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Clases para amar y enamorar — capítulo 25

u-u quiero ir a ver Ángeles y Demonios ... el libro estuvo buenisimo así que espero que la peli tambn... de todas maneras, ayer fui a ver Una Noche en el museo 2 y me morí de la risa onda "juajajajajajaj" (yo no me rio así en realidad)

Gracias a quien me dejo recomendacion musical, le estoy muy agradecida, y a quienes agregaron mi msn (si no me agregó nadie, entonces no sé a quienes estuve aceptando esta semana =S).

He estado muy muy muy ocupada (waaa y hoy tengo que ordenar mi pieza!!! pero de todas formas, aquí hay un nuevo capitulo!!! que lo disfruten... la vdd que lo hice hace un tiempo así que no lo recuerdo bien... lo voy a leer y se creo que es confiable lo subo...

Chocolat kisses y tengan sueños naranjas!

Ya lo revisé y la vdd me gustó mucho. Creo que tiene un poquitito de todo y ademas adivinen que??? ¡ES EXTRA LARGOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!! ENJOY!!!!!!!! ROXANNE

-¿Han visto a Hermione este fin de semana?-preguntó Ron en el desayuno. Todo el mundo estaba aún con la resaca del baile del sábado. Ginny negó con la cabeza aún dándole vueltas.

Resultó que luego de que los pequeños se fueran, los Ravenclaws y Slytherins se habían puesto de acuerdo (asombroso de que los Slytherins se podían poner de acuerdo en algo con alguien que no fuera de su casa), para llenar al fiesta de alcohol (más aún era increíble que los aplicados Ravenclaws hicieran algo así, pero eran los únicos con la capacidad de meter tantas cosas de contrabando) (ellos, y los gemelos) y correr a los profesores (aunque esto había tenido que ver más con que Dumbledore los echara a todos). Todo el ambiente estaba cargado de somnolencia y una sensación terrible llamada "resaca".

-No, no la he visto. ¿Tú, Harry?

-No. ¿Estará bien?-pero entonces unos pasos resonaron a través del silencio adormecedor que se mantenía como regla general para "no molestar a los alcoholizados" que hasta los más chicos habían aceptado acatar. Hermione entró al Gran Comedor y lo primero que pensó Ginny fue "Guau". Su amiga no tenía casi nada de diferente, no llevaba maquillaje y en realidad iba muy desarreglada. "Bueno, quizá sea eso" pensó Ginny. Tenía su pelo alborotado como en los peores días, pero su halo de un factor X iba perfecto con aquella cabellera. Llevaba las mangas enrolladas hasta más allá del codo y caminaba… raro. Ginny frunció los labios aprensiva y luego una lamparita se encendió en su cabeza. Ahora que ya sabía qué pasaba, se sentía más tranquila. "Oh, Hermione" pensó divertida.

-tengo hambre, ¿ustedes no?-preguntó Hermione con voz alta y emocionada.

-¡SHHHTTTT!-dijeron al mismo tiempo todos los allí presentes.

-¿Qué pasó?

-Alcohol… Resaca… Maaal…-murmuró Ron, mientras Hermione se atragantaba con jugo y pastel-. ¿Dónde estuviste?

-Durmiendo…-"Bueno… estuve en una cama, aunque no dormí mucho…"pensó sonriente-. Estaba muy cansada…

-¡Apuesto a que si!-dijo Ginny.

-¿De qué hablas?-preguntó Harry confundido.

-Oh, nada, nada…-murmuró Ginny-. ¿Es eso una lechuza?-preguntó extrañada la pelirroja, observando a la lechuza negra dejar un sobre en las manos de Hermione.

La chica subió la mirada instintivamente hacia la mesa de Draco, él le sonrió alegremente, pero la felicidad no le llegó a los ojos. Hermione desdobló el pergamino y lo leyó unas cuatro veces: "Hermione, tenemos que vernos. Hoy en la tarde, en condición de clase, en la sala. Te quiero, no lo olvides. DM" No pudo evitar preguntarse qué iba mal. Tenía un mal presentimiento acerca de eso. Aún así se encaminó hacia runas. Al salir iba directo a pociones, con la firme expectativa de ver a Draco, pero no llegó a su destino, ya que unos brazos gráciles y femeninos la arrastraron hasta el baño de prefectos.

-¡eaa!-gritó Hermione casi perdiendo el equilibrio.

-Se abre la sesión del club de "Las deseadas y prohibidas"-dijo Ginny con voz profunda y todas las allí presentes asintieron. Se encontraba Lavender Brown, con cara cansada pero aún así radiante (cosa rara ya que en los en los últimos días se la veía muy triste o misteriosa), Parvatti Patil, Cho Chang, Hannah Abbot y Luna Lovegood. Todas vestidas de rojo y/o negro.

-¿Qué es esta estupidez?

-Es nuestro aquelarre personal-explicó Ginny-. Somos chicas que sabemos guardar secretos, todas con algo que aportar o un problema amoroso que resolver. Creí prudente traerte, en caso de que quisieras compartir algo…

-¿Luna tiene problemas amorosos?-preguntó Hermione incrédula.

-No, pero es nuestra administradora. Nos organiza y cuida de que lo que hablamos no se revele bajo ninguna circunstancia.

-¿Y ya les has contado?

-No, no, no. Pensé que querrías compartirlo y algo de ayuda extra-Hermione enarcó la ceja-. Y la experiencia es apasionante. Vamos, cuéntales.

-¿y me garantizas que no lo sabrá nadie?

-No, por supuesto que no. Y Si te da confianza, Lavender contará su historia primero. Se desahogó cuando habló con nosotras-La morena asintió y Hermione esperó que comenzara el sermón sobre Ron, pero Lavender comenzó arrojando algo rojo en el centro de la bañera (que estaba llena de un líquido plateado) donde se formó un corazón y hablando de alguien muy diferente.

-Siempre nos mirábamos desde comienzos del año. Luego de decidir que Ron ya no me gustaba, no buscaba a nadie y me encerraba en la biblioteca, aunque no leía nada. Él me encontró unos de esos días llorando porque creía que me encontraba muy sola. En fin, me consoló y yo le conté mi historia, y luego él me contó la suya. Nos conocimos, y nos enamoramos. Pero es un gran problema, porque sus padres jamás me aceptarían, nuestro amor es prohibido, y él… finge mucho frente a sus compañeros, no sé si tendrá valor para afrontarlo alguna vez.

>>Al principio pensé que era todo culpa de Malfoy, porque siempre es él el que encabeza todo-Hermione cerró el puño, Ginny soltó una risita suave-. Pero luego Blaise me dijo…

-¿Blaise Zabini?-preguntó Hermione sin poder creerlo. Brown asintió.

-Me dijo que Malfoy ya lo sabía desde hace mucho, y que a pesar de encontrarlo una tontería, lo apoyaba hasta cierto punto.

-Pero dile lo que te ha dicho hoy…-urgió Ginny-. Y por favor no omitas nada.

-Oh, si. Hoy Malfoy lo ha saludado efusivamente y le ha dicho que tiene todo su apoyo, que el amor era lo más importante y no sé qué cosas más impropias de él. Aparentemente, hay una chica misteriosa de por medio. Malfoy estuvo encerrado en su cuarto todo el fin de semana con ella, dice que andaba cantando con el sol y los pajaritos. Nunca lo había visto tan feliz, me contó. Incluso, se había rehusado a contarle cómo estuvo la "acción", ya saben, cosas de hombres, porque dijo literalmente que "algo tan bueno era diversión privada y no debía ser contado". ¿Quién será la chica? Sé que tengo a Blaise, pero ese Draco esta como quiere…

Hermione dejó de pensar en Blaise y Lavender, para alimentar su ego y esbozar una sonrisa radiante. Ginny la miró de reojo y le dio un codazo. Ahora estaban todas sentadas en el borde de la tina con los pies desnudos metidos en el líquido plateado. Era parecido a la sangre de unicornio, pero Hermione sabía que sólo era un menjunje de esos amorosos que compraban las chicas. "Si fuera sangre de unicornio, pues que seríamos millonarias" pensó Hermione alegremente. "Así que Draco andaba feliz… ¿Qué le preocupa, entonces? ¿Será que su madre…?"

-¡Hermione!

-¿Mmm?-preguntó la llamada y miró a Ginny.

-¿Les vas a contar o no?-Hermione se mordió y el labio y se tiró hacia atrás.

-Si me garantizas que nada va a salir de aquí… Tendría problemas si se supiera…

-No, para nada. Será secreto.

-Está bien. Cuéntales.

Se hizo un silencio de expectación, todas se inclinaron para oírlo, pero Ginny quería hacerlo más interesante.

-Herms, quítate la camisa.

-¿Qué? ¿Es esto algo lésbico?-preguntó escandalizada, sentándose otra vez. Todas se miraron con cara de "Ups, nos atraparon" y luego explotaron en carcajadas naturales y espontáneas. La castaña se sonrojó-. Lo siento, pero, ¿para qué quieren que me quite…?

-Este agua tiene muchos poderes, y uno es el poder de identificar a quién pertenecen ciertos objetos como ropa y accesorios. Creí que sería más interesante…

-¿Y no se va a estropear?

-Como si fuera la única… No, no se estropea.

-Vamos, Ginny.

-Vamos, Hermy-replicó la pelirroja en el mismo tono que su amiga. Finalmente la castaña se quitó la camisa tras un suspiro quedando sólo en un bra de lencería negra-. Vaya, es sexy…-murmuró Ginny, arrojando la prenda al agua.

El líquido borboteó y pronto se volvió cristalino. Las letras se fueron dibujando lentamente con el mismo tono plata del que antes era el agua. "Draco Malfoy" se leía claramente. A la castaña se le coloreó la cara de un rojo intenso y por un momento quiso salir corriendo de ahí. Todas se habían quedado calladas. La camisa volvió a manos de Ginny quien se la entregó a Hermione. La prenda estaba totalmente seca así que la castaña se la puso y se levantó para irse.

-¿En serio te acostaste con Draco Malfoy?-preguntó Parvatti.

-Si él es lo suficientemente decente como para no compartirlo con nadie, tampoco yo.

-¡pero eso significa que lo hiciste!

-Realmente, ¿necesitaban mi positiva?

-No, no-dijo Cho-. Pero, ¿significa que no nos dirás cómo es? ¿cuántas veces lo hicieron? ¿Qué hicieron?

-No-contestó simplemente Hermione.

-cuéntanos al menos algo… ¿Qué los llevó a ello?-insistió Parvatti.

-¿A acostarnos…? no sé. Supongo que fue una sucesión de cosas. Le quiero, y el ya dijo que me quería…

-¿Le crees en serio?-preguntó de pronto Lavender-. Yo no le creí a Blaise la primera vez que lo dijo…

-si le creí. Quizá soy una tonta pero…

-Cuéntales lo del striptease y el baile-propuso Ginny. Todas se animaron-. O lo más romántico que ha hecho por ti.

-Bueno… hubo esta vez que me llevó a un lugar en el bosque prohibido que le gusta... Me mostró un amanecer estupendo.

**Pues mira esto. "Tantas cosas bellas hay en el mundo que uno no tiene tiempo de apreciar, tanta belleza guardada para tan pocas personas. Sin embargo, este es mi regalo para ti, Hermione, tu tan amado amanecer. Porque tú despiertas en mí ese sentimiento, el de tranquilidad, paz, equilibrio y…"-Draco sólo esperaba no haberlo dicho en voz alta, pero Hermione no quitaba la vista del cielo, así que supuso que no.

-Esto es hermoso, Draco-el rubio abrió los ojos sorprendido al escuchar su nombre, pero lo pasó por alto.

El cielo comenzó a clarear, y las estrellas a desaparecer. Los colores, el aroma de las flores y la brisa… Hermione tomó un gran respiro y Draco la rodeó con un brazo. Ella sólo se dejó. Se quedaron así mucho tiempo, pues cuando la castaña abrió los ojos ya estaba totalmente claro**

-Él creyó que yo no lo había oído, que él sólo lo había pensado pero en verdad lo que dijo fue una de las cosas más preciosas que ha hecho por mí. Lo dijo en voz alta, sin siquiera darse cuenta. Y ha habido muchas más…

-¡Ahora dinos una sexy!-pidió Luna y todas la miraron sorprendida, pero secundaron su moción.

-Ehh… Bueno, es que al igual que la anterior ha habido tantas…

-Eso, sigue alardeando-bromeó Cho.

-MM… ya. Esta es interesante y conmovedora, pienso yo. O quizá sea que todo con él me lo parece… Este fin de semana, nos encerramos en su cuarto para pasar un domingo estupendo. Me secuestró y me llevó y tenía todo el desayuno listo. Fue tan dulce desayunar junto a él. Bien, resultó que luego nos pusimos a juguetear-llegados a este punto Hermione se sonrojó aún más-, y yo le hice una pregunta que ya le había hecho una vez, pero que en mi cabeza no paraba de rondar.

**-Draco-susurró Hermione mientras el rubio le daba besos en el cuello-. Sé que una vez ya te dije esto pero… es que nunca me he metido bien en la cabeza por qué me quieres.

-¿A qué te refieres?-preguntó él, mirándola a los ojos.

-Nunca ha hecho sentido que nos queramos… menos que tú me quieras a mí-. Draco suspiró.

-¿Qué tengo que hacer para que me creas?

-Supongo que nunca lo aceptaré. Es como un sueño del que temo despertar.

-Mira, te daré un pequeño beso por cada razón que encuentre para quererte. Quedarás con la piel morada, corazón-aseguró él, dándole un beso en los labios-. Me gustan tus ojos-le dio un beso en el cabello-, tu sonrisa-otro en la frente-, tu cuerpo, tu forma de hablar, de caminar, la manera en que te sonrojas, el que nunca temes decir lo que piensas, el que seas tan dulce y compasiva-mientras iba hablando, iba dando besos ordenadamente por toda la cara de Hermione, para luego bajar por su cuello el cual llenó de besos de arriba abajo y lado a lado-, me gusta tu talento para trepar árboles, el que devores libros, el que seas capaz de enfrentarme, el que no temas defenderte ni a tus amigos, tu manera de pensar, tu idealismo, tus sueños, como te tiembla la oreja cuando mientes y como jugueteas con algo cuando estás nerviosa...

A esto Draco ya había llegado a su ombligo y Hermione se mordió labio. Los besos de Draco se habían vuelto lentos, ahora lamía o mordía suavemente la piel por la que pasaban sus labios, su voz se había suavizado y recorría el cuerpo de Hermione con las manos al mismo tiempo. La respiración de Hermione se aceleró increíblemente.

-me gusta el suave deslizar de tus labios sobre mi piel, la manera en que alegras todos los espacios que te rodean, me gusta cuando te enojas lo mismo que cuando estas muy contenta-había vuelto a subir para encontrarse con los labios de Hermione. Ella se mordió y se dio cuenta de que el aire había cambiado para convertirse en algo sexy, ardiente. Entonces…**

Hermione se interrumpió en su historia. Estaba completamente sonrojada y con la vista fija en sus pies mojados. Ginny la miró con tono de reproche.

-¿No vas a seguir?

-me da vergüenza…

-Vamos, es lo justo-dijo Cho-. Te juro que no se lo contaremos a nadie.

-Vale, vale. Bueno, entonces las cosas se pusieron ardientes entre nosotros, pero él no es de los que dejan las cosas a medias así que bueno… Esa vez hicimos el amor lentamente, suavemente, con él susurrándome razones para quererme y adorarme, y fue lo más sexy de todo. Además, sus comentarios sobre las cosas que le gustaban de mí iban subiendo de tono a medida que lo hacíamos.

-"Me daba Vergüenza"-masculló Ginny imitando la voz de Hermione-. Que mentirota.

-¡OYE! Jajjajajaja.

-Bueno y dinos-interrumpió Lavender-. ¿Cuántas veces lo hicieron?

-¿Qué cosa?-preguntó Hemrione inocentemente.

-¡Tener sexo! ¿De qué más estamos hablando?-gritó Parvatti emocionada.

-Ah… ah… es… bien… no sé… después de las primeras siete no…-entonces cerró los ojos y los labios con fuerza. "Mierda, soy una bocona", esperó la reacción de euforia o algo por el estilo, pero nada pasó. Cuando abrió los ojos no vio a nadie frente a ella.

-¡Eres una zorra! Jajajaja-gritaron todas desde atrás empujándola al agua plateada.

-¿Siete?-preguntó incrédula Luna-. Estás bromeando.

-No, no, dijo las primeras siete-corrigió Lavender riendo.

-Bueno, después dejé de contarlas.

-¿Dirías que más de diez en todo el fin de semana?-inquirió Parvatti.

-Supongo. Es que tuvimos todo el fin de semana… chicas… no me miren así-"Dios, no puedo creer que esté discutiendo esto con ellas"-

-¡¿Alguien ha superado eso?! Mínimo siete en una noche-preguntó Ginny. Cho levantó la mano.

-Ocho en una noche…-se jactó-. Nunca he pasado más tiempo corrido con alguien.

-Ocho sigue siendo una buena marca-comentó Luna.

-Claro. Pero fue con un hombre y no con un chico de colegio. Debes estar orgullosa de lo que tienes.

-Yo… ¿Podríamos dejar de hablar de la resistencia sexual de mi chico?

-Y la tuya-recordó Lavender riéndose. Hermione no sabía por qué, pero cada vez se sentía más incómoda con aquella conversación.

Se excusó finalmente y se encaminó a la sala multipropósito. Decía "en la tarde" así que las cinco ya cumplía el requisito.

Habían estado hablando mucho rato… demasiado para un tema como aquel para el gusto de Hermione, pero qué le iba a hacer. Quizá no debería haber hablado tanto… Pero… Y, ¿Qué pasaba con Draco? Parecía que algo le preocupaba, pero al mismo tiempo andaba muy feliz… y era gracias a ella. Estaba tan feliz, que nunca imaginó lo que se avecinaba.

Draco estaba sentado en la sección café de su olvidado "salón de clases". Últimamente no había tenido esa clase de trabajos, pero había rumores de que Dean Thomas quería conquistar a una Hufflepuff popular y que estaba pensando en contratarla. Apenas lo vio, se lanzó a él para abrazarlo y besarlo. Él le correspondió totalmente, la besó y la tocó igual que siempre, con la mínima variación de que sus besos eran desesperados, como si tuviera miedo de perderla. Como si quisiera aferrarse a ella y no pudiera, y era justamente eso lo que sentía el Slytherin.

Algo iba mal, muy mal. Draco sonrió tristemente y se sentó con ella, en el sillón café.

-¿Te ocurre algo, cariño?-preguntó Hermione.

-No… si… Sabía que lo notarías. ¿Se me nota demasiado, no?

-Un poquitín. Es que será que te conozco demasiado…

-Si. Bueno, Hermione, te llamé en condición de profesora. Necesito otra clase. Pero yo ya tengo el tema…

-¿Y eso sería…?-la castaña tenía cada vez más miedo. Algo andaba mal. Su rostro estaba crispado por alguna emoción extraña. Cerró los ojos y tomó aire antes de decir:

-Necesito que me ayudes a pedirle matrimonio a Pansy.