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Historia 31648 — capítulo 8
Una verdad espeluznante
-¿seguro que sabes lo que haces? -completamente -¿pero y si todo sale mal? -nada va a salir mal colagusano, además si saliera mal, nosotros no seríamos los dañados porque… -no lo tomaremos nosotros- concluyó Sirius con una sonrisa tapando la poción recién creada. -¿y si nos descubren? -¿Cuántas veces nos han descubierto?- preguntó James volteando a verlo con una sonrisa cómplice. -varias… -de acuerdo, tal vez si nos han descubierto varias veces, pero por lo general, y lo digo en serio, salimos ganando y divirtiéndonos ¿verdad? -ehmm, bueno, se podría decir que us… ustedes si -¿Qué es lo que quieres decir?- preguntó Sirius extrañado. -yo… yo, qu… que a veces yo no me di… divierto- tartamudeo un inseguro Peter -nuestra felicidad es tu felicidad Peter, bota el frasco Canuto, no queremos obligar a colagusano a hacer algo que él no quiere. -de acuerdo- dijo Sirius aparentando tristeza extrema. -no, no, yo no quiero… que por mi culpa ustedes dejen de hacerlo. -es que somos los tres o no es ninguno. -somos cuatro- aclaró realmente triste James. -y lo seguimos siendo, pero contarle de esto es arriesgarnos a que se lo cuente a cierta pelirroja y eso es un gran peligro, sin contar que tú mismo tienes una debilidad con ella, además que solía ser su amiga y es demasiado apegada a las reglas. -sigo sintiendo que esto es alta traición. -si yo también, tal vez debamos…- pero Sirius no terminó la frase, por el retrato acababan de entrar Lily y Remus. -chicos- dijo un golpeado Remus -justo hablábamos de ti, Lunático- comenzó James -decíamos que… -pero fue callado por una mano levantada del débil Remus. -chicos, saben qué es lo que quiero hacer, pero yo no puedo hacerlo sin su consentimiento, me costó mucho contárselos y quiero que ustedes me apoyen en esto ¿de acuerdo? -sabes que cuentas con nosotros para lo que sea, Lunático- aseguró Sirius dándose por vencido -solo que no puede salir de nosotros cinco- aclaró dirigiéndose expresamente a Lily, ella sólo resopló y siguió mirando hacia Remus, aunque también tenía miradas furtivas con James, pero ninguno de los dos dijo nada. -tal ves deberíamos sentarnos- aconsejó -sería lo mas sensato si no quieres caer- dijo riendo Remus, aunque para Lily fue mas una tosida, luego de dejar a Remus sentado junto a sus dos defensores amigos, se acomodó en la butaca de en frente, dándoles la cara. -Lily, yo… -espera, ¿Por qué no le contamos como lo descubrimos nosotros para que ella lo entienda?- sugirió James -de ésa manera no será tan chocante- Lily no entendía nada de lo que hablaban, pero no quería interrumpirlos. -de acuerdo, pero yo la cuento, tengo un don para relatar historias- terció Sirius, los tres amigos restantes solo resoplaron y asintieron. -comienza, Canuto -Era cuando estábamos cursando el segundo año, sabíamos que algo no estaba bien con Lunático, porque constantemente se enfermaba…
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-nuevamente McGonnagall se lo llevó- decía un Sirius mucho mas pequeño sentándose al lado de la ventana. -creo que algo anda mal y nunca nos lo quiere contar- decía James al lado de Sirius pensativamente. -si fuera algo nuevo y malo nos lo habría tenido que contar, somos sus mejores amigos… -o eso es lo que creemos -¿Cómo dices eso Pit? -lo que quiero decir… es que… tal vez, creo, que tal vez tiene miedo de contarnos -¿miedo?, ¿de nosotros? No lo creo- se apresuró a decir Sirius -no creo que miedo a nosotros, tal vez es miedo un miedo diferente… ¿no lo recuerdas?, cuando nos burlamos de Seth Bloom porque se calló de la escoba, él nos dijo que lo dejáramos tranquilo y que nos fuéramos de ahí, según él bastaba con la humillación que se haya caído en un partido. -¿Qué tiene eso que ver?, él no juega Quidditch- pregunto extrañado Sirius -no hablo de Quidditch Sius, hablo que tal vez se ha enfermado y no nos lo quiere contar porque tiene miedo de que nos burlemos de su estado- aclaró inteligentemente James -pues dejémosle ver que no es así…
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-sé que eres muy bueno con las historias, Canuto, pero puedes pasar a las partes mas importantes y dejar un poco de lado nuestras tontas conclusiones de niños de segundo curso- interrumpió James con una expresión calmada, hasta calida en cierta forma. -de acuerdo, ehmmm, ya lo tengo- dijo dándose un pequeño golpe en la sien- una noche nos pusimos de acuerdo para seguirlo, utilizamos la capa de James- pero calló repentinamente, acababa de decir algo que no debía y la mirada de James lo hizo reaccionar. -¿y porque tenías que ponerte una capa de James?, ¿cual era el problema con la tuya?- preguntó extrañada la pelirroja. -no había problema con su capa Lily, es que tengo una… -¡NO!- gritó Sirius -demasiados secretos por una noche, explotaría -vamos, Canuto, yo se lo que hago, de otra manera no entenderá- respondió James despeinándose el cabello, miró a Lily por un momento y volteó a ver a su amigo- mi padre me dio de herencia una capa de invisibilidad. -¿una capa de invisibilidad?- pregunto abriendo los ojos notoriamente e incrédula. -el éxito de nuestras aventuras- dijo orgulloso Sirius, Peter asintió apresuradamente. -esa es la razón por la que nunca los atrapan. -por la que "generalmente" no nos atrapan, hay veces que no corre sólo por cuenta de la capa- comenzó a defender Sirius. -¿podemos continuar?, porque creo que podríamos tardarnos todo el día en esta conversación- intervino Remus -sí, si claro- se apresuraron a decir todos -bueno ¿Cómo continuaba? -lo seguimos una noche…-dijo James
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-Sius, camina mas lento que se pueden ver los talones de Pit- susurró James -es que si no vamos más rápido lo perderemos, no sabemos a donde va- respondió cansinamente Sirius; caminaban cerca al límite del bosque prohibido, sospechosamente cerca al Sauce Boxeador. -cuidado, retrocede, retrocede- escucho desesperadamente James. -no, James… -la profesora esta de regreso, la vi- dijo cogiéndolo de la cintura y jalando de él, los tres perdieron el equilibrio y cayeron al lado de un árbol. -¿Qué esta pasando?- preguntó una muy molesta Minerva McGonaggall, los tres chicos estaban tirados en el suelo, la capa había caído por un lado y para su buena suerte la profesora no la había visto. -ehmmm, nosotros… pues, sólo estábamos… -paseo nocturno- dijo rápidamente Sirius -¿paseo nocturno?- preguntó levantando una ceja- ¿acaso no saben que esta prohibido? -no… - se apresuró a contestar James, pero su amigo había afirmado con la cabeza, mientras que Peter solo se dedicaba a temblar. -lo sentimos profesora- dijo bajando la mirada- estábamos siguiendo a Remus, no sabemos que le sucede y queríamos averiguarlo- confesó el pelinegro. -acompáñenme a mi oficina- ordenó
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-la profesora nos descubrió sólo porque a James le entro pánico de que nos descubriera, sólo que no atinó a pensar que no nos veía- informó Sirius -y nunca me lo perdonaras, Canuto, solo que gracias a mi "pánico"- dijo enfatizando la última palabra -no terminaste con la cara rota. -uno no puede romperse la cara- espetó Lily, James y Sirius rodaron los ojos y la miraron. -gracias por la corrección, ahora continuaré- ella solo afirmo con la mirada. -la profesora conversó con nosotros, acerca de lo peligroso que fue haber ido a esas alturas de la noche solo nosotros tres, luego nos dijo que hablaría con Remus para que nos contara qué era lo que ocurría, al día siguiente nos reunieron a todos, ninguno de nosotros nos los esperábamos- comenzó nuevamente Sirius -¿Qué era lo que no se esperaban?
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Los cuatro amigos estaban en la oficina del profesor Dumbledore, el director, acompañados por McGonagall. -Esta no es una situación común entre nuestros estudiantes y es algo que no nos compete, Minerva- dijo el Director- sólo quería darles un lugar privado en donde puedan conversar, estoy seguro que el señor Lupin tomará la decisión correcta- dijo dirigiéndole una amable sonrisa- vamos a comer una tartaléela de fresa, me han entrado unas ganas de dulce que nada lo puede saciar- dijo levantándose de su asiento y ofreciéndole el brazo a una aturdida profesora- cuando hayan terminado, solo salen de la oficina- y dicho esto cerró la puerta tras ellos. -¿Por qué todo éste secretismo, Remus?- preguntó un poco receloso James. -¿Por qué no lo cuentas y ya?- preguntó Sirius parándose de su asiento y revisando las cosas que había encima del escritorio, sin darle mucha importancia a todo el asunto, pero aún así ansioso por saber la verdad. -yo… yo, es que, no es tan fácil- dijo sin mirar a un punto especifico. -¿de que hablas?, no puede ser tan malo -es peor- replico Remus -ustedes han sido mis amigos desde que entre al colegio y sé que ahora estamos en segundo y que se los debía haber contado antes, pero es que es muy vergonzoso. -no creo que sea tanto como cuando Peter se atragantó con el jugo de calabaza y lo escupió todo, lamentablemente fue a caer a la cara de Mary McDonnald en pleno banquete de fin de curso- dijo riendo Sirius, mientras que su amigo se sonrojaba -sabes que te aceptamos Pit, nosotros te defendimos… -calla Sius, Re quiere decirnos algo…-calló James- continúa -esta bien, pero tenemos que hacer una promesa- dijo parándose de su asiento también y mirándolos decididamente- no quiero que se lo cuenten a nadie más. -¿basta con nuestra palabra o tenemos que hacer un pacto inquebrantable?- dijo con una sonrisa Sirius, quien fue codeado fuertemente por James -de acuerdo, de acuerdo, perdón -basta con tu palabra, Sius- éste sonrió- confió en ustedes, chicos, así que no habrá problemas- aseguró, lo pensó un momento y luego se sentó frente a ellos -cuando era un niño, fui atrozmente atacado, era de noche, mis padres habían salido y me dejaron encargado con una anciana nana, cuando estaba por dormirme recordé que había dejado mi linterna exploradora en el jardín delantero de mi casa, fue fácil evitar a la nana, ya estaba dormida para cuando yo baje de mi habitación al primer piso, abrí la puerta principal y ahí estaba, brillaba a la luz de la luna y también porque el farol estaba encendido se reflejaba su brillo, me acerque a recogerla, cuando vi que un gran perro merodeaba por mi casa, lo alumbré con mi linterna y éste se percató de mi presencia, nunca había visto un perro tan grande en toda mi vida e iba directo hacia mí, pero fue cuando me di cuenta que no era un perro, sus patas eran demasiado largas y su pelo no era abundante, lo que estaba avanzando hacia mí era un lobo y no uno cualquiera, era un hombre lobo, yo no reaccione, no sabía que estaba pasando, solo tenía 7 años y fue cuando sentí el dolor mas terrible que jamás había sido posible contener y caí desmayado sangrando… desperté en San Mungo una semana después, mis padres lloraron al verme abrir los ojos pero cuando me di cuenta yo ya no era el mismo… yo me convertí en un niño lobo… yo soy un hombre lobo- dijo Remus con los ojos acuosos y mirando a sus amigos que le respondían la mirada atónitos.
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-…Lily, soy un hombre lobo- dijo en un medio susurro Remus, la reacción de Lily no fue muy distinta a las reacciones que tuvieron James, Sirius y Peter cuando cursaban segundo, estaba atónita, aunque ella no gritó un "genial" luego de que el licántropo le haya relatado la última parte de la historia como lo había hecho Sirius. -eso explica muchas cosas- atinó a decir -sé que es una noticia espeluznante y que lo mas probables es que de ahora en adelante me tengas temor, y yo te… -¿de que estas hablando?- lo interrumpió Lily enfadada -jamás dejaría de ser tu amiga, solo por que tengas un problema. -Lily no es solo "un problema"- dijo remedándola -exacto, ni siquiera es eso… -Lily, creo que no estas entendiendo… -es mucho más simple de lo que piensas, yo voy a ser tu amiga pase lo que pase y cueste lo que cueste, ¿nunca has escuchado los amigos están en las buenas y en las malas?, pues así nos veo- dijo mirándolo decididamente y acercándose a él lo suficientemente como para poder pegarle o en otro caso abrazarlo -eres una gran persona y creo conocer al verdadero Remus Lupin, un gran prefecto, amigo y leal compañero, no quiero que pienses que porque eres así y yo ya lo sé, cambiaras para mí, tu serás el mismo de siempre y mejor aún, porque ahora sé que confías en mí- dijo decidiéndose por abrazarlo, él cual le devolvió el abrazo. -un aplauso para Evans, como la mejor amiga- dijo Sirius, secándose una imaginaria lágrima mientras era consolado por un gracioso James quien reía y daba "un" solo aplauso.
Hola!! bueno sé que en cierta forma comence mal con esta historia al equibocar completamente un capitulo y desorientarlos... al no entender los dos siguientes pero ¡vamos, denle una oprtunidad! no sé si les esta gustando o no.. a este paso creo que dejaré de publicarla... en realidad espero que les guste.. y por favor me dicen que les pareció o que si o no vale la pena =( un saludo y un beso grande para todos
Cris