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Lo más oculto del pasado — capítulo 1
La joven se detuvo a mirar a su alrededor. Una espesa niebla impedía que reconociese el lugar donde se hallaba, pero no tuvo otra opción que detenerse. Aquella era una zona que, pese a llevar tanto tiempo viviendo allí, no conocía demasiado bien.
-¿Hola?-preguntó esperanzada a que la persona a la que esperaba le respondiese.
Con un suspiro enterró su rostro en las manos. Hacía tanto tiempo que esperaba noticias suyas que tal vez se había ilusionado demasiado. Otra decepción y no podría soportarlo.
Notó su presencia antes de que su silueta se dibujara entre la bruma. Intentó quitar de su rostro toda expresión pero sabría que no lo lograría, él la conocía demasiado bien.
-Lily-la saludó.
-Scorpius.-dijo entredientes.
-¿Qué tal tu padre?
-No hemos venido a hablar de mi padre, Malfoy, sino de lo que tenemos pendiente.
-Si supiera lo que vamos a hacer…-dijo sonriendo- ¿No es acaso el jefe de los aurores? "El niño que vivió" ¿Y tus hermanos? ¿Dónde están Albus y James?
-Olvídate de ellos. ¿Lo has traído?
-Por supuesto.
El joven sacó de su mochila un grueso volumen que parecía a punto de convertirse en polvo con una sola mirada. Lilly movió la cabeza insegura a su alrededor.
-¿De qué tienes miedo? Nadie me ha seguido-la chica se mordió el labio- El único que puede llegar hasta el Bosque Prohibido es ese semigigante y lo he visto dormido con una botella en la mano en su cabaña, ¿acaso te vas a echar atrás?
La chica le quitó de las manos a su compañero el libro con fuerza. No iba a retroceder, al menos no cuando estaba tan cerca.
-Ya sabes que creo que Hugo sospecha algo. Piensa que estoy cambiada.
-Ese Weasley… él y su hermana Rose siempre han intentado meterse donde no les llamaban.
-No hables así de ellos.-dijo ofendida- Son mis amigos.
Scorpius se encogió de hombros.
-Está bien.-empezó a caminar y Lilly se apresuró a seguirle-Yo he cumplido con mi parte, ¿y la tuya?
La joven bajó la cabeza avergonzada. De su mochila extrajo varios ingredientes de pociones muchos de los cuales era incapaz de mirar.
-Todos menos los prohibidos.
-Ya sabes que de eso se encargó mi padre.
-Sí, sí…
Los árboles del bosque aparecían entre la bruma como fantasmas y sus raíces traicioneras los hicieron tropezar en más de una ocasión. Lilly se llevó involuntariamente la mano a un colgante que le colgaba del cuello. Según le había dicho la tía de su padre, había pertenecido a su abuela, aquella a la que todo el mundo no paraba de decir que era su viva imagen aunque fuese Albus quien tuviese sus ojos verdes.
-Es por aquí…
Se detuvieron. Se hallaban en un claro que, aunque sólo fuese por su aspecto, inspiraba un miedo sobrecogedor. Pero, como bien sabía Lilly, había algo más. Allí había muerto su padre y, al mismo tiempo, vuelto a la vida.
-¿Estás segura de que es aquí?
-Completamente. Escuché que mi padre hablaba de él en sueños.
-Entonces dame los ingredientes.
Lilly empezó a caminar mientras Scorpius se encargaba de hacer la poción localizadora. Sabía que aquello que deseaban encontrar no se podría encontrar con un simple hechizo de "Accio" o un buscador de objetos mágicos. Aquello era más grande incluso que la magia conocida.
-¿Ya sabes a quién vas a llamar?-le preguntó Scorpius a sus espaldas.
Lilly se agachó ignorando la pregunta pero agarró de nuevo el colgante. Había creído ver algo… se agachó y empezó a remover la tierra.
-¿Y tú? ¿Ya sabes a quién? ¿Cómo se llama?
La joven detuvo su mano sorprendida y acarició lentamente su hallazgo. No hacía falta ninguna poción localizadora, ella misma lo había encontrado. Después de tantas horas y horas invertidas en buscarlo, él solo había ido hasta ella. Abrió mucho los ojos ante aquella aparente inofensiva piedra lisa negra, sin a penas escuchar las palabras que salían de la boca de su compañero.
-Lo siento, no puedo decírtelo. La persona a la que voy a resucitar no puede ser nombrada.