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Historia 31673 — capítulo 5

Aparición.

Renesme...

Mamá parecía molesta, considerablemente irritada. No le parecía bien, para nada.

-¿Renesme, sabes lo peligroso que es esto?- se paseo frente a mí llena de angustía.

-Si, mamá, pero tía Alice me dijo que encontraría a alguien como yo-iba a protestar, y continue, apresurandome- Mira, tal vez me de explicaciones, ya no hemos vuelto a ver a ese chico que venía de Brasil. Ustedes pueden venir y quedarse en casa. O no venir, y que Jacob me acompañe- su rostro se tenso. Metí la pata.

-Ese es el problema...

-Tu sabes mejor que nadie que él solo quiere lo mejor para mi, estara todo bien- la mire suplicante- Tenle un poco de confianza.

-Bella...-¡Papá al rescate!- Dejala ir, ella sabe lo que hace, tenle fé.

-Pero, ayer parecía una niña de doce años, y hoy aparenta catorce...-Mamá miraba a papá tratando de rehuir su mirada, para no caer y tener que ceder.

-Por favor...-papá y yo la miramos al mismo tiempo, y rompimos todas sus defensas. Cedío, y al momento que se fue a mi habitación para arreglar mi maleta, me quede a solas con papá. Él podía oir todo lo que yo pensaba, y me alegraba que me hubiera ayudado.

-¡Renesme, ven y ayudame con tus cosas!- me hablo mamá.

-¡Ya voy!-mire a papá- Gracias, papi- lo abrace con fuerza y camine donde mi habitación. él me sonrio contento y se quedo observandonos a mamá y a mi, meintras haciamos las maletas.

Ambos acptaron ir conmigo a New York, pero antes tenían que despedirse de los dos abuelitos. Así que fuimos a la mansión Cullen, donde Alice nos miraba sonreinte, pero yo sabía lo mucho que odiaba no saber que pasaba con nuestro futuro. La abrace y le di un beso en la mejilla. La abuelita Esme estaba cocinandome un delicioo pastelito, que comí con mucha felicidad, meintras le platicaba que iriamos a New York. Al rpincipio su adorado rostro en forma de corazón se puso serio, y se transformo en una sonrisa de alivio cuando papá le explico lo que harían.

Cuando termine de comer, fui a jugar con el tío Jasper y Emett que hacian apuestas en relación a un partido. Siempre era interesante oirlos hablar sobre quienes ganarían. Tía Rosalie estaba cepillando mi cabello mientras le preguntaba a Carlisle sobre como iba mi salud. El abuelito Carlisle se veía joven que a veces me daba vergüenza decirle abuelo, pero él siempre me decía que no le molestaba en lo absoluto, que siempre quiso ser llamado así. Cuando termino de cepillarme el cabello Rosalie le comente que la extrañaría muchisimo y sus platicas sobre como lucir hermosa las necesitaría en la gran manzana. Ella había esbozado una gigantesca sonrisa y me había besado le frente diciendome que siempre que la necesitara estaría ahí.

Nos despedimos de todos sin antes hacerle una última pregunta a Alice.

-¿Segura que esta en New York?- Alice asintío.

-Ahí la o lo encontraran, solo que tiene que ser precavidos, tengo un mal presentimiento sobre ella- mamá se había puesto inecesariamente nerviosa, pero papá y yo la ignoramos con facilidad. Bueno, al menos hice yo.

Jacob ya estaba con el abuelito Charlie, ambos hablaban sobre autos y...bueno cosas de niños. Mamá fue la primera en saludarlos, aunque con cierta renuencía a Jake, él cual ni se preocupo y me fue a recibir con la mejor sonrisa que su rostro podía hacer. Mamá nos, o mejor dicho, lo miro con los ojos entrecerrados.

Charlie era un hombre de pocas palabras, y eso a veces me incomodaba, pero por lo regular siempre encontraba una forma de expresar las palabras que no le gustaba expresar en voz alta. Nos comento sobre su semana, un poco cohibido y mamá le dijo sobre su viaje a New York. Charlie se sorprendío, pero acepto de buena gana y nos despidío. Jake me dijo que me vería en la ciudad. Nos despedimos y fuimos a comprar los boletos de avión.

El viaje fue tranquilo, mamá fingio quedarse dormida, mientras hablaba con papá sobre la posibilad de tener que asistir a un colegio. Desde que había nacido mamá me había prohibido extrictamente ir a una escuela, por mis cambios constantes, así que me educaron en casa, entre ella y papá.

-No lo se, tal vez sea buena idea que asistas a un colegio, pero si los cambios son muy evidentes a los ojos humanos, lo único que podemos hacer es que la busques en otro momentos-asentí, y vi como la expresión de mamá se tranquilizaba, solo un poco.

Llegamos a New York en la noche, un alivio para mamá y papá, yo estaba muy cansada, así que papá me llevo en brazos hasta el hotel donde nos quedariamos.

Estuve una semana entera buscando a alguien diferente, con la ayuda de Jake. Pero solo encontrabamos algunos nomadas que estaba de paso y que no se acercaban a Jake ni por error. Así que juntos nos dedicamos a encontrar olores extraños. Busancod un punto invisible.

Cada día mi humor empeoraba al no poder hayar a quien tanto quería ver, y por mas que cepillaba la ciudad todos los días, no encontraba nada.

-Intenta en las escuelas- me dijo un día mientras comiamos en McDonal's, Jake.

-Es lo que estuve pensando...-le dí un mordisco a mi hamburguesa.

Le dije a papá, que estaba de acuerdo. A él lo que yo hicera, siempre y cuando no dañara a nadie, estaba bien, y me ayudaría a encontrar respuestas. Mamá fue la difícil. Me costo tres días convencerla, y cuando lo logre, papá se nos había adelantado. Iría a un colegio cercano a donde estabamos hospedandonos.

Cuando fue el gran día, Jake me acompaño a entrar, el ya no lucia como un niño de secuandaría, así que me dejo a la entrada de mi salón, pero antes de que se despidiera de mi me dijo al oido.

-Aqui huele curioso, hay un olor que no es humano-escuchamos un crack, y mire a una chica asiatica mirandome fijamente. Aparto la vista rapidamente y se hundio observando la ventana que se encontraba junto a ella. Me acerque, tal vez ya la había encontrado, Jake me beso la mejilla y se fue. Me acerque mas y mas. Sentí como mi corazón, que ya latía veloz, se acercaba a saltar de mi pecho. Prepare mis palabras.

-Disculpa, ¿me puedo sentar aquí?-se volteo para verme eh hiso a un lado sus cosas.

-Si-me sente.

-Me llamo Renesme Cullen-sonrei y le tendí mi mano. Ella me miro curiosa y me devolvio la sonrisa, tomo mi mano y le dije: "Tranquila, no armes escandalo. Necesito hacerte algunas preguntas. Puedes llamarme Nessie".

-Soy Sujini Hae, ¿puedo llamarte Nessie, verdad?-nos reimos al mismo timepo, y sonreimos.

-¡Claro!