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Harry Potter y la Celda de Merlín — capítulo 13
Grandes sospechas confirmadas
Harry no sabia que pensar. Al salir del despacho de Dumbledore, luego de calmar a un shokeado Sirius, lo único que tenia ahora en mente era, ¿qué le depararía el futuro?
No quería ir a ver a Ktrin porque sabia que estaría mal, demasiado como para hablarle.
Pero el también. En cierto modo, quería mucho a Ktrin y a Sirius como para dejar que cada uno sufriera. Harry sabia que su hermana nunca amaría a Sirius y que jamas se lo propondría. Mucho menos Sirius, quien recibió de Snape una clara indirecta con algo relacionado con su pasado, y que lo puso peor de lo que estaba antes.
Harry entendió a la perfección cuando Mclogan trataba de defender a Ktrin, en el sentido de que si se casaba con alguien a que no amaba, nunca conseguiría la espada que destruiría a Voldemort. Pero, también sabia, que el chico de ojos azules como las profundidades del mar, estaba tan mal como Ktrin y Sirius juntos.
Sin saber como, ni porque, llego rápidamente a la sala común de Griffindor. Sus amigos ya se habían acostado, y no había nadie vivo en la sala de estar de la torre, a excepción de una silenciosa hoguera que crepitaba sin cesar en la chimenea.
Harry se sentó un momento a meditar lo ocurrido, como si esperara que eso le solucionara los problemas. Sin embargo, lo que mas le molestó en un momento, fue recordar que aquel Miércoles de la semana siguiente, tendría el primer partido de Quiddich contra la casa Hufflepuff, pero... ¿cómo diablos haría para entrenar al equipo si tenia la cabeza en algo mas importante?
Se recostó en el sofá con la cabeza hacia el lado del fuego, y miro como las sombras que este provocaba a su alrededor se movían misteriosamente. Tenia demasiadas dudas en su cabeza... y así, acordándose de las dudas del primer día de ese mismo año ,como si le hubiera caído un balde de agua fría sobre su corazón, se preocupó aun mas.
“Mi padre tenía algo relacionado con una herencia de la que jamas se enteró pero que si Voldemort sabía... Mi madre era la heredera de Griffindor,¿ pero como, si era hija de muggles?... Ktrin nació con un poder muy especial y yo con los poderes de Griffindor, somos los únicos capaces de acabar con Voldemort, por eso él quería matarme... ¿por qué me ocultaron estas cosas durante tanto tiempo, como nadie fue capaz de decirme la verdad ni siquiera Dumbledore?... ¿quien soy, que hago aquí, cual es la importancia de mi poder, cual es la verdad de mi poder?... ¿es que acaso aun no lo uso por completo... que tengo de especial además de una cicatriz?...¿ por que Voldemort no quería matar a mi madre, sin embargo si lo hizo?... ¿que sucedió con Sirius en el pasado?...¿ cual era la historia de mis padres... la de Lupin... la de Peter... la de Tom Riddle?...¿ acaso eran amigos, enemigos?... ¿que eran?... ¿tengo la culpa de algo... hay algo que sé y que aun no descubro?...¿ cual es la importancia de ser el heredero de Griffindor si no se quien soy exactamente?...
Mi nombre es Harry Potter, y no se nada de mi vida...”
Y con todos esos pensamientos sobre su cabeza se quedo dormido en el sofá de la sala común de Griffindor, de la cual, aquel nombre tenia mas relación con él que nunca.
Mientras, que en el cuarto de las chicas, una de las alumnas aun estaba despierta, y con la varita encendida. Leía ensimismada lo que parecía ser un libro muy grueso y viejo.
Lo cerró de golpe, murmuro “nox” y la varita se apago al instante. Escondió el libro bajo el colchón y se puso de espalda mirando al techo adoselado de su cama roja y dorada.
“algún día tendrá que enterarse de todo” Penso la chica, para luego, quedarse dormida...
Cuando amaneció, un débil rayo de sol despertó a Harry chocándole en los ojos. Se dio cuenta de que no había dormido en la habitación sino que en el sofá y mas aun, se levantó con el cuello torcido, lo que fue una molestia para el resto del día.
Al desayuno, tenia el rostro tan demacrado y pálido por pasar una mala noche, que sus amigos lo miraron preocupado.
–Harry, te ves horrible –Le comentó Ron que se metía una pedazo de pan a la boca.
–Lo se –Dijo doblando su cuello con la mano en el – Dormí en el sofá...
–¿en el sofá? –Dijo Hermione–. ¿cómo que dormiste en el sofá?
–No tienen ni idea de lo que pasó anoche –Contesto Harry con amargura, al tiempo que miraba a la mesa de los profesores, donde no estaban ni Ktrin, ni Sirius, ni Mclogan.
–¿qué sucedió? –Le pregunto Ron–. ¿Para que te llamaron anoche?
Harry les contó a sus amigos todo lo que había sucedido la noche anterior. Para cuando termino, Ron tenia la boca abierta y en su mano el tenedor con un pedazo de carne, y Hermione parecía tan shokeada como lo había estado Sirius.
–¿qué... se... se tiene que C... casar? –Musito Hermione con la voz aguda–. No puede ser.
–Y con Sirius... –Dijo Ron cerrando la boca–. Pero... ¿qué acaso el ministro se volvió loco?
–Al parecer si. –Respondió Harry con lastima.
–Hay que hacer algo para poder impedir eso –Volvió a decir Hermione mirando a Harry de reojo.
–Espero que si... porque no son solo Ktrin y Sirius los que sufren.... hay...
–Lo se, Mclogan... –Respondió Hermione rápidamente mirando hacia la mesa de profesores.
–Tampoco esta –Dijo Ron.
–Tal vez quiera hablar con Ktrin, pero dudo que le habrá la puerta, y dudo que haya dormido anoche en la habitación.
–Me imagino como deberá sentirse... –Dijo Hermione –. Obligar a alguien a casarse con quien podría ser su padre es una idea horrorosa... –Hermione tirito por un escalofrío.
Para cuando terminaron el desayuno, Harry detuvo a Ron, a Marine y al resto del equipo para hablar con ellos, dándole a entender a Hermione las razones del entrenamiento y que tenia que irse sola a clases, pidiéndole que lo disculpara con Fleur.
Harry llevo al equipo a un aula vacía y se sentó frente a todos.
–El partido es en tres días, nos toca contra Hufflepuff. Lamentablemente no estoy en muy buenas condiciones para dar sesiones de entrenamiento y espero que puedan entenderme. De todos modos hoy harán una pequeña clase de la cual dejare de encargado a ti Ron. Ya sabes mis razones así que dejo en tus manos el entrenamiento del equipo.
Harry se fue del aula algo apesadumbrado pensando en como ayudar a su padrino y a su hermana. Ron se quedo paralizado ante la orden de Harry para que manejara al equipo, todos lo quedaron mirando.
–Eh... ¿empezamos? –Dijo con una sonrisa nerviosa.
–¿Qué cosa tan importante le pasó a Harry como para no entrenar al equipo? –Pregunto Marine, la amiga de Ginny–. Es muy raro que Harry no tenga ánimos para entrenar.
– Algo mas grave de lo que te imaginas... –Respondió Ron gravemente.
Harry corrió hasta el piso donde sabia que Ktrin se encontraría: La torre de astronomía.
Y no se equivoco. Al llegar al balcón encontró a su hermana con Kipan en su brazo. La chica aprecia haber llorado durante toda la noche porque tenia los ojos hinchados, rojos y una expresión de querer morirse.
Cuando vio a Harry entrar en la torre, le regalo una vaga sonrisa, y volvió a hacerle cariño a las finas plumas del búho canela.
–Hola –Le dijo con desgana.
–¿cómo estas?
–¿cómo crees? –Le respondió Ktrin aguantando el nudo en la garganta que estaba por romperse en llanto.
–Key, estoy haciendo lo imposible para...
–¡No hagas nada! –Le grito su hermana–. El ministro jamas lo entenderá... da lo mismo arruinar mi vida si lo que quieren es obtener la espada. Son tan idiotas que ni si quiera piensan en que jamas la liberare si me caso con alguien a quien jamas podré amar... y que tampoco pienso casarme si aun soy una niña... diecisiete años no es edad para casarse... y aun me siento muy inmadura como para aceptarlo...
–Pero... Key... yo solo...
–Harry –Dijo Ktrin tomando aire–. Entiende, es imposible ayudarme. El único modo para no casarme con Sirius es dejando la mansión. Pero nunca, y óyeme bien, nunca voy a dejar la mansión donde me críe con mis padrastros, a quienes siempre los tendré como mis padres verdaderos.
–No hables así Ktrin. –Le dijo Harry en un tono severo–. Nuestros padres murieron por protegernos, no es honrado que digas esas cosas como si ellos no valieran nada.
–No lo entiendes Harry, no lo entiendes...
–¡Claro que lo entiendo! –Dijo Harry mas enojado que de costumbre–. Viví once años de mi vida encerrado en una casa donde jamas conocí el amor de los padres. No sabes cuanto los eche de menos el día en que supe toda la verdad... Y tu... tu tuviste la suerte de que nadie supiera de tu existencia Ktrin Potter, porque ellos no querían que Voldemort te matara como lo intento hacer conmigo... ocultando tu existencia el jamas te podría tocar... En ese caso tendría que ser yo el ofendido por no haber tenido la protección que tuviste cuando eras niña... Y mas suerte corriste cuando te llevaron a casa con Von Blase... En cambio yo.... yo me críe con unas personas indeseables, que me odiaron toda mi vida, incapaces de decirme la verdad por temor...
–¡Cállate!
Harry inmediatamente se quedo en silencio. Ktrin se había puesto de pie y Kipan había salido volando. La chica estaba pálida y con la boca fruncida como si estuviera a punto de explotar en llanto. Harry la quedo mirando seriamente.
–¿qué?.. –Le dijo con rabia.
–No sabes toda la verdad de la familia Harry... es una lastima que no la sepas porque sino me entenderías... es una lastima que ellos hayan dado la vida por nosotros cuando no era necesario que así fuese... y... es una lastima... que te hayan llevado con los Dursley... Pero, peor es aun... cuando el destino del mundo mágico depende del nacimiento de un poder propio el cual nace solo cuando tiempos tenebrosos se acercan o comienzan.... Y que de uno depende... el encontrar el amor antes que ese oscuro poder mate al mundo... Peor es... que todos crean que por obligación a un matrimonio todo se resuelva aunque así no haya amor.... Peor es... que tengas que crear una espada sacada por el amor que nacerá producto de el mas maravillosos y milagroso de los rituales... –Ktrin tomó aire, Harry se había quedado como paralizado–. Harry... es obvio que me pusieron la condición de la mansión ya que saben quien soy y que puedo hacer, y no hay nada mejor que obligarme a casarme con Sirius que es mas cercano a mi para salvara, sabiendo que yo jamas la abandonaría...Sin embargo... nunca, pero nunca quise ofender a nuestros padres, solo digo, que planearon de muy mal modo nuestro criamiento, tal vez... habría sido mejor que Voldemort hubiera acabado con nosotros dos... piensa... tal vez así, nuestros padres aun estarían vivos ¿no crees?
Harry parpadeo unas cuantas veces, Ktrin había empezado a llorar de nuevo quedando al final tirada en el piso, apoyada en el balcón, derramando mas lagrimas de las que podía.
Harry penso en lo discutido con su hermana... ¿qué no sabia todo lo de la familia?... Claro eso ya lo sabia, pero... ¿qué cosas?
La chica no dejaba de llorar, y Harry, sintiendo un agujero en el estomago, poniéndose en su lugar, imaginándose a si mismo obligado a casarse por una razón en términos mundiales, importante, se acerco a Ktrin, se apoyo en ella y la abrazo con fuerza, tenia un nudo en la garganta y la voz quebrada. La chica quedo a la altura de su pecho, y el, apoyándose en su cabeza, le murmuro...:
–Perdóname...
Estuvieron un buen rato en la torre. Tanto, que Harry perdió las dos horas con Fleur, y una hora de pociones con Snape. Cuando se disponía a bajar de la torre, se encontró con quien mas esperaba encontrarse.
–¿buscas a Ktrin? –Pregunto con desaliento.
–Si. ¿esta arriba no?
–Si. Pero no quiere hablar con nadie...
–¿ni siquiera conmigo?
–¿por qué debería hacerlo?
–Porque quiero ayudarla...
–El único modo que tienes para ayudar a mi hermana es que encuentres de aquí a Mayo, la solución para que no se case y no pierda la mansión...o.... encontrar a alguien que sea mayor de dieciocho y que este dispuesto a amarla y a... enamorarla...
Harry se alejo dando unas palmadas en la espalda de Mclogan. Este se quedo mirando al chico de pelo azabache con una expresión atónita. Se quedo pensando un rato, no subió a la torre, pero una sonrisa se dibujo en su rostro, y murmuró para si:
–Abril...
Los días pasaron. Harry no pudo hablar con Sirius porque no lo vio. Además estaba pendiente de las estrategias para el partido contra Hufflepuff que era esa misma tarde.
Ron había entrenado muy bien al equipo, Harry se lo agradeció. Hermione, Ginny, Lavender, Parvati, Colin, y el resto de los compañeros hicieron pancartas gigantes, iluminadas mágicamente para animar a la casa Griffindor. Harry en esos momentos estaba pendiente no en buscar la Snitch, sino que en ver si entre la multitud se encontraba Ktrin y Sirius, quienes, al ver que no estaban, no pudo estar mas pendiente del partido.
–¡Harry pon atención! –Le grito Seamus que acababa de evitar que una Bludger le pegara a Harry en la cabeza.
–Disculpa...
–No deberías jugar si te sientes mal, se nota que no estas muy interesado en el partido.
–No te preocupes estoy bien... –Dijo Harry al tiempo que esquivaba una Bludger, y Seamus se la enviaba a una chica de Hufflepuff que en esos momentos tenia la Quaffle.
El partido continuo y muy difícil. Hufflepuff le llevaba a Griffindor una ventaja de cuarenta a diez. Harry necesitaba encontrar la Snitch.
Repentinamente, lo vio. Una lucesita brillante muy cerca de las gradas de los profesores. Harry se lanzo en picada para agarrarla. El buscador de Hufflepuff, un chico de segundo año, también lo había alcanzado, era muy rápido. Sin embargo, poco antes de que agarrara la Snitch, algo llamó su atención. A un costado de las gradas cerca del bosque prohibido, Harry se percató de que un ser muy extraño estaba parado ahí. Era increíble como la tenue luz de sol invernal iluminaba a aquel ser, ya que algo en el destellaba como la plata. Fue entonces cuando Harry se desvió de su búsqueda contra la Snitch, y la sangre se le congeló, cuando escucho decir a la chica que ahora animaba el partido (Lee Jordan había salido el año anterior) : “¡Hufflepuff gana a Griffindor por ciento noventa puntos a treinta!”
Harry no se sobrepuso durante una semana al fracaso del parido. Ron y Seamus trataban de animarlo como fuera posible, pero definitivamente su cabeza estaba en otro lado.
Esa misma tarde, Un domingo muy tranquilo, Harry se disponía a ir a la biblioteca cuando en el camino pasó muy cerca de un aula la cual tenia la puerta junta. Dos voces masculinas salían del interior, una parecía preocupada, y la otra mas alterada de lo normal. Harry se escondió tras de una gárgola, se sentía entrometido, ya que era costumbre de el, escuchar las conversaciones ajenas, y, menos mal que esta vez no rechazo la travesura.
–¿Qué vas a hacer?
–¡No lo sé! ¡No Se!
–Vamos viejo, no te pongas así. Debe haber una solución. Has estado toda la semana sin dormir pensando en lo mismo, en lugar de buscarla. ¿Has hablado con Ktrin, con Dumbledore, con el ministro... con Harry?
–¿cómo pretendes que hable con ellos si ni siquiera se lo que pienso?
–¡No te alteres! Ya habrá modo de ayudarlos a ambos. Ktrin esta mas que mal. No ha comido en días, y según he escuchado decir a Harry, se la pasa llorando.
–¡Y supongo que yo no valgo nada!
–¡SIRIUS CÁLMATE!
El grito de Lupin fue tan atronador que Harry casi hace que la gárgola cayera al piso. Se ajusto los lentes y se apoyó contra la pared para seguir escuchando.
–¿Puedes creer? –Decía Sirius con la voz cortada, parecía que se iba a largar a llorar–. ¿Puedes creer que me tenga que casar con... con alguien que podría ser mi hija... lo oyes... mi hija?
–Lo sé y te entiendo, pero...
–Y ahora Snape me sale con un recuerdo del cual me había olvidado...
–¡Oh vamos hombre! ¡No le harás caso a las patrañas que Snape dice o si!
–Sabes que tiene razón...
–Pero hace años que no la ves...
–De todos modos me hizo recordar... que tan cerca que estuve... tan cer...ca....
–Sirius... deja de pensar en eso... paso hace casi veinte años... –Dijo Lupin posando una mano en el hombro de Sirius–. Te puedo asegurar... que ahora todo será diferente... pero al menos... solo al menos... has un esfuerzo por salvarte y salvar a Ktrin...
–¿qué saco con salvarme?
–Puedes hacer que la historia se repita... de otro modo Snape te seguirá atormentando,...
–¿qué? ¡Estas loco! No puedo hacer que la historia vuelva a mi después de veinte años de desaparecido y de incógnito, mas aun con los antecedentes que tengo.
–Entonces no sigas pidiendo ayuda...
–¿quién la ha pedido?...
–Tu...
Lupin salió muy enfadado el aula, mientras que Sirius salía desviando en dirección contraria. Harry no podía creer lo que había escuchado. Que dos grandes amigos de la infancia se hubieran peleado por un recuerdo, y en el fondo por culpa de una decisión que solo estaba en las manos de Ktrin... tenia que hacer algo... y pronto...
Corrió lo mas rápido que le dieron las piernas hacia la pajarera de lechuzas. Llamó a Hedwigh y en un pedazo de pergamino escribió lo mas rápido que pudo:
“Wood, necesito que vengas a Hogwarts, es urgente. No tiene nada que ver con Quiddich, tiene que ver con Ktrin.
Respóndeme luego: Harry Potter.
PD: ¿ arriesgarías tu soltería por salvar a Ktrin?... Luego te lo explico.
Tuvo que pasar una semana para que Wood le respondiera a Harry, que no fue precisamente por una carta.
Un Viernes por la noche, Harry iba por el pasillo cuando escuchó a Dumbledore hablando animadamente con alguien. Hablaban de un quinto curso y cuando el mismo se había integrado al equipo.
A Harry se le erizó la piel, y lo único que atinó a pensar fue:
–¿Wood vino a Hogwarts?
Escuchó que Dumbledore le decía donde se encontraba Harry en esos momentos, y sin pensarlo dos veces, el chico corrió a la sala común esperando a que Wood entrara a ella. Obviamente Dumbledore tendría que darle la contraseña.
Paso un minuto cuando el cuadro se abrió, y por ella entro un joven y alto muchacho de unos veinte años, con cuerpo de atleta.
Harry fingió leer un libro que ni siquiera pertenecía al sexto curso, y que mas encima tenia al revés.
Wood lo saludo animadamente, mientras que el, Harry, fingía años de no haberlo visto.
–¡Harry tanto tiempo!
–¡Ah! Hola Oliver, que sorpresa. –Dijo Harry fingiendo impresión.
–Si ¿verdad? Bueno... Ah... en realidad vine porque no entendí mucho exactamente lo que quisiste decir en tu carta con eso de: Arriesgarías tu soltería... Por eso quería que me lo dijeras personalmente... ¿qué esta pasando?
Harry trago con el rostro pálido. ¿seria capas de decirle a Wood todo con tal de ayudar a su hermana?
–He... bueno... lo que pasa es... em... –Balbuceo.
–¿Qué pasa? ¡Vamos Harry! No tengo todo el día, debo volver a PU en una hora.
–Definitivamente esto es mas importante que el PU–Pensó Harry en voz alta.
–¿qué? ¿Por qué lo dices?
-He... te tengo que hablar sobre Ktrin...
–¿le paso algo? –Dijo Wood quien ahora parecía abrumado.
–Bueno... si...
Harry muy a su pesar y con un peso de conciencia si se lo debía decir o no, le terminó contando todo lo que sucedía con ella, y sobre la pena que la agobiaba y por supuesto también la de Sirius.
–Vaya... –Dijo Wood tirandose sobre el sofá con la mano en la cabeza–. Pobre...
–Y no sabes nada... tiene que casarse terminando Mayo...
–¿Mayo? ¿Es decir que aun no permitirán si quiere que cumpla los dieciocho?
–Ella dice que el ministro lo hace adrede para que libere luego la espada que va a detener a Vol... al innombrable.
–Ya veo... –Dijo Wood sonrojándose un poco, cosa que Harry notó.
–Por eso... yo pensé... que... tu... pod...rias....
–¿Qué? –Saltó wood con la cara mas roja que al principio–. ¿quieres que me case con Ktrin?
–Eres el único que puede ayudarla, además, a ti te gusta ¿no?
–Si.. bueno... no te voy a negar que es muy bonita.. y atractiva... y que tiene lindos ojos y linda figura...pero... ¡pero como pretendes que me case con ella!
–Solo necesito saber si la amas lo suficiente como para saber si ella siente lo mismo por ti.
–Pero.. pero... ¿te das cuenta de lo que me estas pidiendo Harry?
–Si. Por eso te llame. Además quiero ayudar a Sirius también.
–Y para eso yo debo arriesgar mi vida de solte...
–Por eso te pregunte en la carta si estarías dispuesto a arriesgar tu vida de soltero por ayudarla...
–Es que... Harry me has metido en un aprieto... no se que hacer...
–Solo necesito saber si la amas y que la trates de conquistar...
Paso un buen rato antes de que Wood respondiera. Harry dio todo por perdido ya que el chico de cabellos claros no parecía convencido, hasta que miro a Harry con una sonrisa triunfante en los labios.
–esta bien Harry. Acepto tu propuesta. Hablare con Ktrin.
Harry sintió un vuelco en el estomago. ¿Habría escuchado bien? Wood aceptaría casarse con Ktrin.
Menos mal, pensaba Harry, que tenia fuerza de Voluntad, porque sino le abría contado a todo el mudo de la decisión de wood. Ahora solo faltaba que Ktrin aceptara.
Harry le contó a wood donde se encontraba Ktrin, y este fue directamente hacia la torre de astronomía.
Aunque el plan ya llevaba buena marcha, Harry se olvido de un pequeño detalle y era que Mclogan había visto a Wood, y mas aun, lo veía dirigirse justamente hacia la torre.
Con un estremecimiento en todo su pecho, de rabia y celos, siguió al chico del PU para saber que era lo que planeaba ya que no presentía nada bueno.
Ktrin que se encontraba e la torre con los mismos pensamientos que hace dos semanas: ¿Qué haría para solucionar el problema? Y, como si sus pensamientos fuesen escuchados, inmediatamente se abrió la puerta y por ella entro wood, quien la miro con jubilo.
–¡Oliver! –Excalmo la chica feliz abrazndo al chico, cosa que produjo su sonrojo.
–Hola Key, ¿cómo estas?
–He... Bien...
–¿Segura? Te veo algo triste...
–no... cansada... es que he tenido mucho trabajo...
–Oh... ¿no será otra cosa?
–¿Otra cosa? No para nada, estoy muy bien, gracias... Y... ¿qué haces por aquí?
–Bueno... escuche unos rumores... no... escuche algunas cosas por ahí, y me gustaría saber si son ciertas.
–¿Qué... que cosas?
–Como que te tienes que casar con Sirius Black para poder salvar la mansión de tu padrastro antes de que Mayo termine.
Ktrin abrió mucho los ojos, se dio media vuelta, apoyó sus manos en el balcón, agacho la cabeza y comenzó a sollozar.
–Ktrin... –Dijo Wood con lastima.
–No tienes idea lo que he sufrido por esto...
–Me imagino –Dijo este tomándole los hombros por atrás.
–¿qué voy a hacer?
Inmediatamente el rostro de wood pareció iluminarse, y volteo a la chica a quien miro directamente a sus llorosos ojos.
–Vine a ayudarte Key... –Dijo Wood acercándose a ella-. No sabes cuanto espere un momento así...
–O...Oliver –Dijo Ktrin tratando de zafarse de las manos del chico. Estaba muy nerviosa.
–cásate conmigo...
El chico se acerco al rostro de Ktrin pero esta hacia enormes esfuerzos para evitar el beso. Aunque Wood insistía, tomando la actitud de la chica como un juego de atracción.
–No... Yo.. no...
–eres demasiado hermosa como para dejar que te cases con un hombre el cual podría hacer de tu padre. Imagínate los dos juntos, Yo como entrenador del equipo de Irlanda, casado con la mujer mas hermosa y poseedora de un poder único...
–Oliver suéltame... ¡NO!
–¡DEJALA DESGRACIADO!
Wood se volteo bruscamente haciendo que Ktrin cayera al suelo. EL rostro del chico se contorsiono en una mueca de odio.
–Mclogan...
–¡NO TE ATREVAS A TOCARLA!
–¿Quién me dice eso, tu? –Dijo Wood con burla.
–No la toques... ella ya te dio su respuesta ahora, déjala... –Dijo Mclogan con la palma de la mano abierta frente a Wood.
–No me iré, hasta que ella me diga un si, de lo que estoy seguro lo hará.
–No Oliver... –Se escucho–. No me casare contigo, no te amo...
–Pero...pero Ktrin...
–Creí que me gustabas pero ahora me doy cuenta de que solamente te fijas en la belleza.
–Pero Ktrin...
–Lo siento Oliver, pero no puedo casarme con quien no amo...
–¿y supongo que amas a Black no? –Dijo Wood con desprecio.
–¡NO DIGAS IDIOTECES! –Bramo Ktrin.
–Entonces que vas a hacer... ¿vas a casarte con Black y a arruinar la vida de todos?... Es triste...
–También la arruinaría si me casara con tigo –Dijo Ktrin algo dolida por lo dicho por Wood.
–¡QUE TU Y TU MAGIA SE VALLAN POR DONDE QUIERAN, ERES UNA INGRATA, EL MUNDO MÁGICO PADECERA POR TU CULPA! –Dijo Wood saliendo de la torre, pasando a rozar el brazo levantado de Mclogan con la mano abierta–. A propósito, fue Harry quien me llamo... para que veas que hay gente que se preocupa por ti... pero tu, solo piensas en ti...
–Aquatromenio...
Una voz de eco y profunda surgió de la mente de Mclogan quien de su palma hizo nacer una fuerte corriente de agua convertida en un pequeño tornado, y que alcanzo a Wood quien iba bajando las escaleras.
–¡Brian! –Dijo Ktrin cuando se escucho un grito que provenía de abajo.
–No soporte que alguien trate mal a las mujeres... mucho menos a ti...
–Brian... –Dijo Ktrin con ternura, pero su rostro volvió a ponerse triste–. Rayos... no se que voy a hacer...
–¿Ktrin?
–¡Que haré! –Grito la chica apoyándose en el pecho del chico, que cuando se había dado cuenta bajo rápidamente las escaleras.
–Tal vez no todos los planes son buenos –Dijo Brian para si mismo con mucha lastima.
Nota de la aurora: Discúlpenme, por favor, de verdad discúlpenme por la demora del capitulo. Es que no tuve tiempo para escribirlo. También les pido disculpas si es corto y no muy entretenido. Pero ya desde el catorce la historia empezara a meterse en lo que es la trama para el final.
Pero desde ahora tratare de apresurarme mas. Lamentablemente la semana que viene no tendré tiempo porque tengo que entregar muchos trabajos y hacer pruebas.
En todo caso les quiero decir que no dejare de escribir el fic, porque aun me falta el séptimo curso.
Ah, y otra cosa, la parte que esta con * es porque Mclogan tiene el poder síquico del agua, recuerden eso en el quinto curso.
Y porfa dejen Rewius ^^
Espero que disfruten el capitulo, nos vemos luego
Mikkane ^^