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Historia 31016 — capítulo 1
-¿Qué tal? Soy Black, Sirius Black y hoy estoy aquí encerrado gracias a los estupendos amigos que tengo. Si… aunque no lo crean son mis amigos, pero son demasiado sensibles, no saben apreciar las ideas de un genio como yo. Además todo es culpa de James, él quería conquistar a Lily y yo simplemente le di un empujoncito, no es mi culpa que la pelirroja no tenga sentido del humor, pero, ¿Cómo va a tener sentido del humor teniendo a Sánchez como amiga? Yo ya no se cual de las dos es peor, supongo que Rachel porque de ella fue la idea de encerrarme aquí. Pero bueno basta de pensar en ellos, por ahora, luego tendrán su castigo. ¿Quieren saber qué paso? Pues está bien, se los contaré… Todo sucedió una mañana…
Black: Doctor de citas
-¡SILENCIO!-gritó el profesor Blair intentando inútilmente poner orden en el aula, las vacaciones de navidad se estaban acercando y como ya había dado toda la materia del trimestre ninguno de sus alumnos ponía atención a lo que quería decir.
-¡Bien!, ¡Hablen si quieren!-les gritó resignado.
-Canuto, he tomado una decisión…-comenzó James muy serio-Voy a olvidar a Lily.
Sirius lo miró con los ojos como platos, se volvió y gritó dirigiéndose a su otro amigo que estaba sentado con una pelirroja y una castaña en una esquina-¡Remus otra más! ¿Cuántas van?
-Creo que quinientas-respondió el aludido pensativamente-Lo tengo anotado en algún lado en la habitación, luego te digo-y siguió enfrascado en la conversación.
-¿Quinientas qué?-inquirió James.
-Es la vez número quinientos que dices que vas a olvidar a Lily, y hermano, déjame decirte que siempre terminas detrás de la pelirroja, pareces su perrito faldero…
-Mira quien habla de perros…-masculló con resentimiento.
-¿Qué?
-No, nada, continúa.
-Bueno, como decía antes de tu comentario inservible… Yo se que es bonita, pero hay cientos de otras chicas en el castillo, deberías intentar fijarte en alguna otra, es demasiado fácil…
¡Riiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiing!-Sonó la campana y todos salieron precipitadamente al gran comedor.
Las dos chicas caminaban justo detrás de los merodeadores por el vestíbulo, el reloj de Gryffindor estaba muy lleno, si seguían así tenían asegurada la copa de las casas.
-¡Vamos a ganar este año!-dijo Lily emocionada viendo los relojes.
-Bueno todo depende, si los merodeabobos hacen sus niñerías nos quedaremos sin puntos antes de las vacaciones-le contestó Rachel mientras se miraba las uñas.
Los chicos que estaban delante de ellas se volvieron, ya Sirius iba a comenzar otra discusión.
-¡¿Cómo que merodeabobos?!-le reclamó Sirius acercándose peligrosamente.
Los demás que estaban en el vestíbulo siguieron de largo, era demasiado común encontrar a esos Gryffindor peleando entre sí.
-Como lo escuchaste Black, merodeabobos y apártate-dijo empujándolo levemente mientras se dedicaban miradas de profundo odio.
La tensión entre todos fue creciendo. Remus y Peter los miraban alternativamente, de vez en cuando intercambiando una mirada de resignación con Lily, pero fue James el que no soportó la tensión y habló.
-¡Evans, sal conmigo!
-¿Ya entienden por qué no le creí?, eso de "Voy a olvidar a Lily", es basura, y lo de que parece su perrito faldero es muy cierto, porque ¿Quién pasa siete años tras una chica que no les hace caso?, Sólo James… Pero esto no acaba acá, siempre hay algo peor… Continuemos la historia…
-Ya yo decía que había tenia una mañana muy bonita sin escuchar tu voz-le respondióLily venenosamente.
-¡Ves hermano, no lo lograste!, Ya te lo dije tienes muchas otras con las que salir.
-Cierra el pico, por lo menos el tiene mejor gusto que tú que solo sales con esperpentos-intervino Rachel molesta.
-Yo se los dije, esa es peor que Lily. Parece un híbrido entre basilisco, acromántula y cuanto animal venenoso encuentren. Con sus ínfulas de princesita se cree mejor que yo y de paso cree que tiene derecho a insultarme, que descarto, ¡A mi! ¡Al gran Sirius Black!, ¿Cómo se le ocurre decir que salgo con esperpentos? Ya me desvié otra vez y lo peor es que fue pensando en esa…
-Chicos yo creo que me voy adelantando y les guardo un puesto-dijo Peter huyendo del problema que se iba a armar sin que nadie le hiciera el menor caso.
-¡Tu lo que estás es celosa porque jamás te he invitado a salir!
-¡Asco!, ¡Deja las drogas!, Prefiero salir otra vez con Snape-contestó Rachel ganándose una mirada de reproche de parte de Lily.
-¡Ves!, ¡Luego dices que yo salgo con esperpentos!, ¡Sánchez, caíste tan bajo saliendo con quejicus!-respondió Sirius con sorna.
James miraba el piso si prestar la más mínima atención a la discusión que se había formado entre Lily, Rachel y Sirius.
-Vamos Cornamenta-dijo Remus agarrándole el brazo a James-No te sientas mal por lo que dijo, sabes que de verdad no siente eso-lo intentó reconfortar pero no lo logró. Tenía que admitirlo aunque quisiera mucho a esas chicas, a veces se pasaban.
-¡Jajajajaja! No recordaba que Rachel había salido con quejicus, ¿Habrá pasado algo entre los dos?- Sirius quedó pensativo mirando el techo-Que mas da, déjenme continuar…
-Estoy muerto-comentó James tirándose en su cama. Se había pasado todo el día entrenando para mitigar un poco la frustración que sentía. Ni tres horas de entrenamiento intensivo, ni un largo baño habían conseguido sacar a Lily de su cabeza.
-Remus…
-¿Qué?-contestó escuetamente, tenía que terminar la redacción o mañana McGonagall lo iba a castigar por todas las vacaciones.
-¿Tu crees que me odie?
Remus dejó la pluma y lo miró fijamente-James, no se que decirte, pero no creo que te odie, solo que eres muy insistente y ella ya está fastidiada.
-Pues si no lo odia lo disimula muy bien, no se, digo yo…Sigamos
-¡BLACK!-se escuchó un grito proveniente de la sala común y segundos mas tarde Sirius entró desternillándose de la risa y cerrando la puerta con todos los hechizos que conocía con ese fin.
-¿Qué ha pasado?-inquirió el licántropo.
-Pues lancé unas cuantasbombas fétidas y a la prefecta no le gustó. Les recomiendo que no bajen por lo que queda de noche.
-¿Cuándo aprenderás?-dijo Remus resignado y se volvió a enfrascar en su redacción.
-¿Por qué esa cara de ciervo apachurrado?-preguntó Canuto sentándose al lado de James.
-¡Quítate!, ¡Que manía se invadir el espacio personal!
-¡Qué carácter!-respondió sentándose-Pero ya hombre, ¿Qué te pasa?
-Lily…-comentó Remus sin siquiera voltear.
Se quedaron en silencio un largo rato hasta que a Sirius se le dibujó una gran sonrisa en el rostro-¡James, hermano, tengo una gran idea!-dijo parándose sobre la cama.
-¿Cuál?-preguntó el aludido.
-¿Quién es el galán del castillo?-preguntó con autosuficiencia.
-Y yo que voy a saber-contestó extrañado.
-¡Yo!, ¡Ignorante!...Y si soy el galán del castillo, soy el que más sabe de mujeres, así que yo, amigo mío, yo, el mismísimo Sirius Black voy a conquistar a Lily para ti.
-A ver, pregunto para obtener respuesta… ¿Acaso no es obvio que soy el galán del castillo? Que poco aprecio tienen estos supuestos amigos por los logros realizados, y lo peor es que ninguno me reconoce mi amplia sabiduría sobre las mujeres, aunque todavía no entiendo a Rachel... ¡Qué ya no me hablen de esa chica!, Si son insistentes… ¡Continuemos!
-Ya va, a ver si entendí… ¿Tu vas a ayudar a James para conquistar a Lily?-preguntó Remus.
-Si, ¿Por qué?-respondió causándole a Remus un ataque de risa.
-No nada, sólo preguntaba.
-Bueno James, ¿qué opinas?-pregunto Sirius sonriendo.
-Esta bien-respondió-No me queda nada que perder-dijo con recelo, no estaba seguro de lo que su hermano podría llegar a hacer.
-¿Cómo va a dudar de mi plan maestro? El plan es perfecto, el único defecto es que a veces las cosas no salen como uno las planea, pero, ¿Yo que me iba a imaginar que era una planta carnívora?
Abrió los ojos lentamente, tenía mucho sueño pero el deber llamaba y tenía que ir a clases. Mientras se desperezaba se fue incorporando poco a poco en su suave y adocelada cama hasta vislumbrar justo frente una gran maceta con una extraña flor dentro.
-¡Mira que tienen el sueño pesado! Fue tan fácil colocar la planta, entre, hice ruido, revisé el diario de Rachel y nada que se despertaron… Soy el maestro.
-¿Qué rayos?-comentó Lily extrañada mientras se ponía las pantuflas y se acercaba a la planta.
Era una planta de tallo largo, con sólo dos hojas y una inmensa flor, parecía una rosa pero a la vez era distinta. El tallo no tenía espinas y cada pétalo de la flor tenía varios colores en degrade, realmente era un flor hermosa.
Siguió acercándose lentamente a la flor, esta se comenzó a mover suavemente, como en un extraño y rítmico baile. Lily parecía hipnotizada y movía la cabeza en el mismo sentido que la flor, pasaron unos segundo así, la flor se detuvo y de repente comenzó a vibrar y volverse de un feo color gris verdoso.
-¡Ahhhh!-gritó Lily saliendo de su ensimismamiento, e intentó alejarse pero ya era tarde, la flor había comenzado a despedir humo verdoso que tenía un olor putrefacto.
El humo se esparció por toda la habitación y poco a poco la pelirroja fue perdiendo el conocimiento.
-¡Señor Black!, ¿Se puede saber el motivo de su tardanza?-preguntó la profesora McGonagall muy molesta.
-Es que…es que… se me quedaron los libros-respondió lo primero que sele cruzó por la mente.
-Siéntese y cinco puntos menos para Gryffindor.
Tenía que darse prisa o no llegaría a clases, ya se había perdido el desayuno y no le convenía llegar tarde a clases. Se envolvió en una toalla y salió hacia la habitación-¡Lily!-gritó.
La pelirroja se encontraba tirada en el piso una una gran rosa con dientes afilados estaba a punto de morderle una pierna, pero cuando la vio los colmillos se escondieron, se volvió multicolor y comenzó una extraña danza.
Rachel siguió el movimiento durante unos segundo pero cuando la planta comenzó a echar un humo verdoso despertó, se tapo la nariz y corrió a buscar una varita mientras la planta se transformaba otra vez en una planta mordedora come gente.
-¡Rictusempra!-gritó y parte superior de la planta cayó pesadamente en el suelo-¡Lily!, ¡Lily!-dijo intentado despertarla pero esta no reaccionaba.
Se levantó y salió corriendo a buscar ayuda.
El chico caminó siendo blanco de todas las miradas y se sentó junto a Remus. James tenía cara de malas pulgas. No sabía donde se encontraba su pelirroja, y eso que ella jamás faltaba a ninguna clase.
-¿Por qué tardaste tanto?-pregunto Remus confundido.
-Es que fui a dejarle la sorpresa a Lily-respondió con autosuficiencia mientras sacaba los libros y pergamino.
-¿Y que le dejaste?
-Nada importante, solo una rosa de tamaño familiar que encontré en un invernadero-contestó con simplicidad. La cara de Remus se puso muy pálida.
-¿La rosa china que estaba en el invernadero tres?-inquirió con un dejo de angustia.
-Si, ¿Por qué?-pero antes de que a Remus le diera tiempo de contestar un chica irrumpió en el salón.
-¡Profesora McGonagall, venga rápido!-gritó la chica desde la puerta.
-Quiero que conste que no lo hice con la intención de hacerle daño a la pelirroja, lo que pasa es que los dibujos de los libros no se parecen a la planta y bueno…cualquiera se confunde, ¿O no? Además no creo que la mate un pequeño mordisco, ¿Por qué no se comió a Rachel? ¡Jajaja! Pobre planta, le daría indigestión.
-¡Señorita Sánchez!, ¿A que se debe a que corra así por el castillo?-pregunto la profesora horrorizada al ver a una de sus mejores alumnas sólo envuelta en una toalla por el castillo.
-Profesora…yo…Lily…planta…habitación…desmayada-la chica no podía hacer una oración completa, había corrido por todo el castillo y le faltaba el aire.
James se paró de inmediato-¡¿Qué le pasa a Lily?!
-Profesora en la habitación hay una planta y soltaba humo y Lily se desmayó, ¡Hay que ayudarla!
-¡Todos vayan al receso y después a la siguiente clase!-y después de decir esto salió corriendo lo más rápido que podía a ver que le había pasado a su mejor alumna.
Sirius sentía como la sangre le abandonaba el cuerpo, si le pasa algo a la pelirroja estaba frito, James los descuartizaría, lo freiría y se lo daría de cena al calamar gigante.
-¡Sirius!, ¡Eres un inconsciente! -lo reprendió Remus.
-Canuto… ¿Tienes algo que ver con esto?-pregunto James peligrosamente.
-No fue a propósito, era la rosa más bonita que encontré y bueno, me pareció un excelente regalo para la pelirroja, ¡Nunca imaginé que se la iba a querer desayunar!
Se habían quedado sólo tres de los merodeadores en el aula, últimamente Peter aprovechaba cualquier minuto para escaparse y permanecer perdido por horas y horas.
-Vamos a ver como está Lily-dijo Remus para evitar que James ahorcara al otro animago.
Corrieron hasta llegar a la torre pero llegaron justo cuando la profesora McGonagall llevaba a Lily levitando hacia la enfermería seguida muy de cerca por Rachel que lloraba.
-¡Qué exagerada es!.... ¡Sigamos!
-Remus…-dijo Rachel y se echó a los brazos del licántropo-¿Y si no se despierta?-agregó sollozando.
-Ya…-la intentó tranquilizar ante la mirada atónita de Sirius, porque James se había ido corriendo tras la profesora McGonagall.
-No se va morir ni nada parecido, no seas llorona.
Rachel se apartó de Remus, se sujetó mejor la toalla, caminó hacia Sirius y lo abofeteó con todas sus fuerzas-¿Cómo se te ocurre decir eso?, ¡Insensible!, ¡Desvergonzado! ¡Y dejade mirarme así, pervertido!-y sin decir otra palabra, entró por el retrato y se fue a cambiar.
-¡Que exagerada es la gente!, Dios esa chica sinceramente quiere matarme, y de paso me cachetea y me dice desvergonzado. ¡Pero si es ella la que se pasea semidesnuda por todo el castillo! Y la muy descarada dice que la deje de ver, como si me interesara verla, sobre todo en ese sentido, sencillamente son hormonas, no quiere decir nada más… ¡Quiten esa cara!, ¡Es difícil no mirar a una chica que se te pone enfrente así, pero más nada!, ¡Que no!, ¿Quedo claro?... Que horror, aquí ya nadie respeta…
-¿Profesora, ya puedo pasar a ver a Lily?-preguntó James angustiado.
-Si Potter, no tiene nada grave, solo que aspiró un fuerte somnífero, despertará en cualquier momento, pasa.
James entró vacilante, se había llevado un gran susto, no podía imaginar que a su pelirroja le pasara algo, se acercó a la cama y se sentó en un lado tomándole la mano, parecía un ángel…
-¿Ángel?, Amigo déjame decirte que estas bien mal, esa pelirroja es una bruja en toda regla, pero bueno si tu quieres hacerte el ciego allá tú, solo que pobres de mis sobrinos, van a tener a Hitler por madre. Bueno en resumen pasaron varios días, Lily, se recuperó, y bla bla bla, lo demás no es importante…Bueno discutí con Rachel porque ella me echa la culpa de lo que le pasó a Lily, pero a falta de pruebas… ¡Sigamos con la siguiente fase de mi plan maestro! ¡Se distraen tan fácilmente!