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Historia 32029 — capítulo 14

La vida después de Hogwarst no había resultado tan traumática, ni siquiera tan diferente como pensaban, a parte de las tortuosas jornadas de espera por los resultados de sus exámenes, Ron había regresado a su trabajo en Sortilegios Weasley, el que mientras terminaba el colegio había mutado; hasta convertirse en el encargado directo de los pedidos y la distribución dentro del colegio, pese a Hermione y su cargo de prefecto; Herms había encontrado trabajo en el ministerio como becaria en el departamento de regulación de criaturas mágicas, aunque sus notas aún no habían llegado; este trabajo modifico el verano de Ginny, quien tuvo que apuntarse a una especie de cursillo de preparación para sus A-level's, ya que no podía contar con la ayuda de su amiga; pero el cursillo aunque un estorbo, le dio la oportunidad de pasar más tiempo a solas con su novio; quien iba a buscarla todas las tardes, para perderse juntos en algún lugar de Inglaterra lo que le permitía mantener un tono bastante doradito en su piel normalmente blanquísima…

Harry era el menos ocupado de todos, por la sencilla razón de que necesitaba los resultados de sus EXTASIS para ingresar a la academia; aunque Kingsley le repetía una y otra vez que no era necesario el se había empecinado en que no quería ningún trato preferencial por ser quien era; a lo que todos le respondían que era más fácil tapar el sol con un dedo…

Fue en uno de esos extraños días, en los que Hermione y Ron no tenían trabajo, Ginny había decidido no ir al cursillo y los cuatro estaban sentados en la cocina de la madriguera bebiendo el té y eligiendo una película para ir al cine; cuando el Sr. Weasley se les unió y Harry no puedo evitar hacerle esa pregunta.

-Sr. Weasley- llamo el ojiverde

-Arthur- le corrigió el hombre, si este era uno de esos cambios radicales; que los padres de su novia habían decidido que les llamara por su nombre.

-Arthur- repitió Harry, aunque seguía pensando que sonaba extraño -la casa de mis padres…-

-¿La del valle de Godric?- inquirió el hombre sorprendido

-Si, esa- afirmó Harry, ante la atenta mirada de sus acompañantes -Según su testamento, ahora es parte de mi patrimonio- recordó el muchacho -pero la última vez que estuve allí, había sido conservada como una especie de monumento hacía ellos- comento

-Bueno, fue una decisión que tomo el ministerio, sin tu consentimiento; pero supongo que estas en todo tu derecho en reconstruirla y tomar posesión de ella si es lo que deseas…-

-No- negó el ojiverde -no es eso, lo que quería saber es si ¿puedo entrar en ella?- interrogo

-Como tú mismo has dicho hace un momento Harry; es tuya y tú más que nadie tiene ese derecho- reconoció el hombre antes de marcharse…

-¿piensas ir a Godric?- pregunto Herms sorprendida

-me lo he estado planteando, siento que es algo que debo hacer; mi última visita no fue como esperaba- señalo el joven, recordando su aventura con Hermione…

-Nunca he estado en ese pueblo- comento Ronald -¿Qué era lo que decía mamá Ginny?- pregunto mirando a su hermana

-Que no era el lugar indicado para unos niños- respondió ella encogiéndose de hombros -Aun así recuerdo que los gemelos y Charlie, fueron una vez en escoba y mamá los dejos un mes entero sin postre y sin escobas- comento recordando su infancia

-Si estas pensando ir avísame, me encantaría acompañarte- le pidió Ron antes de terminarse su bebida

-En realidad es de ese tipo de cosas que…-

-…te gustaría hacer solo.- termino Ginny por él.

-iba a decir que es el tipo de cosas que me gustaría hacer contigo- contesto, robándole una sonrisa

-siendo así supongo que nosotros iremos en otra ocasión- comento Ron, haciéndole señas a su novia para que saliera junto a él dejando a los otros a solas

-¿De verdad quieres que te acompañe?- inquirió la pelirroja, en parte sorprendida

-Por supuesto, quiero que mis padres me den su opinión- comento con una sonrisa

-No hay ningún problema, siempre les caigo bien a los padres- recordó Ginny

-si, estoy seguro de que a él le habrías gustado; ya sabes los Potter y nuestra debilidad por las pelirrojas- bromeó

-¿Cuándo iremos?- pregunto entusiasmada

-pensaba hacerlo hoy; si no te importa renunciar a la playa por un día-

-Subo a por mi bolso y a avisarle a mamá que nos vamos- contesto, besándole antes de salir de la habitación.


Se aparecieron a las afueras del pueblo y caminaron tomados de la mano por la misma calle que había recorrido con Hermione casi año y medio atrás; solo que esta vez el lugar estaba lleno de vida, los niños de los chalets corrían de un lado al otro jugando a la pelota bajo el sol abrasador; caminaron en silencio hasta llegar a la plaza principal, en la que Ginny ahogo un grito con su mano, al ver transformarse el obelisco en la estatua que conmemoraba la memoria de los padres de su novio y por instinto apretó su mano entre las suyas

-Imponente- comento Harry sonriéndole, antes de pasar su brazo por sus hombros, para seguir con su camino, rodearon la pequeña iglesia y entraron en el cementerio; Harry vio la duda reflejada en los ojos de su novia -puedes esperarme aquí, si quieres- comento mal interpretando su mirada, por supuesto que quería acompañarle; pero no sabía si era una buena idea, no quería ver la tristeza reflejada en sus ojos; pero sabía que era algo que no podía evitar.

-Voy contigo- contesto con una sonrisa, Ginny se percato de que no estuviese nadie cerca e hizo a parecer dos ramos de lilas, gladiolos y no me olvides; que le acerco al ojiverde antes de continuar su camino. Harry, camino a su lado, sin dirigirse la palabra; no las necesitaban para comunicarse, sus miradas lo decían todo y la de ella le trasmitía paz en esos momentos, se detuvo justo frente a la tumba de mármol blanco, que esta vez relucía por el sol y observo durante un par de minutos la inscripción allí tallada con Ginny parada junto a él; sin saber que decir o que hacer. La muchacha se arrodillo frente al sepulcro y con un movimiento de su varita, Harry vio desaparecer, la maleza y las manchas provocadas por meses de abandono; le agradeció el acto con una sonrisa, mientras se arrodillaba a su lado y con un tono de voz solemne hizo las presentaciones pertinentes, como suponía lo habría hecho de estar ellos aun con vida.

-Papá, mamá; esta es Ginny- dijo el ojiverde, aunque sabía que podía verse extraño, estaba segura de que ella no se burlaría -mi novia- agrego después de unos segundos en silencio

-hola- dijo la pelirroja utilizando el mismo tono de voz que él

-me encantaría que pudieseis conocerla; auque de seguro Sirius os habrá dicho lo bromista que es y Remus que es muy lista y poderosa; así que lo único que me queda por decir es que es muy guapa, la chica mas guapa que conozco y si papá siguiendo con las tradiciones es pelirroja- bromeo Harry, mientras colocaba los ramos de flores sobre la tumba de sus padres -no sabéis cuanto os hecho de menos; me gustaría que estuvieses aquí, para compartir mi felicidad con vosotros- Una brisa calida, les envolvió, con un extraño perfume a lavanda que les lleno de paz y que Harry estaba seguro recordaba de alguna parte; mucho tiempo atrás, Ginny seguía a su lado dándole su apoyo en el más absoluto silencio, cuando le vio a parecer otro ramo de tulipanes con su varita y posarlo sobre el sepulcro…

-No te enojes conmigo papá…- pidió en voz baja el ojiverde -… me han enseñado a cumplir mis promesas y le prometí a Snape hacer esto por él- hizo una pausa -me dijo que eran tus favoritas- añadió esta vez dirigiéndose a su madre -y también me pidió perdón por todo lo que había hecho y lo hice, lo perdone en nombre de los tres- repuso tras un breve momento de vacilación, la brisa volvió a envolverles pero esta vez con el eco de cuatro risas tras ella, Harry se quedo allí un momento, con la sensación de que estaban de pie a su lado, tan nítida como durante su última incursión al bosque prohibido -volveré pronto- les prometió antes de levantarse y ayudar a Ginny a ponerse en pie y salir del cementerio.

Fueron hasta la casa, caminaron por el jardín abandonado, bordeando el seto demasiado crecido y las malas hierbas que amenazaban con devorar las pocas flores que crecían junto al camino de piedra que llevaba hasta la puerta; el carrito de bebe, maltrecho y oxidado tras muchos años de abandono seguía junto a la entrada, Harry sintió que el pecho se le encogía al entrar a la que había sido su primer hogar.

Entraron en la sala de estar y Ginny le soltó la mano por primera vez desde que abandonaron el cementerio; las fotos sobre la repisa de la chimenea le llamaban la atención; Los del ministerio no habían exagerado en nada cuando dijeron que mantendrían el lugar tal como estaba. Una foto de los Potter el día de su boda, junto a Sirius y Remus (Me uno al movimiento saquemos a la rata de los buenos momentos) había un retrato de familia colgado en la pared, Lily sentada en una butaca con Harry bebe entre sus brazos y James parado a su lado con la misma sonrisa de Harry; Junto a la foto del matrimonio, había otra muggle; de una familia compuesta por una mujer rubia y de ojos verdes brillantes; un hombre pelirrojo y dos niñas pequeñas. Al otro lado un hombre de pelo negro, enseñándole a un niño pequeño, de no más de seis años a llevar la escoba y otra de una mujer castaña, en brazos del mismo hombre que le enseñaba a su hijo a volar; pero el ojiverde, tenía la necesidad de ir al segundo piso y se alejo dejándola a ella en el salón.

Las tablas de la escalera rechinaron a su paso, Lo primero en encontrar cuando llego arriba, fue el boquete en la que alguna vez había sido su habitación; la cuna de un bebe rota y algunos peluches y juguetes que se había salvado de la explosión desteñidos o inservibles por el paso de los años y la acción de los elementos sobre ellos; Unos pasos más adelante, en una parte de la casa que no fue afectada, encontró una puerta cerrada, la curiosidad, le impulso a abrirla… Oh que maravilla, todo se encontraba como en una capsula del tiempo.

Las cortinas de gasa blanca que permitían el paso de la luz, que a su vez recortaba la figura de la cama de matrimonio, el edredón rojo y los cojines blancos sobre la misma franqueada por dos mesillas de noche, sobre una de las cuales aguardaba un libro que nunca fue terminado y en la del otro lado la foto de una joven pelirroja vestida de gala, Harry no pudo evitar acercarse hasta el tocador, habían varias cremas, aceites perfumados y un perfume con el mismo olor a lavanda que había sentido en el cementerio, guiado por la curiosidad comenzó a abrir los cajones; encontrando pequeños tesoros debes en cuando, una tira de fotos muggles de seguro tomadas en un foto matón, en la que sus padres salían haciendo diferentes muecas graciosas; un tulipán seco dentro de un libro de poesía; una Snitch que había perdido gran parte de su brillo, pero con la inscripción "Cásate conmigo Lily" y una serie de cartas atadas por un listón celeste.

-¿Estas aquí?- preguntó Ginny desde la puerta de la habitación; Harry le sonrió y le hizo una seña para que se acercase

-mira lo que he encontrado- comento como un niño que enseña el mayor de los descubrimientos

-waaaaauuuuuu- exclamo la chica observando los objetos -Una forma original de pedírselo- comento tras leer la Snitch

-¿Las lees conmigo?- pidió el ojiverde con el fajo de cartas entre las manos, ella asintió, tomando la primera de todas…

… Después de pasar años suplicando, para que aceptases salir conmigo

Pensé que el que aceptaras; sería el mayor de los regalos y

No me di cuenta de mi error, hasta el día en que te vi caminando hacía al

Altar con tu vestido de novia.

Pero esta noche, cuando le he visto por primera vez,

Me he dado cuenta, que de nuevo estaba equivocado,

Por que no puede haber un regalo, más grande y hermoso

Que él que tú me has dado, es tan perfecto, tan pequeño y a la vez tan inmenso,

Lily, que no encuentro las palabras suficientes para describir como me siento.

Señora Potter, me has hecho el hombre más feliz sobre la faz del universo

Y no me alcanzara esta vida para hacerte feliz y agradecerte por ello…

Te ama

James

Se quedaron allí leyendo fragmentos, que le permitían conocer mejor a sus padres, algunas cartas de su madre, planeando bromas en contra de Sirius con Remus o viceversa; algunas de James para Lily con versos de poesías y otras de Lily para James, Algunas que eran un claro intento de reconciliarse tras una pelea y otras que eran la posibilidad de iniciar otra riña. Hasta que se hizo lo suficientemente tarde y decidieron volver a la madriguera, el pelinegro llevándose consigo sus nuevos tesoros


No fue hasta mediados de Julio que llegaron las notas de sus EXTASIS, era una mañana en exceso calurosa y estaban los tres (Ginny, Harry Ron) en la mesa de la cocina con las ventanas abiertas cuando aparecieron las tres lechuzas con las gruesas cartas en su pico y se posaron delante de cada uno de ellos…

Exámenes Terribles de Alta Sabiduría e Invocaciones Secretas

Aprobados: Extraordinario (E)

Supera las expectativas (S)

Aceptable (A)

Suspensos: Insatisfactorio (I)

Desastroso (D)

Troll (T)

Resultados de HARRY JAMES POTTER

Defensa contra las artes oscuras: E

Herbología: S

Pociones: E

Transformaciones: S

Encantamientos: S

Esperaba todas las notas que había obtenido; menos el extraordinario de pociones; como se lo hizo saber su mejor amigo

-¿Desde cuando tienes mejor nota que yo en pociones?- pregunto Ronald tras intercambiar pergaminos

-Desde que tú tienes un extraordinario en encantamiento- le respondió el pelinegro repasando las notas de Ron que en esencia eran las mismas que las suyas; solo que su extraordinario en pociones, Ron lo tenía en encantamientos.

-pero sabes a quien debes agradecerle ¿No Harry?- inquirió Ginny, tras cambiar de notas con su hermano

-¿A quien?- pregunto el ojiverde, mirándola divertido - ¿Al método de recompensas de Ginny?- agregó mientras la pelirroja asentía y se acercaba para besarle

-Buenas notas pelirroja- elogió intercambiando de nuevo con Ron; tenía razón, E, en pociones; E, en DCAO; S, Runas; E, en Cuidado de Criaturas Mágicas y S, en Conocimientos Muggles -ya lo se- presumió la chica- ven a buscarme después de las clases; podríamos celebrarlo con mi método de recompensas- le dijo a modo de despedida mientras salía de la casa…

-¿En que consiste exactamente ese método?- inquirió Ronald, realmente interesado

-Dudo que quieras saberlo- contesto el ojiverde, recordando que a quien tenía enfrente era a don "Estas hablando de mi hermanita" -Pero hablando de otra cosa; Tenemos las notas, ahora te toca decidir- recordó Harry

-¿Decidir?- cuestionó el ojiazul desconcertado

-Dijiste que tomarías la decisión de ir a la academia o no, cuando tuviésemos las notas y las tenemos; cinco EXTASIS y ninguno con menos de supera las expectativas-

-Oh eso- comento Ronald -Lo siento compañero, pero esta vez sigues solo- se excuso el ojiazul -lo mió es una casa en el campo o la ciudad y un trabajo de nueve a cinco que me permita volver a casa para cenar y ser AUROR es todo lo contrario- añadió -además con un AUROR en la familia es más que suficiente-

-¿Sabes que es un desperdicio? Eres el mejor en estrategia y muy bueno en combate-

-He encontrado otra cosa que se me da bien y a la que puedo aplicar mi talento- comento Ronald -pero si hay alguna otra causa noble por la que luchar, cuenta conmigo, hermano…-

-¿Han llegado ya las notas?- inquirió Molly al entrar en la cocina; interrumpiendo la charla de los muchachos -Magnifico- exclamo dándoles un beso y un abrazo a cada uno después de revisarlas -los invitare a todos a cenar esta noche ¿Qué os parece?-

-Este…- titubeo el ojiverde, intercambiando una mirada con el pelirrojo

-No creo que sea buena idea mamá- se adelanto Ron -hemos quedado con los demás para celebrarlo-

-Pero podemos, hacer una celebración aquí, cuando me den la respuesta en la academia y los resultados de las pruebas de Ginny- se apresuro a añadir, Harry ante la cara de decepción de su suegra…

Así pues la celebración de su décimo noveno cumpleaños, se convirtió en una celebración triple; sus notas y la respuesta de la academia, habían llegado el día anterior y Ginny había terminado con sus exámenes ese mismo día, lo que Harry no sabía es que su novia tenía otros planes…

Después de una lucha interminable con su madre en la que intentaba explicarle porque era mejor que planease un almuerzo y no una cena para celebrar el cumpleaños de su novio; después de que Ginny echase por tierra todos los razonamientos de Molly sobre si no podrían celebrarlo todos juntos; en la que le hizo ver de la mejor forma posible que aunque a Harry le encantaban sus atenciones y pasar tiempo en familia ese era un día para celebrar con sus amigos y que una fiesta rodeado de adultos responsables no era el mejor sitió, la pelirroja y sus dos aliadas (¿Sabéis quienes?) pudieron seguir con sus planes…


-Arriba perezoso-

-por favor dejame dormir…- suplico él desde la cama

-Por dios Potter, es casi la hora del almuerzo, todos están abajo esperándote-

-Muy fácil decirlo, cuando eres tú la que no me ha dejado pegar ojo en toda la noche- rebatió mientras volvía a taparse con las mantas, para huir del sol que entraba a raudales por las ventanas que ella había abierto

-Te recuerdo corazón que quería ser la primera en felicitarte y a ti te pareció una muy buena idea- contesto sentándose junto a él

-podrías recordarme porque era tan buena- le pregunto con la voz amortiguada por las mantas

-la luna, la laguna, tu y yo, la cabaña, crema chantilly, cerezas…- numero ella, con una sonrisa

-si, ahora recuerdo porque me pareció excelente tu proposición- respondió abriendo los ojos por primera vez durante la conversación -creo que si me levantases así, no me importaría- añadió con un toque de malicia en la mirada

-te la estas jugando Potter- resonó la voz de Ron en la habitación -que sea tu cumpleaños, no quieres decir que puedas hacerle ese tipo de proposiciones a mi hermana- añadió, sacando la cabeza por la falsa pared que dividía las habitaciones -y si lo que quieres es hacer ese tipo de cochinadas, por lo menos sella la puñetera habitación; no quiero despertarme escuchando vuestras conversaciones privadas- termino de atravesar la pared y se dirigió hasta la puerta que Ginny había dejado abierta fingiendo indignación -por cierto camarada, felicidades- añadió antes de salir -no tardéis no creó que pueda daros mas de diez minutos y créeme no te gustaría perder un hueso justo hoy, Potter- alcanzaron a oír mientras Ron bajaba las escaleras, dejándolos alucinados

-¿Creí que todos me esperaban abajo?-

-Oh, Ron acaba de llegar; se ha pasado la noche celebran con Hermione… ya sabes poniendo en practica mi método de recompensa-

-pensé que era el único con acceso a ese método- reprocho fingiendo enojo

-Eres el único, con quien yo práctico ese método- contesto callándole con un beso -te espero abajo- añadió antes de dejarle a solas

Ginny desapareció tras cruzar la puerta; sin disimular la sonrisa de su rostro y después de un par de minutos de duda; decidió entrar en la ducha, de la cual salió diez minutos después con el pelo empapado y una toalla ceñida a la cintura, la ropa que había elegido (¿o sería Ginny?) estaba colgada en el armario, era de las pocas cosas que no estaban metidas en su baúl ya que se iría a la academia al día siguiente y Molly se había encargado de que lo tuviese todo preparado…

Abajo, tal y como le había dicho su chica, le esperaban todos; Molly, Arthur, Percy y su novia de toda la vida Penélope, Charlie y su "amiga" rumana de padres ingleses, llamada Zahara, George y Veritty (otros que solo eran buenos amigos, JA), Lee Jordán y la dependienta de SW en Hosmegade llamada Ameline, Ron, Hermione, Luna, Neville, Kingsley y su esposa, La profesora Mcnagonall, Hagrid; Bill y Fleur junto a la pequeña Victorie, quien se había convertido en el alma indiscutible de la fiesta, Andromeda y Teddy, el otro foco de atención y por su puesto y no menos importante por ello, su adorada Ginny, quien le escolto hasta la mesa que habían colocado en el jardín, para disfrutar asi del buen tiempo, no fue nada ostentoso, una barbacoa con amigos, una charla informal y en ocasiones insustancial, pero divertido y más si tenías en cuenta las bromas que gastaba George, cuando su madre no le veía

-Quién nos lo iba a decir, 19 años, he Harry- comentaba Hagrid, quien comenzaba a enrojecer por la bebida -Aun recuerdo la primera vez que te vi, si señor, como si fuera ayer, eras asi- agregó haciendo gestos con sus manos -muy pequeño y muy bueno, aun eres bueno…

-eso es por que no sabe lo que le haces a mi hermanita cuando están a solas ¿No Harry…?- rebatió George por lo bajo, parado justo detrás del ojiverde para que este le escuchara

-Harry- llamó alguien y el moreno lo agradeció desde el fondo de su alma -Ven querido, es hora de que abras tus regalos-

Sobre la mesa, donde hasta hace unos minutos, había estado la enorme tarta de cumpleaños, estaban colocados una cantidad extraordinaria de regalos, paquetes grandes y pequeños con lazos estrafalarios -no teníais que molestaros- se disculpo

-no seas, tonto… de que sirve una fiesta de cumpleaños, si no se regalan cosas ¿haber?- pregunto Lee en primera fila

-abre el nuestro primero- le pidió Ron extendiéndole un paquete, envuelto en un extraño papel azulado

-¿nuestro?- inquirió Harry desgarrando el envoltorio

-si, es mió y de Hermione- respondió su mejor amigo

-dejar de comportaros como un matrimonio; es un regalo por cabeza, a no ser que lleves alianza- chillo George desde atrás, mientras los susodichos se sonrojaban

-Todo lo que hay que saber del entrenamiento de Auror, es genial chicos- comento Harry colocando el libro sobre la mesa

George le regalo otro titulado "Cincuenta trucos infalibles, para conseguir cualquier cosa de una bruja" con el fin de abochornarle delante de los demás (he de decir que le consiguió); Minerva, le regalo un surtido completo de detectores de tenebrismo, Luna le obsequió con un amuleto, que le hacia inmune a no sabia que criatura tenebrosa; Hagrid y le regalo un libro, que conmemoraba distintos momentos felices de su estancia en Hogwarst, tal como lo había hecho con el álbum de sus padres que le obsequio tras su primer año, pero este contaba con recortes de periódicos, fotos, firmas, anécdotas e historias contadas de primera mano por sus compañeros de clase, profesores y demás gente que le conocía, Andromeda, le regalo varios libros que habían pertenecido a Tonks y túnicas de entrenamiento y de trabajo, El regalo de Kingsley fue el último que abrió, era una placa conmemorativa, una especie de premió por el valor mostrado en batalla, las firmas de sus padre y los de Neville, junto a sus respectivos nombres, brillaban en la plata pulida -la encontré en los archivos del ministerio, supuse que te gustaría- comento el ministro ante un sorprendido Harry

-es una pasada…- contesto el ojiverde con una sonrisa

El grupo se dividió; según la clasificación hecha por George, en adultos responsables y gente divertida. La gente divertida se quedo en el jardín disfrutando de la música y la charla amena; mientras que los adultos responsables se fueron al salón…

Los chicos se enzarzaron en una entretenida charla sobre quidditch, Veritty y Ameline, discutían sobre algo un poco más apartadas, mientras que Ginny, Luna Hermione cuchicheaban, asegurándose de que nadie las escuchara…

Hermione interrumpió la disertación de su novio; sobre el gran futuro de los Cannos en la liga nacional, con un simple…

-Debemos irnos ya….-

-¿Iros…? ¿A dónde?- pregunto Harry sorprendido

-¿No se lo has dicho…?- inquirió Hermione exasperada -lo lamento de verdad Harry; pero mi Tía Abigail, ha venido a visitarnos y Papá ha organizado una cena para presentar a Ron a la familia, no podemos faltar-

-Pero es mi última noche- exclamo él ojiverde ofendido -pensé que la pasaríamos juntos como en los viejos tiempos- añadió

-no seas exagerado- contesto Hermione, poniendo los ojos en blanco -te vas a la academia no a la guerra; además no estarás solo-

-es cierto camarada- le dio la razón el pelirrojo -envíanos una lechuza cuando estes instalado, contándonos los por menores, que tengas un buen viaje- se despidió Ronald, antes de que Hermione le diese un beso en la mejilla

-Te echaremos de menos Harry, de verdad siento no poder quedarme más- se disculpo la castaña, antes de desaparecer dejando a el ojiverde sorprendido

-no puedo creerlo- bufo en cuanto se marcharon, mirando al resto de sus acompañantes

-yo también lo siento Harry…-

-no me digas- la interrumpió el ojiverde irónico -¿Tú también tienes que irte?-

-De verdad, me encantaría quedarme más, pero he quedado con Dean- se disculpo Luna con tranquilidad -diviértete, espero verte pronto- se despidió la rubia antes de desaparecer

-¿alguien más que tenga que irse?- pregunto Harry ofendido

-no seas exagerado cuñadito- aclamo George -Nos encantaría quedarnos; pero las tiendas de SW no van atenderse solas- se disculpo

-¿y que hay de eso de celebraremos tu cumpleaños y tus notas, hasta quedar como cubas?- inquirió molesto, recordando las palabra usadas por el pelirrojo -además apenas y son las seis y media-

-Lo aplazaremos hasta el año que viene- ayudo Lee -el deber nos llama…-

-Realmente fue un placer, Harry- se despidió Veritty con un beso en la mejilla

-Espero que te vaya bien en la academia- añadió Ameline con una sonrisa tímida y tomando a sus respectivas parejas de las manos desaparecieron…

Harry, paso su mirada, entre Neville y Ginny, a la espera del siguiente que decidiese marcharse; El moreno (Neville) Trago en seco, cuando Harry lo interrogo con la mirada…

-Es tarde…- musito en voz muy baja, que Harry no fuese entendido, de no ser porque lo esperaba -… le prometí a Padma, pasar a buscarla a San Mungo, últimamente su trabajo no nos deja pasar mucho tiempo juntos y debemos aprovechar, por que Hogwarst, tampoco es que me de mucho margen a mi- explico -supongo que nos veremos por navidad, espero que te valla bien; aunque estoy más que seguro de ello- Neville le dedico una calida sonrisa a la pelirroja y desapareció; dejando a Harry anonadado y a la pareja totalmente a solas…

-¿Tú también te vas a ir?- pregunto Harry, ofuscado

-oye, que yo no tengo la culpa- exclamó Gin enojada -Los demás también tienen una vida y no pueden dejar de vivirla por que sea tu cumpleaños…- agrego

-yo no he dicho eso- se disculpo

-pues lo insinuaste- remetió la pelirroja desviando la mirada -y ya que lo preguntas; si me voy, he quedado de celebrar con mis compañeras de cursillo el fin de los Level's, te invitaría; pero dijimos solo chicas, además lo planee antes de saber que todos tenían planes para esta noche…-

-no puedo creerlo- Exclamó libido

-que quieres que haga, tú vas a marcharte, ¿no pretenderás que me encierre entre cuatro paredes a llorar por tu partida? Es simplemente ridículo- cometo, ante la cara de incredulidad del ojiverde -tratare de llegar antes de que te marches; pero si no puedo, espero que te valla bien, escribe cuando estes instalado- y dicho lo cual; se marcho así, sin más; dejándolo atónito, solo y sorprendido…

El ojiverde, dio un rodeo por el jardín, intentando tranquilizarse, antes de entrar a la casa; con la intención de escabullirse a su recamara; pero, ese no era el deseo de los que estaban dentro

-¿Y los demás?- pregunto Arthur en cuanto, le vio

-tenían que marcharse- contesto Harry intentando componer una mueca parecida a una sonrisa

-tan pronto- exclamo Bill sorprendido -creí que seguiríais la fiesta hasta la madrugada- añadió

-si, yo también pensaba eso- respondió el ojiverde, intentando hallar una excusa para marcharse

-Ven Haggy siéntate con nosotros- le pidió Fleur

-pensaba ir a mi habitación…-

-Oh por favor no seas aburrido- exclamo la Sra. Shacklebolt

-vamos Harry…- pidió Andromeda…

-Vale- accedió el joven resignado - solo subiré un minuto, tengo algo que guardar y volveré enseguida, lo prometo- añadió corriendo escaleras arriba; necesitaba un minuto, para entender que era exactamente lo que había pasado con Ginny, abrió la puerta, con el creciente deseo de romper el primer objeto que se le pusiese delante; más se conformo, con cerrar los ojos y apretar los puño para controlar sus instintos asesinos; era la pelea más tonta que habían tenido, es más la única que habían tenido en meses y seguía sin entender el porque. Cuando accedió a abrir los ojos se llevo una sorpresa; sobre su cama, había otra regalo, envuelto en papel rojo con un lazo dorado, olía a flores; indiscutiblemente tenía que ser de Ginny, Harry tiró del lazo con la intención de deshacerlo para abrir el paquete, cuando una luz azulada le cegó e inmediatamente; sintió el gancho que le tiraba del ombligo, luego todo ceso; se encontraba en una especie de recibidor, el lugar estaba demasiado oscuro y se le dificultaba ver con claridad…

Su instinto de supervivencia, le hizo prepararse para lo peor, ya una vez había estado en una situación parecida y el resultado no fue el mejor; pero había sido el regalo de Ginny lo que le transporto hasta allí y ella nunca le traicionaría, jamás haría algo que pudiese ponerlo en peligro, se fiaba de ella, pondría su vida en sus manos de eso estaba seguro: en cuanto sus ojos se acostumbraron a la penuria, se dio cuenta de que conocía ese lugar, había estado allí infinidad de veces, había vivido allí incluso… Gridmauld Place…

-Kreacher…- susurro para confirmar sus sospechas

-Amo- contesto el elfo usando el mismo tono de voz -bienvenido a casa Amo…-

Harry no le respondió, pero le tendió el paquete que llevaba en las manos; bueno, no sabía que hacia allí pero le venía bien; para no tener que bajar a la sala de la madriguera, allí por lo menos estaría solo y podría pensar con claridad -podrías poner eso en mi habitación- ordeno, al elfo expectante (aunque no vivía en el lugar Kreacher había regresado a Gridmauld Places, después de su graduación y con la ayuda de winkey mantenía lo mantenía ordenado y preparado con el fin de que Harry lo utilizara siempre que le pareciera)

-enseguida señor- contesto

-Kreacher…- llamó el ojiverde antes de que desapareciera -podrías subirme un refresco…-

-claro amo- contesto el elfo cortésmente - ¿A la sala de estar?- pregunto

-si- acepto Harry -ese lugar está bien- concedió perdiéndose escaleras arriba…

Normalmente los ventanales estaban abiertos, lo que permitía el paso de la luz y cuando era de noche; siempre había lámparas iluminando el lugar, sin embargo esa noche las lámparas no funcionaron, Harry levanto la varita y susurro lumus

En el mismo instante que unas treinta personas coreaban -Felicidades o sorpresa-

Ginny estaba en medio de todos, sonriéndole como siempre, George y Veritty se distinguían entre la multitud; Ron y Hermione, Luna, Dean; Parvati, Seammus, Padma, Neville, Lavander, Justin, Ernnie, Kattie, Delmelza y muchas caras conocidas más…

-¿No creerías que ibas a marcharte sin que lo celebráramos no?- pregunto Ron con una sonrisa

-Vamos Harry, era evidente que te tomábamos el pelo- comento Lee

-Me pase un poco con lo que dije…- le susurro Ginny al oído -pero debía hacerlo creíble, iba fingir que me había enfermado; pero tu pregunta me lo puso fácil

-¿Fue tu idea?- le pregunto con una sonrisa

-se me hace difícil encontrar un regalo ideal; cuando dices que tienes todo lo que necesitas- Harry la beso como agradecimiento…

La fiesta estuvo genial; Ginny se había esmerado, toneladas de comida repartida en una mesa enorme al fondo de la habitación, todos los muebles distribuidos de forma que dejase una improvisada pista de baila en el centro, la música sonando a todo volumen y pancartas de felicitaciones Harry repartidas por el lugar…

Todos se la pasaron en grande, bebiendo, comiendo, bailando, charlando, riendo, bromeando hasta altas horas de la noche, de apoco todas las personas invitadas se fueron, dejando solamente al circulo más intimo junto Dean, Luna, Neville, Padma, George, Veritty, Lee y Ameline…

-Ha sido una súper fiesta- elogió Patil -deberías dedicarte a esto…- añadió, haciendo reír a Ginny con su comentario

-nosotros nos vamos, ahora si de verdad- se despidió Neville -es tarde y tú trabajas mañana- le recordó a su novia con una sonrisa

-Vamos con vosotros…- pidió Luna, tomando la mano de Dean -escribe, aunque solo sea una carta, para decir que estas bien- pidió la Rubia abrazando a su amigo

-mucha suerte- deseo Dean con una sonrisa…

-Os llamo…- añadió Luna mirando a Ginny y Hermione antes de salir de la habitación…

-Ronald, te haces cargo de la tienda mañana…-

-te recuerdo que tengo el día libre- interrumpió el ojiazul mirando a su hermano -he trabajado como esclavo, de lunes a lunes, diez y ocho horas diarias durante las ultimas cuatro semanas y me merezco unas vacaciones…-

-A buenas horas decidí hacerte socio- se reprocho George (la última voluntad de Fred, había sido repartir su parte de Sortilegios Weasley, el treinta por ciento a manos de George (quien se encargaría de pasar una pensión a sus padres y a Ginny) el otro veinte para Angelina; George por su parte; había decidido que no quería esas acciones asi que se quedo el cuarenta por ciento del total de la empresa; lo que le convertía en el accionista mayoritario y repartió el otro cuarenta, en un quince por ciento a su hermano menor, quien se lo había ganado a pulso, manteniendo la empresa a flote, mientras el estaba hundido en su propia miseria, un diez por ciento, que si las cosas seguían como hasta ahora, le aseguraba el futuro a su ahijada, otro cinco por ciento para Harry, aunque este se había negado a aceptarlo; asi que lo puso a nombre de Ginny, junto al otro cinco por ciento que le correspondía a ella y por último otro cinco por ciento; para Lee, quien había estado junto a ellos en cada etapa) -bueno, entonces Lee que valla al callejón Diagon y Ameline que se quede en Hosmegade, durante la mañana- ordeno como buen hombre de negocios -Harry, que te valla bien, dudo que nos veamos mañana, pero escribe cuando tengas tiempo- le pidió con un breve abrazo -te llevo a casa Veritty- añadió tomando a la rubia de las manos…

-nosotros también nos vamos- se despidió Lee -gracias por todo Ginny- y sin más se habían ido, la fiesta había terminado

-será extraño- exclamo Herms en cuanto se quedaron a solas -nunca hemos estado separados tanto tiempo; voy a echarte de menos…- Harry se rió

-Pero que exagerada, voy a la academia no a la guerra- ironizo, utilizando las palabras de ella unas horas antes

-solo serán cuatro meses aislado del mundo; después podrá venir a casa dos fines de semanas al mes y tres días enteros una semana- comento Ron

-Pues a mí estos cuatro meses se me van hacer eternos- contesto Ginny apesadumbrada

-vamos, habéis estado sin veros mucho más tiempo- respondió Ron recordando el año anterior

-Es distinto Ron, el año pasado era el mejor amigo de mi hermano, le echaba de menos, pero prefería tenerlo lejos y sentirlo cerca de mi a estar cerca y sentirlo lejos; no se si entiendes lo que trato de decirte- señalo la pelirroja -ahora voy a echar de menos a mi novio- agrego cruzando su mirada con la del ojiverde

-yo también voy a echarte de menos- susurro él abrazándola

-es tarde- exclamo Gin de repente -estaréis cansados; porque no os vais a acostar- propuso, mirando a su hermano y mejor amiga

-no estoy cansado- contesto Ronald sin moverse de su sitio, logrando que Ginny se exasperara -veo que las sutilezas no van contigo, hermanito- reprocho -bien, vosotros no tenéis sueño; pero nosotros nos vamos a la cama…- ordeno tomando a su novio de la mano

-Eso no ha sido muy sutil…- comento Harry mientras subían las escaleras, pasarían la noche en gridmauld place

-lo he intentado pero Ronald puede desquiciar a cualquiera; además, es nuestra última noche juntos, no voy a desperdiciar ni un segundo…-

-gracias por la fiesta, aunque no tendrías porque haberte molestado- respondió él muchacho

-Bueno es difícil hallar un regalo que este a tu altura…-

-Que estes conmigo, que me soportes, que seas mi amiga, mi compañera, ya es bastante regalo, Ginny- comento abriendo la puerta de la habitación, para dejarle paso

-toda tú eres mi mejor regalo- la pelirroja sonrió recorriendo con la mirada la habitación

-¿No lo has abierto?- pregunto observando el paquete que estaba sobre la cama

-no pude, me transporto hasta aquí en cuanto toque el lazo- se excuso el ojiverde -¿Qué es?- pregunto

-Ábrelo- respondió ella como una niña que hace una travesura

El moreno obedeció y termino de desgarrar el envoltorio, dejando al descubierto una caja de cartón azulada, con el logotipo VS en el centro de la tapa, Harry abrió la caja y dentro, envuelto en papel de seda encontró, un mini camisón de encaje negro que dejaba bastante poco a la imaginación

-¿Y, que opinas? ¿Te gusta?- pregunto Ginny deseosa

-bueno cielo- respondió él siguiéndole el juego -es muy bonito, pero creo que no me va…- Ginny lo miro con cara de expectación -has comprado la talla equivocada- explico mostrándole la etiqueta

-Es una noventa- comento la pelirroja tras revisar la etiqueta

-lo se cariño, por eso lo digo yo uso una cien- bromeo, consiguiendo un par de carcajadas de su parte

-ya, pero es que este me lo voy a poner yo…- contesto ella siguiendo con la broma

-Hoy no, esta noche soy yo quien manda…- susurro a escasos milímetros de su boca, antes de besarla y tumbarse junto a ella en la cama, con el firme propósito de hacerle el amor hasta el amanecer, ya habría tiempo de pensar en el mañana…