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Historia 31419 — capítulo 21
Capitulo 20
-no quiero decir eso, yo…yo no quiero perder a Hermione, tú tienes que ayudarme, voy a ir por ella, seguiré yo la maldita iniciación, -no creo que se pueda, -pues ya lo veremos, es mi esposa, y si yo le digo a McGonagal que cambiamos con Herms, tendrá que aceptarlo.
Al otro día…
La lluvia no había parado, Hermione despertó asustada, pronto recordó donde y con quien estaba, asombrada ya que se halló bajo la manta y amarrada fuertemente por un brazo de Malfoy, quiso levantarse pero no pudo, la tenía sujeta a él, cualquier movimiento brusco que hiciera lo despertaría y se veía tan dulce durmiendo que no quiso moverse… Hermione cerró sus ojos, quería pensar en los últimos acontecimientos, sabía que Ron no se quedaría quieto, quién sabe con que se iba a encontrar cuando se terminara la iniciación y tuviera que volver a su casa, no pudo evitar sentir escalofríos al pensar en volver con Ron, ya no lo amaba, por Merlín qué estaba pensando, se reprochó, pero era cierto, si quería ser fiel consigo misma tenía que admitir que desde hacía mucho tiempo no amaba a su marido, tanto desamor de su parte hizo que ella solo estuviera a su lado por deber, sí, ella había sentido su corazón desbocarse cuando Malfoy le había confesado que la quería, sí, hacía mucho tiempo que no sentía palpitaciones por la cercanía de un hombre, y el rubio lograba que su corazón saliera disparado, y lo tenía ahí, y la estaba amarrando con su perfecto y fuerte brazo, quisiera quedarse así para siempre y no tener que seguir fingiendo querer a quién ya no quería, fingiendo ignorar a quien su alma necesitaba… -Granger!! ¿estas despierta?, -sí dijo la chica y le regaló una sonrisa, Draco corrió su brazo, -pensé que no despertarías y nunca podría liberarme de tu brazo, dijo riendo, -no me digas que no pudiste escapar, -claro que no, tu brazo pesa una tonelada, Draco sonrió, como le gustaba a ella que Malfoy sonriera, era tan distinto a cuando eran chicos… -sé que te resulto pesado, pero no pensé tanto, -no…no quise decirte pesado, -lo se Granger, rió Draco, Ante el asombro de los dos, aparecieron en el lugar un pergamino y una pluma, Hermione lo tomó y leyó: "capitulo 30, final…" -creo que quieren que trabajemos, dijo el rubio, -primero quiero revisarte las heridas, todavía tienes una línea de fiebre, le dijo la castaña mientras le tocaba la frente, -yo tengo hambre quiero desayunar, -la chica rió, con un movimiento de varita preparó unas galletas que tenía en su bolso y calentó un té muy humeante, sin embargo mientras se enfriaba un poco, empezó a revisarlo, -quédate quieto, y no me mires así, le espetó, -así ¿como?, rugió el chico, -como si me… bueno no importa, dijo la castaña, al no encontrar palabras para describir la acción del rubio, -¿como si te desvistiera con la mirada?, -exacto, dijo la chica, -lo siento pero no puedo evitar, el imaginarte desnuda es algo que no puedo evitar, Hermione estaba roja, Draco sonrió, -lo lamento, sé que no tengo derecho… estoy bien, no me revises más, tomemos el té, dijo levantándose y yendo hacia una piedra que usaban de mesa, Hermione no dijo nada, no era buena para hablar de ciertas cosas, menos con él, así que pasaron los próximos minutos callados…
En Hogwarts…
-Sr Weasley a que debo su visita, decía McGonagal, -directora, cómo esta usted, verá se trata de Hugo, -¿qué le pasa al pequeño? -sabrá usted que él es muy apegado a su mamá, -claro Granger es tan buena madre, ¿pero donde está Hugo?, -está en la madriguera, con mi madre, pero extraña mucho a Herms, es muy pequeño para estar tanto tiempo alejado de ella, -lo se pero todavía faltan dos semanas… -lo sé directora, pero yo le traigo una propuesta para solucionar el problema, -dígame Ron, que es lo que usted quiere hacer, -fácil, yo tomo el lugar de Hermione en la iniciación de Rose, así mi esposa vuelve con Hugo y todos felices.