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Historia 32294 — capítulo 14
14- Lluvia fresca y los mil "porqué"
"I wonder why it is,
I don't argue like this,
With anyone but you,
I wonder why it is,
I wont let my guard down,
For anyone but you
We do it all the time,
Blowing out my mind..."
("Like a star"- Corinne Bailey Rae)
- Si, iba a casarme pero ya no ¿Ok? No quiero hablar del tema, Ronald.- concluyó ella.
Ron la miró arqueando las cejas pero entendió que era preferible no insistir en el tema. Después de todo, él estaba pasando por algo muy parecido.
Instintivamente miró su reloj y casi le da un ataque. Era muy tarde. Debía terminar de llenar unos formularios y preparar unos informes para el día siguiente y ni siquiera había comenzado.
- Bueno... tengo que irme... Tengo mucho trabajo para mañana... No pensé que se haría tan tarde.
Hermione también se percató de la hora, sorpresivamente, y se llevó una mano a la cabeza al darse cuenta de su torpeza.
- ¡No puede ser! ¡Soy una tonta!- el pelirrojo la miró extrañado.- Mañana temprano viene la abogada de la empresa a revisar unas planillas y tenía que hablar con el contador para pasarle las cuentas finales del mes. Pero estaba de vacaciones y el Sr. Gardon , me jefe- aclaró- me pidió que consiguiera algún otro para tener listas las cifras.
Se sentó, abatida, en el sillón.
-
No hablé con nadie. ¿Cómo voy a conseguir un abogado a las 8 y media de la noche?- miró a su interlocutor y se dio cuenta de que era Ron.- Ni siquiera se porque hablo esto con vos- agregó, con desdén.
-
Tampoco yo- sonrió Ron, sentandose a su lado.- Pero creo que puedo ayudarte.
Ella lo miró con interes y curiosidad.
- Puedo preguntarle a mi contador si puede ayudarte.- el rostro de la castaña se iluminó.- No creo que tenga problema. Ahora tengo que ir a mi oficina a llevar los informes que retiré del Banco. Si quieres puedes acompañarme y lo llamamos de ahí. Es que no tengo la agenda conmigo y el número está allí.- explicó.
Hermione lo pensó un poco pero no tenía demasiadas opciones. Le pidió unos segundos para arreglarse y salieron. El cielo estaba bastante gris y el clima, indescifrable.
Ron le abrió la puerta de su auto y ella se subio, sin mucha convicción. Empezaron a andar por las calles prácticamente desiertas. No habían hecho ni cinco cuadras cuando empezó a lloviznar. Ninguno hablaba y el silencio se iba haciendo cada vez mas evidente, como la lluvia. Pararon en un semáforo y, cuando el pelirrojo apretó el acelerador para volver a arrancar, el motor chispeó un par de veces y volvió a detenerse. Intentó algunas veces mas pero no había caso. Hermione lo miró con un dejo de desesperación en la casa.
-
¿Qué pasó?- preguntó finalmente.
-
Ron revisó el panel y la miró, algo cohibido.
-
Creo que me quedé sin nafta- comentó, con cierta picardía. No podría creerlo. Había olvidado completamente de revisar el tanque.
Ella lo miró como si no pudiera creer lo que le decía.
-
¿Me estas hablando en serio?- preguntó, echando una ojeada a las calles desiertas y bañadas de lluvia que los rodeaban.
-
Si, lo lamento- se disculpó. Pero agregó rápidamente.- De todas maneras estamos cerca- la tranquilizó.- La oficina queda acá a la vuelta.
La castaña no podía creer que su mala suerte siguiera allí.
-
Mira, tengo una idea...- propuso el pelirrojo.- Voy hasta allá y traigo un paraguas, asi no te mojas... luego vamos...
-
Ni lo digas- exclamó ella, desinteresadamente.- No importa, Ron... la lluvia no va a hacerme nada... si dices que esta aquí a la vuelta...
Se dispuso a bajar. Ron se apresuró para hacerlo antes, de manera que ella pudiera seguirlo.
Comezaron a correr, por las baldosas desiertas y cubiertas de agua. Ron iba adelante, guiándola. Ella lo seguía con las manos en la cabeza, pese a que no retenían ni un poco de agua.
El pelirrojo sintió un chapoteo tras suyo. Se dio vuelta y tuvo que hacer un gran esfuerzo para contener la risa. Hermione se encontraba dramáticamente sentada de lleno en el charco que formaban unas baldosas rotas. Lo miraba con reproche pero finalmente tampoco pudo resistirse y empezó a reir como loca. La risa era contagiosa y entre carcajadas la ayudó a levantarse y llegaron a la oficina, totalmente empapados.
- No puedo creerlo- exclamó la castaña, sin dejar de reir mientras Ron abría la puerta.
Entraron a la oficina, tras limpiarse los zapatos en un trapo que había en la entrada. El lugar era bastante fresco y la ropa mojada los hizo empezar a tiritar.
- Lo siento.- exclamó el pelirrojo.- Te daré algun abrigo... debe haber algo por aca...
Comenzó a caminar por un pasillo y se metió en una puerta. Hermione pudo leer el letrero de la puerta.
Ronald Weasley
Asesor Financiero
Sonrió mientras entraban. La oficina era muy amplia. Había un escritorio grande con una computadora muy moderna y varias carpetas. En un costado había otro mas pequeño, con otra máquina y un par de teléfonos. Había estantes con más carpetas y algunos libros gordos con títulos aburridos.
Ron se dirigió a un pequeño armario y sacó un abrigo ligero. Hermione le agradeció y se lo puso sobre la blusa, que seguía húmeda.
- Esperame aquí un momento- le pidió, tomando una agenda y acercándose a la puerta.- Voy a llamar a este hombre... en un ratito regreso.
Hermione asintió y se sentó en un pequeño pero cómodo sillón que había en una esquina de la oficina.
Unos diez minutos después la puerta volvió a abrirse y entró Ron, sosteniendo alegremente una taza en su mano derecha y lo que parecía una hoja de cuaderno en la otra.
-
Te traje un te- dijo, alcanzandoselo.- Negro, con dos de azucar- amagó una sonrisa que, como la de Hermione, se esfumó en un instante.
-
Gracias- dijo en un susurro.
-
Hablé con él- le comentó Ron, mientras ella lo escuchaba atenta.- No tiene ningún problema en ayudarte. Aquí tienes su teléfono- le dió el papel.- Puedes llamarlo mañana a primera hora y él se encontrara contigo.
-
Gracias, Ron... de verdad te lo agradezco.- exclamó la castaña, sin poder dejar de sonreir.
Un ruido los sobresaltó. Era el celular de Hermione. Lo miró un momento antes de cortar.
-
¿Steve?- arriesgó Ron. Ella lo miró con cara de pocos amigos.
-
Lo siento- se apresuró a agregar.- Ya se, sin preguntas.
El teléfono volvió a sonar, quitando el poco color que quedaba en el rostro de la castaña.
-
¿Quieres que lo atienda?- propuso.
-
No....- dijo rápidamente.
-
¿Qué fue lo que te hizo?- preguntó, lentamente.
-
Me engañó- saltó ella, con bronca y dolor contenidos. Despues de todo no se lo había contado a nadie... no había podido descargar con nadie todo lo que llevaba adentro.- ¡ME ENGAÑÓ! ¡Mientras yo estaba yendo a mi despedida de soltera! ¿Podés creerlo? Tuve que volver y.... y lo encontré .... ¡En mi casa! ¡EN MI CASA! - trató de explicar, alterada.
Ron no sabía que decir.
- Lo lamento.
Ella se limitó a volver a tomar un sorbo de té.
- Parece que el sábado no fue bueno para ninguno.- lanzó Ron.
Ella lo miró extrañada.
- Si...- exclamó Ron, parandose y caminando por la oficina.- A mi también .... me engañaron... aunque de una manera diferente...- explicó con amargura.
Hermione dio otro sorbo a su te.
-
¿Qué pasó?- preguntó finalmente.
-
La escuché hablando con su mamá... resulta que solo quería casarse conmigo por dinero.- concluyó.
Estuvieron unos minutos en silencio.
-
Bueno... se ve que el amor no es nuestro punto fuerte ¿verdad?- exclamó el pelirrojo.
-
Se ve...
Otra vez silencio.
- ¿Crees que nos equivocamos?- preguntó finalmente Ron. La verdad era que se había hecho mil veces esa pregunta y creía que no podía soportar un segundo mas sin saber la respuesta. Menos teniendo enfrente a la única que podía contestarle.
Ella lo miró sin entender.-
-
Aquella noche...- aclaró.- ¿Crees que...?
-
¿NOS...- enfatizó Hermione, elevando la voz.- equivocamos? Si no recuerdo mal fuiste vos el que se fue a mitad de la noche por una.... pelea...- finalizó.
-
Sabes que no fue una pelea cualquiera...- razonó él.- Nos dijimos... nos dijimos cosas muy feas esa noche... Si me quedaba.... si me quedaba solo ibamos a empeorar las cosas...
-
¿Empeorar?- Hermione arqueó las cejas, dejando la taza a un lado.- ¿Qué podía ser peor Ron?- sus ojos empezaron a brillar peligrosamente. Sentía que el dolor que llevaba años tratando de enterrar de repente salía a la superficie sin esfuerzo, mas intenso que nunca. Pero no quería darle el gusto de que lo notara.
-
No lo se, Hermione...- exclamó él, apacigüando su voz.- En ese momento creí que era lo mejor... no lo se...
Ella volvió a tomar la taza, inquitamente, pero no siguió tomando.
- No me contestaste...- hizo notar Ron. *-*Esto es un desastre.- Hermione tenía el rostro lleno de lágrimas.- En este momento me siento peor por lo que pasó entre nosotros que por lo que acaba de pasarme.- pasó su mano por sus ojos y lo miró.- Ya tengo que irme...
- No.- Ron se acercó a ella. También estaba algo alicaído, pero tenía la mirada firme.- Termina tu té primero.- señalo la taza.- Además debes cambiarte.- sonrió brevemente- No puedes irte con esa ropa, toda mojada.
- Basta, Ron- ella se paró.- Yo no debería esta acá. Esto es... es horrible ¿Te das cuenta? El solo verte me trae esa noche a la cabeza, todas las estupideces que dijimos... siento que...
- Ya pasó, Hermione- trató de tranquilizarla. Pero fue peor. Las mejillas de la castaña subieron de tono, y su voz se alteró aún mas.
- ¡NO, NO PASÓ, RON!- seguía llorando- ¿Porqué tuviste que irte de esa manera? ¿Porqué no respondiste mis cartas? ¿Porqué dejaste que todo terminara así? ¡Yo pensé que me amabas! ¡Pensé que era**importante para vos! Yo...
- Claro que te amaba- él también elevo la voz.- Por eso me fui, Hermione... esa noche estabamos muy... enojados... si me quedaba... no lo se, no quería lastimarte pero me sentía muy dolido... sentía que nadie podía entenderme....- se sentó, agachando la cabeza.- Yo nunca quise lastimarte... - la miró a los ojos.- Nunca quise que las cosas terminaran así... pero me ganó la bronca... estaba... estaba lleno de bronca y no quería trasmitirtela a vos... Pensé que lo mejor era dejar pasar un tiempo....
- ¿Un tiempo? ¿Cuanto tiempo? ¡Pasaron...!
- Ya lo se...- se adelantó el pelirrojo. Se quedaron un rato mas en silencio. Solo escuchaban su respiración agitada por la exaltación- Se ve que lo nuestro es el desencuentro, ¿no?
Ella negó un par de veces, resignada.
Finalmente se levantó y se dirigió a la puerta.
Entonces él la tomó del brazo, obligandola a quedar enfrente suyo. Ella no atinó a nada, él la había tomado por sorpresa. Se miraron unos segundos, sin saber que hacer.
Hacía tanto tiempo que no se tenían tan cerca. A Ron le extraño lo familiar que le resultaba su contacto, a pesar del tiempo. Sus ojos eran indescifrables y tan hermosos como los recordaba. Podía sentir el latido de su pecho y el de ella al mismo compás.
- ... O tal vez no- exclamó finalmente.
Y la besó. Rodeó su cintura y la besó con todas las ganas acumuladas por el tiempo, con todo el deseo que guardaba desde la primera vez que había pisado Venecia, con todo el amor que seguía allí, intacto, en cada uno de ellos.
Porque el amor es así... Uno puede pasarse toda la vida tratando de esquivarlo, de negarlo, de alimentarlo de rencores.... pero basta una mirada para que él derribe todos los muros y deje fluir su esencia.
WOW! Lo siento.. .fue largo Jajaja había muchas cosas que decir... espero que les haya gustado!!! Siento haber tardado tanto... es que este capítulo tenía que reflejar muchas cosas y se me hizo dificilisimo concretarlo... ¡Espero que les haya gustado mínimamente! :P Gracias por leer siempre y a todos los que me alegran con sus comentarios... Espero realmente que este cap les haya gustado... X si no se dan cuenta... aquí esta el fragmento que aparecía en la portada.... XD ahora si que falta poco... solo un capitulo!!!! T.T pero bueno... ya veremos que pasa :) espero sus comentarios si ???? Cuanto mas comenten mas rápido llega el final de esta historia :) GRACIAS!!!!!!
Danyella***