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Historia 32029 — capítulo 27
Mientras tanto Harry paseaba por entre la multitud que abarrotaba el callejón Diagón, iban vestidos iguales y fue una mera coincidencia puesto que cuando fue a recoger a Ted a casa de Andrómeda, el pequeño llevaba unpar devaqueros oscuros, camisa gris debajo de la sudaderaroja que hacía juego con las deportivas y la gorra y todo ello era una versión en miniatura de lo que llevaba su padrino.
El caso es que pasar tiempo a solas con Ted nunca era un desperdicio, el niño era tan sagaz que se empapaba de todo por mínimo e insignificante que pudiese parecer el detalle en su momento, observaba como la gente le saludaba y que todo el mundo parecía conocerle y respetarle (A Harry) e incluso se había percatado de que la gente tenía una empatía especial hacía él (Teddy) y obviamentetenía un montón de preguntas para hacer ¿Por qué la gente les trataba así? ¿De que le conocían? ¿Qué tenia él de especial? Eran sólo unas cuantas de la larga lista que tenía para hacer y todas tenían respuesta que en su intento por protegerle y darle una infancia despreocupada y feliz se obligaba a posponer con evasivas "te lo diré cuando seas mayor", era la replica favorita de Harry aunque Ginny resoplaba y miraba hacía otro lado porque no estaba de acuerdo, pero era su historia y era él quien debía decidir el cuando y el como, aunque al parecer Ted no estaba muy de acuerdo con ello, pues no paraba de preguntar cada vez que se encontraban si ya era lo suficientemente mayor.
La cuestión que ese día en especial se había levantado meditabundo, pensaba en todas las cosas magnificas y de trascendencia que estaban pasando en su vida y la boda aunque se les había ido de las manos era algo por lo que estaba dispuesto a pasar, sólo porpoder estar el resto de su vida con la mujer que amaba y aunque el momento era perfecto y de genuina y total felicidad, en el fondo de su alma no podía evitardesear que Sirius, Remus, el profesor Dumbledore y aun más importante sus padres estuviesen aquí para verlo, una cosa era saber que donde quiera que estuviesen ellos estarían con él en espíritu y que estarían felices por él y otra muy distinta tenerla posibilidad de abrazarlos a todos y decirles una vez lo mucho que les amaba.
Teddy le miraba desde su posición sosteniéndole la mano, su padrino estaba algo taciturno esta mañana, cuando normalmente era todo sonrisas y bromas cuando estaban juntos.
-Reese Hale una chica de mi clase dice que la gente que se casa no está triste- comentó obligando a Harry a prestarle toda su atención -y ella sabe mucho de bodas su madre se ha casado ya tres veces- añadió
-¿y por qué presupones tú que yo estoy triste?- cuestionó Harry devuelta frunciendo el ceño, Teddy se encogió de hombros y siguió caminando
-Por nada-contestó el pequeño después de un rato en un tono de absoluto desenfado pero con ese aire de sinceridad típico de la inocencia -sólo que ni siquiera hablaste conmigo desde que me recogiste en casa, siempre preguntas por el colé y cosas así-
-lo siento- se disculpó rápidamente -¿Qué tal ha ido el colé esta semana?- Ted lo miró con cara de malas pulgas, ante la que Harry capituló -no ocurre nada campeón sólo pensaba…-
-¿En qué pensabas?- inquirió inmediatamente con esa curiosidad tan genuina que te otorgan los seis años de edad
-cosas de mayores- contestó Harry, apartándose del camino de dosniños revoltosos que se manchaban la ropa con uno de los pringues de sortilegios Weasley
-Algún día seré lo suficiente mayor…- bufó Teddy por lo bajo, haciendo que su padrino se riera
-Pensaba en la vida renacuajo… y en que desearía que ciertas cosas fueran de otra manera…- añadió en un brote repentino de nostalgia y sinceridad
-ya no quieres casarte con mi titi ¿Ya no la quieres?- las palabras de Ted fueron seguidas de una rotunda y enérgica negación por parte del moreno
-no cariño, inclusola quiero más cada día que pasa, además tengo la certeza de que ella y tú son dos de las mejores cosas que me han pasado en la vida, el caso es Ted que es complicado me gusta mi vida… pero hay veces que no puedo evitar echar de menos otras cosas que no tengo- el niño le devolvió una mirada confundido y Harry se detuvo y se agachó frente a él para explicárselo -recuerdas el día de la familia que celebro tu colegio está primavera…- el pequeño metamorfago asintió -lo pasamos bien ¿No es así?-
- cierto- aceptó Teddy - ganamos el título de mejor equipo y fuimos lo primeros en la carrera de tres piernas…- agregó con una sonrisa de completa felicidad
-exacto, tú lo disfrutaste y te divertiste horrores junto con tu titi, tu abuela y conmigo, pero aun así esa noche cuando te metí en la cama y te di el beso de buenas noches me dijiste que desearías que tu papá y tu mamá hubiesen estado en el picnic y que les echabas mucho de menos… bueno es más o menosasí como yo me siento ahora- añadió, la reacción de Teddy fue exactamente la misma que él había tenido en su momento le abrazó con toda la fuerza que tenía en su cuerpo y antes de separarse dijo
-lo sé, pero me tienes a mí ¿Lo sabes?-Harry sonrió, era divertido ver como podían cambiarse las tornas sin son ni ton y que un niño de seis años terminase "consolando" al adulto que se suponía estaba para protegerlo.
-lo sé- afirmó el moreno levantándolo del suelo y poniéndose en marcha de nuevo ante la mirada de los curiosos que empezaban a agruparse sin ningún pudor -que tal si vamos a medirnos esas túnicas y después a por helado de esos que tanto te gustan…- el pequeño Lupin asintió enérgicamente antes de cuestionar
-¿Podemos ir a la tienda de astronomía? Había un nuevo telescopio…-
-no sólo iremos a la tienda, compraremos ese telescopio ¿Qué te parece?-
-¡Hala!- exclamó el pequeño aun más ilusionado -y me enseñaras a diferenciar las estrellas, podríamos buscar el cinturón de Orión, la estrella polar y si nos apresuramos podríamos ver a Andrómeda.-
-por supuesto- aceptó Harry
Hermione se había quedado extasiada cuando lo encontraron, la mejor colección de libros que ella había visto en su vida sólopor detrás de la biblioteca de Hogwarst y bastante por encima de la suya propia, el lugar era la versión de Hermione del paraíso con libros tan antiguos que estaban escritos en runas imposibles sobre papiro, pero a él le había llamado la atención por otra cuestión, los retratos, eran las fotografías y los cuadros lo que le hacían volver allí una y otra y otra vez, las fotografías que eran un reflejo de la familia que debió haber tenido, sus abuelosbailando a la luz de la luna, su padre junto a Sirius y Remus cuando eran unos crios, pero para ser francos volvía por el único cuadro que estaba habitado por una copia fiel de quien era James Potter a los siete años, el niño estaba sentado frente a una mesa de ajedrez y permanecía enfurruñadoy apenas Harry podía estar seguro de que le entendía o que por lo menos era un retrato tan mágico como los que llenaban Hogwarst porque el niño del retrato le seguía con la miradamientras se paseaba por la estancia, volvía a diario porque esperaba que en algún momento el retrato cambiase de estrategia y hablase con él y también porque tenía la vaga esperanza de encontrar a los habitantes de los dos lienzos en blanco que colgaban a cada lado de él niño.
Pero tal y como esperaba el niño seguía en su lugarcon la cara apoyada sobre el puño y sólo le dedico una mirada antes de concentrarse nuevamente en su partida de ajedrez.
-¿Quieres que juegue contigo?- le hacía a diario esa pregunta y al principio por lo menos se dignaba a mirarle, ahora sólo lo dejaba allí de pie hasta que se marchaba.
-Alfil a A5- la voz le llegó de su izquierda e inmediatamente volteo a mirar a la mujer del retrato, no podía tener más de diez y nueve años, iba vestida de blanco con el pelo castaño rojizo brillando al sol y los ojos marrón chocolate abiertos por la expectación, el pequeño James movió la ficha
-has tardado mucho- le reprochó
-y tú has sido un insolente- señaló ella, sin apartar la mirada de Harry -cualquiera diría que no te he enseñado modales…-
-lo lamento mamá-
-no soy yo quien merece las disculpas-dijo dedicándole una sonrisa
-Lo lamento- se disculpó mirando de nuevo hacia Harry
-James ha heredado el temperamento de su padre y siempre es igual de amigable con los desconocidos…- el ojiverde no contestó, por lo que la mujer del retrato continuó -yo soy Dorea, Dorea Potter, tú vas a decirme tu nombre o tampoco te han enseñado modales…-
-Ha… Harry,me llamó Harry James Potter.
-¡Harry!- exclamó -me gusta y se te parece mucho James ¿No lo crees?
-Yo no tengo ojos de sapo…- contestó el niño
-pues déjame decirte cariño, que son lo ojos más bonitos que he visto en años- el ojiverde se la quedo mirando como si fuese un espejismo asi que ella continuó -No va a venir, ¿Verdad? -por un momento no entendió a lo que se refería pero luego se dio cuenta de la forma en que miraba a James y denegó.
-lo siento- parecía que estaban en la hora feliz de las disculpas, estuvo seguro de que se iba a poner a llorar, pero lo único que hizo fue cambiar el peso de un pie a otro, como si estuviese cansada.
-he venido aquí todas las semanas y me he quedado en este lugar durante horas esperando a que vuelva a casa, porque él me prometió que lo haría, volvería a casa y daría un gran baile,porque yo los adoraba y vendría con Sirius y con Remus y también traería a su nueva novia; y venía aquí a esperarlo aunque Dorea, quiero decir mi otro yo me decía que era inútil, supongo que porque cuando pintaron su retrato ella contaba ya con un instinto maternal hiper desarrollado, mientras que yo sigo viendo las cosas con la ingenuidad de los veinte años…-los tres se quedaron en silencio durante un rato -sabes que cuando Dorea murió, él sólo tenía diez y ocho años, diez y ocho años y lo dejamos solo y él vino aquí y se paró igual que tú, en el mismo lugar y me dijo que me odiaba por hacerle esto, que no tenía derecho alguno para abandonarlo y se nos partió el corazón por igual a las dos. Cómo se supone que he de decirle que nuestros peores temores se han hecho realidad después de tanto tiempo y que ya no hace falta que le espere porque se ha ido, ella siempre ha sido fuerte pero la voy a destrozar ¿sabes?- no había llorado una sola vez, supuso que porque era un retrato un recuerdo fugaz de alguien, pero su cara había perdido la sonrisa con la que lo recibió
-¿Hay más retratos?- la pregunta salió de la boca de Harry sin darse cuenta
-Si- contestó ella -James los escondió para que estuviesen a buen recaudo, dijo que era una medida temporal, pero los desmontó uno a uno, siglos y siglos de historia y nos apiló a todos en la sala de las señoras.
-¿Dónde está?- quiso saber él de inmediato
-¿para qué, ya que sentido tiene?-
-para mi todo… quiero verlos a todos, quiero conocer mi historia, quiero ver a la abuela y al abuelo y…-
- eres igual que tu padre ¿No es así?- era una pregunta retórica -bien si estás dispuesto a enfrentarte con décadas de polvo, sígueme, voy a mostraste el pasado, pero tú me hablaras del presente y del futuro- apuntó -a las dos nos encantará escucharte.- y cuando ella se apartó esta vez dejo al descubierto una puerta que él no había visto antes
tras la puerta les esperaba un camarero vestido completamente de negro, el hombre les guió primero hasta la zona del bar cuyo esplendor poco tenía que envidiar a una sala de fiesta de los gloriosos años veinte, la pared de cristal que separaba ambas zonas permitía ver el concurrido comedor, pero en lugar de sentarse en una de las mesas exquisitamente puestas, coronados con un adorno floral y servilletas de damasco con una original forma origamí siguieron su camino atravesando el bar hasta llegar al pie de una escalera de caracol que subieron hasta la segunda planta descubriendo unsalón más pequeño decorado con la misma finura sólo había una pareja en el rincón más alejado de la habitación y justo en la esquina opuesta junto a las ventanas por las cuales se colaban las luces de Pycadellysse encontraban sus amigos quienes les recibieron con un fuerte aplauso.
-tarde como siempre- reprochó Hermione una vez el camarero se hubo retirado.
-lo sentimos…- se excusó Harry apartándole la silla a Ginny para que se sentará -el gigante de la puerta no quería dejarnos pasar…-
-no sabíamos a nombre de quien estaba hecha la reserva…- explicó la pelirroja mirando a su mejor amiga
-es verdad olvide decíroslo, Angelina tuvo que hacer malabares para encontrar mesa…-
-¿Y podemos saber ahora a que se deben tantas molestias?- Quiso saber Ginny
-¿Molestias?- musito Luna
-Vamos Chicos no puedo creerque no lo sepáis…- señaló Hermione
-estamos celebrando, agasajándoos a vosotros…- dijo Neville sirviéndoles a ambos una copa de vino tinto.
-celebrando el fin de una eray por la puerta grande como os merecéis- añadió Ron -además estoy cansado de la comida tailandesa, china, irlandesa, mexicana y etc. Así como también de tener que recogerlo todo cuando cada uno se vuelve a su casa…-
-tienes invitados cada tres meses Ron, no puede ser el fin del mundo- le recordó su hermana pequeña -pero de verdad no creéis que lo estáis sacado todo de contexto-
-para nada- negó Neville de inmediato
-quien se iba imaginar hace diez años que íbamos a estar aquí yo desde luego no…- dijo Ron tranquilamente
-recuerdo cuando íbamos a tercer curso- musitó Luna -Ginnyy yo nos sentábamos juntasen encantamientos, pociones y adivinación la mitad de susapuntes estaban bordeados con el nombre de Harry.
-Oh por amor a dios- se quejó la pelirroja
-es cierto, recuerdo que durante todo el baile de navidad Ginny no paró de preguntarme acerca de Harry y si le gustaba Parvati o alguna otra chica… pero después apareció Michael ¿Creo?
-y mi hermanita sufrió un lapsus momentáneo de mal gusto- comentó Ronald desde el otro lado de la mesa
-y que se suponía que iba a hacer, Harryni siquiera me registraba…-
-Si que lo hacía- repuso él -te registraba y sabía exactamente donde estabas en todo momento- Ginny le lanzó una mirada escéptica -vale, lo acepto no había nada romántico en la forma en la que te miraba en ese entonces, pero sabía que estabas allí y me parecías una chica asombrosa.
-lo que viene a corroborar mi versión de que me considerabas como a una hermana o peor aún como la hermana pequeña de tu mejor amigo y era un sentimiento espantoso créeme.-
-pero deje de verte como a una hermana pequeña ¿no es así?--eso es cierto- cedió ella con una sonrisa arrebatadora y Harry se inclinó para besarla -absolutamente cierto- agregó devolviéndole el beso
-chicos estamos en un lugar público…-
-asúmelo Ronald- le pidió Ginny volviendo a su posición original
-el caso es que Ginny no fue la única cansina- dijo Hermione siguiendo con la conversación -cuando Harry se dio cuenta de que lo que sentía por Ginny de una u otra forma ya no tenía nada de filial… se convirtió en un verdadero dolor de cabeza - el moreno se atragantó con su bebida
-pero si nadie se dio cuenta de aquello hasta que Harry la beso frente a toda la sala común en sexto-
-eso es verdad, procure mantenerlo en secreto en aras de mi seguridad, Ron apenas y podía ver a Corner pasear por Hogwarst sin tener ganas de cortarlo en rodajitas, y lo siento pero prefería mantener mi cabeza sobre mis hombros…- Luna, Ginny y Hermione intercambiaron una mirada de exasperación y musitaron a la vez
-Hombres-
-a Harry le empezó a gustar Ginny desde el verano anterior- señaló Hermione - tú no te diste cuenta porque… Bueno no te fijas en esas cosas y Harry tampoco quería reconocérselo a sí mismo-explicó -pero yo que os conozco lo suficiente me di cuenta inmediatamente del cambio, la forma en que la miraba como si el mundo girase entorno suyo, se quedaba embelezado durante horas…-error Hermione…- le corrigió el moreno -es algo que sigo haciendo a menudo- la castaña paso por alto el comentario y continuó
-lo mejor cuando estaba celoso y él no lo sabía, Harry celoso de…- omitió el nombre premeditadamente -el caso es que se convierte en una bomba de relojería y es un espectáculo digno de ver, la forma en la que se le abren las aletas de la nariz, se le acelera la respiración y se le enrojecen las orejas.
-Podemos dejar de hablar de mi- pidió -te recuerdo Hermione que no soy la única que se ponía celosa en sexto curso. No fuiste tú la que le atizó a Ron con una bandada de pájaros en la cabeza-
-¡ouchhhh! Eso dolió- se quejó la castaña -queréis que sea sincera- dijo cambiando la entonación -hubo un momento en el que pensé que no lo lograríais- comentó -durante un determinado periodo todo estaba tan en contra que pensé que era una injusticia tratándose del tipo de amor que sentís el uno por el otro y quería creer que si de verdad existía un Dios no debía permitir que algo tan grande muriera antes de comenzar… así que aunque sea un topicazo creo que debemos brindar por vosotros, por que seáis más felices de lo que sois ahora si es que se puede y por que nosotros podamos presenciar esa felicidad…-
-por Harry y Ginny- brindo Luna haciendo eco de los sentimientos de Hermione
-por el amor - deseó Ronald
-por que seáis muy felices- pidióNeville
-por que sea para siempre- musitó Harry
-para que sea eterno- añadió Ginny uniendo su copa a la de los otros cinco y tras un trago agregó -y por nuestra amistad, para que continué estemos donde estemos- miró a Luna directamente a los ojos -y para que todos encontremos la felicidad aunque no nos lo esperemos…-
-por la amistad- musitó Luna
-por nuestra amistad- corearon los otros cuatro.
El hombre le hizo un par de señas con la mano para llamar su atención y en cuanto ella le imitó las miradas pasaron de ella a él, algunos querían saber quien era el suertudo. Luna se sentó en la silla que estaba frente a la suya, con un vestido de algodón, el pelo algo enmarañado ysin una gota de maquillaje como siempre, pero aun asi pensó que era la mujer más bella que había conocido en años.
-Hola… Gracias por invitarme…- saludó Ralff al tiempo que volvía sentarse
-Gracias a ti por venir en fin no sabía si tenías algún tipo de plan, perdona si te he molestado…
-en absoluto, me ha gustado que escribieras…- la situación era demasiado candida para el gusto de la rubia, la hacia sentirse incomoda.
-Recibí tus flores… preciosas… ¿Cómo supiste que me gustan las hortensias?
-la verdad, no lo sabía… sólo pedí algo que fuese bonito y delicado pero no rosas me parecen demasiado pomposas y extravagantes…- ella le sonrió
-aun así son preciosas…- se quedaron en silencio esperando a que el otro hablase, asi que Ralff hubo de romperlo
-quieres algo de tomar- indagó preparándose para llamar al servicio
-no gracias…- se negó ella -sólo me tomo un té por las mañanas
-Bueno entonces puedo saber para que me llamaste…- inquirió-no quiero ser rudo, en absoluto… pero he estado en ascuas desde que recibí tu carta esta mañana
-sólo quería agradecer el detalle de las flores… te lo creas o no, mi padre me inculcó bastante aquello de comportarme como un dama-
-El caso es que las flores las envié yo en agradecimiento… si tú me agradeces invitándome a desayunar supongo que tendré que agradecerte de nuevo y podríamos pasarnos la vida en esto es un buen plan, pero estoy seguro de que tienes por lo menos tres mil cosas por hacer… por cierto que hacías despierta hasta tan tarde tu carta me llegó a eso de las cinco y media
-la verdad es que no podía dormir, llegue a casa como a las tres, estuvimos celebrando hasta tarde la "Despedida de solteros" de mis amigos, buenoen realidad las despedidas son mañana, lo de ayer era una excusa para salir por ahí y recordar viejos tiempos.
-es cierto dijiste que venias al matrimonio de tus mejores amigos ¿Cuándo es la boda?
-Ginny y Harry se casan este sábado-
-¿Harry Potter y Ginevra Weasley?- quiso saber -Son tus amigos…
-Si- afirmó ella - ¿Por qué se te hace tan estrambótico?- cuestionó ante el tono de su voz
-no es eso, es que no te había conectado con ellos, por tu edad supuse que habrías ido a Hogwarst durante su época de estudiantes, pero jamás habría podido relacionaros eso es todo… además no es como si hablases mucho de tu vida…-
-Si, no suelo ponerlo en mi tarjeta de visita Luna Lovegood, amiga intima y confidente de Harry Potter y Ginny Weasley. Para mi son sólo Harry y Ginny ¿Sabes?
-por supuesto- accedió él -¿Y quien es el afortunado?
-perdón…-
-Tu pareja, a ese tipo de eventos siempre se va acompañado…-
-no tengo pareja y vamos a ir en grupo, lo cual es una gran mentira pues todos mis amigos tienen pareja y van con ellas a la fiesta, además las estadísticas aseguran que las bodas son el mejor lugar para conocer gente…-
-bueno, sea como sea si llegases a cambiar de opinión habrá una lista interminable de Jhon Doe esperando por llevarte a la recepción, mejor dicho para que tú les lleves…-
-no te creas, mi agenda está bastante reducida y todos sus miembros están comprometidosasí que supongo que iré con mi padre…
-me ofrecería voluntario, sólo si tú quieres claro…- la ojiazul rió -lo digo en serio- aseveró él mirándola a los ojos antes de terminar su café -quieres dar un paseo, hace un día esplendido y vi una galería de arte cuando venía hacia aquí, dijiste que te gustaba la fotografía no es así…-
-me encanta…-
Caminaron unos quinientos metros hablando de todo y nada en particular, tratando de desvelar los secretos que se ocultaban uno a otro pero sin descubrirlos; aun así había un halo a su alrededor que lo hacia todo enigmático y casi perfecto. El lugar del que Ralff había hablado era un local ubicado en la planta baja de un edificio de apartamentos, todas las paredes estaban caladas en blanco para hacerlo más espacioso o por lo menos para dar dicha sensación, justo a la entrada bajo el nombre de la galería había un rotulo sencillo un fondo negro sobre el cual resaltaban las brillantes letras plateadas que rezaban "LAS FASES DE LA LUNA"
Ralff le sonrió -cuando lo leí pensé que era una premonición-
-¿Por el nombre?- indagó ella al tiempo que cruzaba la puerta que él mantenía abierta
-Tiene que tratarse de un designio del destino…-
-… ya no creo en esas cosas.-
-De verdad- comentó extrañado -tienes pinta de ser de las que creen…
-la mayoría de las veceslas apariencias engañan…-
Y hasta aquí llega mi muestra de buena voluntad... os dejo besos agridulces... porque tengo la certeza que alguno se acordara de mis parientes más cercanos, sólo deciros que he tenido motivos para tardar tanto y por si os va impedir mentarme la madre la mía podría ser candidata a una canocización
IRI