Tituladas 17.2% · 34,339 de 199,415 descubiertas
Rescatado 94.7% · 90,801 de 95,911 páginas identificadas · 90,162/90,522 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 31935 · de

Historia 31935 — capítulo 1

Faltaba ya un solo día para navidad, los preparativos estaban ya casi listos, todo era quietud y tranquilidad, en el lugar más mágico para la fiesta de navidad, la nieve caía y todo el entorno de blanco se cubría. Mas en las sombras alguien aguardaba, esperando su momento ese hermoso lugar contemplaba, el lugar que simbolizaba la mayor felicidad para muchos, pues en estas fiestas la magia que rodeaba ese lugar estaba en su punto máximo, sin embargo para el no seria un reto, y con un chasquido de sus dedos, pondría fin a todo este festejo. La tierra comenzó a temblar, muchos gritos y estruendos a sonar, mientras el rugir de la montaña a todos iba a mostrar quien es el que manda en el lugar. Todo pronto quedo cubierto de nieve, nada se podía ver ya en ese lugar. De lo más profundo salio una mano y luego arrastrándose un hombre vestido con un traje rojo que destellaba en el lugar, contemplaba sin poder creer la catástrofe que había acabado con el lugar. Solo le quedaban 24 horas para navidad, y su taller, su casa y demás todo cubierto por la nieve, sus duendes y renos salían apenas escarbando por libertad. Acaso, ¿seria el fin de la navidad?

En el colegio Hogwarts de magia y hechicería don pequeños niños tenían una increíble pelea de almohadas. Uno de ellos era pequeño y delgado para su edad, de cabello negro y ojos verdes, con gafas y una cicatriz en la frente en forma de relámpago que lo hacia resaltar. Harry Potter saltaba y trataba de esquivar los ataques de su compañero, otro niño de rostros alegre y pecoso, de cabello rojo flameante, un jovencito alto radiante. Ronald Weasley logro acertarle un fuerte golpe a Harry el cual se cayó de la cama.

Jajaja, te rindes Harry- le dijo Ron Jamás, aun no estoy derrotado- le contesto Harry levantándose y tomando su almohada Vamos, tenemos que ir a dormir como todos, sino Santa no nos traerá regalos- le dijo Ron sonriendo He, bueno, Ron, ¿En verdad existe Santa?- pregunto tímidamente Harry ¿Cómo preguntas eso?, Claro que existe- le dijo Ron Es que, bueno, cuando estaba con los muggels, bueno jamás recibí mucho en navidad- dijo Harry En verdad que esos muggels con los que vives son un asco- dijo Ron Si supongo que si- dijo Harry Pero, bueno la verdad yo jamás he visto a Santa, y claro se que mis padres y otros familiares me dan obsequios en navidad, pero una ves mi padrino me contó que Santa si es real, solo que para ir a una casa uno debe de creer en el, además que santa siempre va a las casas donde mas lo necesitan- le contó Ron Bueno yo lo necesitaba, y en verdad creía en el- dijo Harry un poco desanimado  Bien, pues ahora que sabes todo sobre el mundo mágico, ¿acaso se te hace extraño que pueda existir Santa?- le pregunto Ron Bien, yo- sonrió Harry Ron se lanzo sobre el y lo sujeto del cuello mientras ele daba un coscorrón. Harry y Ron se enfrascaron en una lucha mientras reían. Después de un rato y con una clara victoria de Ron Harry se rindió y los dos niños se fuero a lavar los dientes para antes de dormir, Ya era bastante tarde y en la escuela se llevaban acabo varias fiestas una de los maestros y otra de los estudiantes que no habían ido a casa para navidad. Los estudiantes que no habían ido a casa eran muy pocos pero en su mayoría eran mayores por lo que Harry y Ron al ser de primer año se aburrieron y sintieron fulera de lugar por lo que regresaron a la torre de Griffindor para jugar un rato después de todo tenían el lugar solo para ellos.

Los dos se lavaron muy bien los dientes, Harry observo a Ron durante un momento antes de hablar. ¿Te ocurre algo Ron?- pregunto Harry Ha, no es nada creo que se me va a caer un diente- dijo Ron ¿Aun no cambias todos los dientes de leche? - pregunto Harry No, aunque mis hermanos han querido sacármelos a la fuerza para conseguir dinero del hada de los dientes- sonrió Ron Jajaja, si que los gemelos son peligrosos- dijo Harry Si, ahí que tener cuidado con ellos- dijo Ron- ¿Y tu ya cambaste todos los dientes? Mmmm, bueno mi primo y sus amigos me ayudaron a perder algunos, pero creo que aun faltan algunos- dijo Harry Bien olvidémonos de eso y volvamos al dormitorio, estoy cansado- dijo Ron Harry asintió y los dos niños se dirigieron a su dormitorio donde los esperaban sus camas calientitas. Pero mientras se dirigían hacia allí Harry no puedo evitar escuchar un sonido extraño, era como un silbido, y el traqueteo del metal. ¿Te ocurre algo Harry?- pregunto Ron Escuche algo- dijo Harry acercándose a una de las ventanas. Ahí estaba votando vapor a las afueras del castillo un tren fantástico que paresia ser el expreso de Hogwarts, pero Harry noto ciertas diferencias en su estructura. Ron miara- le grito a su amigo Los dos niños contemplaron el magnifico vehiculo y vieron como un sinnúmero de pequeñas figuras salían del castillo y entraban en los vagones. Vamos a ver- dijo sonriendo Harry Pero, Harry, no creo que - comenzó a decir Ron pero Harry ya había salido corriendo, Ron solo sonrió y siguió a toda carrera a su amigo. Los dos niños se acercaron por uno de los pasillos mas cercanos a ese lugar y vieron desde la ventana del segundo piso el tren, era una vista espectacular. Aunque solo podían ver el último vagón, este era de un color rojo intenso con muchos decorados dorados. Los dos niños se asomaron al balcón y se apoyaron en la ventana para ver mejor pero de pronto esta se abrió y los dos perdieron el equilibrio, ambos sintieron el choque del viento en sus cuerpecitos por lo que no reaccionaron a tiempo. Harry se resbalo y cayó, Ron lo siguió pero pudo sujetarse de la cortina, rápidamente y solo por instinto sujeto la mano de Harry, la cortina se extendió en el aire mientras los niños caían, esta se rasgaba y los ganchos que la sujetaban se rompían. Al fin terminó de desconectarse y los dos niños cayeron al vació. Fue un duro golpe, pero gracias a que la cortina había aminorado la velocidad y la distancia de su caída ambos cayeron en el techo del último vagón. Adoloridos y con frió Harry y Ron trataron de incorporarse, pero en ese momento el tren dio un fuerte silbatazo y comenzó a moverse. Los dos niños perdieron el equilibrio, Ron rodó asia un lado del tren y estuvo a punto de caerse pero Harry pudo sujetarlo. Harry se había aferrado a un adorno navideño que había en el techo y ahora sujetaba fuertemente la mano de Ron para que no se cayera. El tren avanzaba muy rápido y no sabia cuanto tiempo podría resistir. De pronto sintió que alguien le sujetaba la mano y lo levantaba, Harry no pudo distinguirlo bien pero la figura ante sus ojos lo levantó a el y a Ron. De un salto bajo del techo cargando a los dos niños y los metió en el ultimo vagón. Harry y Ron estaban temblando mas por el susto que por el frió dado que en el interior del vagón se sentía en realidad bastante confortable. Vaya, vaya parece que tenemos a dos pequeños polisones- dijo con vos amable el que paresia ser el maquinista del tren. Un hombre alto y delgado, que portaba lentes y tenía bigote. Lo sentimos, todo fue mi culpa- se apresuro a decir Harry Tranquilos, este tren esta diseñado para llevar niños depuse de todo, claro que no esperaba que nadie se diera cuenta de nuestra presencia, pero bueno esas cosas pasan, sin embargo no tengo tiempo para regresar ahora así que tendrán que venir con nosotros por un rato ¿OK?, siéntanse cómodos y disfruten el viaje- les dijo sonriendo el conductor. Gracias señor- dijo tímidamente Ron Llámenme Tom, ¿y ustedes son?- pregunto el hombre Harry Potter- dijo titubeando Harry Y yo soy Ron, Ronald Weasley- dijo Ron atorándose Mucho gusto, bueno discúlpenme pero el tiempo apremia y debo acelerar el paso, que extraño que nos encontráramos en la ultima escala, les enviare algo caliente para que se sientan mejor, ¿por favor quédense en el vagón y no salgan?- les dijo Tom Harry y Ron se sentaron en los cómodos asientos y comenzaron a ver el vagón, era magnifico, con el mas esplendido decorado. Al cabo de un rato un carrito como el de la señora que vendía las golosinas en el expreso de Hogwarts atravesó la puerta del vagón, traía varias mantas había una jarra con chocolate caliente, varias tasas y una bandeja con galletas navideñas. Harry y Ron se dieron cuenta que estaban con sus túnicas de escuela aun, algo que sin duda les fue muy favorable porque hubieran detestado estar en esa situación con sus pijamas. Aunque en realidad no hacia nada de frió en el vagón. Harry, ¿En que lió nos hemos metido?- pregunto Ron No lo se, pero el no parece una mala persona- dijo Harry Ambos niños comieron las galletas y tomaron el chocolate caliente, se cubrieron con las mantas y observaron el paisaje por las ventanas, era un paisaje agreste cubierto en su mayoría de nieve.

El tren daba varias vueltas y Harry y Ron se impacientaban un poco. De pronto una vos sonó por los altoparlantes que tenia el vago. Pro favor tomar asiento y abrocharse sus cinturones arribaremos al polo norte en breves minutos, muchísimas gracias por tomar el Expreso Polar, y a los dos pequeños del ultimo vagón por favor permanecer sentados iré por ustedes dentro de muy poco -Dijo la vos Harry y Ron se pusieron nerviosos de nuevo, el tren paresia aminoras su marcha y de improvisto se detuvo. Harry y Ron tenían mucha curiosidad por ver quienes bajaban de los otros vagones y además y sobre todo si en verdad se encontraban donde se imaginaban que estaban, en el polo norte. Pero ambos estaban muy asustados, si en verdad estaban ahí tendrían problemas por estar de polisones así que permanecieron en sus asientos. Tom abrió la puerta del vagón y entro en el. Bien, como están amiguito, espero que el viaje aya sido de su agrado, la verdad tengo que pedirles que bajen un momento, el expreso tiene que partir a su verdadera misión dentro de poco así que tenemos que hacer unas pequeñas modificaciones- les dijo Tom Harry y Ron se levantaron y siguieron a Tom, cuando bajaron se encontraron en una estación hermosa muy bien decorada, pero lo que mas les sorprendió era que habían muchos osos polares que estaban limpiando la nieve y arreglando el lugar, paresia que la nieve había entrado en todo el lugar. Lamento que este así -les dijo Tom- tuvimos un pequeño accidente así que estamos con, bueno tenemos mucho retraso, y el jefe esta muy preocupado, no quisiera darle mas en que pensar así que por favor podrían quedarse en mi oficina por un tiempo, así podré regresarlos en cuanto podamos salir. Si, nos portaremos bien- dijo Harry mirando en todas direcciones No tocaremos nada- dijo Ron que estaba as interesado en el ose que estaba arreglando una puerta a pocos metros de ellos. Al fin llegaron a la oficina pero alguien ya los estaba esperando ahí. Harry y Ron se quedaron con la boca abierta, no podían decir ninguna palabra, simplemente contemplar a quien estaba frente a ellos. Era increíblemente grande, con una barba tan blanca como la del profesor Dumbedore, tan robusto como Hagrid, llevaba un traje rojo brillante con borlas blancas y botones dorados. Frente a ellos estaba, es único y verdadero Santa Claus. Vaya Tom, pensé que los niños llegarían mas tarde- dijo la vos mas amable y jovial que Harry y Ron hubieran escuchado en sus vidas. Si, jefe, bueno es que hubo un inconveniente -dijo nervioso Tom  Vaya, vaya, pero si son don pequeños magos, Harry Potter y Ronald Weasley- dijo Santa acercándose a los pequeños y acariciándoles la cabeza. Harry y Ron se pusieron colorados y se arrimaron el uno con el otro un poco asustados. En verdad era el, tenia que ser el depuse de todo como había sabido sus nombres sin siquiera preguntárselos. No tengas miedo, Santa no muerde- les dijo sonriendo Si, son un poco tímidos- agrego Tom Harry y Ron aun seguían sin decir una sola palabra, simplemente contemplaban al personaje que estaba frete a ellos. Jefe,  ya traje la ayuda extra, aunque no se si podamos hacerlo todo a tiempo- dijo Tom Tenemos que- dijo firmemente Santa- Muchos esperan mi llegada y no los defraudare Si, aremos nuestro mejor esfuerzo jefe, y bueno en cuanto a ellos, supongo que los llevare apenas el tren este listo- dijo Tom No, necesitamos de toda la ayuda que podamos, estoy seguro que dos buenos niños como ellos nos brindaran mucha ayuda, después de todo son magos- dijo Santa Los rostros de Harry y Ron se iluminaron con una sonrisa pero luego de un ínstate se apagaron, Harry y Ron recordaron que habían dejado sus varitas en sus mesitas de noche en la torre de griffindor. Santa los observo sonriendo, se quito su sombrero y lo abrió frente a ellos. Adentro hay algo que supongo necesitarán- les dijo Harry y Ron metieron la mano temerosos y del interior del sombrero sacaron sus varitas, ambos estaban anonadados, y lo único que podían hacer era sonreír. Bien me llevare a estos dos para que me den una ayuda, tu continua con el excelente trabajo Tom- le dijo Santa Descuide Jefe, así lo haré- dijo Tom y se fue de la oficina Bien, síganme muchachos tenemos mucho que hacer- les dijo Santa dándoles una palmadita en la espalda a los niños Harry y Ron reaccionaron y siguieron al señor Claus. Fueron caminando por un sendero, Harry vio un letrero y lo señalo para que Ron pudiera verlo. Bienvenidos a la Villa Navideña. Pero audio se acercaron se sorprendieron al ver el lugar, paresia como si una avalancha hubiera arrasado el lugar. He, disculpe- dijo tímidamente Harry Si, se lo que deben estar pensando, fue una terrible catástrofe y justo tuvo que pasar hoy- dijo Santa Había muchas criaturas entre ellas ardillas, osos y lobos que estaban tratando de reparar el lugar. ¿Pero donde están tus ayudantes?- se atrevió a preguntar Ron Ha, ellos están tratando de reparar el taller y los regalos, me temo que tuvimos muchos daños a causa de esto, lo más extraño es que se supone que esto jamás debía pasar- dijo Santa mas para el que para Harry y Ron Y, bueno, ¿como podemos ayudarte?- dijo Harry Bueno, son magos, así que supongo que me darán mucha ayuda- dijo sonriendo Santa Harry y Ron se pusieron nerviosos, es verdad que eran magos, pero aun eran estudiantes y de primer año, no sabían casi nada de hechizos o encantamientos, Donde estaba Hermione cuando se le necesitaba. Jojojo, no se preocupen, no espero que dos estudiantes de primero de la casa Griffindor hagan todo, pero les aseguro que en lo que ayuden lo aran muy bien- les dijo Santa Pronto llegaron a una casa muy hermosa que aunque estaba un poco demolida aun se podía ver la belleza que había tenido antes del desastre. Pasen niños, siéntase como en su casa- les dijo Santa Harry y Ron entraron a la casa y al instante sintieron el calido y confortable ambiente que se tenia en el interior de ese lugar. Hola tesoro, ¿como estas?, ¿como van los preparativos?- dijo una vos amable y melodiosa. Harry y Ron se voltearon y pudieron ver por primera vez  a la señora Claus Ella era bastante robusta como el señor Claus, pero tenia un aspecto muy enternecedor y maternal. Vaya, vaya, no pensé que traerías visitas amor- dijo la señora Claus Si, bueno es un asunto algo complicado, parece que estos pequeñines cayeron, literalmente en el expreso polar- dijo sonriendo Santa Así que son polisones- dijo una vos mas juvenil aunque paresia algo severa, por un momento Harry y Ron pensaron que era Percy el que los estaba observando. Ha, Bernard, que gusto que estés aquí, ¿Cómo van las reparaciones?- le dijo Santa Todo bien jefe, estamos avanzando lo mas rápido que podemos y aunque tenemos la ayuda extra que trajo el expreso, no se si podremos estar a tiempo para la noche buena.- dijo Bernard Las miradas de Harry y Ron viajaban por todo el cuerpo del muchacho que estaba frente a ellos, desde su ropa extravagante asta sus orejas puntiagudas. ¿Qué nunca habían visto a un duende Navideño?- dijo Bernard dirigiéndose a los dos niños que se asustaron ante el hecho de que les hablara Harry y Ron solo movieron la cabeza en señal de negación. Tranquilo Bernard recuerda que muy pocos conocen a los duendes navideños y tanto los niños normales como los niños mágicos jama han visto a un duende navideño- dijo sonriendo Santa Ha, es cierto, lo siento chicos, mi nombre es Bernard y soy el duende jefe, segundo al mando después del gran Rojo- dijo Bernard sonriéndoles Pero no pareces un duende- dijo Harry recordando las imágenes de los duendes que conocía de los muggels y también a los duendes de Gringosts Es verdad, pareces mas un muchacho, bueno, humano- dijo Ron Si, bueno así somos los duendes navideños, jajaja. Bueno basta de tanta charla espero que nos puedan ayudar chicos, estamos con el tiempo en contra- dijo rápidamente Bernard retomando su tono serio ¿Qué paso?- pregunto Harry Fue una avalancha, algo que jama savia pasado- dijo la señora Claus mientras les traía un poco de te Pero, ustedes lo pueden arreglar todo, ¿verdad?- les dijo Ron Como escucharon ya pedimos algo de ayuda a varios lugares del mundo, sin embargo no creo que sea suficiente. ¿Qué ayuda pidieron de Hogwarts?- pregunto Ron el había notado que las criaturas que salían del castillo eran muy pequeñas como para ser los profesores. Bueno quizás el profesor Flitwick No se como se llaman, la verdad nunca aviamos pedido ayuda a otra clase de criaturas, y por nada del mundo pediríamos ayuda a los humanos y mucho menos a los magos.- dijo Bernard Pero, Ron y yo somos magos- dijo Harry tímidamente Si, pero ustedes son niños, y muy buenos por lo que se, les dijo sonriendo Santa Harry y Ron se ruborizaron, estaban consientes de que no eran malos, pero si que habían hecho travesuras y se habían portado mal en algunas ocasiones. Bien, pues son justo los que necesitamos, ustedes son niños, y además poseen magia así que pueden atravesar los portales para pedir ayuda a nuestros amigos- dijo Bernard ¿Portales?- dijeron Harry y Ron al unísono Si, son puertas que conectan este lugar con otros, por que creen que nadie puede encontrar el polo norte, tiene una protección parecida a la de su colegio, es muy difícil encontrara incluso para los magos- dijo Santa ¿Pero usted no puede ir señor?- le pregunto Harry No, me temo que tengo que permanecer en este lugar para que la magia de mi aldea navideña no se pierda, depuse de la avalancha esta quedo muy débil, no podría irme en estos momentos. Definitivamente ni la señora Claus ni yo podemos salir de este lugar por ahora- dijo tristemente Santa. Los duendes navideños estamos ligados a la aldea por lo que no podemos retirarnos tampoco, la aldea nos necesita ahora, y los invitados que trajimos para ayudarnos aunque son criaturas mágicas no podrían pasar los portales aunque quisieran- dijo Bernard ¿Pero y como esperan que nosotros podamos?- dijo Ron Ustedes son niños, y su inocencia les permite atravesar los portales sin ninguna dificultad, es por eso que el expreso pudo traerlos- les dijo la señora Claus Harry y Ron se miraron inseguros, pero sabían que tenían que ayudar a uno de sus más grandes ídolos, además era un sueño hecho realidad estar ahí y ayudar a Santa. Lo aremos- dijo firmemente Harry Cuente con nosotros- agrego Ron Bien lo primero que necesitamos es que vayan a Hallowen Town, es el reino de Jack el rey de Hallowen, hace algunos años trato de robar la  navidad, bueno según el quería darles una navidad a todos y darme un descanso, aunque fue una catástrofe y casi la arruina, es un sujeto muy amable y de buenas intenciones y necesito de su ayuda, en esa ocasión el creo un trineo ataúd y uso unos renos esqueletos - dijo Santa ¿Trineo ataúd?- pregunto Harry un poco pálido ¿Renos esqueletos?, es decir ¿muertos?- dijo algo asustado Ron Si, el trineo quedo destrozado por la avalancha y casi todos nuestros renos están muy mal heridos, no podrán volar esta noche- dijo Bernard Harry y Ron estaban algo asustados, bueno bastante aterrados, una cosa era estar en ese lugar, la aldea navideña la cual rebosaba de un aviente jovial y alegre. Pero ahora irían a Hallowen Town, un lugar que se supone pertenece a la fiesta de Hallowen. Si que debía de ser un lugar aterrados. Ambos accedieron y Bernard los guió hacia la parte trasera e la casa, en el jardín trasero había un sendero ente los árboles, los dos niños y el duende caminaron por varios minutos asta llegar aun claro en el cual se vislumbraban gruesos árboles con puertas de distintas formas, cada una representando un símbolo de una fiesta en especial. Ustedes deben ir por esta, la de la calabaza.- les dijo Bernard Vaya y yo que pensé que iríamos por la que tiene forma de Huevo- dijo Ron sarcásticamente Ja-ja, que chistosito, bueno ustedes pertenecen a Griffindor verdad, supongo que es un reto acorde a ustedes, depuse de todo he oído que ustedes son representados por su valor- les dijo Bernard sonriendo malévolamente Bueno, si, eso creo- dijo Harry Eso es bueno, porque créanme, lo necesitarán para ir a Hallowen Town, no se preocupen un par de brujos como ustedes pasaran desapercibidos, aunque las brujas y brujos de ese lugar son bastante más aterradores. Dijo dudoso Bernard Harry y Ron tragaron saliva, y comenzaron a temblar un poco. Vamos no se acobarden ahora- dijo Bernard No es eso, es el frió- mintió Ron Vamos solo busque a Jack, es un gran sujeto aunque de miedo- les dijo Bernard Harry y Ron abrieron la puerta y de su interior salieron volando un par de murciélagos que revolotearon a su alrededor por un momento y luego volvieron a meterse en el oscuro interior del árbol, paresia que era una oscuridad total. He, tu primero Harry -le dijo Ron Harry se armo del poco valor que le quedaba y entro en el tronco, sintió como este lo succionaba y se sentía como si estuviera en un rió caudalosos que lo arrastraba, apenas podía respira y luego sintió como golpeaba con algo duro y salía despedido por los aires, Harry había chocado con la puerta y la había abierto con el golpe y ahora estaba tirado de bruces en un suelo que tenia un extraño color negro y un olor a cementerio. Haaaaaaa,- se oía un grito del interior del tronco Harry no pudo reaccionar a tiempo y solo sintió como Ron caía estrepitosamente sobre el. Auch, eso si que me dolió- dijo Ron tratando de levantarse- Harry, ¿donde estamos?, Harry, Harryyyy Harry estaba tendido en el lugar donde había caído inconsciente a causa del fuerte golpe, depuse de todo el era un niño bastante pequeño y delgado para su edad y Ron era bastante alto para su edad y de contextura regular así que al aplastar a Harry lo había dejado inconciente. Ron jalo a Harry y lo sentó apoyado un árbol, y luego se puso a inspeccionar alrededor, era un bosque oscuro y tenebroso, los árboles tenían aterradoras formas y una niebla espesa recorría el lugar. Vaya esto casi se acerca al salón de clases de Snape- dijo Ron

CONTINUARA………………