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Historia 31854 — capítulo 1

-¡Date prisa! Me estoy congelando…-

-Espera un poco…si mi padre nos ve…estamos muertos…-

-Y qué se supone que hace esta chiquilla aquí?-

Su voz era suave y aterciopelada, casi como un susurro, pero logró impregnar cada silaba cargada con ira, lo cual hizo que a los dos niños se les erizaran los pelos de la nuca.

-Yo…perdón…lo siento padre-

-Adentro… ¡Ahora!-Y tomó al niño por el cogote-Vas a ver lo que te espera…-y lanzó al niño hacia el interior de la casa- Y tu niña… ¡A tu casa!

Lily Evans no se hizo esperar, miró al pobre chico, vio sus ojos negros anegados de lágrimas, como era lanzado entre improperios y gritos de su padre hacia el interior de su casa, con un último vistazo hacia atrás pudo ver que a su amigo no le iría nada bien; La chica bajó corriendo la Calle de la Hilandera dando trompicones y blanca del susto.

-Lily ¿Dónde estabas?, Mamá te ha estado buscando, no estarías acompañada de Snape, ¿verdad?- Petunia aun era una niña, pero ya tenía el cuello larguirucho, el cual utilizaba como principal arma de espionaje- Sabes que los Snape son unos desequilibrados- Y frunció su nariz como solo ella sabía hacer-

-Si- La desafió Lily- Severus y yo somos amigos, estábamos por ahí…

-¡Bah! ¿Ese niño del blusón tu amigo? No me hagas reír-Petunia adopto un gesto petulante y burlón.

-No te rías, el me aprecia y yo a él- Lily se sonrojó

-Ah Lily, de por si eres rara, la compañía de Snape solo logrará que los niños del vecindario te vean y te traten AÚN peor…- Petunia había puesto el dedo en la llaga; a su hermana se le pusieron los ojos vidriosos- Pero bueno…-Se apresuró a decir Petunia, al ver que su hermana estaba a punto de llorar- Te andaba buscando para que me ayudaras a escoger mi vestido que usaré la próxima semana, ya sabes para la cena Navideña, dejemos a Snape y su ridiculez, acompáñame a mi cuarto…

Lily no vio a Severus durante toda la semana, iba a diario al pequeño parque donde se conocieron, donde era su lugar de reunión, esperaba sentada en los columpios, mirando al resto de los niños, observando como jugaban, y como estos al verla se iban hacia el otro lado del parque, haciendo gestos burlones y comentarios que lastimaban a Lily.

-*Mírala hace cosas raras….No te juntes con ella…Es un bicho raro…Siempre está sola…-*Era la cantarina que repetían los niños.

Lily suspiró, otro día y Severus no aparecía, ya habían pasado un par de horas, quizás un poco más, se preguntaba si sería correcto ir a visitarlo, tocar la puerta y preguntar por él…-No-murmuró -Su padre no me dejará verlo- Pensando la chica se levantó, se apartó la rojiza melena del rostro y enfiló con paso decidido hacia la casa de los Snape.

Al llegar se quedó de piedra, ¿debería tocar?, ¿y si el señor Snape salía y la regañaba? Se quedó dudando unos instantes, avanzó y…toco la puerta tímidamente…

Nada.

Volvió a tocar…esperó, una vocecilla en su cabeza repetía "*corre ahora que puedes…"*pero se mantuvo ahí, firmemente plantada en la puerta. Nada. Decidió irse…tal vez no estaba… pero cuando ya se daba la media vuelta, el chirrido de los goznes de una puerta le indicaron que había alguien ahí…viéndola.

Se giro rápidamente, en el umbral apareció una mujer alta y delgada, con el rostro pálido y mirada penetrante y algo torva, su pelo era lacio, tanto sus ojos como su pelo eran de un penetrarte color negro.

-¿Sí?-

-Ah…este…Hola….mepreguntabasiestabaSeverusysipodíaverlo- La niña dijo todo tan atropellada y rápidamente que no se le entendió, un intenso color carmesí inundo sus mejillas

La mujer enarcó una ceja, como solía hacerlo Severus cuando Lily lo sacaba de sus casillas

-Perdón- El calor se le subía al cuerpo, Lily se preguntaba si haber ido a donde los Snape había sido una buena idea- Me preguntaba…-Dio un suspiro y tomó aire- Si Severus estaba, y si usted le daría permiso de…salir a jugar conmigo…-Lily agachó la cabeza, resignada a oír una respuesta negativa.

-¿Tu eres la niña Evans que vive por el parque? -La voz de la señora era algo áspera, pero no era tan terrible como Lily imaginó, esta solo atinó a asentir moviendo su cabeza- Eres la amiga de mi hijo -Era más una respuesta que una pregunta- Muy bien…muy bien -y Lily vio que asentía y sonreía un poco- Hoy Severus no puede salir…está ayudándome con unos labores y su padre esta por llegar -La mujer miro nerviosamente hacia la calle- mejor ven mañana más temprano, o si quieres que mi hijo te vea a la hora del té en el parque…¿Esta bien?-

-Si claro- Sus ojos verde brillante se veían radiantes de felicidad- Dígale de mi parte que mañana lo espero en donde siempre…muchas gracias Señora Snape- Y se dio la vuelta, y bajó corriendo por la calle, con su corazón latiéndole deprisa, pero esta vez mucho más feliz que la otra vez…

Al otro día Lily se arregló con particular esmero, Severus era su mejor amigo, y extrañaba su compañía; se recogió el pelo con un pasador de mariposa y antes de la hora del Té y después de decirle a su madre donde estaría Lily salió con paso veloz hacia los columpios del parque.

La nieve cubría el pequeño parque y lo hacía prácticamente desaparecer, Lily se dirigió a su columpio favorito, se sentó y comenzó a mecerse despacio, estaba impaciente, extrañaba mucho a su amigo…cuando sintió como unas manos delicadas y pequeñas empujaban su columpio con mucha delicadeza…

-Severus…-La niña sonrió e hizo el además de girar la cabeza pero una manita la detuvo

-No…no te voltees…disfruta el momento Lily-

-Severus…creí que ya no te vería hasta el próximo año…tu papá… ¿se enojó mucho?-

-Si, pero ya pasó, mi mamá ayer me dijo que fuiste a la casa, y me dio permiso de verte un rato, solo unos momentos, por si papá llega temprano…-

-¿Te das cuenta que dentro de dos días es Navidad?¿No te da ilusión?- Lily era columpiada más alto, su rojizo pelo se alborotaba y Severus podía percibir el rastro de perfume que la niña dejaba.

-Mis navidades nunca son buenas…solo espero que esta sea tranquila y que no haya más gritos en mi casa, no me gusta oírlos pelear…-

-Verás que esta navidad será la mejor, te lo prometo…Severus… ¿y si nos damos regalos?- La niña miraba al cielo nublado- No tiene que ser caro o algo así, un regalo sencillo, por que bueno Severus…yo…yo te quiero…eres mi mejor amigo…y me importas mucho…-Lily se alegró que Severus no pudiera verle la cara, que en esos momentos estaba tan roja como su cabellera

-¡Claro Lily!-Severus estaba aún más rojo que su amiga- a mi también me importas…m…m…mucho- Severus sentía por Lily un profundo cariño, pero era difícil expresarlo con palabras- Esta Navidad será la mejor…con tu compañía…Lily…-Y antes de que pudiera reaccionar, ahí estaba Lily, plantada frente a él, mirándolo horrorizada.

-¡Corre!

-¿Qué?-Severus esperaba un abrazo de su amiga

-Severus…tu papá, lo vi, se dirige hacia acá, ¡¿Qué esperas corre?! Nos veremos aquí, en este lugar en Nochebuena…-Los ojos verdes de Lily estaba llenos de lagrimas, y su cara denotaba pánico- Él no te ha visto, si rodeas esos setos, podrás llegas a tu casa a salvo… ¡corre Severus!

Apenas y le dio tiempo de reaccionar, mucha información en poco tiempo, miedo…mucho miedo…Severus corrió tropezándose…si su papá lo veía afuera, sin su permiso, esta vez la tunda que iba a recibir si que sería buena...dio un vistazo…y vio a Lily observarlo, un rápido gesto con el brazo y se perdió de la vista de su padre.

Lily tenía miedo, el Señor Snape se dirigía a los columpios, y ella sospechaba que los había visto. Pero el Señor Snape se siguió de largo, y subió hacia la calle de la Hilandera.

Se quedó unos momentos ahí plantada, como pasmada, y sintiendo el estomago volteado, apenas y había estado con Severus y el rostro del chico (o lo que pudo ver) no pintaba nada bien…por eso Severus no quería que ella se girara cuando estaba columpiándose…Severus teníael ojo hinchado y amoratado…

La rabia inundó a Lily Evans como pocas veces en su vida, quería ir y golpear al viejo Snape en la cara y dejarle la cara aún más tosca.

Era el día de Nochebuena y Lily aún no tenía regalo, lo que le atemorizaba era saber que Severus podría estar lastimado, la chica salió de su casa, era la hora del Té, fue al parque y se sentó en un columpio…

Severus llego al poco rato, estaba temblando, y parecía algo desconcertado, ella corrió a abrazarlo, con los ojos arrasados en lagrimas, la cara del chico estaba más golpeada que la vez anterior.

-¡Lily!-Severus llego derrapando en la nieve- Creía que no estabas…

-Sabes que te iba a esperar, una hora, dos o más…-La niña sollozaba en su cuello-Dime que es cierto, dime que nos iremos lejos de aquí…que Hogwarts es real y que tu y yo estaremos juntos…dime que la magia existe…

A Severus le temblaron las piernas, puso una mano torpe sobre el cabello de Lily, y se le quebró la voz- Dentro de menos de un mes recibiremos nuestra carta Lily, ya pronto cumpliremos 11, en Enero…falta poco…nos iremos lejos y nadie nos va a lastimar nunca más…-

Se hizo el silencio, y solo se oían los tristes sollozos de Lily, hasta que la paz y quietud se vio interrumpida por un grito que les puso los pelos de punta.

-¡¡CON QUE AHÍ ESTABAS!!-

-¡¡CORRE!!- Lily jaló a Severus y los dos se echaron a correr lo mas lejos que podían.

Corrieron varias calles, a una velocidad que Lily en el futuro recordaría como IMPRESIONANTE, parecía que no había nieve, que sus pies flotaban y no tocaban el suelo, llegaron a un punto muerto, una fabrica que parecía abandonada, era algo lúgubre y olía a humedad.

-El va a buscarnos-

-No me importa, yo quería pasar este día junto a ti…-

-Perdóname Lily…nisiquiera pude darte un regalo…-

-No te preocupes…estamos juntos y yo no te compré nada…-

Unos fuertes golpes indicaron que el Señor Snape intentaba entrar a la Fábrica.

-Tengo mucho miedo…-

-Estaremos bien…nos iremos lejos de aquí- El ruido era cada vez mas fuerte, los chicos se abrazaron- Vas a ver Severus…tu y yo lejos de aquí

Los golpes cada vez eran más ensordecedores, pronto el Señor Snape entraría, y los encontraría…

-Perdóname, por haberte arrastrado conmigo…-

-Severus…-

-Perdón-

-Te quiero mucho Severus…-

Una gruesa lágrima resbalo por la mejilla de Severus, y callo sobre la mano de Lily, la lágrima se endureció, parecía de cristal.

Ella la miró asombrada y la guardo en su bolsillo, tomó su pasador de mariposa y la deposito en la mano de Severus.

-Vamos a ser libres como esta mariposa, Severus óyeme…no dejes que nadie nunca te ate, que nadie te lastime, y cuando estés triste mira a esta mariposa y recuerda que me tienes a mi…-

-Te quiero mucho Lily, gracias por ser mi mejor amiga, gracias por estar conmigo- Severus temblaba, esta vez ya no era por el miedo- Siempre la llevare conmigo

-Y yo siempre guardaré conmigo esta lágrima tuya….-

El ruido fue mas fuerte…Tobías Snape habría entrado a la fábrica.

Quien iba a decir que tantos años después, el 2 de Mayo del 1998, Severus Snape hubiera abrazado esa frágil mariposa, con miedo y temblando de nuevo, pensando en aquella Navidad, deseando que el tiempo volviera, deseando tener a Lily entre sus brazos, oler su perfume, decirle cuanto la quería, cuanto la extrañaba…

-Con que ahí estabas Severus…¿Estás listo para atacar Hogwarts?- Una Fría y silbante voz lo saco de sus pensamientos…

-Si, esta vez Hogwarts caerá…-Se guardo con discreción la mariposa en el bolsillo- Voy a reunirme contigo Lily…-termino con un susurro que Voldemort nunca escuchó.