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Odioso Black. — capítulo 24
POV Remus
¿Por qué Gabrielle tiene que levantarme a mí? Teniendo tantos amigos y el perjudicado siempre soy yo, pero claro tenías que ser el mejor amigo de una castaña no muy cuerda, llegue al lugar que Gab me había dicho, el aula de transformaciones, eran las 6 de la mañana y en cinco horas estaríamos tomando el tren para ir de vacaciones con su padre y el camino no era corto. Pero me había dicho que tenía que decirme algo importante, en el aula no había nadie, me dejé caer en una de las bancas esperando que Gab no tardara mucho en llegar.
Mis ojos se sentían pesados, se comenzaban a cerrar cuando escuche como la puerta se abría, trate de enfocar quien estaba ahí y vi que era el idiota de Robert, me levante de un brinco.
-¿Qué haces aquí? - pregunte con irritación.
-Rem - detrás de él estaba Gab, mis ojos se abren debido a la sorpresa - antes de que digas algo te presento a Robert…
-Ya lo conozco - le espete, ¿su memoria estaba volviendo a fallar?
-Mi mejor amigo - al escuchar aquello mi boca se abrió debido a la sorpresa - al igual que tú.
-¿Estás loca? - esto debía ser una broma y una de muy mal gusto.
-No lo creo - su sonrisa demostraba cierta culpabilidad - antes de que grites o me reproches algo, tienes que saber que Robert es mi amigo desde que entramos a Hogwarts.
-¿Es broma? - ella negó - ¿Por qué jamás supe nada?
-Black no me soporta desde que entramos y si ella te decía que era mi amiga, tú podrías pensar mal de ella o alejarte y Gab no deseaba eso - contesto Robert tranquilamente.
-Rem muchas veces quise decirte - comento Gab un tanto nerviosa - pero siempre que sacaba el tema de Robert tú decías algo malo en su contra y yo los quiero mucho a ambos y no deseaba separarme de ninguno.
-Quería llevarte a la cama - no podía creer que lo considerara su amigo cuando él había dicho que la iba a tener en sus manos.
-Eso era solo para picar a Black - respondió serenamente Robert - supe lo de su apuesta y quise matar al idiota de Sirius y también a Potter y a ti, por apostar con algo tan importante como es Gabrielle para mí.
-Rob me dijo todo lo que planeaban hacer, me dijo que no debía confiar en Sirius - susurro Gab - pero siempre me ha gustado y pensé que él solo lo hacía por miedo a que terminara lastimándome como a las demás, por eso decidí aceptar el reto de Amy, para que creyera que solo lo hacía por eso, pero desde que sus ojos grises me observaron en el tren, quede rendida ante él.
-¿Siempre te ha gustado? - ok esto comenzaba a preocuparme, eso quería decir que no la conocía tan bien como pensaba - pero siempre peleabas con él.
-No querías que le estuviera sonriendo, cuando me llamaba gusano, fideo, lombriz, avestruz y cuantos más apodos se le venían a la mente - tenía razón, Sirius se la pasaba molestándola con todo tipo de sobrenombres - estaba enamorada, pero aun tenía orgullo y no iba a dejar que lo pisotearan, esa fue la razón de porque le pinte el cabello rosa, le puse picapica a su ropa interior o de todas las demás estupideces que hice.
-¿Tus cambios fueron por él? - pregunte en voz baja.
-Si - contesto suavemente - comencé a verme mejor, tratando de llamar su atención, pero él simplemente no lo hacía, hasta que la tarada de mi prima me hizo según ella el corte de moda.
-¿Amy sabía que a ti te gustaba?
-Tenía sospechas - susurro - pero jamás le afirme nada, fue por eso que en nuestro tercer curso me dijo que le gustaba Sirius y que si no me molestaba que saliera con él.
-Por eso llorabas - ahora todo tomaba sentido - no era porque tus padres se divorciaran.
-Si me dolió que mis padres se separaran - arrugo la nariz a forma de disgusto - pero si no hubiera pasado lo de Sirius y Amy creo que no habría llorado, al igual que si mis padres no se hubieran separado, pero en ese año las dos cosas se juntaron y me dejaron más sensible de lo que yo deseaba.
-Matare a Sirius - murmure apretando los puños, había hecho sufrir más de lo que esperaba a mi pequeña castaña - jamás se dio cuenta de la hermosa chica que tenía enfrente.
-Exacto - concordó conmigo Robert - todos los días le decía lo mismo que ella era hermosa y Black no la merecía.
-Era un patito feo - repuso con una débil sonrisa - nadie se fijaba en mí.
-No lo eras - dijimos los dos al unísono.
-Que esos idiotas estuvieran ciegos no era tu culpa - comente un poco más tranquilo - siempre fuiste hermosa.
-Y linda - corroboró Robert.
-Bueno eso ya no importa, ya que estoy siendo completamente sincera contigo, tengo que decirte una cosa más.
-Soy todo oídos - comente pasivamente.
[……………………………………………………]
POV Sirius
Ya solo faltaban Remus y Gab para subir al tren, ¿Dónde demonios se habían metido? No los había visto en el desayuno ni en la sala común, pasaban más tiempo desaparecidos que con nosotros. Por fin después de un largo rato, los dos decidían aparecer.
-¿Dónde demonios estaban? - pregunte un tanto irritado.
-Que te importa - contesto lunático que parecía enojado, pero él era el que había desaparecido con mi novia y después mandándome una mirada asesina entro al tren.
-¿Qué le pasa?
-No lo sé - repuso mi novia con una débil sonrisa y ella también entró al tren.
Este mundo estaba loco, quien debía estar enojado era yo y sin embargo lunático parecía furioso. El camino hacia la estación fue bastante tenso, bueno para los cuatro que prestábamos atención o mejor dicho tres, ya que Lily y Cornamenta venían haciéndose cariñitos y no se daban cuenta de lo que pasaba frente a sus narices. Lunático mantenía su vista fija en la ventana, mientras Amy lo observaba preocupada, en cambio Gab lo veía con cierta culpabilidad.
Me estaba volviendo loco al no entender que era lo que estaba pasando, mi cerebro trabajaba demasiado rápido tratando de entender la actitud de Remus, pero simplemente no llegaba. En cuanto llegamos a la estación fue el primero en bajar, Gab giro a verme y entendí lo que había en su mirada, así que la abrace y le bese la frente.
-No sé que haya pasado, pero sé que todo estará bien - repuse con una débil sonrisa - y ahora sonríe, porque si mi suegro te ve así te preguntara el porque.
-Gracias - susurro besando mi barbilla.
Solo sonreí y bajamos del tren, Gab se soltó de mi agarre y corrió hacia un hombre como de unos 38 años, cabello castaño y quebrado y los mismos ojos de Gab, el hombre la recibió con un enorme abrazo. El señor Swan se veía feliz de tener a su hija de nuevo en sus brazos, ya que al menos tenía un año y medio que no se veían.
Después de que nos saludara a todos, nos guió a un coche que estaba fuera de la estación, donde se encontraba una mujer de cabello negro y ojos aceitunados, como de unos 30 años, la conocía perfecto y como olvidarla si había ido a la fiesta de cumpleaños de Gab a sacar a su "marido".
-Hola Helen - saludo Gab amablemente - estas gorda, pero supongo debe ser el embarazo, aunque mamá solo le creció el vientre, pero no todas las mujeres son iguales, tú pareces un globo.
Todos tratamos de no reír, el señor Swan estaba tan entretenido acomodando los baúles en la cajuela del auto que no había escuchado, la mujer solo le mando una marida asesina, a lo que ella le respondió con una sonrisa inocente.
El viaje hacia la cabaña fue un tanto cansado, no entendía porque no había sido con un traslador o por la chimenea, pero en cuanto vi los rostros de James, Amy y Gab entendí la razón, los tres veían emocionados el paisaje.
Por fin, después de lo que a mí me parecieron años, habíamos llegado, la cabaña era bastante grande, pero estábamos en medio de la nada, entendieron la NADA, solo estaba la cabaña y no había otra casa al menos en un radio de diez kilómetros.
-La habitación de las chicas es la que está al fondo del pasillo y la de los chicos esta justo enfrente de la de ellas - repuso el señor Swan que bajaba los baúles.
-Vamos - dijo Amy emocionada y las otras dos la siguieron.
-¿Y sus cosas? - pregunto James, pero ya había sido demasiado tarde las tres ya habían entrado a la cabaña.
-Tendrán que subirlas ustedes - comento el señor Swan con una media sonrisa.
-Se aprovechan de nuestra nobleza - susurro James con irritación.
-Mujeres - murmure tomando mi baúl y el de Gab.
-No se quejen - nos espeto Remus - siempre han presumido de su súper condición, ahora es momento de que lo demuestren.
James le mando una mirada asesina,él sonrió y entro con los dos baúles como si no fueran nada, eso dio en mi orgullo, tome ambos baúles, pero ¡Por Dios! ¿Qué demonios llevaba Gabrielle en su baúl? Estaba seguro de que su baúl pesaba más que los tres juntos, llegue a las escaleras con mi respiración entrecortada, me detuve y vi que James estaba en las mismas condiciones, él se recargo en la pared y yo en el barandal, ¿Por qué nuestras novias no cargaban menos cosas como Amy? Porque esa era la razón de que Remus hubiera entrado como si nada.
-Traigan eso acá - nos espeto Remus que bajaba las escaleras como si nada y tomo los baúles de las chicas - como es posible que jueguen quidditch y no puedan con dos simples baúles - repuso subiendo amboscomo si no pesarán.
-¿Qué demonios es lo que comes? - le espeto James - seguro has hecho una poción.
-No digas tonterías - replico Remus al final de la escalera.
-Debes tomar algo - dijo irritado, lunático sin hacerle caso camino hacia la habitación - no me dejes hablando solo, y dime qué demonios tomas.
-Cornamenta - llame, al ver que iba a la mitad de la escalera.
-¿Qué quieres?
-Que yo no pienso subir tú baúl - conteste con simpleza y comencé a subir con el mío - lunático dime qué fue lo que tomaste - grite subiendo las escaleras - yo no quiero ser igual de débil que Cornamenta.
bueno creo ke solo kedan cuatro caps y el epilogo, pero como siempre me llegaron dos finales ke pienso poner ambos ^^
espero ke les guste el cap y dejen comentarios
capitulo dedicado a:
barbara_lovegood
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Rose bellatrix*(y contestando a tu comentario de mi otro fic, claro ke puedes promocionarme con tus amigos y tambien me gustaría ke me dieras el link de lo ke dijo Rowling de los merodeadores ^^)*
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