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Historia 31217 — capítulo 1
He decidido empezar a escribir algo nuevo. Últimamente tengo la constante necesidad de escribir todo lo que me pasa por la mente,esté donde esté.Me enorgullece sentir esa sensación,que se está volviendo obsesiva.Pero lo necesito,es la adicción de la que soy dependiente.Creo que es así como se sienten los escritores,algo en lo que deseo convertirme desde que era pequeña. He escogido el título basándome,básicamente,en la idea que tenían de mí mis padres cuando era niña y les contaba mis problemas. Los mayores tienden a pensar que las "cosas de niños"son simplemente eso,tonterías comparadas con sus incontables y "serios" problemas.De ahí mi título.Es así como yo me sentía hace unos años,como una niña.Una niña tonta,con un mundo muy grande y problemas,al parecer,muy pequeños.
Los años han pasado,y esa niña fué desapareciendo para dejar paso a lo que soy hoy día...¿una mujer?Demasiado pronto quizás para calificarme a mí misma así. Entonces...¿qué es lo que soy?Quizás,sólo una niña algo crecida jugando a ser mayor.Una niña que se pone una máscara cuando sale a la calle con sus tacones y su cara pulcramente maquillada. Una niña camuflada en un mundo de mayores,deseando mostrarse tal y como es. Cuando era pequeña soñaba con un mundo opuesto a este.Con una vida distinta a la mía. Típico de los niños,tal vez.Lo extraño fue que esos pensamientos no desaparecieron.Fueron quedando en el olvido,junto con otros que nunca había sentido antes.Pero seguían ahí. Siempre pensé que mi lugar no estaba aquí,sino en otro sitio,otra época tal vez. Una época donde todo era majestuoso,donde elegantes corceles tiraban de carros portadores de doncellas y duques.Donde ellas vestían corsés y vestidos voluminosos con cancán. Época reflejada en los bailes del antiguo Versalles.Época en la que triunfaba el romanticismo,no hablo como género literario,sino como realidad. Al menos,dá esa impresión.El amor flotaba en el aire. Me hubiera gustado presenciar esos tiempos.Pero desgraciadamente,me ha tocado vivir en la era del "tronco",del "tío" y del "mola mazo". Una época que me ha hecho sentir rara,y bastante distinta a las demás chicas de mi edad.Por lo menos,a las chicas que han formado mi entorno. Me sentía algo inferior cuando mis amigas me contaban sus escarceos amorosos. ¿Qué puede haber de emocionante...-me preguntaba a mí misma una y otra vez-al sentir como un chico que no es nada tuyo,y hace apenas un momento que conoces,te besa? Y realmente pensaba así,por eso mi primer beso tardó tanto en llegar.Y hubiera tardado más,sino fuera porque me harté de ser la chica buena y fantasiosa que vivía más feliz refugiándose en un mundo imaginario antes que en el suyo propio. Me pasaba eso hace bastantes años,y me sigue pasando ahora.Quizás solo puedan entenderme aquellos que,al igual que yo,están enamorados del amor y no de la atracción. Mentiría al decir que el físico no importa,a fin de cuentas es lo primero que te entra por los ojos,pero a mí con eso no me basta. Supongo que seré una romanticona empedernida,que fantasea con conocer a su príncipe azul(aunque es muy difícil de encontrar,sobre todo porque puede ser desde el chico con rastas que ví esta mañana en el metro,hasta el rapado con el que me he cruzado por la calle)por eso he decidido esperar,y que sea él el que me encuentre a mí. Como en los cuentos que tanto me gustaba leer de pequeña.Yo esperaré en mi castillo(un piso del que no me gusta nada la decoración)hasta que ÉL me encuentre,supere todos los obstáculos(la ropa y demás porquería que hay por el suelo de mi habitación)y logre vencer al dragón(decididamente,esa es mi madre) Me parece tan bonito el amor,que prefiero estar a "dos velas",como dicen mis amigas,y esperar a sentir esas mariposas en el estómago con alguien que de verdad me haga sentir especial(que cursi me ha quedado)
Eso es todo por hoy.No sé verdaderamente que es lo que voy a escribir aquí,depende del día y de lo que se me ocurra.
Tal vez cuente alguna de mis bonitas(y pocas)historias de amor,aunque han sido tan raras que mejor que se queden guardadas bajo llave.
Supongo que alguien estará sorprendido de que escriba como si esto fuera un diario...no me extraña.A mí también me extrañaría...debe de tener algo de cierto aquello de que los escritores estamos un poco locos.