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Historia 30895 — capítulo 4
((Nota:Este capítulo es un poco corto...no estaba demasiado inspirada.Los capítulos del principio son un poco aburridos,pero son claves para llegar donde yo quiero llegar.Besiiitos,dejadme comentarios plis plis plis aunque sean críticas u.u ))
Lily comenzó a pensar y a preguntarse tantas cosas a la vez que sintió como si su cabeza fuera a estallar.¿Por qué tenía que pasarla eso,y más siendo el primer día? Ella era prefecta,algo de lo que se enorgullecía enormemente.Y un prefecto ha de dar buena imagen.Un prefecto ha de ser modelo a seguir para el resto de los alumnos.Sobre todo para los más jóvenes. Y bonito espectáculo había dado.El primer día de colegio,y le había dado un puñetazo a una alumna.Se lo merecía.Pero...¿cuáles serían las consecuencias? *"Si sólo hubiera sido el puñetazo"*pensó mientras los ojos se la llenaban de lágrimas."Una guerra de comida es motivo más que suficiente para una expulsión"
Cualquiera le decía en tales circunstancias a McGonagall el incidente del tren.Lily sintió una punzada de rabia.Eso era lo que ellos precisamente querían,salir impunes de la pesada broma. Los jóvenes andaban cabizbajos por las escaleras,siguiendo a una muy indignada McGonagall,que no hacía más que farfullar y hablar para sí misma. Aunque no todos estaban cabizbajos. Sirius y James se reían por lo bajo de su mutuo aspecto(la verdad esque no era para menos) Sólo Lupin parecía tan afectado como Lily.Ambos temían que su condición de prefectos peligrara. Continuaron subiendo un tramo de escaleras.Un hombre que había en un cuadro los señaló soltando una risita con su compañero del cuadro de al lado."El primer día y ya estáis en apuros eh..empezamos bien".Sirius le espetó que si no se callaba lo cortaría del lienzo en cuanto se librara del castigo. La consecuencia fue que la profesora McGonagall le dió una colleja y se lo llevó del brazo con ella,al frente del grupo. Lily estaba al lado de James y Lupin.Por delante de ella iban Chris y Say,y por detrás las Hilton. James la agarró del brazo suavemente. -No te preocupes.Verás como salimos de ésta. -Si estamos aquí es por tu culpa,asique cierra la boca. James se paró y la miró incrédulo. -¿Por mi culpa?Te recuerdo que yo no he sido el que ha dado un puñetazo a esa de ahí-señaló a Luci. Lily continuó andando,a sabiendas de que el chulito arrogante tenía razón. Notó como se acercaba por detrás a ella.De hecho,se acercó más de la cuenta,hasta que su boca quedo a pocos centímetros de la oreja de la chica. -¿Por qué estas tan guapa cuando te enfadas?¿Lo haces para provocarme? La pelirroja soltó un bufido de indignación mientras andaba más rápido,poniéndose a la altura de Say y Chris."Déjala en paz,no sabe apreciar lo que es bueno"oyó como le decían las pijas gemelas a James. -Es aquí.-dijo fríamente la profesora.-Como es un despacho algo pequeño,entraréis primero Black,Potter y Nicolson.Luego entraréis Evans,Laurence y Petigrew.Por último,las señoritas Hilton y Lupin.¿De acuerdo?Me van a contar sus versiones,y decidiré el castigo apropiado.Sí,señor Black-repuso viendo la cara de Sirius-Esta vez no se salvará con una de sus estudiadas excusas.Aquí no hay excusa que valga. Sirius,James y Chris entraron en el despacho,mientras McGonagall cerró dando tras sí un gran portazo. Say se acercó a Lily con los ojos llorosos. -Lily...espero que no informen a nuestros padres.Ya sabes como están las cosas en mi casa como para que... -Lo sé Say.Pero es bastante probable que sí lo hagan saber.Asique yo que tú-acarició suavemente el moratón que tenía su amiga en el ojo-se lo diría a McGonagall. Lupin se había sentado en el suelo,con la cabeza entre las piernas. Las gemelas estaban apoyadas contra la pared,mirando al suelo sin decir palabra.Parecía que todos esperaban su turno para la horca. Al cabo de unos minutos que se hicieron eternos,salieron Sirius,James y Chris. Lupin se levantó de golpe,agitando a Sirius tan pronto como estuvo a su alcance. -¿Q-Qué o-os ha dicho? -Tranquilo Lunático.De momento no nos ha dicho el castigo.Tenemos que esperar a que oiga todas las versiones. -Petegrew,Evans y Laurence-llamó McGonagall desde el despacho. Lily entró junto a Say y Peter. El despacho era,ciertamente,algo pequeño.Parecía una pequeña biblioteca,ya que había un montón de estanterías con muchos libros. La mesa estaba ocupada por varios pergaminos,uno de ellos lo tenía McGonagall entre sus manos.Había un frasco de tinta y un portarretratos con una foto de McGonagall,mucho más joven,y un hombre de poblada barba.Aparecían sonrientes con la torre Eiffel de fondo.Los retratados se movían,y se veía cómo se dirigían a las escaleras de la torre,agarrados de la mano. -Cierre la puerta,señorita Evans-ordenó la jefa de estudios.-Bien,y ahora siéntense.Espero que puedan explicarme el bochornoso espectáculo que han dado. -Verá señorita McGonagall.Todo ha sido una pequeña cadena de incidentes que.... -¿Pequeña cadena de incidentes,señor Lupin? -Si...todo empezó con una tonta discusión... Pasaron unos 10 minutos,en los que los jóvenes trataron por todos los medios de explicar lo sucedido.Pero McGonagall no quiso escuchar más. Se levantó y les ordenó salir fuera.Una vez fuera,Luci,Silvi y Lupin ya estaban de pie,dispuestos a entrar para dar su versión. -No tengo más que escuchar,señores.Ya he oído bastante.Y puesto que parece que no se ponen de acuerdo,ya he pensado en cual será la solución a todo esto. Tomó aire y siguió. -Para empezar,sus padres,como ya se habrán imaginado,serán informados. Ahora bien,la cosa no acaba aquí,como también habrán imaginado. El señor Black y la señorita Laurence ayudarán a la profesora Davis,de pociones,a reparar y limpiar todos los calderos al finalizar las clases.También colaborarán en limpiar el aula. Lucie Hilton y Petegrew limpiarán los patios y la cuadra.Si ven que se les amontona el trabajo,pueden hacerlo por separado.Uno limpiará un día la cuadra mientras el otro se ocupa del patio,y así sucesivamente. Silvie Hilton y Remus Lupin ayudarán en la biblioteca.Ordenarán los libros y reclamarán aquellos que aún no han sido devueltos.Tampoco vendría mal que vigilaran que la gente esté callada.No se preocupen por los deberes-dijo irónicamente-Pueden hacerlos mientras a la vez vigilan que la gente esté en silencio. Y por último...-miró a los que quedaban.-Potter,Evans y Nicolson.Ustedes ayudarán a la profesora nueva,Hook,a mantener en buen estado las escobas y el patio donde se practicarán sus clases. -Para eso no hacen falta tres personas-dijo ácidamente Lily,esperanzada de que no la tocara su castigo con Potter. McGonagall la miró,se quitó las gafas y las limpió con su túnica,mientras decía:-Tiene razón,señorita Evans.Señorita Nicolson,usted ayudará a la señorita Hilton y al señor Lupin. Como ya se habrán imaginado,no se les está permitido usar la magia,y me aseguraré de que así sea. -¿Durante cuánto tiempo estaremos castigados?-quiso saber Remus -Hasta que yo lo diga-dijo por respuesta la profesora-Espero que no se quejen,puesto que podía haber sido peor.Ahora pueden ir a sus habitaciones.Y asegúrense de que aquí a finales de curso no me dan otro quebradero de cabeza. -Profesora...bueno...le pediría que no dijera nada a nuestros padres-acertó a decir Lily,mientras miraba a Say. -No creo que esté en condiciones de pedir nada.Sin embargo-el rostro de la profesora parecía menos tenso-Quizás...quizás si usted ayudara al señor Potter con los ejercicios de Transformaciones... -¿Cómo?
"Dios mío,dime que he oído mal"
-Si,señorita Evans.Y tal vez el señor Potter también deba ayudarla con las clases de montar en escoba.Me han dicho que parece usted un pato mareado.-dijo mientras Sirius se desternillaba de risa. Dicho esto,Lily comenzó a bajar enfurecida las escaleras,dirigiéndose como un huracán a la sala común de Gryffindor.Sus dos amigas la siguieron,aunque con cierto esfuerzo ya que la pelirroja daba grandes zancadas. -¿Qué se ha creído?Castigo con Potter...clases particulares con Potter...¿qué coño es esto? ¿Me ha visto cara de necesitar un Potter en mi vida o qué? -Mira no te quejes.Mejor con James que con Black limpiando pociones.No creo que pueda resistirme a tirarle alguna poción en su arrogante cara. -Cállaos las dos-dijo Chris sofocadamente.Miró a Lily-¿Quieres bajar el ritmo,bonita?Y dejaos de quejar,yo estaré con la súper-pija-teñida.¿Hay algo peor que eso? -Si-dijeron Say y Lily a la vez.
Llegaron a la sala común,pero era tan tarde que decidieron irse a la ducha y luego directamente a la cama. -Yo me quedaré un rato-dijo Lily mientras se sentaba en uno de los sofás,frente al fuego-Necesito pensar algo. Las chicas se despidieron y se fueron a las habitaciones. Lily se quedó sola,contemplando el fuego.¿Desde cuando ella era tan...violenta?Pegar así a la Hilton...ese no era su estilo.Tampoco lo era el haberse callado el incidente en el tren.Eso era ocultar algo muy serio,y la hacía sentirse mal. -Te digo que no voy a ir a la mierda del castigo. Lily se giró bruscamente. Acababan de entrar los demás.Lucie agarraba del brazo a Sirius,y Silvie hacía lo mismo,con James de un brazo y Remus de otra.Petegrew iba solo,atendiendo a lo que Sirius le decía. -Vaya,mira a quien tenemos aquí.Nuestra boxeadora favorita-dijo Petegrew,sentándose en el posabrazos del sofá donde estaba Lily. -No sabía que tuvieras la suficiente inteligencia como para formar una frase entera tú solito.Se nota que estás creciendo,ratita. -Hay que joderse.Que mal carácter tiene esta chica.¿Qué pasa,estás con la regla?-dijo medio riéndose Sirius,mientras empujaba a Peter y se sentaba en el lugar que había estado ocupando el primero. -¿Perdona? -¿Necesitas chocolate,Lils?¿O quizás mimitos? -Vete a la mierda Sirius se hizo el dolido y se secó una inexistente lágrima. Luci se acercó a Sirius y le dió un beso en la comisura de los labios. -Nos vamos a dormir....-dijo con voz melosa-hasta mañana chicos. -Nosotros también nos vamos.Mañana toca madrugar- recordó apenadamente Remus.Vamos Sirius...James,¿no vienes?- el pelinegro no se había movido. -Si,claro-respondió distraídamente,sin dejar de mirar a Lily-Ahora subo.Id yendo vosotros. -Como quieras.Pero ten cuidado.Está en uno de esos días-le dijo Sirius sonriendo. Los chicos subieron las escaleras.Sirius parecía hiperactivo,no paraba quieto.Mientras Remus y Peter subían cansados las escaleras,Sirius las subía mientras improvisaba una coreografía y tarareaba una canción.
Lily se sentía incómoda.James no la quitaba los ojos de encima.Ella nunca se había cortado y siempre le paraba los pies,pero la cosa era bien distinta cuando estaban los dos solos.De hecho,esa era la primera vez,desde que le conocía,que se quedaba a solas con él.Y a partir de ese habría muchos más momentos,puesto que el castigo lo hacían los dos solos. Pasaron así unos incómodos minutos,en el más absoluto silencio. -Solo quería pedirte perdón. Lily alzó la vista. James estaba delante de ella.Se había agachado para mirarla directamente a los ojos. -¿A mi?¿Por qué?-preguntó ella desconfiada.Seguro que ahora la hacía alguna de sus típicas bromas. -Por haber creído que tú me habías tirado toda esa sopa,cuando en realidad había sido Chris. -No fue Chris.Pero bueno,no importa.No hace falta que me pidas perdón. Lily intentaba no mirarle a los ojos,eso la ponía muy nerviosa.Pero la resultaba difícil,porque él estaba tan cerca de ella que resultaba imposible no mirarle. -También quería agradecerte que no le dijeras a McGonagall lo del tren.
"¿Por qué no mira para otro lado,el muy condenado?
-Bueno...no era el momento.Pero ya lo haré en otra ocasión-mintió Lily. James rió. -¿A quién intentas engañar? -¿Cómo?Tú que sabrás. Él la miró divertido. -No,realmente eso no lo sé.Lo que si sé esque no te atreves a mirarme a los ojos. -No digas estupideces Potter.Con lo de hoy he tenido bastante-se puso en pie-Me voy a dormir,es tarde. Se dirigió hacia las escaleras cuando el la agarró del brazo. -¿Qué quieres ahora,Potter?-dijo ella dándose la vuelta,y quedándose cara a cara con James.Miró al suelo mordiéndose el labio inferior.Se sentía realmente incómoda. -Se te ha olvidado esto-la dijo dándola una hojita arrugada que se la había caído de la túnica. -Gra-gracias. -Hasta mañana Evans-la soltó y subió las escaleras sin mirarla.Antes de entrar al cuarto de los chicos la llamó. -Una cosita Lils.No hace falta que te pongas tan roja cada vez que nos quedamos solos.-la guiñó un ojo. -Deja de fumar marihuana Potter.Estoy roja porque aquí hace mucho calor. -Por si no te has dado cuenta-dijo él desde lo alto de la escalera-hace un buen rato que se ha apagado el fuego. Una vez dicho esto,se metió al cuarto de los chicos. Lily se giró rapidamente,dirigiendo su mirada hacia la chimenea. Los trozos de leña estaban totalmente carbonizados,habiendo sólo rastro de ceniza. Lily se puso aún más roja,y rabiosa por haber hecho el ridículo delante de la persona que más detestaba,se fue a dormir.