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Historia 32293 — capítulo 1

Los reyes de hogwarts

No se lo podía creer, el mundo se derrumbaba frente a él, sin que pudiera hacer nada por evitarlo, debía de ser un sueño…una pesadilla, porque Lily y James no podía estar muertos, sencillamente era imposible, eran dos personas tan cercanas…la muerte solía ser algo que les sucedía a extraños, pero no a los mejores amigos. Y lo peor era como había sucedido, traicionados por su mejor amigo…Remus no lo podía creer, aun soñaba con despertar de aquella pesadilla, pero no había escapatoria posible a la realidad, sus amigos habían desaparecido de su vida, Sirius Black, el galante, gracioso y fiel amigo (que ironía) padfoot era un vil traidor asesino, James Potter, divertido, amigable, descarado estaba muerto, al igual que Peter,el siempre tan halagador Pete; Prongs y Wortmail se habían ido para siempre…y él era el único merodeador vivo, él único superviviente de una adolescencia feliz, de un grupo que pensaban jamás sería destruido.

-Eh, Moony, pásame la botella.

-¿ No crees que ya has bebido bastante, Sirius?

-¿Qué te crees, mi madre?- se burló el aludido- aunque, mi madre no le preocuparía, supongo que le encantaría que me muriese por sobredosis de alcohol…ahora que ya me ha borrado del árbol familiar- soltó una risa ronca, mas parecida a la que soltaría un perro que un humano.

  • Padfoot- dijo otra distinta a las anteriores- ¿los echas de menos?

Sirius sabía a que se refería su amigo, lo sabia demasiado bien, maldecía no estar lo suficientemente borracho para ignorar la pregunta: Claro que no- soltó al final con chulería, pero sus amigos sabían que mentía- no echaría de menos las ideas de su familia…pero al fin y al cabo era su familia, y por muy chulito que fuera Sirius, en el fondo de su alma le dolía tener que haber llegado a aquello.

  • ¡¡Tranquilo tío!!, lo superaras- Otro cuarto individuo, más bajo que los otros le puso una mano en el hombro en señal de apoyo.

-Bueno, bueno, creo que esto ya se está pasando de sentimental…eh, Moony, pásame la botella!!

  • ¿Se puede saber porque siempre me la pedís a mi?- se quejó el joven recostándose aun mas en su silla.

-Porque siempre la tienes tú- contestó james con simpleza- ya te has bebido media botella tu solo.

-¿yo?-remus se hizo el sueco- NO, yo no hago esas cosas, eso es para gente irresponsable como vosotros, yo soy amable, cumplidor, comprometido, responsable…

-Si, si- le interrumpió Sirius con sorna- No creo que el concepto más apropiado de responsable sea el de un prefecto que esté en las cocinas a las 3 de la mañana bebiendo con sus irresponsables y abocados a un trágico destino amigos.

Todos se rieron, hasta Remus.

-Bueno, eres el más responsable de todos- intervino Peter.

-Claro que eso no tiene ningún merito- río James.

  • Y por cierto- Remus miró a su amigo con malicia, algo que solo hacía una vez estaba algo bebido- ¿Qué tal Lily?

Esas tres palabras provocaron una reacción algo, bueno MUY, exagerada en el merodeador: ¿Lily? ¿Qué pasa con Lily? ¿Está por aquí?, ¿Evans?

No James- respondió riendo ante sus desvaríos Black- supongo que estará con Keith Jordan, ya sabes...su novio- James le tiró la botella que tenia en la mano, que Sirius esquivó con relativa facilidad y se fue a estrellar estrepitosamente contra el fondo.

¡¡NOO!!- oyeron entonces una voz desesperada- ¿Qué habéis hecho?, ¡¡era la última botella de hidromiel!!.

Todos miraron a Remus como si nunca lo hubieran visto, incluso James pareció olvidarse del comentario de su amigo, y este del fallido "intento de asesinato" de James.

-Bueno, yo- dijo azorado- Es por Sirius, ¿sabéis?...

-Busca preciosa, busca- dijo una voz de adulto, una voz muy conocida, todos se sobresaltaron.

-Filch!!- Wortmail susurró asustado.

¡¡Silencio!!- Remus se llevó un dedo a los labios, está aquí cerca.

Remus estaba preocupado, Peter asustado, pero James y Sirius parecían tomarse eso como un juego, y no parecía importarles mucho si les pillaban o no. No estaban tan interesados como Remus en montar un plan de huida, ni como Peter que no dejaba de mirar por el ojo de la cerradura (a pesar de tener allí el mapa del merodeador)

-Está justo delante- dijo entonces Peter en voz tan baja que apenas lo oyeron.

-Hay que salir de aquí- apremió Remus.

-Tranquilo tío- replicó con arrogancia James- además, si sales ahora nos pilla, espera que se vaya.

-¡¡No podemos esperar James!! ¡¡no podemos!!- chilló Peter histérico, cogiéndole la túnica.

-Ahora si nos pilló- sentenció Sirius serio, desde la puerta,.

Los cuatro se miraron asustados, para ser sinceros, conservaban bastante bien la apariencia, aunque era evidente que estaban bebidos, y, aunque no lo estuviesen, estaban fuera de la cama, fuera del horario permitido.

-¿Qué hacemos? ¿Qué hacemos?- Peter estaba que se subía por la paredes- ¡¡nos va a pillar!!

  • Bah, Filch no pillaría ni a Snivellus metido en una laa de grasa concentrada- río James con arrogancia- venga, ¡vamos!, ya se fue.

-No sé si será buena idea- Remus parecía indeciso.

  • ¡¡Digo lo mismo!!- apoyó Peter, mientras seguía mirando por el ojo de la cerradura para asegurarse que James tenía la razón.

  • ¡¡vamos tíos!!- protestó Sirius- ¿Qué acaso no tenemos la capa invisible de James? ¡¡acaso no somos merodeadores!!, joder!! Somos los merodeadores, los putos amos de este colegio , los reyes dehogwarts, un celador amargado no nos joderá la noche, a mi no, desde luego.

-Me parece muy bien- dijo Remus- pero ya somos un poco mayorcitos para que la capa nos cubra a todos bien, si no tenemos cuidado…

-¿Tienes miedo, Remus?- James lo miraba con una mirada burlona tras sus gafas.

-¿yo?, no, claro que no, solo interpreto mi papel de responsable del grupo.

-Eso no tiene merito- dijo Sirius.

Sus amigos se rieron.

-Vamos ya- instó James.

Y así fue como los cuatro merodeadores se apretujaron bajo la capa invisible y, tambaleándose ligeramente por la borrachera, salieron a hurtadillas de las cocinas.

Entonces sucedió, lo que inevitablemente alguna vez tiene que suceder, uno de ellos habla demasiado alto o estornuda o lo que sea, esa vez la culpa fue de James que iba cantando: si yo soy tu hombre, tu eres mi mujer, dedicada a Lily Evans, la pelirroja de su curso.

-Buenas noches- dijo entonces una glacial voz, que aunque no los veía, lo oía, y con un simple movimiento de varita Mcgonagall les quitó la capa invisible.

-Buena noches profesora- murmuró Remus nervioso.

Peter fue incapaz de decir nada, en cuanto a James y Sirius…bueno, a ellos les traia sin cuidado, es más estaban pensando que con ese castigo batirían su propio record, y oye ¡¡un record siempre es un record!! Presumían de tener todo un archivador para ellos solos y de ser la pesadilla de filch y otros fastidiosos detractores de la diversión.

-Parece que volvemos a las andadas, bien, bien, en ese caso vais a…

Remus no lograba recordar el castigo impuesto en aquella ocasión, ¡¡habian sido tantas!!

Y ahora, ya nada de aquello volveria, nada volveria a ser como antes, sus amigos muertos, Lily muerta, y él no era mas que un joven recién licenciado en Defensa contra las artes oscuras que ni siquiera se había planteado hacer oposiociones para sacar plaza, un joven de la orden del fénix que había luchado por logar un mundo mejor, al igual que James, que Peter, que Lily, pero estos habían pagado un precio demasiado alto por ello.

 - Ojala estuviese yo muerto- mumuró con amargura, estaba solo en su minúsculo departamento, ya era deprimente de por si, y en aquellos momentos era insoportable. Debería de haber sabido que no duraría toda la vida, la felicidad estaba echa para niña ricas con zapatos de charol y ganadoras de concursos de belleza, para hombres con una bonita cuenta corriente en el banco cuyos padres no habían mirado mal a Greyback nunca. No para él.

La felicidad no estaba echa para hombres lobo, condenados a ser mosntruos las noches de plenilunio, y él lo debería de haber aprendido mucho tiempo atrás. Se levantó y cogió una botella de vodka de la nevera, se lo echó en un vaso grande.

  • Pero fui feliz- pensó Remus- No importa si eso fue un sueño del que ahora desperté, o esto es una pesadilla de la que algún día desperté, pero ahora, Sirius tu me quitaste todo. Me quitaste mi felicidad. Me traicionaste también a mí, juro que nunca te perdonaré- se bebió su copa de vodka de un sola trago, haciendo como que brindaba consigo mismo.

  • Por los merodeadores, los putos amos del mundo. Los reyes de hogwarts.