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Amor del Bueno¿Cómo nació entre Harry & Hermione? — capítulo 59

57

Te Soñé

No les había dado tiempo de trasladar a la castaña hasta el hospital muggle de Londres, así que la señora Weasley les indicó a Fleur, Luna y a Ginny que le acondicionaran la habitación lo mejor posible, ya que ella le ayudaría a dar a luz.

Hermione no supo cuánto tiempo pasó desde la primera contracción hasta este momento, y ni siquiera era consciente de lo que estaba sucediendo a su alrededor… Oía a lo lejos la voz de Harry a pesar de que él no se había separado de ella ni un instante, se sujetaba a su mano con fuerza, tanta que creía que ya le había roto algún dedo.

-¡Puja Hermione, vamos! - repetía Molly Weasley. Y ella lo hacía, sentía que la mitad de su cuerpo se estaba partiendo, y que respirar era una acción titánica.

-¡Vamos Herm, sé que puedes amor! - la animaba el ojiverde, aunque él ya no sentía su mano derecha y sus latidos los percibía en su garganta, eso sin contar que su visión era limitada porque sus gafas estaban empañadas por el sudor del nerviosismo que lo invadía.

Hermione continuaba esforzándose… después un último grito amortiguado por sus dientes, se dejó caer exhausta, al mismo tiempo un fuerte e incesante llanto inundó la habitación. Luna y Ginny intercambiaron una mirada entre el trauma y la emoción.

-¡Es un hermoso y sano niño, Hermione! - declaró Molly, y la castaña intentó incorporarse para verlo, aunque la verdad es que se sentía muy débil.

Harry vio que la señora Weasley sostenía al recién nacido entre sus manos pero sinceramente no lo alcanzó a distinguir porque su visión se volvió completamente borrosa y ya no supo qué más pasó…

El ojiverde abrió los ojos lentamente, se sentía mareado y adolorido, sobre todo sentía que la cabeza le punzaba...

-¿Quieres apurarte? - reclamó con voz irritada Ron.

-Ron… qué me… ¿qué me pasó? ¿qué hago… en la sala? - respingó al darse cuenta que estaba en el sillón del salón principal.

-¿Qué te pasó? Que por primera vez me cuestiono por qué eres Gryffindor. ¿Y qué haces acá? pues los gemelos se ofrecieron a traerte después de que azotaste - respondió con ironía.

-Te desmayaste - resolvió Luna, regresando a ver a su novio con cierta reprimenda, pero éste ni se inmutó.

-¿Me desmayé? - saltó el chico de gafas.

-Sí, y por varios minutos - confirmó Ginny, conteniendo una sonrisa burlona.

Harry cerró los ojos momentáneamente para tratar de recordar lo que había pasado... todo era una secuencia brumosa en sus recuerdos. Hermione había bromeado con Ron, después esa broma se convirtió en realidad y ella había entrado en labor de parto, él estaba a su lado… sosteniendo su mano, y sentía que perdería la movilidad de su mano derecha el resto de su vida, de pronto un llanto agudo inundó sus sentidos…

-¡Mi hijo! - exclamó fuertemente, incorporándose y dirigiéndose aprisa hacia las escaleras.

-¡Vaya… al fin piensas! ¿podrías ser más rápido? Morimos por ver a mi ahijado, pero mi madre quiere que seas el primero en conocerlo, sacó a Luna y a Ginny casi de inmediato después de que él nació… Bueno al menos ellas lo pudieron ver unos instantes… ¡Pero yo sigo sin conocerlo! - exclamó exaltado. Harry miraba a su amigo con los ojos entornados.

-Ron, déjalo en paz - lo defendió Ginny, y el de gafas regresó a verla con agradecimiento. Aunque notó que la pelirroja hacía un enorme esfuerzo por no reírse.

-Sí, déjalo respirar un poco… -intervino con una risita, Luna. - Pero Harry, es en serio… date prisa, yo también estoy desesperada… ¡Ya quiero ver bien a mi ahijado! - el ojiverde la quedó viendo, y se dio cuenta que en serio estaba muy impaciente, asintió y subió las escaleras técnicamente volando.

Te soñé, estaba despierto y te miré.

Pensé soñar, pues no creí que fuera real,

Tanta suerte al despertar, y mirarte descansar segura y junto a mí.

Te soñé, y estabas tan bella, tan mujer, pensé soñar.

Pues no podía imaginar, qué sería de mi vida sin tu amor, sin tu calor…

Cuando llegó al rellano frente a la habitación donde se encontraba Hermione… y su hijo… se detuvo, sentía que el corazón le latía frenéticamente y no era precisamente porque subió corriendo. Respiró profundamente, giró la manija de la puerta y la abrió lentamente...

De golpe su olfato percibió un suave aroma a bebé...

-Hey…- murmuró al entrar.

-Harry… - Hermione alzó la cara dedicándole una resplandeciente sonrisa, pues hasta ese momento contemplaba embelesada al pequeño bultito que sostenía entre sus brazos. El ojiverde la observó, se veía tan hermosa, tan mujer, porque a pesar de tener una expresión de intenso cansancio su rostro estaba iluminado con un encantador rubor.

-¿Es él…? - balbuceó, y se sorprendió que su voz parecía haber huido, nunca en su vida imaginó sentir aquel nerviosismo, aquella inexplicable emoción. Y eso que desde que se enteró que ese bebé venía, y durante todo el tiempo de gestación él había experimentado situaciones maravillosas.

-Sí, es él… - asintió, sin dejar de sonreír de aquella forma tan radiante. Mientras avanzaba hasta ella Harry intentaba recordar cómo se respiraba. Hermione se dio cuenta de lo que él estaba pasando y eso la conmovió tanto... porque estaba segura que él podía compartir aquel nuevo sentimiento con ella.

-Hola pequeño, soy tu papá… - musitó, acariciándole su mejillita, y el bebé soltó un tierno sonidito. Luego bostezó, y parpadeó abriendo sus grandes ojos, cuyo color esmeralda había heredado de él, pero no sólo sus ojos eran idénticos sino también su rebelde cabello negro y su blanca tez.

-¡Es hermoso, Hermione…! - le dijo, sonriéndole embobado. - Gracias por darle la vida a mi hijo…- se acercó y depositó un beso en su frente. Luego la castaña puso al bebé en sus brazos… Harry tuvo la sensación de que el pequeño temblaba o en realidad era él quien temblaba. Pero una vez que lo sostuvo, al sentir su cálido calor y sus movimientos chocar en su pecho supo que aquellos latidos que sentía impactar en su mano cuando lo acariciaba en el vientre de Hermione eran ahora un sin número de emociones que nunca tendría palabras para describir y mucho menos explicar. Que sólo cuando uno era padre podía llegar a comprender…

-Gracias a ti por darme este precioso regalo - dijo la castaña, y sus pupilas marrones se llenaron de lagrimitas, él regresó a verla sonriendo, también tenía los ojos cristalinos.

Tuve momentos de profunda soledad,

Y ahora no lo creo, y junto a ti me encuentro.

Desesperado, estuve a punto de caer,

Y apareciste un día, llegando hasta mi vida, y te soñé.

Unos minutos más tarde llamaron a la puerta… Ginny se asomó.

-¿Podemos entrar? - preguntó con prudencia. Afuera se escuchaba cómo Ron protestaba porque al parecer su hermana y Luna le estaban impidiendo el paso. Harry y Hermione soltaron una leve risa al escuchar los reclamos de su pelirrojo amigo.

-Sí, adelante - asintieron.

-¡Yo primero! - exclamó haciendo a un lado a su hermana, ésta le lanzó una resentida e indignada mirada.

Cuando los tres chicos llegaron hasta donde estaba la nueva familia, el pelirrojo extendió los brazos para que Harry le prestara al bebé, pero Luna lo jaló porque ya suficiente tenía con competir con Ginny para ver quién lo cargaba primero. Hermione se rió, y Harry negó… Finalmente a quien la castaña eligió para que cargara a su bebé fue a Luna.

-¡Ay, está divino!- chilló enternecida la rubia, Hermione y Harry intercambiaron una sonrisa de orgullo.

-Es cierto… ¡hasta que hicieron algo bien! - expuso el pelirrojo, acariciándole el bracito al niño, y viendo socarrón a sus amigos. Ellos le lanzaron una mirada resignada.

-No te le acerques mucho Ronald, podrías espantarlo - advirtió Ginny, con una ancha sonrisa burlona.

-Si no se espantó con Harry, por qué tiene que espantarse con su padrino… - terció, retirando al bebé de los brazos de Luna y cargándolo él.El ojiverde le lanzó una mirada fulminante.

-¡Oye iba yo! - reclamó la pelirroja.

-Ni modo, te esperas - atajó cínico, dirigiendo su atención al pequeño. Ginny lo miraba asesinamente.

-Hola bebé… tú y yo seremos grandes amigos - le dijo seguro. -¡Oye estás precioso! Hermione, no es tu hijo ¿verdad? - comentó malicioso, con una sonrisa burlona.

-No Ronald, lo pedimos por lechucería - le contestó sarcástica la ojimarrón. Y Harry observaba a su amigo con el entrecejo fruncido.

-¡Pues Hedwig hizo un excelente trabajo…! lástima que él aún no hable y dentro de tres años ya no puede hacer valida su reclamación por los padres que le tocaron.

Harry lo miró con disgusto, y Hermione se limitó a rodar los ojos, en estos momentos ni los comentarios burlones de su pelirrojo amigo podían hacerla enojar.

-¡Ay, ya… dame acá!- gruñó Ginny, arrebatándole al bebé.

-Hermione tú hijo parece un ángel - comentó mientras lo arrullaba entre sus brazos.

-Sí, es idéntico a Harry - dijo suspirando la castaña, Ron soltó una carcajada, y Luna disfrazó la suya con una supuesta tosecita.

-Y mira, te comportas… estoy segura que no serás un problema, serás mi gran orgullo, ahijadito - le decía con mimos, la pelirroja.

-¡¿Cómo que tu ahijado?! Dirás, mi ahijado Ginevra - saltó la ojiazul.

-Nació en mi habitación, es obvio quién tiene ese privilegio ¿no? Además tú lo dijiste… y cito, que si era niño yo sería la madrina ¿recuerdas? - señaló Ginny. Ron alternaba su mirada entre su hermana y su novia.

-¿Luna? - Hermione la vio sorprendida. La rubia se mordía los labios, y sus ojos estaban entornados en su cuñada.

-Es que yo le dije que si era niña yo la bautizaría, pero si era niño ya podía irle llamando madrina a Ginny…-confesó avergonzada. - ¡Pero sólo bromeaba! - resaltó con una vocecita de niña sufrida.

-¿Ahora te retractas? - insinuó la pelirroja.

-Hermione… ¡Hermione…! - exclamaron las dos chicas.

-Luna, si tú le dijiste eso… - comenzó la castaña, vigilando las reacciones de su rubia amiga; aunque tenía que admitir que ésta se estaba comportando un poco infantil. Algo tenía que pegársele de Ron, pensó con sarcasmo.

-¿Qué tal si las dos son sus madrinas? - propuso el ojiverde, tratando de resolver aquel conflicto.

-¡Ay no se vale…! por qué para variar no propones algo inteligente Harry Potter - impugnó Luna.

-¡Oye! -se molestó el ojiverde, y vio que su pelirrojo amigo se reía por lo bajo.

-¡Luna! - reprendió Hermione.

-Bien… Ginevra puedes ser su madrina - gruñó apretando los dientes la ojiazul, y Ginny esbozó una sonrisita triunfal.

-¿Oíste eso Jace? seré tu madrina… tu madrina Ginny - se dirigió al bebé, besando su mejilla. Y el niño soltó un sonidito tierno.

-¡¿Cómo lo llamaste?! - respingó Luna, antes de que Hermione o Harry dijeran algo.

-Jace - repitió con una enorme sonrisa, Ginny. Ron arrugó el entrecejo, nuevamente alternando su mirada entre las expresiones de su hermana, su novia, y esta vez las de sus amigos. Hermione pareció meditarlo unos segundos…

-Me gusta ese nombre -declaró sonriendo, luego miró a los ojos a su novio.

-Si tú estás de acuerdo… - apoyó el ojiverde. - Por mí no hay ningún problema - añadió, besándola en la frente.

-¡Debo decir que me encanta! - exclamó la castaña, concediéndole una gran sonrisa a su amiga pelirroja.

-Creí que lo habíamos decidido hace tiempo, Hermione - intervino con molestia la rubia. Y ella la miró con culpabilidad… un resuello salió de sus pulmones, estaba a punto de pedirle disculpas, pero para sorpresa de todos Luna sonrió.

-Está bien, a mí también me gusta ese nombre… ¡es muy original! - exclamó, con esa típica vocecita suya. Y Ron soltó un suspiro, apoyando su mano sobre el hombro de la rubia, creía que iba a tener que alejarla de su hermana.

-Te juro que cuando tengamos otro bebé tú serás la madrina - prometió Hermione, tomando de la mano a Harry.

-¿En serio?- sus ojos azules brillaron, la castaña asentía con una sonrisita.

-Entonces desde ahora iré buscando un lindo nombre, porque con ustedes nunca se sabe qué nueva sorpresa nos darán… Aunque es mejor que se pongan a trabajar, ¡eh! - apuntó pícaramente, palmeando la espalda del ojiverde.

-¡Luna! - censuró Hermione, y sus mejillas se habían ruborizado intensamente. Harry por su parte sufrió un ataque de tos, y Ron se burlaba. Ginny en cambio rodó los ojos y se concentró en el bebé que sostenía en sus brazos.

-Jace… descuida, te aseguro que tus papás se esperarán por lo menos dos años para darte un hermanito - lo tranquilizó.

-¡Hermanita, Ginevra! - corrigió Luna. Y Harry y Hermione soltaron una risa, divertidos. La pelirroja volvió a rodar los ojos por el reclamo de su cuñada, pero también se reía.

-¿Entonces cómo se va a llamar mi ahijado? Porque yo sí soy el padrino, ¿cierto? - intervino el pelirrojo, volviéndolo a recuperar, y Ginny lo miró feo.

-Sí, Ron - respondió un poco cansino, el ojiverde.

-Jace Hayyim Potter Granger - rezó con orgullo la castaña.

-¡Suena genial! Pero yo te diré de cariño JC - anotó el pelirrojo.

-¡Es Jace! - saltó molesta Ginny.

-Suena igual… además tendré que decirle de alguna manera - dijo con tono despreocupado.

-Pues llámalo por su nombre - subrayó indignada.

-A mí me dicen Ron, y me llamo Ronald - contradijo. - ¿O qué, acaso a ti te dicen Ginevra? - ironizó.

-Yo te digo Ronald - asentó la pelirroja.

-La única que me gusta que me llame así es Luna, porque me lo dice con cariño - señaló, mirando a su novia sonriendo y la rubia le devolvió la sonrisa. - En cambio tú me lo dices como mi madre, parece que me estás regañando - regresó a ver a su hermana con una mirada envenenada, y Ginny se la sostuvo fulminándolo.

-¡Quieren parar, mi hijo está dormido! - reprendió el chico de gafas, retirando de los brazos de su amigo a su bebé.

-Nos vemos pronto, JC…- se despidió Ron, para girarse y seguir discutiendo con su hermana. Harry le había entregado al pequeño a Hermione, y ambos negaban con la mirada, Luna parecía divertida con aquella pelea.

-¡Es Jace! - volvió a increpar la pelirroja, aunque discutía en voz baja.

-Sí como digas, Ginevra - punteó cada letra del nombre de la chica.

-¡Agrr! - bufó, con ganas de estrangularlo.

En eso la señora Weasley entraba en la habitación…

-No me dirán que están peleando… típico… - rodó los ojos con cierta resignación, o más bien costumbre. - ¡Bueno, fuera todos! - ordenó a sus hijos, y de paso a su nuera; aunque a ella la miró de una forma diferente. - Excepto tú, cariño - le concedió una maternal sonrisa al ojiverde. Hermione sonrió con agradecimiento.

-¡Pero madre! - protestaron Ron y Ginny, y Luna se despidió de su amiga con una sonrisa, dirigiéndose a la salida.

-¡Entiendan! Harry y Hermione tienen que disfrutar de su hijo… además ella tiene que descansar, ha sido un día largo - señaló.

-Y Harry, tienesque atender ese golpe - agregó, viendo con gravedad el chichón que comenzaba a notársele en la frente.

-Descuide señora Weasley, tendré otro más rápido de lo que se imagina…- rió con sarcasmo. - No le he hablado a mi suegra para avisarle que ya es abuela - añadió ante la mirada de desconcierto que puso Molly.

-Iba a decirte que me tomé la libertad de enviarle una lechuza, ¿recuerdas que ahora somos una especie de consuegras? Porque yo te quiero como mi hijo, el menor de los varones - dijo sonrojada, Harry le sonrió con agradecimiento. Y el pelirrojo no pudo evitar soltar una carcajada. - Pues tu hijo menor está bastante crecidito, mejor dicho viejo…

-¡A callar Ronald Weasley! te dije que fuera- lo empujaba.

-Viste, te dije que tú haces sonar mi nombre como mi madre - le señaló con acidez a su hermana.

-Ya, vámonos - Ginny lo jalaba hacia fuera.

El resto de la tarde se había pasado de una forma muy rápida, los señores Granger estuvieron en la madriguera para conocer a su recién nacido nieto… al cual por cierto Jean había encontrado demasiado hermoso, a pesar del extremo parecido con Harry, ella insistía que había heredado el encanto de su familia; Hermione sonrió resignada, y Harry se dijo que ya estaba acostumbrándose a la manera de ser de su suegra. Pasadas las nueve de la noche fue que Hugh la convenció de marcharse.

Te soñé, estaba despierto y te miré.

Pensé soñar, pues no creí que fuera real,

Tanta suerte al despertar, y mirarte descansar segura y junto a mí.

Harry se quedó dormido a los pies de Hermione, le había estado velando el sueño…

La castaña se despertó alrededor de las tres de la mañana, pues el pequeño Jace lloró buscando alimento, la verdad es que sí había resultado ser un ángel, ya que no era muy chillón sólo se quejaba cuando estaba mojado o como ahora, que tenía hambre.

Ahora que lo observaba comer, y con todo en silencio era que podía entregarse al milagro de la maternidad, y disfrutarlo realmente.

-Hola Jace… soy tu mamá… - musitó tomándolo de su pequeña manita él hizo un tierno sonidito mientras comía, y ella sin darse cuenta entre el sollozo que se le escapó unas lágrimas resbalaron por sus mejillas, y es que también de felicidad se llora. Una melodía le nació desde el fondo del corazón, ese del que ahora más que nunca su hijo estaba cerca, y las palabras simplemente surgieron…

-Contigo el cielo se vuelve más claro,

Se pintan las nubes de blanco,

Y el sol vuelve a sonreír.

Sólo contigo, el tiempo cobró un sentido.

Y hoy que estás aquí, conmigo,

Sé bien, mi vida nació contigo.

Jace estaba arrullándose con la voz de su mamá, y permanecía tranquilo y cálido entre sus brazos.

-Contigo las horas se pasan de largo,

Tus ojos me llenan de encanto y la luna brilla por ti.

Sólo contigo mis risas tienen sentido,

Y hoy que estás aquí conmigo.

Sé bien, mi vida nació contigo.

Continuó cantándole, y él de pronto entreabrió sus ojos como si la observase, él también podía tener sueños hermosos viéndola. La castaña sonrió, su alma estaba siendo invadida por una emoción inmensa como el universo e inexplicable como el mismo.

-Y sé que tienes un corazón valiente,

Un alma fuerte.

Y sé que caminarás sin miedo entre la gente,

Y sé también sin un mal llega a sorprenderte,

No temas porque tendrás por siempre, mi amor para protegerte.

-Nunca debes tenerle miedo a nada Jace, porque mamá estará aquí para protegerte… Porque aquí entre mis brazos siempre encontrarás el refugio y el amor para ser feliz - le susurró, besando su cabecita.

-También tendrá mi amor para cuidarlo y defenderlo - declaró el ojiverde, sorprendiéndola al poner su mano sobre la de ella, con la que sostenía al bebé, y agachándose a su altura para poder observarlo.

-¡Harry…! - respingó la ojimarrón.

-Me desperté desde que comenzaste a cantarle, y yo disfruté el momento… - confesó.

Tuve momentos de profunda soledad,

Y ahora no lo creo, y junto a ti me encuentro.

Desesperado, estuve a punto de caer,

Y apareciste un día, llegando hasta mi vida, y te soñé.

Estaba despierto y te soñé…

-Hermione… esto me parece un sueño, pero es una hermosa realidad, tanto como lo eres tú… y le agradezco a Dios que podamos estar juntos, que ahora podamos estar aquí con nuestro hijo, cuando en algún momento ni siquiera creía que sobreviviría para conocerlo… - le acariciaba la mejilla a ella, y miraba fijamente a su bebé.

-Harry… - exhaló.

-Déjame terminar… sin embargo ahora todo esto te lo debo enteramente a ti… porque hasta que tú entraste en mi vida yo conocí el significado de la palabra felicidad - sus ojos esmeralda se encontraron con los marrones, con una mirada bastaba para transmitir todo aquello que las palabras ya no podían expresar; y al unir sus labios un beso pudo contener todo aquel amor que ambos sentían y que ahora estaba representado y bendecido por la presencia de su hijo.

˜˜˜˜

Canción: Te soñé

Intérprete: Alex Syntek

˜˜˜˜

Hello, cómo están…

Yo bien, gracias… pues aquí subiendo este episodio, más rápido de lo que imaginé jeje simplemente la inspiración llegó… me dicen ¿qué les parece?, lo sé está algo meloso, pero no pude evitarlo, los bebés me causan ese efecto, hace poco me convertí en tía nuevamente y créanme es tan wow jeje

Ok, les cuento que me está entrando más fuerte la depre post final de la saga Harry Potter, y es que apenas me estaba recuperando y de pronto me doy cuenta que se acerca el momento de escribir el final de este songfic entons me regresó con más intensidad ¬¬"

Mis más profundos agradecimientos a ustedes por tomarse un tiempo para leer esta crazy y melosa historia^^

Y mil gracias más por sus comentarios

Darkslayer, Melii89, mitzi, AriPotter, hermionegranger30,Emma Radcliffe, Tania Cullen,Hermionesara, EriqitaPotterGranger, x_tabay74

HermioneCrazy,ANILE

Yali Weasley: Muchas gracias por soportar oír de mis locos fics, aunque tú no seas precisamente Harmony :P

Este capítulo se lo dedico en especial a mis 5 amores preciosos: mis 3 primitos y mis dos sobrinos: Saraí, Enrique, Isaac, Daniel e Isabella.

PD: Sí, es lo que están pensando, el nombre de Jace lo saqué de la saga Mortal Instruments, y debo confesar que me gustó mucho antes de leer los libros, desde la primera vez que lo vi en un video de Jace&Clary me encantó^^

Anyeli Potter Granger

22/08/11