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Historia 32294 — capítulo 3
3. La Familia Potter
"¿Cómo puede ser que aún te sienta como ayer?
Me desbordan los recuerdos, no lo puedo entender
¿Qué me pasó? ¿Qué me sucedió?
Me quedé en el tiempo
Aferrado a tu amor"
("Aferrado" - Nelson John)
Una muchacha pelirroja preparaba la cena mientras tarareaba una melodía que sonaba en la radio. Un ruido la distrajo. Miró a su alrededor y finalmente se acercó a la ventana. Una lechuza gris perlada golpeaba con el pico insistentemente.
- Espera un momento, Iris- dijo Ginny, mientras abría la ventana.
Entonces la lechuza dejó caer un sobre y salió volando a toda velocidad.
- Nos vemos- sonrió ella, aunque la lechuza ya estaba lejos.
Estaba por abrir el sobre cuando sintió que se abría la puerta. Un joven de cabello negro, con gafas y ojos de un verde brillante entró con aspecto agotado.
-
Hola mi amor- la saludó.
-
Hola- Ginny lo besó- ¿Qué tal tu día?
-
Bastante estresante- admitió el muchacho mientras dejaba su abrigo en el sillón.
Ginny volvió a controlar la cena, mientras su esposo la abrazaba.
- ¿Alguna novedad?
Ella estaba por negar cuando recordó a Iris, y soltó la sartén, haciendo que su novio se asustara.
- Si- dijo entusiasmada, mientras se limpiaba las manos en el delantal y tomaba la carta, que había dejado en la mesa.- Llegó una carta de Hermione- dijo mostrándosela.
Ginny:
Hola amiga. Antes que nada pido perdón por tardar tanto en contestarte, es que recién acabo de llegar de un viaje de trabajo y no tenía tiempo para nada. Por aquí las cosas están bastante tranquilas. En el trabajo las cosas van bien, y creo que nunca soñé con estar mejor de lo que estoy ahora. Mis padres vinieron hace dos semanas a visitarme, hace rato que no los veía. Te agradezco la invitación, prometo hacer lo posible para ir. Va a ser un poco complicado, pero se que hace rato que les tengo prometido ir, así que esta vez voy a esforzarme, créanme. Es que realmente los extraño y quiero volver a verlos. ¿Y que mejor ocasión que esta, en la que él no va a estar? Bueno, los mantengo informados. Los quiero mucho, amigos.
Un abrazo.
Hermione.
Harry terminó de leer la carta y miró a su esposa, que sonreía.
- Esto es genial- dijo la pelirroja.- Vamos a volver a ver a Hermione después de todo este tiempo.
Abrazó con euforia a su esposo, pero se detuvo un segundo después, sorprendida por su falta de entusiasmo. Harry seguía mirando la carta con pesadez.
_ ¿Cuál es el pr…?- comenzó ella, pero él la miro a los ojos y respondió antes de que terminara.
- Ron va a venir- dijo mordiéndose el labio.- Me escribió esta mañana. Viene con su novia. ¿Entendes? Hermione nos va a matar si llega y lo ve. Nos preguntó con anterioridad si él iba a estar. Sabes que si se encuentran… pueden estropear toda la fiesta. Los quiero mucho, pero en el fondo siguen siendo dos chicos caprichosos.
La sonrisa de Ginny se apagó, mientras su esposo se acercaba a la cocina a terminar la comida que ella había empezado.
Era domingo, 25 de septiembre. Harry y Ginny festejaban su aniversario número 6. La pelirroja llevaba un vestido entallado oscuro, que resaltaba su figura, mientras que su esposo tenía puesto un traje gris, aunque sin corbata. La sala estaba llena de gente que iba y venia, charlando, riendo y recordando viejas épocas.
Neville Longbottom, un muchacho de anteojos y rostro distraído, estaba sentado en un sillón, conversando con Luna Lovegood, que traía un vestido plateado y brillante, y su novio, un periodista irlandés, de cabello largo y oscuro, llamado Mark.
George Weasley hablaba animadamente con Clarisse, la esposa de su hermano Charlie, mientras Angelina, su mujer, dejaba los abrigos en el perchero y volvía a aferrarse a los brazos de su pelirrojo. A pesar de su madurez, finalmente adquirida, George seguía teniendo la risa fácil y era capaz de animar cualquier reunión.
Hannah Abbot reía con sus antiguos compañeros, mientras que Remus, Tonks y Hagrid hablaban en voz alta, por encima de la música, sentados en el jardín.
La señora Weasley estaba sirviendo más bocaditos cuando sonó el timbre. Harry dejó a Parvati Patil hablando con su esposa y fue a atender.
Tras la puerta pudo distinguir con alegría a su mejor amigo. Un muchacho pelirrojo, de rasgos acentuados y ojos brillantes. Lo acompañaba una chica altiva, de mirada penetrante y ojos oscuros, con el cabello negro oscilando alrededor de su cara.
- Harry ¡amigo!- dijo Ron, abrazándolo.- ¡Felicidades!- luego tomó a su novia del brazo, y con una sonrisa la presentó- Ella es Cameron.
La chica sonrió, quizás de manera demasiado entusiasta.
- Harry Potter… es un placer.
La pareja entró a la sala, presentándome, mientras Ron saludaba a sus antiguos compañeros y a su hermana. Cameron se sentó en una silla, al lado de Lavender Brown, que llevaba un vestido rosado y corto, y se puso a hablar con ella.
Ron fue a la cocina, a ayudar a la pareja congraciada, mientras se ponían al día.
- ¡Hermano!- dijo Ginny abrazándolo por décima vez.- ¡Te extrañaba!
Harry vigilaba la carne del fuego, cuando volvió a sonar el timbre.
Ginny acababa de sentarse, por lo que Ron tomó cartas en el asunto.
- No te preocupes hermanita, voy yo- dijo con tono servicial.
Atravesó la sala rápidamente, mientras su capa negra rozaba el suelo.
Tomó el picaporte y abrió la puerta lentamente.
- Hola- dijo una voz entusiasta del otro lado, pero esa sonrisa inmaculada se borró totalmente cuando la puerta acabó de abrirse y pudo ver quien la recibía.
Conoció al instante ese rostro pecoso, esos ojos azules… ese cabello.
Ron, por su parte, no podía emitir sonido. Hermione estaba radiante, con un pequeño bolso marrón en sus manos, que hacía juego con su vestido escotado que le llegaba a las rodillas. Tenía el cabello lacio, y podía oler su perfume, aroma primaveral.
Se quedaron en silencio unos minutos.
Él no entendía lo que le pasaba. Su mano había quedado prendada del picaporte, pero no podía moverse. De repente su corazón parecía hallarse en estado límite, como si adelante suyo se desplegara un enorme y peligroso precipicio. Sentía que su cuerpo temblaba, que una brisa fría y desconocida se colaba en su ropa y entraba de lleno en su piel desprotegida.
No podía entender qué era lo que hacía esa mujer allí.
"No se que es lo que paso No puedo explicártelo. Porque no encuentro palabras Que describan mi reacción. No había sentido en años Mi pecho tan contraído Con este latir tan grande Tan raro y desconocido."
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Bueno espero que les haya gustado el capítulo. Espero comentarios, ya saben, solo sinceros. Realmente los necesito. Gracias por leer. Prometo actualizar lo antes posible. =)
Danyella