Tituladas 17.2% · 34,339 de 199,415 descubiertas
Rescatado 94.7% · 90,801 de 95,911 páginas identificadas · 90,162/90,522 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 31749 · de

Historia 31749 — capítulo 6

Por suerte para el grupo, la celebración no se encontraba cerca del sauce boxeador por lo que no tuvieron problemas para internarse en el bosque sin que los descubrieran. Gracias a todas las veces que los merodeadores se internaron en el bosque en su juventud y a sus orientaciones que eran bastantes buenas, a pesar de los años que habían transcurrido, lo recordaban bastante bien, por lo que decidieron adentrarse hasta donde los árboles ya no dejaban ver la luz del día para no ser descubiertos.

Mientras caminaban Sirius tropezó, los demás se pararon a esperarle pero él se había entretenido mirando el objeto con el que había tropezado. Se acercó y lo cogió. Se había tropezado con una piedra, pero cuando se giró para saber que era, le llamó la atención un dibujo que tenía, mientras la examinaba James le preguntó extrañado por su comportamiento:

-¿Qué haces?

-Esta roca es muy curiosa. - contestó Canuto.

-Sólo es una roca más - dijo Lily.

-Tal vez, pero me la voy a llevar de recuerdo. - se guardó la piedra en el bolsillo, y se puso a andar mientras los demás se encogían de hombros mirándose extrañados.

Continuaron su camino, hasta que a lo lejos comenzaron a escuchar voces, y decidieron acercarse más a la linde del bosque para saber de que se trataba exactamente aquella fiesta. Se echaron al suelo escondidos en las raíces de un árbol, de manera que veían a los allí presente, pero los de la fiesta no se percataron de la presencia de los merodeadores.

Había mesas con comidas y bebidas, y la gran mayoría de los invitados se agrupaban junto a una especie de obelisco. Había menos personas de lo que se esperaban, y gracias a eso pudieron distinguir a Harry hablando distraídamente con un pelirrojo, que Sirius supuso que podía ser Ron, y a Ginny en la otra punta de la celebración saludando a algunas personas junto a una muchacha rubia, que según Tonks, no tenía ninguna duda de que era Luna Lovegood. Identificaron a Kinsgley, a Bill, a Fleur, a Percy y a George Weasley, a Flitwick, incluso a Neville.

-Creo que aquella que esta al lado de McGonagall es Hermione -dijo Remus.

-¡Mirad! ¡Hagrid! Acaba de llegar. - indicó Tonks.

Siguieron buscando e identificando a gente durante un rato, pero Sirius no prestaba atención a nada de lo que decían desde que su vista se fue a parar en una mujer que hablaba muy enérgicamente con Harry, nunca la había visto, y cuando le preguntó a sus amigos si sabían quien era, ninguno la identificó. Su cabello, recogido de cualquier manera, era castaño y ondulado, era más alta que Harry y se notaba que estaba en forma. Al cabo de unos minutos, la profesora McGonagall pidió silencio y todos se agruparon alrededor del obelisco:

-Hace ya 14 años que una cruenta batalla se libró en este castillo, ganamos la batalla, pero perdimos mucho. Más de cincuenta personas perecieron sobre este césped que ahora pisamos, murieron peleando por el bien, por que las futuras generaciones pudieran vivir en paz, por eso no hay que olvidarles nunca, por eso estamos todos aquí unidos un año más. Os pido una vez más un minuto de silencio por todos ellos.

Todos guardaron silencio, incluso los merodeadores. Después de aquel minuto las conversaciones volvieron, pero ahora todas eran muchas más silenciosas y calmadas. Algunos seguían sin hablar, observando el obelisco con lágrimas en los ojos, entre ellos la mujer que a Sirius le había llamado la atención.

-Tengo una idea. -dijo Tonks de repente.

-¿Cuál? -preguntó su marido ceñudo ya sabía como su esposa se las gastaba.

-Hay que entrar en el castillo, ¿no? -los demás asintieron - Pues esperar aquí, os enviaré la señal.

Tonks se transformó en aquella muchacha que no habían identificado, se levantó y sin que no le diera tiempo a ninguno a decirle nada, se dirigió hacia el centro del tumulto, pero por el lado contrario al que se encontraba la verdadera muchacha y se camufló entre la gente.

-Elegiste bien, viejo amigo. - comentó James sonriendo.

-Claro que eligió bien, ¡no olvides que es mi prima!- dijo Sirius orgulloso de un miembro de su familia por primera vez en su vida.

A Remus no le quedó otra que sonreír, mientras no perdía detalle de donde estaba su esposa.

Tonks intentó pasar inadvertida pero lamentablemente entre tanta gente se tropezó con alguien, y esa persona no pudo ser otra que Ginny, quien la agarró antes de que cayera al suelo y le dijo:

-¡Jessica! Ten cuidado, ¿estás bien?

-Sí, sí, perfectamente - intentó poner su voz más grave para que no la reconociera pero lamentablemente no sabía como era la voz de esa tal Jessica por lo que no obtuvo mucho éxito.

-¿Estás resfriada? - Tonks tosió un poco mientras asentía, no podía perder la oportunidad que Ginny le ofrecía para no ser descubierta.

-Voy…- fingió un ataque de tos - al baño.

-¿Te acompaño? - Tonks negó con un ademán de la mano y se dirigió hacia el castillo sin darle a Ginny la oportunidad de decirle nada más.

"Ya está, ha entrado." dijo Sirius como zanjando el dilema que habían tenido, sabían que con alguien dentro del castillo, llegarían a tener más oportunidades para colarse, y así fue. A los pocos minutos el patronus de Tonks llegó hasta ellos, y la voz de ella salió de aquel hombre lobo diciendo: "Dad la vuelta, os espero en la ventana de la primera planta, dos columnas a la izquierda de la torre de Astronomía".

Ginny se había quedado en medio de aquel festejo mirando las puertas del castillo por la que Jessica había desaparecido, había reconocido algo en su voz, algo que no escuchaba desde hacia ya 14 años. Con un ademán decidió quitarse aquellos pensamientos de encima y se dirigió en busca de su marido.

Cuando lo encontró en el otro extremo de la fiesta, éste mantenía una conversación con su hermano Ron, se acercó hasta donde estaban y le colocó un beso en los labios a su marido y otro en la mejilla a su hermano.

-¿Qué tal estás hermanito?

-A excepción de que Hermione y yo discutimos antes de venir aquí, genial. -contestó el pelirrojo.

-Algo ya sé.

-¿Entonces para que me preguntas? - pero Ginny ya no atendía a la conversación, había visto a Jessica de nuevo y se extraño al verla con otra ropa.- Ginny… ¡Eh! ¡Ginny! - Ron comenzó a pasar la mano por delante de la cara de su hermana para llamar su atención. -¿Qué te ocurre?

-¿Qué...? ¡Ah! ¡Sí! No es que,… acabo de ver a Jessica y no llevaba esa ropa antes.

-¿Cuándo la has visto? -preguntó Harry preocupado.

-Hace menos de 2 minutos.- contestó ella.

-Imposible, lleva ahí desde el discurso de McGonagall, y antes estuvo más de media hora hablando con Harry. - comentó Ron.

Por toda respuesta, Ginny no pudo más que abrir los ojos extrañada, no había sido una ilusión, juraba haber hablado con ella.

-Preguntémosle -dijo más para ella que para los otros dos.