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Historia 31749 — capítulo 2

No, no podía ser, aquello era un sueño, no podía estar ocurriendo de verdad, pero allí estaban, James y Lily, a los que tanto añoraba desde el día en que murieron. ¿Cómo podían estar allí¿Era todo aquello real? Tanto tiempo encerrado en aquella vieja casa le estaba haciendo tener alucinaciones, sin embargo, estaban allí, estaba seguro que si los tocaba no podría traspasarlos, parecían ser muy reales.

-¿Sirius? - le preguntó Lily, dispuesta a romper aquel incómodo silencio.

Escuchar una vez más la dulce voz de Lily le dejo aún mas confuso que antes, no, no podían estar allí de verdad, ellos estaban muertos,…

Sirius su amigo de toda la vida empezó a negar con la cabeza, parecía estar a punto de echarse a correr… jamás le había visto así¿habría sido el giratiempo¿Los había llevado hacia el futuro y por eso Sirius parecía estar tan sorprendido¿Pero porqué Sirius estaban tan sorprendido, tan confuso, tan asustado? …

-¿Ca… canuto? -esta vez fue James quién le preguntó.

Aquel hombre inmóvil, que parecía que jamás hablaría, jamás se movería ni un ápice, fue corriendo hacía él, y lo abrazó, notaba sus lágrimas en sus hombros y oía sus sollozos.

-Ja-james… no te marches más… te he extrañado tanto… -consiguió pronunciar Sirius.

Lily se había quedado muda, miraba la escena sin comprender nada, miró a James que en esos momentos se encontraba igual de desconcertado que ella¿"Te he extrañado tanto"? Pero… no, no podía ser eso en lo que ella estaba pensando,… no por favor no, ellos tenían un hijo al que cuidar… ¡Harry! Lo habían dejado solo, y si Voldemort aprovechaba aquel momento. Pero no sabía como iba a volver, y Sirius no parecía soltar jamás a James.

-Sirius…-comenzó diciendo James, mientras le separaba lentamente pero agarrándole firmemente los hombros - Necesitamos que te tranquilices.-le dijo mirándole a los ojos aún llorosos.

-Tenemos que volver, Harry está solo -dijo la mujer.

-¿Harry? Harry está en Hogwarts. - les informó Sirius.

-¿En Hogwarts? Entonces… ¿entonces todo ha terminado¿Harry está bien? - quiso saber ella.

Sirius suspiró profundamente¿como decirles lo que pasó?

-¿En qué año estamos? -le preguntó un James ceñudo, aún preocupado por su amigo.

-1996… -le respondió.

-Entonces Harry ¿tiene unos 15 años? -calculó ella, su amigo simplemente asintió.

-¿Es-estamos muertos, Canuto? - soltó James, no podía soportarlo, necesitaba preguntárselo desde el primer momento en que lo sospecho cuando notó su mirada.

Sirius asintió nuevamente, las lágrimas acudieron rápidamente a sus ojos. Pero en los mismos instantes que algunas lágrimas caían sobre su rostro, una sonrisa apareció en él, tuvo una idea que comenzó a explicar atropelladamente:

-¡Esperad¿Habéis venido del pasado verdad? - los dos asintieron -Bien, pues, podría deciros como y cuando ocurrirá o mejor, como podéis evitar lo ocurrido,…

-Frena el carro, Canuto- le interrumpió Lily, la voz de la sensatez - piensa un poco ¿quieres?, sabes tan bien como nosotros lo peligroso que puede ser cambiar el curso de la historia, y si cambiarlo puede implicar que al final sea mi hijo el que muera no me lo perdonaré en la vida. Por lo que te pido que no nos explique nada sobre nuestra muerte, por favor. - su marido asintió para darle la razón lo que provocó que Sirius no pudiera replicar.

-Está bien… - se sentó mucho más desanimado a los pies de la cama mirándose los pies. Cuando subió la miraba y sus ojos se encontraron con los de su viejo amigo tuvo que preguntarles algo que le daba miedo preguntar -¿De-de qué día venís?

-Estamos a 29 de Octubre de 1981¿por qué¿Qué te pasa? - Le preguntó Lily preocupada sentándose junto a él, al ver que se había quedado blanco.

-Os… os quedan dos días…

Ahora fue el turno de Lily y James de volverse blancos como la cera, James tuvo que sentarse al lado de su esposa, las piernas parecían no sujetarle. El silencio se estableció entre ellos, cada uno envueltos en sus pensamientos, con tantas cosas que decir, con tantas cosas que preguntar, pero sin la capacidad para poder hablar debido a la conmoción.

Al cabo de unos minutos Sirius se levantó, fue hasta un cajón y rebuscó algo, cuando lo encontró volvió a sentarse en su sitio, y le pasó a Lily el objeto, diciendo:

-Antes de marcharos tenéis que verle, tenéis que conocerle, es un muchacho increíble, y muy valiente...

Se quedó observando lo que le había pasado a Lily, era una foto de Harry, en ella se encontraba abrazando a Ron y a Hermione. James y Lily habían juntado sus cabezas para ver mejor la foto mientras Sirius les explicaba quienes eran los dos que estaban con Harry y los señalaba en la foto.

-… por cierto, Cornamenta, tal vez te interese saber que tu querido hijo aparte de heredar tu don para los problemas es además buscador de Gryffindor desde primero.

-¡Sí¡Lo sabía! - James se había levantado de la cama, y empezaba a levantar el puño cerrado en señal de victoria y radiando de felicidad, a la vez que su mujer suspiraba y ponía los ojos en blanco.

-¿Por cierto cómo habéis venido? - logró decir Sirius entre carcajadas, debido a la reacción de su amigo, una vez que este se sentó.

-Creo que fue con esto, aunque no sé como logramos accionarlo. -le explicó Lily, mientras le enseñaba el giratiempo.

Ella empezó a hacerlo girar sin parar para demostrarle que no funcionaba igual que los demás. Las cabezas de Sirius y Lily se encontraban muy cerca observando el objeto, casi se rozaban, y James se encontraba agachado a sus pies con una mano sobre una de las rodillas de su esposa y la otra sobre una rodilla de Sirius, observando el giratiempo.

-¡Qué objeto más… -dijo mientras hacía girar el colgante sin parar, pero no pudo seguir la frase, la voz de Remus le llamaba desde el piso inferior - ¡Remus! Ven…

De nuevo aquella luz cegadora, y en menos de una milésima de segundo se encontraba en otra habitación completamente diferente. Los tres cayeron al suelo, la cama donde estaban sentados había desaparecido. Esta vez ninguno reconoció aquel cuarto, estaba lleno de decoración infantil, y en la pared había algunas letras infantiles pegadas formando lo que parecía ser el nombre del niño de aquella habitación: "Teddy".

Mientras James y Sirius lo examinaban todo, ella se percató de que en la cuna había un bebé. Este había empezado a lloriquear, no pudo detener a su parte mas maternal y fue a coger al niño de la cuna para calmarlo, le llamó la atención el cabello de aquel bebé, era de un turquesa muy brillante y tenía todos los pelos de punta, y no podía tener mas que unos dos o tres meses de edad. Mientras acunaba al pequeño Teddy en sus brazos y se preguntaba que padres teñirían el cabello de su bebé de aquel color escucho unas voces provenientes del interior de la casa.

-¡Remus!, cariño¿puedes ir a mirar a Teddy? Yo ahora mismo no puedo.

-Sí, sí, ya voy Tonks.

Aquellas palabras les dejaron bloqueados.

Aquella última voz, la reconocieron enseguida, no podía ser de otra persona… y estaba subiendo los escalones… los iba a ver y ya no podían esconderse.

-¿Remus?

-¿¡Cariño!?

-¿Tonks?

Susurraron los tres, y ya estaba girando el picaporte,… la puerta ya se estaba abriendo… ¡era él!