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Historia 32029 — capítulo 12
-... Ginny, que se supone que haces- inquirió la castaña, cuando al entrar en la habitación de su amiga; se encontró con una montaña de ropa, zapatos y accesorios esparcida por todo el lugar y a la pelirroja en ropa interior, resoplando y de mal humor
-intento elegir algo que ponerme- respondió la muchacha frustrada
-¿para que?- inquirió Hermione
-¿para que?- repitió Ginny incrédula -como es posible que estés al tanto de todo lo que tienes que hacer entre semana y olvides un día como hoy; es San Valentín Hermione y tengo una cita con Harry...- bufo Ginny, lanzando unos vaqueros y un jersey al montón de lo descartado...
-No lo he olvidado- se defendió la castaña- pero piensas que en este desastre- recrimino Herms señalando el lugar -podrás encontrar algo-
-lo siento, pero no soy miss orden absoluto, Herms- respondió la pelirroja, mirándose en el espejo, con un vestido puesto sobre el pecho -quiero que esta noche sea perfecta; nuestro primer San Valentín juntos y quiero que cuando me vea se quede pasmado...- comento, descartando el vestido
-podrías bajar en uniforme y se quedaría pasmado igual- contesto Hermione recogiendo un par de cosas y comenzando a organizar la habitación -a caso no has visto, la cara de tonto enamorado que pone cada vez que te ve- comento la castaña, Ginny sonrió y volteo a mirarla con cara de niña huérfana...
-solo quiero que sea perfecta, podrías ayudarme- suplico la pelirroja, mientras su amiga ponía los ojos en blanco
-que tal los vaqueros azules rasgados, con el top negro de tirantes finos y los botines negros- señalo la ojimiel colocando la ropa sobre la cama
-Mione, quiero que sea especial y con eso puede verme cualquier día...-
-y el vestido blanco...-
-No, es demasiado formal y aun no me ha dicho donde vamos a ir- interrumpió
-supongo que iréis a Hosmegade- señalo Herms
-no, eso lo tengo claro, Hosmegade no entra en nuestro itinerario- contesto ella buscando algo más en su ropero -demasiada gente y demasiadas parejas...- agrego al ver la cara de su amiga
Pop...-Srta. Weasley- chillo una elfina domestica, haciendo que las chicas pegaran un bote del susto
-Winkey- exclamo Herms sorprendida
-Srta. Granger...- contesto la elfina con su voz chillona haciendo una reverencia
-el Sr. Potter me pidió que le entregase esto Srta.- añadió la elfina, volteando de nuevo hacia Ginny y entregándole una cajita rectangular y una tarjeta...
Ginny la abrió de inmediato, dentro había una rosa roja, recién florecida y aun conservaba su fragancia... La pelirroja sonrió al leer la nota
-¿y bien?- apuro Herms, mirando a su amiga que se encontraba en una nube
-léela tú...- respondió la pelirroja tendiéndole la tarjeta
"Van cuarenta y nueve flores distintas, todas rojas y para mi flor favorita"
-¿y?- inquirió la castaña desconcertada
-veras, ayer después del entrenamiento, hablando de los regalos de San Valentín, dije que los chicos eran demasiado tradicionales; San Valentín, igual a flores, siempre rosas y siempre rojas- contesto Gin -y Harry dijo que era por que el rojo se identificaba con el amor y la pasión; yo pregunte que si no había otro tipo de flores, que no fueran las rosas, él dijo que era muy poco romántica; pero que podía hacer un ramo con cincuenta flores, todas rojas por naturaleza y todas de distinta clase, solo para no ser tradicional...-
-¿y ha logrado reunir cincuenta flores rojas distintas en una noche?- pregunto Herms curiosa
-llevamos cuarenta y nueve- respondió Gin tomando de nuevo la nota y colocando la rosa en el jarrón que tenía junto a su cama y en el cual ya se encontraban las otras cuarenta y ocho
-Srta.- llamó la elfina de nuevo
-Si Winkey...- respondió Ginny que por un momento la había olvidado
-también me pidió que le entregase esto...- añadió la elfina, señalando una bolsa de una boutique muggle en la que había estado con Hermione durante el verano, antes de desaparecer.
Ginny vació el contenido sobre su cama y cogió el sobre rojo que quedo sobre la ropa
"conociéndote como lo hago y créeme que te conozco muy bien, debes haber puesto tu baúl y tu guardarropa patas arriba, así que pensando ahorrarte esas interminables horas de tortura y a mi las de espera, he elegido lo que quiero que lleves esta noche, ¡podrías complacerme! Harry.
Ginny miro con detenimiento la ropa que había sobre la cama...
-No esta mal...- comento Hermione, observando la mini falda color chocolate y el top fusia que Ginny tenía entre las manos
-bromeas... tiene un gusto exquisito- respondió Ginny mientras se colocaba la falda y se paraba ante el espejo -... creo que le complaceré- comento la pelirroja después de observar la reacción de Herms un segundo...
-todo listo amo, Sr. Weasley- informo Kreacher tras a parecer a los pies de su cama
-¡Fenomenal!- exclamo Harry sonriente -¿sabes si Winkey le ha entregado las cosas a Ginny?- pregunto ansioso
-Si, amo; Winkey acaba de decirle a Kreacher que la Srta. Weasley había recibido sus regalos. Además todo lo que me pidió esta preparado, Winkey y yo junto a los otros elfos nos hemos esmerado aunque el lugar no forme parte de Hogwarst, cualquier cosa por mi amo-
-Gracias Kreacher- respondió Harry sonriente
-También me he encargado de la comida que me pidió Sr. Weasley, aparecerá a la hora y lugar indicados- añadió el elfo con una profunda reverencia antes de retirarse
-gracias Kreacher-
-¿estas, seguro de que no quieres la sala de los menesteres?- pregunto Ron en cuanto el elfo se marcho
-la echamos a suertes y tú la ganaste...- contesto Harry encogiéndose de hombros -Si no estoy mal, Hermione y tú habías quedado para ir a Hosmegade- informo Harry consultando su reloj
-¿vosotros no vais a ir?- pregunto Ronald caminando hasta la puerta...
-me temo que la pelirroja y yo tenemos otros planes- respondió Harry prestando toda su atención al libro que leía antes de la llegada de Kreacher
-¿bien que te parece?- pregunto Ginevra, mostrando el resultado de su vestuario, a su mejor amiga
-me gusta- elogio Hermione, mientras la miraba, la mini falda que dejaba entrever sus bien torneadas piernas, las botas marrones justo sobre las rodillas que daban un aire más sexy; el top que aunque en apariencia sencillo, dejaba toda la espalda al aire; el precioso pelo rojo como el fuego, recogido con una par de palillos chinos, de forma tal que dos mechones le enmarcasen la cara y el rostro ligeramente maquillado...
-perfecto- respondió Ginny, -ahora te toca a ti- apuro mientras sentaba a Hermione en un butaca frente al espejo; después de unos veinte minuto de lo que Hermione consideraba una especie de tortura, por algo que había hecho mal en su otra vida, la pelirroja había trasformado su atuendo de antes, que aunque sencillo la hacia ver dulce y sexy hasta cierto punto, para convertirla en una especie de Femme fatal...
-Ginny no creo que pueda salir así...- se excuso la castaña tras mirarse al espejo
-no puedes parecer una niña buena e inocente toda tu vida Hermione...- la reprendió la pelirroja contenta con su obra de arte -tienes que revelarte contra las normas...-
-Ginny, soy prefecta; se supone que debo dar ejemplo...-
-Pero ante todo, eres una chica Guapa, que tiene novio y cuando bajes allí veras como todos se quedan embobados, incluido mi hermano claro esta...- comento la pelirroja con una sonrisa y obligándola a salir de la habitación...
Como Ginny predijo, en cuanto Hermione apareció en las escaleras, todos los chicos de la sala común se concentraron única y exclusivamente en ella; llevaba el pelo normalmente enmarañado suelto, brillante y sedoso, con rizos bien definidos que le llegaban hasta media espalda, un vestido rojo ceñido a su figura que contrastaba con su piel blanca, el escote palabra de honor, resaltaba sus perfectos pechos y el largo hasta medio muslo, les permitía admirar sus largas piernas, en lugar de botas altas como cualquier chica, ella la primera, habría utilizado; había accedido a la petición de Ginny de llevar unos botines negros, con tacón altísimo y súper fino que estaba más que segura se romperían en cualquier momento y que su amiga había asegurado harían que sus piernas pareciesen más largas aun, Ginny había apostado por resaltar sus ojos castaños, con colores oscuros y en contraposición solo llevaba un ligero toque de gloss en los labios; Ronald que en ese momento, salía de la habitación de los chicos se quedo impresionado con la chica "nueva" y si ella no hubiese sonreído, mientras se acercaba hasta él, ni siquiera la habría reconocido; al fijarse en la cara de idiotas redomados que tenían los chicos a su alrededor, se apresuro a coger sus abrigos y a sacar a su novia del lugar antes de que causara una inundación...
-...y bien ¿que te parece...?- apuro Hermione, después de salir de la sala común colocándose la gabardina negra que Ginny le había dejado
-estas muy guapa...- contesto Ron, tras repasarla con la mirada -y creo que todos los demás piensan lo mismo...- añadió fulminando con la mirada a uno de los chicos que pasaba junto a ellos
-¿Celoso...?- pregunto, sin disimular su sonrisa
-de ti, no- se apresuro a contestar el pelirrojo tomándola de la mano -pero no me gusta como te ven ellos- agrego, señalando con la cabeza a los chicos que la miraban
Herms volteo hacia donde señalaba su novio y les sonrió a los chicos ante la cara de incredulidad de Ronald
-¿Donde vamos a ir?- inquirió la castaña divertida, mientras alcanzaban la puerta del castillo
-pasaremos la tarde en Hosmegade, veremos la nueva sucursal de Sortilegios Weasley, Honeydukes, el salon de Té de Madame Puddipie y otra vez a Honeydukes para volver a Hogwarst...- contesto Ron
-¿uilizaremos el pasadizo de la bruja tuerta?- pregunto Herms curiosa, Ronald asintió a modo de respuesta, pero esto a ella no la satisfizo
-¿porqué...?-
-... no puedo decirlo, si no arruinaria la sorpresa-
-¿que sorpresa?-
-Vamos, mione, una sorpresa no se cuenta...- contesto él armandose de paciencia, La ojimiel entrecerró los ojos un momento antes de darse por vencida...
Harry seguía sumergido en su lectura, aunque había leído el mismo libro unas cien mil veces (Quiddicht a lo largo de la historia), era la única forma que encontraba, para pasar el tiempo de esperar que le quedaba, Ginny se podía pasar cuatro horas delante del espejo, aunque la ropa ya estuviese elegida, no le importaba esperarla, el resultado final siempre valía la pena; por eso se quedo sorprendido cuando la vio entrar en su habitación, media hora antes de lo que habían quedado...
El moreno la escaneo con la mirada, sin siquiera levantarse de la cama
-eso quiere decir que he hecho un buen trabajo- susurro Ginny acercándose hasta donde estaba, con una sonrisa
-uno fantástico...- contesto él, tirando de su mano para besarla
-bien Sr. Potter...- comento ella separándose de él apenas un par de milímetros -creo que tenemos una cita y la famosa sorpresa que no me has querido decir que es- añadió, fingiendo indignación
-eso es por que una sorpresa no se cuenta, Ginevra- respondió el ojiverde, besándola antes de que ella repitiese no me llames así, como hacía siempre...
Cuando bajaron a la sala común, estaba casi desierta; todos los alumnos mayores se habían ido a Hosmegade y los más pequeños, se encontraban en los jardines, disfrutando del clima benévolo que había, para estar a mediados de febrero; la luz del sol comenzaba a esconderse, mientras que las antorchas se encendían por todo el colegio
-¿a donde vamos?- pregunto Ginny curiosa, por tercera vez, mientras seguían caminando; Harry se detuvo de repente y se volteo para mirarla
-ya lo veras- le respondió antes de taparle los ojos con un pañuelo
-¿Que se supone...-?
-Ginevra, las sorpresas no se cuentan... Solo confía en mí- contesto el ojiverde tomándola de la mano para seguir caminando, Después de varios minutos, Ginny sintió como Harry la ayudaba a agacharse para entrar en una especie de pasadizo, Harry la guiaba; aunque era bastante incomodo caminar casi agachados; al final, después de un rato; cuando comenzaba a desesperarse, sintió la manos de él que la ayudaban a levantarse
-sabes, mis botas no están hechas para este terreno...- comento Ginny llevándose las manos a los ojos
-no- negó Harry, deteniéndola -Todavía no puedes quitarte la venda y volvió a tomarla de las manos, para guiarla escaleras arriba
Habían pasado ciertamente una tarde maravillosa; una charla entretenida, comieron dulces a más no poder e incluso tomaron el Té con los molestos querubines de Madame Pudipié, lanzando confite sobre sus cabezas; después entraron a Sortilegios Weasley, hacía un calor endemoniado, comparado con el clima de la calle, así que Herms se vio obligada a quitarse la gabardina, paseando por la tienda, mientras Ron iba a la trastienda en busca de su hermano mayor, solo que el pelirrojo no estaba allí
-¿puedo ayudarte en algo?- pregunto el joven en cuanto entro en la tienda, al ver a semejante preciosidad caminando sola por el local y por primera vez le importo un bledo que el mostrador estuviese desatendido
-no, estoy esperando a mi novio- respondió Hermione sin levantar la vista de una de las fantasías que vendían
-pues tu novio debe ser un imbecil, para dejar sola a semejante belleza- señalo el muchacho convencido, el pelirrojo se aclaro la garganta, llevaba un par de días con gripe y la voz la tenía bastante tomada... Herms dejo la fantasía en su sitió y sin siquiera volverse contesto...
-yo de ti cuidaría mis palabras, mi novio es el hermano del dueño...-
-¡Hermione!- exclamo George al borde del ataque
-Oh, George, eras tú- se extraño ella dándose la vuelta
-si no llegas a decir, que soy el hermano de tu novio, juro por dios que no te habría reconocido.... ¿pero que te has hecho?- interrogo sorprendido y mirándola de nuevo con todo el descaro posible...
-me he arreglado un poco- le respondió ella sonrojada ante la mirada de semejantes ojos verde agua...
-Un poco dice...- respondió -Prefecta, perfecta... si no fueras mí cuñada...-
-¿si no fuera tu cuñada que?- pregunto Ron detrás suyo
-mira si ha llegado el chico con suerte...- musito George mirando a su hermano -Sabía que Hermione era guapa, pero hoy lo esta todavía más- agrego, logrando que Hermione se pusiese del color de su cabello y que su hermano menor le mirara con los ojos entrecerrados
-Vamos Ronnie, no me mires así, jamás te quitaría la novia, pero hay que reconocer la belleza cuando se ve- dijo George con esa sonrisa encantadora, guiñándole un ojo a la castaña -a sus pies distinguida dama- y de la nada hizo aparecer una flor que le tendió a Hermione...
-bueno, nosotros nos vamos, se nos hace tarde y tenemos planes...- comento Ron mirándolo con desconfianza
-Feliz San Valentín chicos, pasarlo bien...- añadió George viéndolos salir a ambos de la tienda
-pásalo bien tú también- contestaron los dos al unísono
-¿Celoso...?- pregunto Hermione divertida, caminando por la calle principal sin un rumbo fijo; realmente ese día se sentía guapa, la más guapa de todas las chicas
-tú no conoces a George tanto como yo...- contesto el pelirrojo tendiéndole la mano
-vamos cielo, es tu hermano...-
-por eso lo digo...- interrumpió el ojiazul -aunque tiene razón, hay que elogiar la belleza cuando se ve y hoy estas simplemente preciosa; medio Hogwarst me esta mirando con envidia...-bromeo -vamos a Honeydukes, tenemos que volver al colegio-
-¿¿vas a decirme lo que es??- inquirió ella desesperada
-es una sorpresa Mine- respondió Ronald con una sonrisa
Después de subir las escaleras, él le había permitido deshacerse de la venda, Fue una delicia, había reparado una habitación entera en la casa de los gritos, una cita original, según las palabras de Ginny, pero con los elementos típicos en una cita de enamorados, flores, más ejemplares de los que le había enviado durante todo el día, velas, hidromiel y sobre la mesa dos fuentes de plata tapadas
-¿Qué es?- pregunto la pelirroja curiosa, acercándose a la mesa
-Chocolate- respondió harry, destapando la fuente en la que había chocolate derretido
-Para que tenemos chocolate…-
-Voy a poner en práctica un consejo que me dieron- contesto Harry con voz enigmática y aterciopelada
-¿Qué consejo?- pregunto interesada, mirándolo a lo ojos
-Sabes aquel libro que Ron encontró en el despacho de Flich, hace un par de meses-
-Oh, si- respondió la pelirroja sin entenderlo -el que no nos habéis dejado leer a Hermione y a mi- añadió resentida
-si, ese mismo- contesto Harry divertido ante el tono de su voz -veras, ¿sabes a quien se lo decomisaron?- inquirió el moreno despreocupado
-no-
-Era de Fred y George…- le respondió Harry y sus ojos brillaron de forma maliciosa; Ginny que no estaba muy segura de querer poner en práctica un consejo que proviniese de uno de sus hermanos gemelos, le miro con desconfianza -veras, decía que hay ciertos alimentos, que son digamos afrodisíacos- la expresión de desconfianza en la cara de la pelirroja, paso a una de genuino interes -entre ellos el chocolate, que es tu golosina favorita- continuo Harry despreocupado -y las fresas, que a mi me encantan y pensé que podríamos probar y divertirnos un rato- termino el ojiverde con una sonrisa tentadora. Ginny le miro divertida, le encantaba esa faceta suya apasionada y sexy
-se me ocurre algo mejor- respondió la pelirroja, esta vez fue Harry quien la miro interesado -túmbate- ordeno Ginny con voz firme.
El pelinegro obedeció y se tumbo sobre la cama; Ginny se sentó ahorcajadas sobre él y comenzó a besarle por el cuello, de repente se detuvo a mitad de camino y se levanto Harry la miro extrañado, intentando levantarse también; pero Ginny le había atado a la cama, inclusive intento revertir el hechizo con la varita que tenía en el bolsillo de sus pantalones negros, pero se detuvo cuando su novia le pregunto
-¿Buscas esto?- mientras blandía la varita de él que sostenía en una de sus manos
-¿Qué se supone…?
-dijiste que querías jugar- le interrumpió ella, -pues exactamente lo que vamos hacer-
Añadió mientras vertía el chocolate derretido en un recipiente cilíndrico más pequeño, al que le puso una boquilla diminuta tras terminar de llenarlo. Dejo el cuenco vacío sobre la mesa, junto a la varita de Harry antes de coger el cuenco con las fresas y volver a la cama, la pelirroja deshizo el moño que llevaba en su cabello y lo dejo caer sobre sus hombros como si se tratase de una cascada de puro fuego, como aprecio el pelinegro, se acomodo el pelo tras las orejas antes de desabrochar la camisa blanca que Harry llevaba puesta, también se deshizo del cinturón y los vaqueros ante la mirada expectante del ojiverde, cuando quedo desnudo tal como dios le trajo al mundo, Ginny dibujo extrañas formas con el chocolate sobre su pecho y luego tomo una fresa entre sus dedos y se encargo de repasar con ella el camino que había marcado antes. Sin apartar la mirada del rostro de Harry, la pelirroja se agacho lentamente y comenzó a lamer los rastros de chocolate sobre su piel, tomándose todo el tiempo del mundo sin importarle un mañana; el moreno a falta de poder moverse, se conformaba con cerrar sus ojos con toda la fuerza posible, mientras se mordía el labio…
-Te gusta…- musito Gin, aunque no hacía falta preguntarlo, su excitación hablaba por si sola, La pelirroja decidió terminar con semejante tortura, para el hombre de sus sueños y aun sin levantar el hechizo dejo que la hiciera su mujer, aunque ella tenía que hacer todo el trabajo, ya que él no podía moverse, se fundieron en uno, como tantas otras veces, descubriendo cosas in imaginadas, mientras llegaban a la cima del placer,
-te amo- musito la pelirroja antes de acceder a las suplicas de su mirada y liberarlo del hechizo
-Espera…- le pidió Ronald, cuando llegaron frente al tapiz de los Trols aprendiendo ballet, la castaña le miro interesada, mientras Ron pasaba tres veces frente al cuadro, musitando algo que para ella era casi inteligible; cuando la puerta se materializo, él se volteo con una sonrisa y le pidió
-cierra los ojos- Hermione hizo lo que le pedían, mientras su novio la guiaba dentro de la habitación.
Era perfecto, ni en sus mejores sueños se habría imaginado algo así; la mesa puesta para dos, frente a la chimenea, un sofá y sobre este un paquete, Hermione le miro extasiada
-me encanta- musito, en respuesta a la pregunta que sus ojos le habían hecho
-es para ti…- contesto él con una sonrisa señalando el paquetito envuelto sobre el
Sofá, la castaña lo abrió entusiasmada, como cualquier niño en navidad "poesía" rezaba el titulo del libro; Herms le miro sorprendida, este no era el tipo de regalo que Ronald hacía
-Ábrelo por la pagina setenta y tres- pidió Ron sentándose junto a ella
Sabes a silencio y a sueños, con melodías de ternura y tacto de deseo, sabes a mi mundo, a todo lo que anhelo, sabes a amor, a mi amor.
Recito, el ojiazul al mismo tiempo que ella leía el poema -¿lo haz leído?- pregunto anonadada, al escuchar el poema de sus propias labios -tenía que asegurarme de que tuviese al menos un poema que te gustara, un poema que dijese exactamente lo que eres para mi- respondió él sin darle mucha importancia -pero no se lo cuentes a Ginny se reiría de mi hasta el cansancio- reconoció el ojiazul
-yo también tengo algo para ti- comento Hermione sacando de su bolso una cajita de color azul marino, dentro había una esclava de plata con la inscripción **"para el mundo, puedes ser solo una persona; pero para mi, ¡eres el mundo!"**al reverso tenía grabada la fecha "08-08-98", La comida apareció sobre la mesa, un minuto después, fue una velada, simplemente exquisita, llena de risas y halagos…
-¿y el postre?- inquirió Hermione, cuando terminaron de comer -ya sabía yo que se me olvidaba algo- respondió Ron, golpeándose la frente con la palma de la mano
-puedo encargarme de ello si te apetece- respondió Hermione despreocupada
-¿que tienes en mente?-inquirió el pelirrojo tranquilo -Yo- musito la chica mientras le pasaba las manos por el cuello…
Ambos estaban tumbados en la cama, totalmente desnudos, Ginny tenía su cabeza, apoyada sobre el pecho de Harry, mientras escuchaba los latidos de su corazón, él acariciaba los cabellos de ella despreocupado.
-Gin…- musito, para asegurarse de que estuviese despierta -mmm- respondió la pelirroja, colocando su cabeza sobre la mano para mirarle más cómodamente -puedo preguntarte algo- inquirió Harry sin apartar su mirada de esos ojos color chocolate
-Claro- respondió
-¿Te casarías?- Ginevra lo miro extrañada, sin poder evitar reírse
-no crees que de todas las formas de demostrar que quieres a alguien el matrimonio es la más aburrida- respondió la pelirroja al percatarse de que hablaba enserio -no me mal interpretes, supongo que será a lo que toda relación aspira, cuando estas preparado para ello; pero no cuando tienes diez y ocho años, una vida por delante y tantas cosas por descubrir, aunque la persona que tengas a tu lado sea el amor de tu vida…- respondió la pelirroja en un susurro, perdiéndose en la profundidad de sus ojos verdes
-Eso no responde a mi pregunta- comento Harry después de varios minutos en silencio
-¿Cuándo dices que si me casaría; te refieres a casarme contigo?- pregunto ella extrañada por el rumbo de la conversación
-No- negó el moreno dejándola desconcertada -Si quieres, que sea con el vecino…-bromeo el ojiverde sonriendo
-¿Me estas proponiendo matrimonio?- inquirió Ginny levantado una de sus cejas
-te estoy haciendo una pregunta- respondió el muchacho -a la que por cierto, no me has respondido.
La pelirroja se levanto de la cama, sin saber aun que responder, recogió del suelo la camisa blanca de él para ponérsela, sobre el cuerpo desnudo, se paseo por la habitación recogiendo su ropa y la de él, consiente de que la estaba mirando y después de tomar algo de su abrigo, volvió a sentarse a su lado.
-Toma- ordeno entregándole una cajita aterciopelada, Harry le interrogo con la mirada -ábrelo- le pidió la chica casi en un susurro, dentro había una cadena de oro que tenía por dije una pequeña Snitch dorada, con las alas extendidas -Es la Snitch que atrape en mi primer partido, en el equipo de Griffindor- le dijo, evitando mirarle -apriétala entre tus manos y desea que se abra- El moreno hizo lo que le pedía y sintió como la diminuta pelota se abría en su puño cerrado, cuando abrió la mano, vio con sorpresa una especie de holograma, fotos de ambos, conmemorando distintos momentos de su relación que cambiaban con regularidad -Algún día Harry; cuando me sienta preparada para algo tan importante como lo es ser la Sra. de Harry Potter, cuando no tenga miedo a fallarte, cuando sepa que al mirarme la gente no pensara solamente en "la esposa de…" Si no que verán a alguien que vale por lo que es, como me ves tú, me encantaría casarme- respondió mirándole a los ojos de nuevo, ojos que le devolvieron aquella sonrisa que siempre guardaban para ella.
-Toma- dijo Harry entregándole otra cajita, aunque esta vez transparente y de cristal; Dentro había una orquídea, roja y magnifica en todo su esplendor -cincuenta flores- comento, antes de añadir- pero esta es diferente, se alimenta de nosotros, de mi amor y de tu amor y solo morirá cuando ese sentimiento deje de existir…- La pelirroja le beso en agradecimiento, y así siguieron hasta el alba de aquel lunes, Cada pareja en su mundo, pasando juntos, el primer San Valentín de sus respectivas historias de amor…
El tiempo siguió pasando, Febrero se fue, dando paso a marzo; el cumpleaños de Ron, los trabajos, los deberes, el entrenamiento, eran todas las preocupaciones que tenían en mente, durante todo ese tiempo, marzo trajo consigo a abril, El cumpleaños de George, que este año coincidía con la final de Quidditch; Griffindor Vs. Slytherin; todo un clásico. Como en otras ocasiones, Ginny estaba dormida, en la habitación de los chicos de séptimo, que prácticamente les pertenecía a Harry y a ella; porque Dean y Ron se pasaban todo el tiempo en las habitaciones de sus respectivas novias…
La pelirroja abrió los ojos, inmersa en sus pensamientos, ese sin duda sería un día divertido por una parte y triste, muy triste por otra; Según la carta que había recibido de su madre, George se había negado en rotundo a recibir a nadie, conforme el día se acercaba y también había dejado de ir a cenar a la madriguera bajo el pretexto de que tenía mucho trabajo, cosa que a su madre le partía el corazón; pero ella más que nadie le entendía debía ser horrible celebrar un año más de vida, cuando aquella persona con la que lo haz compartido toda tu vida, no puede hacerlo; entendía que era la manera de George de defenderse de su dolor, pero no tenía el derecho de hacerle eso a su madre; como se lo hizo saber en la carta que le envió el día antes, pidiéndole; más bien exigiéndole que fuese a la madriguera; aunque solo fuera para que ella le diese un abrazo antes de marcharse de nuevo, su hermano que como todos los hombres de su vida, no podían negarse a un deseo suyo asedió a ir a ver a su madre y pasar la tarde en la madriguera, tendrían una merienda campestre, con Bill, Fleur, sus padres, La madre y la hermana de Fleur que habían venido para el parto de esta ultima, que ya estaba próximo…
Harry le beso en la coronilla, haciendo que ella se revolviese entre sus brazos
-un Sickel por cada pensamiento- ofreció el ojiverde
-¿te he despertado?- pregunto acariciándole la cara,
-no, en realidad ¿y tu que haces despierta a esta hora?- inquirió, sin apartar su mirada de esos ojos
-pensaba ir al panteón, antes del partido; es el cumpleaños de los gemelos y quiero llevarle flores a Fred…- musito la pelirroja levantándose de la cama, envuelta con una sabana
-¿quieres que te acompañe?- pregunto Harry mientras se colocaba las gafas
-me vendría bien…- respondió ella poniéndose su túnica y cubriéndose con la capa de invisibilidad -en diez minutos en la sala común…- susurro antes de salir de la habitación…
Después de buscarles por toda la torre de Griffindor, Ron y Hermione, decidieron bajar al gran comedor; aunque se les hacía raro que no les esperasen para bajar a desayunar, cuando llegaron la mesa de Griffindor estaba vacía excepto por Harry y Ginny que hablaban en voz baja en una esquina de la misma…
-¿Dónde os habíais metido?- pregunto Ron tras alcanzarlos en la mesa de Griffindor
-Fuimos al panteón a llevarles flores a George y a que no… ¡Hay!- Se interrumpió el ojiverde, quejándose del codazo que su novia había acertado en sus costillas
-A que no ¿Qué?- interrogo la morena, tras el sutil gesto de su amiga, Ginny, quien bufo enojada encogiéndose de hombros para que el ojiverde hablara
-Angelina estaba allí- contesto Harry
¿Y?... ¿hablasteis con ella?... ¿Qué tal esta?... ¿Va quedarse en Inglaterra?- preguntaron simultáneamente Ron y Hermione -Esperar a que George lo sepa…- exclamo Ronald antes de beber su zumo de calabaza…
-No- ordeno Ginny -no se lo podéis decir; ninguno de los tres-exclamo la pelirroja
-¿Por qué no?- pregunto su hermano
-Angelina no quiere verle, no quiere tener nada que ver con los Weasley, nada que le recuerde a Fred-
-Pero George es su amigo, tú has visto lo mucho que ha intentado buscarla durante estos meses…
-Y también he visto lo triste que se ponía cada vez que una carta llegaba sin respuesta, Ronald- respondió Gin
-Pero ahora esta aquí- contesto él convencido -Vino a ver la tumba de Fred, ya es algo-
-Ron, no quiso vernos, ni hablar con nosotros; en cuanto vio que nos acercábamos se marcho. Salió de los terrenos subió al autobús noctámbulo y se fue -comento la pelirroja
-No la entiendo, para todos ha sido difícil superarlo; pero George también es su amigo y esta vivo ¿no?- interrogo el ojiazul
-Tú no estuviste aquí el año pasado- Respondió la pelirroja -Fred y Angelina eran más que amigos, la quería, él la quería de verdad; nunca lo vi tan ilusionado con una chica durante tanto tiempo; Angelina pasaba horas, días enteros en casa, cuando no estaba trabajando, tiempo a solas con Fred e incluso George bromeaba diciendo que si no fuera porque estábamos escondidos donde Muriel, lo más probable era que le fuese tocado buscar un apartamento propio porque el par de tortolos no quería separarse- comento Ginny, inmersa en sus recuerdos -Se lo pregunte una vez ¿la amas? Y solo sonrió y me dijo casi tanto como a ti pecas, me burle de lo cursi que había sonado eso en sus labios, pero después de un rato en silencio dijo que si supiese que su vida iba acabarse al día siguiente, se iría tranquilo por que había conocido a la persona que amaba y que si todo terminaba bien, no le iba a dejar ir nunca de su lado y el sentimiento Ron, por parte de Angelina es el mismo. Ahora dime si fuese Hermione la que no estuviera aquí, ¿te acercarías a alguien que es su vivo retrato, pero que no es ella, podrías soportarlo?.....
La conversación se vio interrumpida, por la llegada de la multitud enardecida, coreando canciones de apoyo a sus respectivos equipos…
-Y bien capitán, algunas recomendaciones de última hora…- bromeo Dean sentándose junto a ellos, con la ya tradicional Luna ataviada con los colores de Ravenclaw, pero con su gorro en forma de cabeza de león…
-ninguna digna de mencionarse en publico; os quiero a todos en el vestuario en quince minutos Paúl; come, es el último partido, no vas al paredón- ordeno Harry al cazador (y miembro más joven de su equipo), saliendo junto a Ron, Hermione y Ginny…
-¿Esta ves no eres comentarista Moony?- preguntó Ginny a la rubia antes de salir…
-Oh, no, es una vida muy estresante; además el profesor Flitwick me dijo que me reservara los comentarios sobre el trasero de mi novio, para las tertulias entra amigos y si no puedo comentar lo que me apetece; entonces para que soy comentarista…- analizo la rubia con una sonrisa -Hermione, guárdame un buen puesto- pidió a la castaña, antes de sentarse a desayunar con Dean…
Los chicos entraron en los vestuarios enseguida, pero Herms detuvo a Ginny antes de que pudiese cruzar la puerta -¿Qué más paso con Angelina?- Gin la miro desconcertada
-¿A que te refieres?-
-Que no te pusiste así solo por verla, estoy segura que en otras circunstancias habrías reaccionado igual que Ron e incluso, la habrías retenido aquí hasta la llegada de George- contesto la ojimiel
-la verdad, es que me pareció que ocultaba algo- contesto la pelirroja en un susurro -estaré paranoica, pero creo que cubrió una especie rebujos con mantas en cuanto escucho que nos acercábamos y cuando vio quienes éramos, simplemente se alejo, ni siquiera un ola…- la mirada de desconcierto de Hermione solo la hacía validar más su teoría -y sabes creo que escuche el llanto de un bebe, antes de que subiera al autobús noctámbulo…-
-Gin, no creerás….-
-Ginny tenemos que empezar- las interrumpió Davis en un susurro
-Hablamos después del partido…- comento Hermione alejándose mientras la pelirroja, volvía junto al equipo…
El rugido de los aplausos y el griterío de la gente, en cuanto los catorce jugadores estuvieron en el aire no se hicieron esperar; Simplemente una delicia, todos tenían claro su labor y el como buscador solo tenía que preocuparse en atrapar la Snitch cuando Griffindor llevase una ventaja de cincuenta puntos sobre Slytherin…
-¿… Has visto esa jugada entre Thomas, Weasley y Paúl?- preguntaba uno de los comentaristas a su compañero
-por supuesto, el equipo de Griffindor esta muy compenetrado…- alcanzó a oír Harry antes de volar por el campo a toda maquina, observando cada mínimo detalle, disfrutando como un niño del que sería su último partido de Quidditch en Hogwarst como estudiante.
Los victorees de las diferentes casas no se hicieron esperar, aunque por lo que escuchaba las cosas abajo, estaban bastante reñidas.
-Griffindor se adelanta en el marcador, Gracias a la maestría de Weasley, esa chica si que sabe dominar un balón… -
-Pero no solo puedes alagar su maestría, el capital de Slytherin, esta haciendo cosas magnificas, aunque Ron Weasley se lo esta poniendo difícil, ya es el segundo tanto del partido…
En un momento, en el que voló al ras de las tribunas, alcanzo a diferenciar el gorro con forma de León en la cabeza de Luna, quien estaba muy próxima a Hermione cuchicheando, sobre sabrá Dios que…
El juego seguía, Ginny y Dean marcaron otro dos tantos cada uno, pero a Ron le colaron tres, Paúl que había dejado el nerviosismo en la mesa del desayuno, creaba grandes posibilidades para sus compañeros e incluso se lucio cuando estuvo a punto de marcar un tanto a favor para Griffindor, pero los de Slytherin no se quedaban atrás y aunque no jugaron sucio esta ves el juego estaba al limite, Harry se unió a la multitud, conteniendo la respiración cuando Ginny hizo su demostración del dominio de la escoba, dejándose caer en picada desde unos veinte metros de altura, para desmarcarse, hacerse un auto pase cuando estaba a punto de tocar el suelo, lanzando la quaffle hacía los aros de Griffindor, cogerla entre sus manos, hacer un cambio de dirección y anotar desde la mitad del campo, sin que ningún Slytherin tratase de evitarlo…
-Eso ha sido sorprendente…- escucho Harry a uno de los comentaristas mientras seguía girando en torno al campo y la vio, justo debajo de él; a unos dos metros sobre el suelo, brillando con sus perfectas alas y con los mismos destellos dorados de tantas otras veces; La Snitch dorada de siempre, sintió el vértigo en la boca del estomago y zumbido que el aire producía en sus oídos, sintió al nuevo buscador de Slytherin luchando codo con codo, para llegar primero a la pelota, sintió el momento en el cual todos los espectadores contuvieron la respiración y se concentro únicamente en ese haz de luz dorado que revoleteaba por encima del césped; soltó las manos de la escoba, guiándola únicamente con las piernas y con todas sus fuerzas se impulso cuando solo le faltaban un par de pulgadas para atraparla, cerrando el puño sobre ella, mientras que la pelotilla batía sus alas resistiéndose a quien la había capturado y por fin exhalo de nuevo, dándose cuenta de que había retenido la respiración junto con el resto de los espectadores…
El rugido y la ovación de las tribunas no se hicieron espera, así como tampoco los abrazos del equipo, el beso de Ginny, la confusión hasta que se encontró siendo llevado en hombros hasta la entrada del castillo; donde Mcnagonall, les hizo entrega, de la cuarta y última copa de Quidditch que ganaba para Griffindor…
-El partido estuvo magnifico- elogiaba la pelirroja, en un rincón apartado de la sala común, a donde habían llevado la celebración, para seguir con las tradiciones
-Magnifico, bromeas- especto Hermione, desconcertando a todos -Ese descenso que hiciste ¿Cómo se llamaba? ¿Wroski… wonki? De igual, fue la bomba; Oh, la forma en la que Ron desvió el tiro con efecto de Spallman y cuando Harry se lanzo de la escoba para coger la Snitch…- comento la morena, como cualquier otro forofo del Quidditch lo haría; Todos rieron ante las afirmaciones de Hermione, no porque las jugadas no fueran sido magnificas que lo fueron, si no por la forma en la que Hermione las contaba, la vida parecía perfecta cuando estas entre amigos…
Neville y Dean, llevaron de contrabando wiskey de fuego e Hidromiel para las chicas; aunque a los alumnos de menos de diez y seis años se les prohibió rotundamente beber alguien bautizo el ponche así que más de la mitad de Griffindor, termino un poco piripi ese día de los santos inocentes. No fue hasta bien entrada la noche cuando la sala común de Griffindor quedo casi desierta, a no ser por Neville, Ginny, Hermione, Harry Y Ron… Dean y Luna se habían marchado pocos minutos antes y Neville se despedía cuando una lechuza entro por una de las ventanas abiertas para que entrase el aire primaveral…
-Es de sortilegios Weasley- exclamo Ronald, al ver el emblema de la empresa de su hermano a un lado de la lechuza blanca y marrón de ojos grisáceos, mientras Ginny desataba la carta preocupada, antes de leerla en voz alta.
Queridos Harry, Ginny, Ron y Hermione
Ha nacido y con esto me refiero a nuestra nueva sobrinita
Victorie Apoline Weasley (si pecas es una niña), Por Merlín que nunca he visto una criatura más
Bonita en mi vida (no te ofendas Gin), tiene una mata de pelo rubio cobrizo Los ojos casi tan azules como los de fleur (aunque solo los tuvo abiertos dos segundos) y es muy pequeñita, cuarenta y nueve centímetros, tres kilos novecientos gramos, tiene los mofletes enormes y sonrosados y os puedo asegurar que me ha sonreído; aunque mamá dice que los niños tan pequeños no le sonríen a nadie. Por el momento a parte de los ojos no encontramos ningún parecido físico, otra de las cosas que mamá dice es normal.
Os preguntaréis por que os cuento yo esto; pues aparte de que el nuevo papá
Está tan feliz que no es capaz de coger una pluma sin que le tiemblen las manos (No se lo contéis), es una de las funciones que tiene un padrino, porque aunque no os lo creáis desde hoy soy su padrino; Fleur a dicho que es su manera de compensar el desastre de mi merienda de cumpleaños; por que si, señores y señoritas, se puso de parto mientras partíamos la tarta; asi que Torie ha nacido a las nueve y media del jueves uno de abril, por si lo queréis anotar en alguna parte.
Otra cosa, creo que mantendré mis ojos puestos en ese granujilla que tienes por ahijado, Harry, la niña ni siquiera dice mamá y ya le ha dado dos besos, si dos; otra de las cosas que según mamá es muy rara, porque los niños pequeños normalmente se ponen celosos de alguien que pueda quitarles la atención, pero a Teddy parece gustarle Torie.
Ya que mi merienda de Cumpleaños termino en fracaso, vamos a formar el club de los de Abril y celebraremos nuestro cumpleaños (Torie, Teddy y Yo), en un solo día; así que estaremos todos en un reservado de las tres escobas el domingo veinticinco ya que vosotros tenéis salida a Hosmegade, podríamos reunirnos allí para celebrar el primer añito de Ted, ese es mi regalo, aunque a Andromeda no le hace mucha gracia y para que conozcáis a la princesita de la casa, os adjunto una foto.
George
PD. Espero que hayáis ganado el partido, entonces el día sería redondo.
-¡Es la cosita más perfecta que he visto!-exclamaron Ginny y Hermione al unísono, mientras contemplaban la primera foto de familia de Bill, Fleur y Victorie; la ultima en brazos de su madre, placidamente dormida, mientras su padre las contemplaba a las dos con carita de corderito indefenso…