su familia…- ironizó. - Pero ahora nos tiene a mi bebé y a mí, que somos su verdadera familia - subrayó, tomando las manos de su novio y las suyas propias posándolas unidas sobre su vientre.
-Eres igual de insolente que mi hermana Lily- espetó con aparente desdén e indiferencia, sin embargo parecía que le iba a dar un vaguido.
-Y también como ella, soy hija de padres muggles ¡A mucho orgullo! - exclamó, y Harry se sintió más orgulloso de su novia. Petunia Dursley la miró con desprecio.
-Y yo soy como su hermano - agregó el pelirrojo, tomando de la mano a Luna y dando un paso al frente puso su otra mano sobre el hombro de Harry, con un gesto de apoyo.
-Por lo tanto yo soy su cuñada - Luna también se sumó, mirando a los tíos del ojiverde con cierta curiosidad porque eran muggles, aunque bastante decepcionada al encontrarlos tan detestables.
-No pues, la familia feliz completa - se rió de su propio chiste, Vernon Dursley. Dos pares de ojos azules, unos esmeralda y sobre todo los marrones; lo fulminaron con la mirada.
-Usted lo ha dicho muy bien, señor tío muggle de Harry - enfatizó con aire inocente Luna, ella también sabía dar bofetadas con sarcasmos. Los ojos de Vernon la miraron con ira, Harry le sonrió con agradecimiento a la rubia y ella le guiñó un ojo. La vena de la sien de Vernon parecía que iba a estallar, y antes de que los corriese, otra vez; Harry determinó: ¡Nos vamos!- abrazó a Hermione para poderse desaparecer, e intercambiando una mirada con Ron le indicó la siguiente acción.
-Ya era hora - gruñó Vernon. Harry lo ignoró, y fijó su mirada en su tía.
-En serio lamento haber tenido la esperanza de que tal vez reflexionarías y en este tiempo aceptarías que querías a mi madre, pero me equivoqué… y lo peor es que ya no siento rencor por ti sino lástima, sin embargo gracias por cuidarme… - dicho esto se desapareció abrazado a Hermione; aunque la chica sí alcanzó a ver que Petunia Dursley repentinamente derramó lágrimas. Al mismo tiempo Ron y Luna hicieron lo mismo que sus amigos.
And I miss you Y te extraño…
This is all I wanna say Esto es todo lo que quiero decir I guess I miss you, beautiful supongo que te extraño, hermosa
These three words have said it all Y estas tres palabras lo han dicho todo
You know I miss you Sabes que te extraño…
I think about you when you're gonePienso en ti cuando te has ido
I guess I miss youSupongo que te extraño
Nothing's wrong
No pasa nada I don't need to carry on Y no necesito continuar así...
You know I miss you Sabes que te extraño…
And this all I wanna say Esto es todo lo que quiero decir I guess I miss you, beautiful
supongo que te extraño, hermosa These three words have said it all Y estas tres palabras lo han dicho todo You know I miss you
Sabes que te extraño…
And this is all I wanna do Y esto es todo lo que quiero hacer I know it doesn't sound too cool Sé que no suena demasiado bueno But maybe I'm in love with you Pero tal vez estoy enamorado de ti
-¡Pero qué gente tan antipática! - exclamó quejándose, el pelirrojo; cuando los cuatro aterrizaron en el centro del pueblo Ottery St. Catchpole.
-Oye Harry ¿para qué me dijiste que querías que viniéramos aquí? - preguntó a su amigo, viendo extrañado alrededor; estaban parados justo en medio de una plaza rodeada en forma circular por edificios de no más de dos pisos: tipo el palacio municipal, la oficina de correos, una iglesia, pequeños locales con escaparates y un pub.
-¡Oh, comida! - gritó distrayéndose, y jaló a su novia; la rubia regresó a ver a sus amigos con una expresión divertida y a la vez apenada por el comportamiento de Ron. Harry y Hermione le sonrieron, y los siguieron.
-Yo también quiero saber por qué vinimos aquí - dijo con una expectante curiosidad, tocando con su nariz la mejilla del ojiverde; pues él la mantenía cerca con su brazo cruzado por sobre sus delicados hombros.
-Porque me gustaría que buscáramos una casa que estuviese cerca de las de nuestros amigos - respondió con una sonrisa cómplice, apretándole suavemente la nariz; ella soltó una risita risueña.
Después de tomar unas cervezas de mantequilla, cabe señalar que Hermione pidió un frapuccino, una bebida que para su fortuna tenían aunque procede del mundo muggle.
Encontraron una pequeña oficina de bienes raíces del mundo mágico… La agente de ventas, una joven mujer muy amable, les mostró varias casas en folletos, y las direcciones. Tras una hora de ver varias, [en los folletos] de intercambiar opiniones, objeciones de Ron; que Luna aplacó diciendo que esa decisión sólo la podían tomar Harry y Hermione… Finalmente la castaña eligió una que le encantó, y para su buena suerte estaba ubicada en un suburbio que se localizaba, literalmente, entre la madriguera y la casa de los Lovegood.
Llegaron hasta el lugar, la casa se erigía al final de un andador conformado por piedras de río; justo en medio. La vivienda era parecida, en cierta forma, por la estructura, a las que la rodeaban; pero ésta lucía más… atractiva y única. De dos plantas, la parte de abajo tenía paredes de ladrillos grises con un ventanal de marco blanco, que daba al porche, donde estaba una banca de madera, color verde musgo; una especie de columpio. Hermione no pudo evitar imaginar que ahí se sentaría en las tardes con Harry a contarle anécdotas a su hijo; y sonrió.
Harry alzó la mirada, la parte superior de la casa parecía ser de madera, pintada en color azul añil y la terraza rodeada con un balcón de color blanco.
-¿Entramos? - sugirió la vendedora.
-Sí - se adelantó el pelirrojo, pero Luna lo detuvo con un leve jalón en la playera.
-Después de ellos - dijo rodando los ojos. Harry y Hermione seguían admirando la casa a detalle, sus miradas tenían un brillo emocionado.
A la entrada se hallaba el vestíbulo, frente éste estaban las escaleras para subir a la planta alta. Las demás habitaciones de la planta baja se distribuían de la siguiente forma: la sala, a la izquierda de la entrada; era la que tenía el ventanal que daba al porche. Luego enfrente se ubicaba el comedor y al final la cocina. Un pasillo te llevaba a otras dos amplias habitaciones y un baño, en una había una puerta que conducía al patio trasero; un pequeño jardín rodeado por cercas de madera color blancas, y colindando con un bosque de altos pinos. En ese jardín sin duda la ojimarrón vería correr a su hijo, <> dijo una vocecita en su cabeza. Este último pensamiento la hizo ruborizarse.
Desde ahí había otras escaleras del mismo tono blanco de las cercas y escaleras interiores; que también llevaban al piso de arriba.
Cuando subieron se encontraron con 3 amplias recamaras, la de en medio tenía una elevación extra en su interior; convirtiéndolo en una especie de tercer piso.
Harry y Hermione, sobre todo ella; quedaron encantados con la casa. El ojiverde cerró el trato y harían la transferencia de su cámara en Gringotts a la de la compañía constructora.
-¿Y bien, qué te parece? - preguntó, tomándola por la barbilla y acariciándola.
-¡Creo que estoy soñando! - la castaña no podía dejar de sonreír.
-Es que este es nuestro sueño… - dicho esto la besó dulcemente. Ron y Luna los miraron, contentos por sus amigos; aunque el pelirrojo se rascó la cabeza sonriendo divertido, mientras que las mejillas de la rubia se ruborizaron un poco por sentir que sobraban. Su novio la besó también, solucionando así su incomodidad.
You know I miss you
Sabes que te extraño… And this all I wanna say Esto es todo lo que quiero decir I guess I miss you
Supongo que te extraño
Nothing's wrong No pasa nada
I don't need to carry on
Y no necesito continuar así...
I just miss you Simplemente te extraño
Yeah, it's true Sí, es verdad
I miss you, baby Te extraño, nena
Los días siguientes se dedicaron a comprar muebles, a limpiar, ordenar y decorar la casa… con la ayuda de Ron y Luna, Ginny y Colin; estos últimos dos un día iban y al otro se perdían. Bajo las advertencias del pelirrojo al pobre chico Creveey sobre que no tenía que propasarse con su hermana, sino lo lamentaría.
A mediados de julio ya la casa estaba amueblada y casi lista para que el ojiverde pudiese mudarse en cuanto terminaran las vacaciones.
Transcurría la última tarde que estarían checando los últimos detalles…
Harry le mostraba a Ron cómo quedaron distribuidas las habitaciones.
-Y esta será la biblioteca… - dijo cuando el pelirrojo preguntó por qué el cuarto que daba al jardín seguía sin amueblarse.
-¡Oh por Merlín! ¿Harry para qué desperdiciarlo? podría ser útil para otra cosa…- objetó indignado, Harry rodó los ojos.
-Hermione necesita un lugar para hacer sus investigaciones - puntualizó el de gafas.
-Sí, extraño la biblioteca de Hogwarts - declaró la castaña, quien se dirigía hacia ellos, acompañada por Luna. Ambas acababan de bajar después de que la ojimarrón le mostrara a su amiga cómo había quedado la recamara principal. La cual era una sorpresa para Harry.
-Sinceramente es el último lugar que yo extraño - exclamó burlón, el pecoso.
-Claro, tú ni de broma te parabas ahí - rió con sarcasmo Hermione, acababa de llegar y abrazar a su novio.
-¡No seas chismosa, sí iba! - protestó el pelirrojo.
-Pero no por voluntad propia - ironizó, con una mirada reprobatoria.
-Eso ni quién lo niegue - reconoció con cierto cinismo, encogiéndose de hombros mientras soltó una carcajada; y rodeaba la cintura de Luna, colocando su barbilla sobre su hombro sin dejar de sonreír. La ojiazul se sonrió, su amiga castaña rodó los ojos negando. Harry no pudo evitar reírse por la actitud infantil de su amigo, y la exasperada de su novia.
Después de un rato cuando Luna le dijo a Ron que la acompañara al jardín a averiguar si había hadas en las flores, con eso de que el patio colindaba con el bosque quizás era lo más probable. Aunque realmente era una excusa planeada por las chicas para que la castaña pudiese mostrarle a su novio su sorpresa. Hermione y Harry subieron.
Ella le vendó los ojos cuando llegaron a la puerta, el de gafas sonreía curioso y emocionado.
-Sin trampas - bromeó la ojimarrón, cuando giraba la perilla para abrir la puerta, Harry se rió.
-Ya puedes ver - avisó, apurado el chico se quitó la venda y ante su mirada se mostró una estancia cálida… todo hacía juego, desde los muebles que eran de madera: el tocador, el ropero, las mesillas de noche y unos cómodos sillones que estaban ubicados frente a una pequeña chimenea. Hasta las cortinas que combinaban perfectamente con la cama cubierta por un edredón color perla y almohadas cuadradas en tonos café oscuro, claro y beige. El piso cubierto por un tapete de rombos blancos que contrastaba con la madera color miel.
-¡Está increíble! - balbuceó maravillado, y volteó a ver a la chica, ella le sonreía radiante. La rodeó entre sus brazos, tomó su rostro y la acarició en las mejillas, a las cuales se le extendió el rubor de una formaencantadora.
-Gracias, nena - susurró cerca de sus labios, en un tono sensual y travieso; ella se mordía el labio inferior con una sonrisita igual de traviesa, entonces terminó con la distancia que separaba sus labios de los de él. El beso comenzó a ser cada vez más profundo, sin darse cuenta avanzaron hasta que cayeron sobre la cama, Hermione sobre Harry. Él deslizó su mano bajo la delgada camiseta color verde agua de la castaña, mientras ella jugueteaba con los botones de la camisa verde olivo de su novio. En ese momento Ron y Luna se quedaron parados en la puerta, el ojiazul con los ojos abiertos como plato y una expresión entre sorprendida y socarrona.
-¡Oigan!, si quieren empezar con sus juegos extraños… mínimo tengan la amabilidad de pedirnos que nos vayamos, porque esto es demasiado gráfico para nuestros inocentes ojos - exclamó sonriendo socarrón. Al escuchar a su amigo Harry y Hermione respingaron y se separaron sobresaltados, arreglándose la ropa y muy sonrojados; aunque de la vergüenza por ser encontrados en esa situación el rubor se convirtió en escarlata por la irritación causa de los burlones comentarios del pelirrojo.
-¡¡Ronald!! - gritaron al unísono.
-Más respeto, hay niños presentes - continuó con voz de exagerada inocencia.
-Ah, no sabía que Luna también estaba embarazada - ironizó con una apretada sonrisa, el ojiverde.
-¡Qué chistoso, Harry! -dijo Ron, dejando de sonreír, y las orejas se le pusieron coloradas. Fue el turno del ojiverde y la castaña de sonreírse burlonamente.
-Hablaba de Luna y yo - aclaró.
-Ron, lo que tú tienes de inocente yo lo tengo en malas notas - satirizó la ojimarrón, vengándose.
-Jaja qué graciosita, Hermione - el sonrojo de las orejas se le esparció hasta el rostro. Y Lunapor la reacción de su novio, no sabía si reírse o no; aunque ella también se había ruborizado bastante.
And when you're walking out that door Y cuando caminas fuera de esa puerta
I know I miss you Sé que te extraño
You make me wanna ask for more Me haces querer más…
I just miss you Simplemente te extraño
Yeah, it's true Sí, es verdad
I miss you, baby Te extraño, nena
-Veo que la casa ya está lista - comentó cantarina la rubia, para desviar el tema, entrando en la habitación.
-Sí, y ellos ya querían estrenarla - añadió el ojiazul, volviendo a reírse, y entrando detrás de su novia. Harry y Hermione lo fulminaron con la mirada.
-Bien, para que vean que no soy un metido - carraspeó.
-No cómo piensas que creemos eso de ti, Ron - acentuó con sarcasmo el ojiverde, intercambiando una mirada con la de rulos.
-…los dejaremos solos para que se despidan - continuó, pasando por alto el comentario de su amigo. - ¿O qué piensan quedarse aquí de una vez? - insinuó pícaro.
El autocontrol de Hermione se hizo añicos entonces dio un paso hacia su amigo de una forma peligrosa, el pelirrojo salió huyendo de la recamara, la última vez no le había ido muy bien que digamos; ella lo siguió con arrebato decidida a que esta vez le iría peor a su imprudente amigo. Pero Harry se quedó callado y clavado al piso, la idea lo golpeó de pronto, su amigo tenía razón, él se mudaría, solo, y ella iría a casa de sus padres hasta el día de la boda; la cual aún no tenía fecha definida pues ambos habían decidido que se tomarían las cosas con calma. Además desde la noche que regresaron de Hogwarts él y Ron se las habían ingeniado con la ayuda de la capa de invisibilidad para pasar las noches con sus respectivas novias; y la pelirroja aceptó guardarles el secreto si ellos guardaban el suyo, pues ella se veía con Colin en el mundo muggle y a sus padres les decía que todo el tiempo se la pasaba ayudándoles a decorar la casa.
Ahora ya no la vería dormir en sus brazos… ¿Cómo le haría si se acababa de dar cuenta que no podría volver a estar una noche sin ella?
Hermione regresó a la habitación sacudiéndose las manos de una forma satisfecha; abajo acaba de vengarse de su amigo pelirrojo y ni siquiera Luna pudo detenerla de haberle lanzado un hechizo para que se mantuviese callado por lo menos las próximas dos horas.
-¿Qué pasa, Harry? - preguntó extrañada al notarlo absorto.
-Nada - la tranquilizó, saliendo de sus pensamientos. Caminó hasta ella y pasó su brazo derecho sobre sus hombros, besándola en la cabeza.
Él ya pensaría en algo para remediar esta situación… Hermione sonrió y giró su rostro para poder besarlo suavemente en los labios.
Por Merlín estoy mega emocionada, este capítulo lo he estado esperando por años jeje desde que escuché esta canción, en un clip, obvio Harmony; y este fic estaba en sus inicios, me dije, esa song tiene que estar incluida en la historia ^^'
Especificamente es este clip:
La song: es de Darren Hayes.
Y dos, también me emociona que hoy es el último día del año, XD podría decirles tantas cosas… pero resumiré que las dos mejores experiencias que me sucedieron en este 2010 fueron ahhhhh conocer en persona a Tom Felton[ definitivamente el mejor día de mi existencia]y dos: mantener algo hermoso con el chico de mi vida my Kevo ^^
Para no extenderme quiero agradecerles que sigan este crazy songfic, al cual le restan pocos episodios, pero poco más de diez, aclaro.
Ojalá me sigan acompañando en mi aventura de escritorafan el próximo año, por favor!!
Nuevamente muchas gracias por obsequiarme algo de su tiempo al leer y dejarme un comentario.
Capítulo dedicado a todos ustedes que siguen la historia, a quienes le han dado el honor de tenerlo entre sus fic favoritos y sobre todo a France_Torress, Emma Radcliffe, Hermione Crazy, Yuli Potter Granger y X_tabay74 por dejarme sus opiniones acerca del episodio pasado y animarme a continuar escribiendo.
Este año que comienza les deseo que les depare experiencias buenas y geniales!!!
Nos estamos leyendo ;)
Happy New Year 2011!!!!!
Anyeli Potter Granger
PD: Foto de la casa que compró Harry para él y Hermione.
31/Dic/10