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Harry Potter y la Celda de Merlín — capítulo 17
El secreto de Dumbledore
Harry y Ktrin salieron del aula de adivinación con la intención de ir inmediatamente a hablar con Dumbledore.
Algo dudosa, Ktrin se detuvo un poco antes de llegar a la gárgola, Harry impaciente, la miro extrañado.
-¡Ktrin, apresúrate!
-Harry...espera...
-¿qué ocurre ahora? –Pregunto Harry con un aire de rabia.
-¿No crees que es muy presuroso todo esto?
-¿qué cosa?-Pregunto Harry sin poder creer lo que escuchaba.
-Harry...si... si vamos a hablar con Dumbledore tal vez tendremos que decirle todo. Donde encontramos el diario, porque lo leímos.
-Ktrin –Dijo Harry acercándose a ella- El diario es NUESTRO de nadie mas. Dumbledore lo quería eliminar para que no supiéramos la verdad de todo.
-Pero... y... ¿y Ginny? ¿qué pasara con ella?
-¿Ginny? ¿Qué pasa con ella?
-Ella lo encontró Harry, tendríamos que culparla.
-No Ktrin. No vamos a culparla. Diremos que yo encontré el diario. Que yo lo traje.
-Harry... –Dijo Ktrin forzándose para no ir agarrandose de una gárgola mientras que su hermano la tiraba por el brazo.
-Vamos, no me pienso quedar con la duda. Toda nuestra vida hemos vivido engañados, y hoy desataremos el nudo. ¡Vamos!
Harry arrastro a su hermana hasta la gárgola que daba al despacho de Dumbledore. Se detuvieron frente a ella. De repente Ktrin sonrió picaramente.
-¿Qué te pasa ahora? –le pregunto Harry incrédulo.
-¿Sabes la contraseña? –Le pregunto chistosamente su hermana.
Repentinamente el semblante de Harry cambio por completo. Su hermana seguía con ese semblante. Pero...
-Eh.... Ktrin...
-¿qué?
-Hermione me dio todas las contraseñas de este año, inclusive la del despacho de Dumbledore.
-¿qué....que? –Dijo Ktrin atónita.
-Sara
Inmediatamente la gárgola se movió dándole lugar a una escalera de caracol. Ambos subieron por la escalerilla, topándose con el gran portón de roble.
Desde dentro se podían escuchar voces.
-Claro, ningún problema ¿dónde te gustaría realizarla?
-¿Qué tal en la sala común de Griffindor?
-¿La sala común de Griffindor? ¡Pero si tus antecedentes son de Slitherin!
-Discúlpeme director, pero no me agrada esa casa, y mucho menos celebrar algo tan importante en una lúgubre mazmorra.
-Si, comprendo. Bueno, que quieres que te diga, tiene todo mi permiso señor Mclogan.
-Muchas gracias director.
-No hay porque. Me agradan las fiestas, no creo que exista una razón para poder negarle algo así cuando lo que mas necesitamos es alegría ¿no?
-Por supuesto que si. Bien, yo me retiro, muchas gracias Dumbledore.
Mclogan abrió la puerta de espaldas a la salida. Ktrin y Harry se miraron incrédulos, Dumbledore quedo pensativo un momento, y llamo al chico.
-Eh.... Brian...
-¿Si?
-¿qué edad cumples?
-Dieciocho. –Dijo, al momento que cerraba la puerta para toparse con los dos hermanos Potter.
-¿Brian? _pregunto Ktrin extrañada.
-¡Key, Harry! ¡Que gusto verlos aquí! Bueno... Yo ya me voy, siento no poder quedarme a hablar un rato, pero tengo que dar clases dentro de diez minutos. Nos vemos.
Brian salto de tres en tres los escalones. Ktrin lo quedo mirando. Estaba vestido de un modo muy llamativo: Capa negra, camisa azul, y pantalones negros. La chica parpadeo, sentía sus mejillas levemente rojas. Harry la agarro por el brazo para que entraran al despacho. La puerta estaba entreabierta, Dumbledore había visto todo lo ocurrido.
Una vez que entraron, Harry miro a Dumbledore de un modo que jamás pensó que lo miraría: con recelo.
Pero Dumbledore tenia su mirada puesta en la chica, quien parecía tener la cabeza en algo mas importante, o... en alguien...
-Muchachos, que gusto me da verlos.
-Buenas tardes profesor –Saludo Harry con la mirada sombría.
-Pasen, pasen por favor, asiento...
Los dos hermanos se sentaron en dos grandes sillones. Dumbledore los miro por debajo de sus lentes de media luna.
-¿Pasa algo? –Pregunto Dumbledore.
-No...
-¡Si! –Dijo Harry callando a su hermana.
-¿y bien? ¿qué ocurre? –Pregunto Dumbledore mirando a Harry.
-Profesor... queremos, que no diga toda la verdad. Todo. ¿Por qué nos oculto que mi madre había tenido un romance con Voldemort? ¿Por qué no nos dijo que ella había sido mortifaga? ¿Por qué quería destruir esto.... –señalo al diario-... el diario de mi madre?
Dumbledore no hizo ningún gesto. Quedo mirando a los hermanos de un modo penetrante como si quisiera verles hasta el alma. Se levanto de su asiento, se saco los lentes y se apretó los ojos. Luego, se sentó en medio de ambos, exhalo un hondo suspiro, y tomo el diario.
-Esto... es muy difícil para mi... Hubiera sido ideal que nunca lo hubieran sabido, aunque era obvio que algún día lo iban a saber, ya hubiera sido por las buenas o por las malas.
Ambos se miraron, Ktrin y Harry. Dumbledore comenzó a hablar. Ninguno de los dos dijo nada hasta que el hubo terminado:
-Niños.... cuando su madre estaba en quinto, empezó un romance con james Potter, su padre. Al principio ambos se llevaban tan mal como el agua con el aceite. No compatian para nada. Mucho menos con el grupo de James. Hasta que una vez crecidos descubrieron que tanto odio se definía en una simple palabra: Amor.
Ambos empezaron el noviazgo en quinto. Hasta sexto todo iba muy bien, cuando repentinamente Tom Riddle volvió a Hogwarts en busca de un trabajo. Nunca le dijo a nadie que el había estudiado malas artes, ni nuca se supo donde había ido a parar después de Hogwarts. Aunque yo le di el trabajo nunca le quite los ojos de encima. Me provocaba desconfianza.
Al poco tiempo empecé a notar una extraña actitud hacia Lily, tu madre. Generalmente se quedaban hasta después de clases haciendo algún trabajo extra. Luego sospeche que algo pasaba. Para un San Valentín que se realizo el año en que tu madre seguía en sexto, Riddle, le regalo una Rome, lamentablemente extintas. Es una flor de cualidades insuperables. Mezcla de Rosa con Cala. Clavel y Tulipán. Su color varia del azul a la transparencia y tiene luz propia. Riddle le dio una a tu madre en esa fecha, mientras que James, (aun bien lo recuerdo) le entrego una tarjeta y una rosa común con un hada. Obviamente que Lily se iría a inclinar por lo de Riddle pero no podía negarle el regalo de su novio. Recuerdo también que ella no le entrego nada. Pero si a Riddle.
Riddle en aquella época habrá tenido sus veinticinco años, y para los dieciséis de tu madre, la ventaja no era mucha. Se notaba el amor en el aire.
A medida que paso el tiempo, muchas cosas pasaron. Aun recuerdo una lechuza que me envió James para las vacaciones de verano muy triste diciéndome que Lily había terminado su relación con el para unirse a los mortifagos, aliados de Voldemort su nuevo novio, Tom Riddle.
Ese año fue terrible, Voldemort de todas las cosas que prometía a Lily no cumplió ninguna excepto la de darle poder. Ella lo tenia pero no lo quería. Estaba arrepentida por lo sucedido con James, y por haberse unido a Voldemort. Aunque el si la amaba ella no sentía lo mismo. Un día decidió volver. Regreso pero bajo el miedo de un ataque vengativo de Voldemort.
Para fines de ese año, en el cual tu madre ya cursaba el ultimo año aquí en Hogwarts, Voldemort ataco el colegio para llevársela a ella y por supuesto acabar conmigo y James, su rival eterno, en el amor y en la herencia. Como bien saben su padre era el heredero de Girffindor, tal como tu lo eres ahora Harry.
Fue una batalla horrible, todos los aurores peleando hasta el final. Fue cuando Peter Petegrew decidió unirse a Voldemort, creo yo, porque vio que sus amigos y compañeros ya no podían ganarle. Hasta que James lo hizo.
El venció a Voldemort tal como Griffindor venció a Slitherin. Voldemort juro vengarse algún día.
He ahí la historia niños. Ahora saben porque Voldemort no quería matar a su madre, porque la amaba. Y a ti Harry, de ti puede conseguir dos cosas aunque no le falta el odio:
Primero: eres el heredero de Griffindor, hijo de James Potter su rival eterno. Y segundo: Eres el hijo de Lily, por lo tanto parte de ella vive en ti, y en tus ojos. Como descubriste el curso pasado, el poder de la reversión de hechizos, que solo expelen tus ojos, tal y como tu madre lo hacia.
Y bueno. Querida. Que puedo decir de ti. Aparte de que eres la segunda poder propio de este mundo, no conozco a nadie mas que posea aptitudes tales como las tuyas para las percepciones aunque aun así hayas perdido parte de esos poderes....
Ktrin miraba a Harry y el diario que este tenia en la mano. No era tan difícil haber contado todo, era solo cosa de preguntar, y todo seria revelado.
Dumbledore miro a Ktrin. Algo pasaba con ella, y el lo sabia. No habían calculado el tiempo, y estando ya casi a mediados de semestre, muy pocos meses faltaban para que se completara la fecha para el matrimonio obligado entre Ktrin y Sirius.
Dumbledore miro a Harry que aun estaba pasmado.
-Espero que les haya servido lo que les dije.
-Si, claro que si –Dijo Harry con una leve sonrisa.
-me alegro hijo, me alegro. Ahora, si quieres puedes conservar el diario. Ya sabia que era mala idea quemarlo y mas aun ocultarles todo cuando aun así lo descubrirían, como no, si nos el trío dinámico –rió Dumbledore, Harry le devolvió la sonrisa-Ahora Harry, si me permites, necesito hablar a solas con tu hermana.
Harry lo miro extrañado, Ktrin miraba a Harry con una gran señal de duda.
-Espero que pienses lo que te dije, y no creas que tu madre hizo algo mal. Ella no tuvo la culpa. Como toda joven se dejo llevar por un hombre maduro y atractivo. Porque Riddle si que atraía chicas cuando era joven. ¡Bien Harry! Ahora necesito que me dejes hablar con tu hermana un momento.
Harry asintió con la cabeza, Dumbledore le dio unas palmadas en la misma. Y se fue del despacho con las palabras y la historia de Dumbledore resonándole en la cabeza.
Para cuando llego a la sala común vio a Hermione y a Ron discutiendo. Harry los miro extrañado.
-¿qué sucede? –dijo mirando un montón de papeles quemados votados por todo el suelo.
-¿Qué que pasa? –Grito Ron- Pregúntale a ella.
-¿qué ocurrió? –Dijo dirigiéndose a Hermione.
-Queme las cartas –Dijo esta sin darle importancias.
-¿cartas? ¿Qué cartas? –pregunto este incrédulo.
-¡Las cartas Harry, las cartas que con tanto trabajo le hice a esta ingrata en verano! ¿Para que? ¡Para que las termine quemando!
-Todo el mundo las leyó Ron –Dijo Hermione con un sentimiento de culpa- Además, además tengo tus palabras en mi cabeza.
-¡Claro! ¡Como todo! Mis cartas no eran un libro que se pueda aprender de memoria sabes, era algo mas importante que eso.
Hermione se atraganto un poco, tenia los ojos llorosos, se sentía sin dudas muy culpable.
Hasta que llegamos Hermione. Yo no estoy para que destruyan las cosas que hago, mucho menos tu.... Adiós Hermione...
Ron salió con los ojos húmedos de la sala común topándose con Ginny quien se fue con el. Hermione se volvió a atragantar esta vez largándose a llorar.
-¿Qué termino conmigo? –Dijo en un susurro, para luego gritar: ¡ROOOOOON!
Ktrin salió del despacho de Dumbledore con una sonrisa mas tranquilizadora. Pero aun no podía quitarse esos pensamientos de su cabeza. Dentro de unos meses seria una mujer casada, y con el hombre a quien menos estimaba competente para el caso, y del que estaba segura, que pensaba lo mismo.
La chica se dirigió hacia la explanada topándose extrañamente con Trigork. El dragoncito la miro con un as de semblanza.
-¿Qué ocurre señorita?
-Hola Trigork.... –Dijo a desgana.
-¿puedo ayudarla en algo?
-No Trigork... ya nadie puede hacer nada, a no ser que envíes una maldición al ministerio.
Trigork rió, y una flamita salió de sus fosas nasales.
-No se preocupe por lo del matrimonio señorita, le aseguro que todo saldrá muy bien.
-¿cómo lo sabes?
-Créame. Después de esa fecha, será la mujer mas feliz del mundo, como toda buena novia.
Ktrin no entendió las palabras del Dragón, pero al menos la conforto bastante... hubo un extraño silencio:
-¿sabe? Estaba pensando...
-¿en que?
-En la gárgola de Dragón que esta en el piso de exámenes.
-¿Qué pasa con ella?
-¿no se siente extraña cuando la ve?
-Últimamente no la he visto Trigork, ¿por qué?
Trigork abrió mucho sus ojitos. Parecía arrepentirse por lo que iba a decir, y tomo aire.
-Quiero ir a ese lugar. Pero este Viernes en la noche.
-¿este Viernes? ¿Qué tiene este Viernes? ¿Por qué no puede ser otro día?
-Porque este Viernes.... es 29 de febrero....señorita....- Dijo con algo de miedo.
Ktrin no entendió la reacción del dragoncito, pero asintió con la cabeza confirmando que iría con el, lo acompañaría.
Una vez que ambos se separaron y se fue cada uno por su lado, Ktrin al castillo, y Trigork a la casa de Hagrid, Ktrin se topo con un Ron llorando, y una Ginny histérica reprochándole un montón de cosas sobre su orgullo... decidió no preguntar. ... y por otro lado, a un Brian que se acercaba feliz hacia ella.
-¡Key! Vaya, tercera vez en el día, ¿no digo yo? ¡El destino se esmera en juntarnos!
-Que gracioso Brian –Dijo Ktrin con una sonrisa- ¿Qué haces por aquí?
-Te andaba buscando
-¿A mi? ¿para que?
-Quiero que vayas a mi fiesta de cumpleaños.
-Vaya.... ¿cuándo?
-Este Viernes en la noche... en la sala común de Griffindor. Todos están avisados, solo faltas tu mi querida Ktrin.
-¡No me digas así! –Se sonrojo la chica- Vaya... bueno....-Recordó el compromiso que tenia con Trigork- ¡hay! pero..... no podré ir....
El semblante de Brian se puso serio.
-¿por qué?
-Tengo otro compromiso...
-Si quieres te ayudo con ese compromiso... Vamos Key... yo quiero pasarlo contigo....
Ktrin se sonrojo hasta las orejas, como podía ese chico decirle esas cosas. Tosió para cambiar el tema.
-¿A si que.... cumpleaños un 29 de Febrero?
-Si... ¿extraño no? Cumplo años cada cuatro años –rió Mclogan.
-Si... bueno.... emmm- Ktrin pensó en lo de Trigork. Y si era tan importantes para ambos la asistencia de la chica, tendría que hacerse un tiempo. No quería faltar a ninguno de los dos compromisos-esta bien....iré...
-¡SI! –Grito Brian dando un salto, y besando a la chica en la mejilla- Gracias Key, ¡Nos vemos el Viernes! –dijo alejándose.
La chica se quedo mas roja que un tomate.
Mientras tanto, Por un lado se debatía la conversación de Harry por hacer que Hermione hablara con Ron; La de Ginny para que su hermano hablara con Hermione; Los pensamientos de Ktrin sobre el matrimonio, el diario, el cumpleaños y la gárgola....y......; Trigork; quien muy asustado miraba la luna y un calendario que tenia a mano.
-Dercu nachit monde courcobonia....
Los ojos de Trigork se habían empezado a achicar, y su pequeño mechón de cabello sobre su cabeza… a crecer…..
-Solo cuatro días..... cuatro días.... –dijo con lastima- Ahora o nunca.
Bitácora de Merlín: La noche del bisiesto será revelada la imagen que con tanto ímpetu e cuidado, no vaya a ser que la luna se oculte porque los diamantes azules prenden fuego esa noche, y mi presencia no puede faltar...
Nota autora: ¿Pueden creerlo? Este capitulo lo hice en un día, ¡un día! Wow.
Bueno, espero que le guste, ya que desde el prox capitulo, los nudos al fin se comienzan a desatar.
Prox Cap:
La Gárgola del Dragón.