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Subterráneos — capítulo 1

Subterráneos

-Todos los días sale a quien sabe donde y vuelve de espantosa manera- reclamaba la abuela después de la cena -Pero, ¿quien mamá?- respondió la señora limpiándose con su servilleta especial de seda -Pues, quien va a ser sino tu hijo- respondió la vieja -Mamá el niño ya tiene 13 años dale chance de  que haga lo que se le pegue la gana-. El niño iba corriendo por el patio hasta llegar al lugar mas remoto, abrió una puerta escondida por el pasto y bajó a una sala subterránea. Por fin estaba lista, habían preparado esto por noventa noches y setenta días. Su club tenía un escondite subterráneo con siete cuartos, uno para visitas y los otros seis para los integrantes del "Papa natas del 25 de mayo", También tenían tres baños, dos salas una cocina y un salón de juegos. Durante los próximos seis días hicieron planes para hacer un túnel que los llevara hasta Panamá, y los planes no fueron en vano porque lo pudieron hacer. Así se escaparon de sus familias y pudieron tener una casa y un lugar muy lejos para visitar en donde sus padres no los podrían encontrar.   Mientras ellos se divertían cruzando solos de un lado a otro las calles de Panamá, sus familiares recorrían toda la ciudad buscando donde estaban. -ya vez hija por andar diciendo que hagan los que se les de la gana- dijo la abuela.  En una de las infinitas diversiones de los niños se encontraron a un poeta que los llamaba y aunque se les hacía que iba a ser muuuuuy aburrido le oyeron: "Si un deja el otro se va, Desconsolado por la muerte O por otro mal. Terrible es dejar Pero más terrible es el perder. Mal de males y mal de bienes Es dejar." No entendieron muy bien pero algo dentro de ellos les decía dos cosas: Que los churros de la esquina se veían deliciosos y que no podían dejar solas a sus familias.   Les empezó a entrar miedo y el miedo los llevó de regresó a casa. Esperaban estar condenados a castigos, pero los padres a veces tienen muy buen corazón así que los recibieron con tazas calientes de té. Claro que los castigaron, pero haciéndolos cavar un túnel que llegara a la ciudad de sol y sal

Fin